AÑO VIII. PUNO, FEBRERO ~4 DE 187 4·. N.º t75. í:n Jglct1i_a PERIODICO SEM.NNAL. ~ ,, ORGA NO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTtlCO .DE LA DIOCESIS. SECCION OFICIAL. CARTA PASTORAL. NOS el Dr. D. Juan Ambro81o Duer- , ta. por la ¡;raC'la de Dios y de la Sa111a §ede ApostóUca , Obispo de Puno; etc. A NUESTRO YENERATILE DM~ y CAilILDO, AL CLERO Y A. NUESTl10S l\JUY AMADOS Hr.ros LOS Fil~LES TODOS, QUE COl\1· PO~EN NUE 'iTR \. DIÓCESIS, SALUD Y P.\.Z EN ~UESTHO Sn. J ESUCIUSTO. Nolite confurmarl liuic saeculo. No qucrais conformaros con este si glo. (S. PAnto A 10s RoMA:'iOS c. 12 Y. 2. 0 ) Carl~imos eu Cristo: .\1 dirijir..as: c>s:ta nuestra ex.ho1·tacion pastoral, p11ra mejor preparar vuestras almas al ejercicio de la pe11itencia e11 la próxima Cuaresma, 110s hemos fijado en las palabras con que el Apóstol San Pablo se proponin estimulará los Romanos al cumplimiento da sus deberes religiosos, como las mas npropósilo para destruir, en toda alma cristiana, la influencia fu11esta que siempre ejercen los tres enemigos jurados de nuestra salvacion, !,/1,1,ndo, Demonio y Carne. Con efecto: si nada hay mas opuesto ni esprritu del Cristianismo, que la vida !--ensual y regalada, con que el mundo, azusado por Satanás, brinda á su~ amador~s, 11ada hay por esto mismo mas apropiado para levantar el espíritu, manteniéndolo á la altura de su dignidad cristiana, que esta frase clel Apóstol: Nolite conformarí lmic sreculo. «No quera is couformaros con este siglo.» Se trata, hijos ca rísimos, de disponer nuestros corazones, para aceptar de buena ,•oluntad el ª) u110 ~uadragel>irnal y las prácticas de mortificacion tan necesarias, á fiu de reco1icili11rnos con Dios. Se trata de los interes~s de la vida Eterna, Y lo que la Jgle!-ia quiere en cada IIUe\'o añu, al iniciar su Cuaresma, es que todos los fieles, hijos tle 1\ueslro Se1ior Jesucristo, piensen en esto con la seriedad con vcuiente á u11 asuu lo tnn delicado: uo sea que por falla de la dehitla me<litacion se pierdJu para siemP:_e. J'.os juicios del nH111t,Jo, amados h1Jos, t1e11e11 por tli,·isa la necedad, pero 110 u11a neceL!ud cundorosa si11ó erin~iual, por ruauto e: espíritu r¡ue los inspira Y los formula es el de- Luzbel. Ve Hquí lil rx 11 ctilutl axiomática tic cstn seutelltia del Espíritu Santo: .lfuiulus tot11s inmaligno possitns est. El mundo, pndre déspota Je los hombres eutre¡.rndos a la prostitucion, y fomentador perpetuo de todo gén e ro de pasiones innobles: ese mundo, que, entrt! ol rvs vicios, mantiene hay para sus adoradores t:I culto de la CrcipU,/a, con todos los refinamientos qu~ la hacen abominable, y con 1111 lujo \'a11idoso tan repu~na11te: e!'.e mundo, íl11ulmc11le, á cuyos adeptos aludia el misu10 Apóstol San Pablo cua 11d0 decin: In sttnt quormn Detts 1:e11tet· est. «Estos son aquellos, cuyo ú11ico Dios es su vientre»; ese muodo, repetimos, es el autor Je este olvido tan criminal que notamos en la socieclades cristiauas, para cumplir con los deberes sagrados del ayuno, y de la confcsion y comuuiou pascuJI. Conoced ores de lo conlajioso que es el mal 6'jem plo, de la facilidad con que se insinua toda doctrina, cuando tiene por objeto fome11tar las pa siones del cornzon, y f! uerien<lo preservar á vuestras almas de aqu e l cont1j io, y de es ta Jiauólica insinuacion, os exhortamos, hijos c11rísimos, á que mediteis este sábio consc>jo del ;\ póstnl de la Geutes : Nulite confornw,·i huic scecu fo. La vida, tal y como la entiende