Las condiciónes que la favorecen, son los gobiernos · despoLieos, que ~e han rendido á las sugesliones del ;ogismo,-y le han abi;rt.o las puertas de sus naciones para que entre, sin resistencia popular, á eje~cer libremente sus saláuicas misiones. Sus precursores ya hacen escuchar sus rugidos -impíos,-y avanzan, con el paso orgulloso de los qne e nen tun una victoria segura, sobre estos uacien les pueblos; presumiend@ qµe 119 tienep pros~rvalivo~ efi.- caces para librarse de aquel contagio, ni prepara ti vos, ni foer7,as baslantes para rechazar las snjestiones de que se valen en sus couquistas, ni. para resistir á sns embates; por falta de union y de disciplina, por falta de oonvicciones profundas; y puizá por estar u11 tnn to apagada su fé, .Y- amortiguadas sus e.-;pernnzas. Rs- por todo esto que se l~v.a~ ta ((La JO'lesia Pu11eña,, , y se perm1 Le dar 1; voz de ¡alerta cal6licos! Pero tal alarma no es para mimo- •vimienlo atentatorio coulra las· autoridades constituidas para un movimiento trnslornador del órden ,púb~ico.: es ~ohimen Le parn proles lar contra - la i11vasion aulireligiosa é inmoral, que nos amenaza; es JJara disponernos ú cqmbnt.ir los err9.rf.s .Y malo·s Pjernploscon que se tral~, yo11quislaros, es para q' se prerarP\;t los preservativos contra aquPlln pJ:1,1µ:a; es para · sosteneros en la· rorrú1nion de la Iglesia Culólica,-yfu _l_a :f~·a1 - te.r-_niclag 'q_ue debe reiiiar en !a Nacion á qye pertenecemos. •, '\ ~"r, · De es~a n;1ane1_-a apnt'ar~ ,sns es-• f~1~rzos para in~pedil' aqt1°Í el deEcatólizamic11lo y Ja disasociacion -que se pre len den.- Con tales dPsignios onblic::irá-·- «La Iglesia PunPfüP> 'las nt;Pvas disposiciones. d,,.el Vicario de N . S . J _ C., y I l~·s qlle emanen de las demas uuloridades eclesiásticas:- co11 Lri h11j rá con el pobre con tinge11 Le de sus pr-ópios escri los, y los de sns crnrre_: H-g-io.narios de afüera, y duró al mismo, L-iempo cuenla de sus lrne11os Pj°f1 mplos,. y de Jos hechos mas 110tab\es. de.l Calolic·ismo, qne siempi;e i11,1s~ran y e.dificau á .la humalJid~d. ,.. Y para el · cnmplimiento de. l.ao arriesgada misio.u, «La J.µ:Je:,ia Pn - .neñan esper..a e11 la prolec_cio11 de Dios Nueslro Señor; y co1d1a f-ln q11P, lrneiendo . éoo ·eslc1 Yoz de alarnrn en los corazmies de loP fiel<"s, ellos la atixili,.aráu con su luces, para lo que les franquea eslas columnas, con sus facultades y con sus oraciones fin al in e 11 l'e. COLABORADORES . , <CIEI ,·-npor" y «I~! (..'iudlndano» CO~TRA LOS ATALAYAS l)g LA FE. Nos e~ pP.noso leoer que ornpar.nps sobre asuulos que han llev.a,do el escúnda)o, ú rnas de un ,·orazon seucillo· quisiéramos rele1 •u1·- Ío~1 al olvido dotes que volveri:s u p.re~en lar con lodo -su repug-llan te aparato: r1blamus de los editoriales de c,El Vapor,> y 1cEl Ciudadano,, , LA IGLESIA PUNEÑA. correspondien les el primero al mimero 59, y el segundo al 63. Por el espíriLn de dicho~ editoriales, se comprende, que sus autores se h.an declarado enemigos jurados y graLuilos calumniadores de los misioneros en general, sin mas razon que la de haber lanzado éstos su jusla reprobaciou á la circuJacíon de <<El Educador Popular» que contieue ideas ofensivas á la Religio.n del Estado. E~le es el motivo del odio mortal del Redactor de «El Vaporn á los religiosos descalzos. En el frenesí de su có·lera, y olvidando los fines de la prensa, los ha ~afüicado coo los epi lelos de fi1ai'les Jergones, nZ6e1;os Valverdes ,frai'les monstruos, únporfadores de grandes crirne- ·nes........ . <<El Ciudadano>> les ba t.ambien regalado las sigui en tes exprpsjones: falru,ge de coronados desealzos que aturden hoy en aquellas plazas, . alarmando tedas las conci·e11das, iº11jlit<yemlo en tl vínculo de los d~sposados, re1afando el érden de · kis fannHas, condenando todo solaz culto moderado y soda1, mi"enfras qv,R ellos rnúmos se hacen mas cortesanos y condescend,z'entes en las remotas e11cruc1fadas de la poblaá on. Y estas otras: Jvfi"tr1)cos pere- ,r¡n"11os que no tienen por qué úite1·csarse por nuestras 111st-z'tuáones y 1 q_ue od1'án cí la socfrdad en S'U con- . .Janto. 1 Está visto qlie carecen de fundaÍ' rnen Lo Jas apre:·iacionrs ~n teriorPs, 1 y es, por lo mismo, fácil el desva11ecerlas con unas cuao Las reflec1 c10nes. 1 , ¿Quiénes los descalzos? ¿Qniénes sus impugnad ores? ¿Qué beneficios prodigan los primeros? ¿Qué otros Jos segundos'.> Veámo~lo. Los religiosos descalzos son homLre.:, como uosolros, cou la diferencia tan solo de que en la flor de su juventud abaudorrnron su pátria, padres, amigos y co,uocidos, á fin de cousagr:nse e11 una l<~jana Rocolela al servicio del Sel' inmutable y al bien de sus semeja utes. La vida q' llevan supera ~n método á la de los mas eélebres filosofos, pol'que persuadidos de ]a nada 6 i11slabiliJud del tiempo, ]éjos de frusl edas mondarir.1les, trabajan incansabiPs eu la adquisicion de vir-.. llldes solidas que los hacen aceptaldes ante Dios y ante los pueLlos: de nqu1 dimanan esas belfos cualidades q' distinguen á lodo reljgioso dPscalzo. q' son a saber: pobrez;:1, humíldud, cáslidad y obediencia evangélicas, cal'idad ardien le y celo por la· gloria de Dios: de aquí proviene ese restiel.o y esa veneracion ron que se les lra la en cualesquiera parle por muy culta que sea. fü'speclo de sus beneficios :-10 hay quieu los poIJga en duda. Con frecuencia hacen 1nrisz·ones por- los p,ue-. blos inmedialos á su convento, y Jos rPsnl Lados de ellas son la reforma d_e las costumLres, el respeto á Jo3 padres, el trabajo, la fidelidad en los con tratos , ]a represio □ de los h uri0s, la desaparicion de las org1as y de los avances de la juven lud liberal; en una palabra: doquiera, el imperio de la virlnd sobre las pasiones. Aparte de esto, acostumbran tam... bien muchos <le ellos penelrár á las mon lañas para conquistará los salvajes, comunicándoles la fe y enseñándoles las costumbres sociales. ¿Qué filósofo, qué libertad ha cometido alguna vez tamaña empresa'> ¡ ¡Responded, liberales!! Entre tan to los beneficios que enumeramos son conslán temen Le prodigados por esos varones, venladeramente apostólicos. Nuestros mismos gobiernos han estado per-- suadidos de el lo cuando autori1:al'On Ja fondacion de las Recoletas de Ocopa, de f,jma, del Cmwo, de Arequipa y Cajamarca. Pasemos ohora á la segunda parle. Quienes son sus impugnadores? Unos cuantos escriLores imbuidos en 10s debiles y contradictorios principios del liberalismo. Débilesy contradictorios principios, hemos dicho. En efeclo: ellos proclaman la absoluta indepeodeucia de la razon, lo cual es nn absurdo: encareceu la Lolernncia al paso que son los mas intolerantes para con los católicos : se li lnlan buenos cristianos, y quieren al mismo tiempo la separacion rle la Iglesia J el Estádo; proclaman Ja libertad, la igualdad y la fraternidad de los hombres v se mofan al mismo tiempo de los" religiosos descalzos, por el mero hecho de ser exfraojeros. Si se quieren conocer ws frutos,. hélos aquí: Propagan por todas parles, doctrinas cqndenadas por la. Igl_esia, odiat1 á los discípulos del Crucificado, exaltan las pasiones de 1a muchedumbre para conducirla á un abismo de annrqu'ia moral y política. Uu ejemplo, de est.a triste verdad tenemos en los escombros amo.11 tonados por el liberalismo ' en el reino de España. Doctrinas herét.ic as~ Hemos. leido, no sin asombro, los. errorPs coc tenidos en ]a iutrocl nccion de ((Los misterios del Cordesooario», inserta en el número 63 de <«El