La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO VIII. PUNO, JUNIO 22 DE t 87 4,. N.º 179. í.n Jglesio Ulttñn. SECCION OFICIAL. BREVE llECIE~TE DE SU SANTIDAD Pro IX AL SEÑOR ÜilISPO DE PEUNAMBOCO SOBRE LA MASONERÍA. «Venerable Hermano: salud y bendicion apostólica. Grande ha sido nuestro dolor, Venerable Hermano, ni saber, por la ex.posirion que nos hnbeis hecho con motivo de la peste masónica, que esta vez se ha extendido en vuestro pai:-,, llegando hasta á invadir las mismas cofradías, algunas de las cuales están por completo infestadas. Sin embargo, no podemos ménos de aplaudir la confianza con que habeis depositado en nuestro corazun la pena que sentís; nsí como lambiera alabar al mismo tiempo el celo con el cual os esforzais en deteuer tan gran mal. «Esta peste e!il antigua, y ha sido combatida con diligencia por la Jglesin, y seüalada,aunque en \'ano, á los pueblos ·· )Ti íos gobíernos, como eminentemente peligrosa. La en 1738 Clemente XH, en la Carta Encíclica In eminenti, se quejaba en estos términos: «Hemos &abido " que se extiende desde hnce tiempo, y « cada dia co11 mayor ¡->rogreso, ciertas .. Sociedades, llamadas vulgarmente de « Franc-Musones, en l:,s cuales homlnes « de todas las religiones y de todas las .. sectas, afectando una honl'íldez apa- " rente y natul'íll, se unen en un «pncto .. tan estrecho como durnble;» y juzga- " b·1 que contra esto era necesaria una " gran vigila11ci·n, para q1Je esta clase « de hombres, semejantes á los ladru- " nes, 110 penetrcu en la casa, y seme- " jantes tambieu a los zorros. 110 entren « ií destruir la viua;» y proscribía estos conventículos, cu itfquiera que fuese el nombre que tornasen, ordena11do á todo5 y caú11 uno de los fieles que "se "nbtu viesen desde luego de esas Socieda• " des, baJo pe na de excomunion, que " incurrir/in en ella por el hecho mismo, " iµso facto, ) sin otra declaracio11;» exco111u11ion <le la cual podra solamente absolver el Puutífice Romano, excepto in arlictdo mortis. Benedicto X 1 V, su sucesor, insertó .Y desenvolvió esta Co11~- titucion u11 la Carta Et1cíclica Pro?Jida.s, de 1 ~ de ~ínrzo de 17;, 1, por la cual coníirnrn los decretoi, y las penal§ decretad11s por su antecesor. " A J,esar de eso, esta Sociedad criminal lia ido creciendo secrct11me11te úiviülié11dosc e11 diferentes sectas, q,u: se disti11g11e11 con 11ombrcs diversos, pero que e~láu 1111idas en comu11io11 de se11timie11tos y de maldades, hasta que, habiéndose propngado Lanto, y hahié11do adquirido tau ·grn11des fuerzas, ha 1>ulillo lle lo;, antrvs cloudc se cscuudió, PERlODICO SEMANAL. ►mtfttto ... QI e e ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS. mostrando á los hombres sensatos con cuanta razon hahia sido condenada por los centinelas de Israel. Ella se manifiesta á la vista de todos p'Jr medio <.le sus catecismos, por sus constituciones, por las actas de sus lógias publica<.las en la prensa, y mas claramente aun por sus públicas maquinaciones y por sus hechos, que demuestran que su deseo es abolir In Religion Católica, y por lo tau to atacar al clero romario, centro de la unidad; derribar toda auloridad humana legítima, y constituir al hombre en una completa auto1rnmia, sin ninguna ley, desembaraz{rndole hasta de los lazos d~ la imngre, y no hacien<lole depender mas que de sus apetitos. ,,Este espíritu satanico de la secta se manifestó, sobre todo, al fi1ull del pasado siglo en la violP.nta re\'olu.cio11 francesa, qne coumovió al mundo e11tcro, y que demostró que lo que se i11t ~11talm era una total di~;oluciou de la sociedud huma11n, si no se abatían las fuerzJs de esta secta criminal. Por eso Pio V11, de santa memoria, en su Carta Encíclica Ecrlesíam, publicada el 13 de Setiembre de 1821, 110 se contentó con fijilrse una vez más en todos los caractéres, en la maldad y en el peligro de semejantes Sociedade5, sino que reiteró mas fuertemente las condenaciones y las penns es. pirituales lanzadas contra los miembros que de ellas forman parte: todo lo cual ha sido despue~ confirmado por Leon :XH, de venerable mcmorin, en su Carta .t\postólica Quo gra1;íora, de 13 de l\(arzo de 182G, y por Nós mismo e11 11 uestrn Ca:-ta E11cíclica Qui pluribus, dcD de :Noviembre de J 846. «Por cc.J11secue11cia, despues de los mandatos de la Iglesia, tantas v<>ces repetiúos, y acompaüados de ta II grnves srnciones; despues de haberse divulgado los actos de las sociedad es impías, que manifiestan ya sin rebozo su verúadero objeto; despucs de las perturbaciones, de las calamidades, de las i1111ume - l bl . · 1 - ra es carn1cerrns que rn11 provocado, y d~ las cuales se alaban i11solen temen te y sin avergonzarse, 110 tienen ciertame11t excusa algunn los que inscriben su 11 mbre en sus registros. Nós, a pesar d~ todo, co11sidern11úo que esas sectas c i111inales 110 revelan sns misterios si110 á os que por su impiedad les parecen p opios para aceptarlos, y que pur eso e ige11 <le sus ad e ptos un jura111e11to sole 1111,~, por el cual se obligan á no manífer iar e11 IIÍl!¡.{tlll tiempo ni en nÍll¡.{UII caro á los hombres que 110 perte11ezca11 á (a :Sociedad, natla de lo que á esta conci r11e, y que 110 comunican t11rnpoco a lo mie111hros de los grados inferiores lo qu • e~tú reservado á los· grados superiore . , considerando que muchas circ11nsla1 cías se cubren co11 el · velo de 19 lle · neticencia y de la mútua ayudn, y que los imprudentes y los inexpertos se dejan llevar fácilmente por la ilu~ion de esta falsa honradez, Nós aprobamos la misericordia que habeis empleado con los hijos pródigos cuya pérdida deplorais, Venerable hifo, para que, a traidos por esta mansedumbre, se retiren de los malos caminos, y vuelvan á la lglesia, su Madre, de la cual han estado hasta aquí separados . . " Acordándonos de que somos el Vicario de Aquel que vino a ll11mar, no á los justos, si no á los pecadores, Nó,; creemos deber seguir las huellas de nuestro autecesor Leon Xll; y por tan• to, suspendemos por término de un afio entero, a contar desde la publicacion de esta Carta, la reserva <le las censuras en qne hayan incurrido los que se hacen inscribir en esas Sociedades. y conce, <lemos tJue puedan s(.'r abiiucllos de es- ' tas ce11suras por cualquier confesor aprobado por los Ordinarios de los lugares donde permanecen. 1, Y si este rcmeúio-de clemencia no puede alejará lo~ culpables de su fuuesto propósito, ni retraerlos de tan grave crimen, es nuestra voluntad que, tras, currido el referido térmiuo de un afio, la reserva de las ceusuras vuelva á estar en vigor iumedintamentc; censuras qne, en virtud de nuestra autoridr1d apostólica, confirmamos de 11uevo, declarando expresamente que uadie, sin exc0pcio11 de los aúeptos de esas Sociedades, se exceptuará de las refe~idas penas espirituales, cualquiera que sea el pretexto de buena fé alegado, ó de ap1irienci11 intrínseca de probidad que ofreciesen la~ mencionadas Sociedades, y por co11siguie11te, que todos i-i11 excepcion iucurrau eu el mismo peligro de condenacion eterua adhiriéudose á esas Sociedades. " Ademns, Nos, os dnmos Rmplio poder para obrar segun la severiúad de las leyes canónicas con Ira esas cofradías re1 igiosas que tan vergonzosamente han viciado s·u carácter por esta impiedad, disolverlas total111e11te, y fu11dar otras que responda11 á la na~uraleza de su instituto. « ¡ PI egue á Dio~ que la co11sideracio11 de la perver:-;iúad de estas Sociedades, en las que 110 tienen miedo e11 entrar tn11tos hombres honrados con el nornure de cristianos; (Jue el pensa111ie11VJ de los a na te .mas tnlllns veces fulminados co11 tra ellas por la ]glesia, y que el conocirnic11to de In (leme11cia de la San la Sede para los e~traviadns, llegue11 por niedio de la presente Cilrta á los que han sido seducidos, los vuelva al cami110 lle salvacio11, prevenga la ruina de muchas almas y la 11ecesiúnd en que l:\'us eslurl'nws de empicar la scv1 ·r i <la<l '. «Esto pedimos á Dios con las mas vivas oraciones; esto esperumos de vuestro celo pnstoral; esto imploramos para todos aquellos nuestros hijos que han sido seducidos. "Y como Nos ex tendemos iguales votos a 111s demai; diócesis de ese imperio en 411e se propagan iguales males, No-; deseamos que lo comuniqueis á nuestros Veuerables Hermanos, parn que cada cual reciba como para sí y su pueblo lo que Nos escribimos. «Al 1nismo tiempo que Nos pedimos a In divina clemen~ia que se digne favo11ece1; nuestros deseos y propósitos, c.-- mo ¡~resagio de rele!(I ial auxilio y dones del cielo, y como prenda de nuestra pnrticular heuevolencia, os conce• demos y euviamos con todn la efusion de nuestro amor á Vos, Venerable Herma110, y á tocia vuestra diócesis, la úe11dicion apostólica. " Dndo en Roma, en San Pedro, a 29 de l\Iayo de 1873.-PIO IX. PAPA.» LA ·IGLESIA PUNEÑA, Puno, 13 de Julio de 187.i. ¡ALERTA CATÓLICOS! Desde hace años cunde en Europa y algunas secciones de América, una plaga 1qne os horroriza, que os causa alarma! Pr.ro no cunde por doquier con la fuerza ciega é irresistible de las plagas fü,icas: cunde solamente en ]os Lerri torios donde encuen lra condiciones parn su desarrollo. Mas claro: esa plaga es la propaganda de la escuela ro.fa soci·at,i"sta. Sus tendencias son hacer á su modo ]a reforma religiosa, predicando el ra11 leísmo neto, la pluralidad de cul.tos y ..... ; hacer la reforma filosófica, propagando las doctrinas de Ja libertad absoluta de pensamien lo, del materialismo y de la moral, puramente utililaria; ha- . cer la reforma social proclamado la licencia, el liberLinage, 1a independencia en tod0 sentido, el matrimonio civil .Y···. Siendo la Iglesia católica la fuente de los principios inmulables,- y la norma de las ley~s, que hacen rnarcl1ar la hurnaJJidad al cumplimiento de sns destinos temporales y r-ternos; siendo sus doctrinas. su disciplina, SllS hechos diamelralmen le o pues los á los errores, que se empf'ña en propagar aquella escuela; es precisamen t~ la Iglesia Ca lo- ]icn, la gran sociedad conl5a la que se huce guerra á muerte.

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