el mundo, consiste únicnmeute e11 sati s facer los apetitos, los deseos, las pasio - nes que se relacionan mas directamente cun la materia; por eso han cobrado tanta in porlancia en nuestros dias las ciencias naturales: por eso, el dictámcn de un édico que prohibe el ayuno cuadrag si mal, es hoy preferible al juicio de 111 confesor discreto. ¡Desgracia es, y m 1y grande, que la cieucia mé - dica gus e de inspirarse en la acluillidad de I Ateísmo repug11anle, olvidan• do que odos los ramos que elln cursa, a partir de la Auatomia, llevan á Dios y gloriUcan ú Dios! Pero, lotlo existe hoy Olí teriulizado, hijos carísimos. ¡Quién o creyera! la P11icologia, ó sea la cien e a de la vida y desen vol vimiento del ama, se ha confundido con la Fi'1-1'0/ogi , ó sea la ciencia de la vida y desar ollo del cuerpo; la moral, ciencia uovi í~ima, CU) o objeto directo es la coufo·111acio11 de todos los actos de nueslra volunlad libre con la ley, la ,·emos t~ocada e11 nuestro siglo por la Patulogi )' 'i'l'raJét1Lica tí !-lea el <·011 oci111ie11to e la 1111l11raleza de las e11fcrmedadc. fí:-.irns )' de su mélodn curativo. A a Jt1ri!-prnde11ria, como si tlijeralllos, d la ci1 ·11cia de la jusi icia y del dcreehn, se ll'ílbílja actualme11te ¡wr cn11Yertirl11 l'II la lcoria 111as pro11u11ciada tic la ft /erza l1rnta y de la i11j11sticia; y la Eco11011d11 política, destinada á dar gloriosa <:illla ú la caridad cristiana, es de presente, la docl,ri11a que mrjor fo. meula c.11 egoi:-1110, rn ¡,retesto de filan . tropia y de · sentimientos humanitar/os. ¿Qué importancia se dá en nuestro siglo á la ciencia de la sanlificncion'? ¿se conoee siquiera la acética cristiana? ¿se Icen los sublimPs episodios que contienen las vidas de los Santos? Nnda de esto: el gusto del siglo rechaza tales es tudios : In lectura de pna ~ovela saturada de iumoralidnd, la de periódicos i11tencionnlme11te impios: el entusiásmo por todo lo que ofrece disii'teio11, entret e nimiento y 7Jasa-tim1po, hé aquí los asuntos que de preferencia reclamnn In atencion de los hijos del· mundo: de ese mundo lantali ,·cces anatematizado por l\u es lro Di\i110 Salvador, y para el q' esquivó sus oraciones. ~ !,un pro mundo ror; o. Carísimos hijo s : l\uestro Sefior tirne dicho que es imposible servirá dos señores á un tiempo: Non potestis duobus Dominis servire. 1\0 se puede, pues, amar al mundo conformánuose con él y sPr cri s tiano, en el sentido jcnui110 de la palabra. ¿Sabeís lo qne res ulta de esta fi ccion rid íc ula <le cri s lianismo?- De un lado, la burla del protes tante y del indiferenti:sla y de otro el al,ento que cobran los impios para prosrguir en su cruda guerra contra la Jglesia. Sí, porque tanto nquell os como éstos son consecuentes, se conducen en la práctica de una manera conforme á 'lo ,; prii1cipios que profesan, y al observar los primeros la repugnante opo icion que ofrece el católico entre su fe y su conduela, snponeu en el, ó ignorancia de su religio11, ó poco aprecio de ella: e11 tan• to que los segundos, aper,~ibiéndose de esta misma repugnante opo!-icio11, y corroborando mas sus teorins de impiedad, toman 11ue\'OS brios para i11 istir en sus atnques contra toda enseñanza y toda prá ctica religiosa. El Apóstol San Juan, alndiendo á todos los que con tradiccn su fé con sus obras, se expresa de esta manera: Qui dicit 5e nos5e De11m et mandala ejiis 110n custodit, 111endax est. «El que se jacla de l!onoccr á Dios J no guarda sus ma11dami e11tos es un me11tiroso». El r\póstol Santiago dice tambi cn, que •da fé si11 ourns, QS u11a fé muerta en si misma»: ¡:Je sine 0¡1eri'úus 11101 lua est in semetipsa. El misn,o Sa11 .1111111 tlicc: esLote fuclores verúi l't non awiilores ta11lum fcillentes tOí'111eli¡1sos. «Sed realizadores de lu PALAllllA, y 110 simples o_,e11tcs de Pila, e11g-at1audons á ,,o:-ot ros mi:-.m os . ~ Y solJre tollo, l\11e!-lro Divi110 Salvatlor solo ofrece sus n•eon, pensas á los que hil'ieren lo qt11! él tiene ma11dadn. seüala11do como el medio lllilS seguro pal'íl t·o11ocer al que 110 se inspirn de su dot'l rina «las oh ras que practica .. : ú frucLiú11s cunun couuuccti, l!OS. Ah1 11 a !Jien, c111¡ilc a11<.l o c:il<: niterio, ¿110 es cierto que son escasí .. imos en número los que pueden hoy llamilrse verdaderos cristianol>? ¿,pueden mc r~er este nombre, los hombres dados totalmente á los 11egocios temporales, en tanto <¡lle olvidan sus etf'rnos i11tefeses? ¿pueden llamarse discípulos de ~uestro Seüor Jesucri~- to los que aunqué 1Jauti1.ados, solo ~ustan de todo lo que es tlisipacion, tle todo lo que se refiere á goces materiales, de todo lo que se relaciona con la vida purame nte animal? De_¡H¡11í resulta que por u11 justo castigo del cielo, los cristianos que así viven, se encuenlra11 de improviso acometidos por la muerte, ¡y mueren, sin prl'pnrarse debidamente para comparecer delante Je Dio:.! El Salva do r nos encarga, con particular encarecimiento, que «estemos preparados, porque á la hora que menos pensemos ve ndrá el llijo del ho111 Lre: eslote 7wrnli, quia qua hora non JJulatis, filius homi11is i:eniet ,,; .Y muchos de los que se llaman sus discípulos, descuidan este encargo, pasando su vida toda en un olvido completo de stt alma y de su eternidad. Carbimos hijos: francamente os declarilrno · , que nos hemos senlldo angustiados luda vez que en el dia solemne dt I Jueves ~anto han dejado tle acercarse á la Mesa Encarísticu muchos de nuestros hijos tan qucritlos. ¿Por que esta omi--ion? Ah! ellos conoce11 los motivos y Nos sabemos que tnl descuido, 110 es el efecto tic u11 corazon estragado, siuó mas bien, la con'-ecuencia de una vida distraida, absorbida toda, 110 en los vicios, pero !"Í en la ocupaciou del lucro temporal. iPie11sa11 solo en el tiempo, y olvi<la11 la eternidad! ¡se dejan fascinar por las riq11ezns que el mundo ofn,- ce J 110 es timan dt •bidumente los tesoros del ciclP! ¡Como l'i la tierra fuera nu estra pitlria! ¡como si la \'ida presente pudi e ra llenar las aspiraciuues infi11ilas del corazon! Para evitar estas pel igroshimas aberraciones, la lg-lesia, 11uestru madre, abre el tíem¡ o aceJilable de la cuaresma, con la illlpo 11 e11te) sublime ceremonia de la Ce niza. En el din que lleva e!-ile nombre, los fieles que :-aben frecuentar la casa Je Dios, rccilJen de manos tfrl sacerdote un puliadn de ceniza, que cspitrcida sobre sus Cilbezas, ,·a acom paliada de esta:; palilhrns, tan sig-nificati vas. :lfcme11lo, hamo, r¡tiia puhis es, et iit ¡mfrere rerer leris: "r\cnérdale, hombre, (JIIC! eres poi, o, y q11e t iencs q11e cn111·ertirl c en polvo... Y ese 710/ vo recibido c-011 h11mlldi1d , SilntiíirP el eorazo11, pnrq111: d 1,po11 1t"•111J11l ,1 ¡1a l'il el a rre pe 1il i111i e11tn , lo ll l' va a l t1ilil! n;,( de la pe11ill'11cia, para cf,11fl'sar s11s dt ·l it P. J refur1nnr s11 vida. Q11c l'!'I' c11rar e l cornzon, presciudiendo de la..., confesion
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