Ciudadano>). Dificil es ~oncebir ('Ómo se baya aplaudido, ese, cúmnlo de desatinos, condenados por el Syllabus del actual Sumo, Po11 U.fice, como lambien por las en,- señanzas de la saoa filosofia. Proclama1·, en efecto, la independi;incia de la limitada razoo l111mana cual si esta no fuese emanacion d~ la Luz Eterna; negar Ja necesidad del cullo externo·, como si el 1H,mbre _f~1ese mero espíritu; forjar uua Hehg10n natur-a1, cornQ si la revelada por Dios mismo fuese capáz de. refol'ma; reirse de Ja, existencia de!. infierno, reconocida husla por los mas célebres filósofos y poetas del Paganismo,; desc0llocer, en fin, la di vi ni dad de la confesion, son abenoci.o.1,1es lan extravagantes~ qne ano no acertamos a comprerider cómo las hayan reimpreso los RR. d,:i <<El Ciudadano», sin miramiento al pueblo católico en que viven. La mente del aul')r del m~0cionado libro clebe concretar~e, sin duda, á negilt' particularmente la eficacia de la coofesion auricular. Protestamos desde ahora, con lodo el horror que puede inspirar el sentimiento católico, contra la publica:- cion que se in len ta hacer de semejan le obra; y no permitiremos que se propaguen doctrinas tan delétereas entre nosotros. No dudamos que seremos secundados en eslA ei;npeño por todos los pun~fíos que en algq sepan eslimªr el te~QN q~ §lJ f@. Como el título mismo de la obra haya tal vez hecho brot~r ~n Iés corazones preocupaciones, perjudiciales al d0gma mas eon·solad0r, demostraremos lijeramen le la divinidad y ven Lajas sf'eiales-de hi c'Onfesion, segun el Evanjelio, corN:J,- borando esla demostracion con l~s~ timonios nada sospeehos0s, hasla d~ algunos filósofos pro tes t&-ri tes. Sabido es que el Hijo de· l)i~~, hecho l10mbre, poco anles de ~uhi'r á los cielos, en virtud del poder qu$. le fue conferido en el cielo y en· l~- Lier1•a, reunio á los Apóstoles,. y qne~ riendo lransmi tirlo á ellos, les cl1jo,: ((Los pecados serán remitidos á aqú.e11 os á qniene,s se los remitiereis·! y retenidos á aquellos á quienes se lo$ retuviereis (Malh. XVIII, 18),. No c1•eem0s neceiaFio transcribir i;iqqt los texlos deJSaultago y San .Jq,a~) que recomiou'dan la confosion, .pi lodo ::.iquel pasaje del Evc1ngelis_L<! San Lucas~ eJ1 que nos asegura, que un gran nÚ,1JW'tO de crist-iános r;~r.... ri·an c't los piés de los Apóstole,~ tí. confesarse 'l/ declarar S'/!,S pecá,de,s: bastan las palabras, poco ante~-c.i:- tadas de N ueslrQ Señor J·esuc1-'i~to para considerar como divin~menle. iosli luido el Sacramen t_o, d~ la_ G<U1= fesion. Veamos ahora h\$ ra_~e>,pes que lo apoyan. Al babi-ar de la cor1fos.i(m_,_ clfoe. J. J. Ro □ seau: «Nuestrqs gobierno$, » modernos dehen sin du~~ 9.l Cds- » tianismo su autoridad mijs sóJi,Jª y » sus revoluciooes meno.s_ frecue~~ » tes, á las cuales ha. hecho lJHm~s >> sanµ:nir_iarias, ~~ ac.asq suce.de.n .>), (1), «Es srn duda, dwe Leibnit4 ,, UQ >) gran beneficio de I)ios el hah~;1- » d.ado á la Iglesia el podez: de :vemi., »t1.r y relenerlo~pecados; poderque >> eJerce por m.edrn de.los s~.cei~<l~~~~. »y cuJo mi~1is!erio no puede di?-$.- » precrnrse srn pecar.,>) (2)1 La Metr/e, . médico y escl'Ílo.v fa-- moso por_ sos e~Lravfos · y deprav~1--. das dodnnas.,. v.1énd0se•en el1 úlLimoperiodo de su. vida, se ocupó en cJ:e~ test.ar ]a absurda filoso:fia, q'Be lel1ahia conducido á exces@s mof<l•s~ ~r □ esos. Hizo llamar á1 tm sac.erde,be se confesó, y q·uiso acrediila,.r- s1,1 a.~ repeu Limie!1,-t0 con Íinegwív@cas,pr·l:le• bas. 1Ht11·10, en Ber,lilil' el! aifo d'-e 1751. (3) {1)--l~milio t . 1,, 4., pág. ·42. (2)-1,eilrnitz ~ystcma. tht'ol ,ogicu,m pági "ª 250 _ ' (3)_-Méliinges de Philosopl.iit•, f>Or J\J. .)1. Picor, tom, J\' .
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx