La utopía republicana

La aceptación de la dictadura a la romana, producto de una guerra larga y compleja, y de la impotencia civil en un escenario cada vez más militarizado fue preparando el escenario para la hegemonía de los generales peruanos, quienes en su camino a la consecución del poder se valieron de la prédica republicana, tanto en clave liberal como conservadora. Así, el republicanismo, asociado a la noción de ciudadanía en armas, tuvo muchos seguidores entre los miembros de la corporación militar peruana. ¿CÓMO LEER LA UTOPÍA REPUBLICANA A VEINTE AÑOS DE SU PUBLICACIÓN? Revisando la primera sección de La utopía republicana, denominada «Tradiciones en Conflicto», noto que, a pesar de haber señalado la existencia de una maquinaria político-militar, sostenida en una red de prefectos leales al general Ramón Castilla, no fui capaz de percibir la dimensión republicana del primer militarismo peruano. Sin embargo, el descubrimiento en Chile del archivo del Mariscal Domingo Nieto, trasladado ahí durante la Guerra del Pacífico, me ayudó a redefinir mi aproximación al siglo XIX peruano. Es por ello que en este estudio preliminar es importante reflexionar en torno a la cepa militar de la tradición republicana. Este ejercicio intelectual —que inicié en Soldados de la República (Mc Evoy & Rénique, 2010) y continué en La Guerra Maldita (Mc Evoy, 2015a)— no solo me permite matizar mi análisis inicial, calificado por algunos colegas de maniqueo20, sino que ayuda a comprender la presencia de los militares y la validación de la violencia e incluso de la «dictadura organizadora» como mecanismo para salvar la república. Un aspecto del republicanismo peruano poco analizado es su estrecha relación con la guerra. En un trabajo publicado recientemente sobre los elementos guerreristas en la obra de Sánchez Carrión señalé el vínculo entre teoría republicana y praxis revolucionaria (Mc Evoy, 2015b). La idea de una república en armas, dispuesta a ejercer la violencia contra sus enemigos internos y externos, puede ser un importante punto de partida para analizar la labor que cumplieron los políticos peruanos —entre ellos el «partido militar»— luego de declarada la independencia. En sus «Reflexiones acerca de la defensa de la patria», artículo publicado el 1 de diciembre de 1822, José Faustino Sánchez Carrión recordó que el objetivo de todo buen ciudadano consistía en «repeler con sus talentos y fuerzas físicas [los] proyectos ambiciosos de los enemigos internos y externos» del 20

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