La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

4. " ,..su campo ~n la imprenta, aun respcc- .,to de la constitucion, por via de re• .. formn en tiempo oportuuo, ··mas uuu- ..ca contra su actual existencia y los .. respetos que le son debido~,- Pero en .,ailos pasados, yergüenza tlá rccordat• .. lo, se dió tal eusefian'Za eu uno de «nuestros colegios, guardando silencio .,la suprema autoridad, y nntcs bien, ,.dando al profesor la propiedad del au• .. la que teuia i11terinameule. Oespues se han defendido iguales conclusiones «en la Univetsidad. Si los que están «al frente de los pueblos, no sostienen «los priucirios sobre que estan funda• 11das sus i11stituciones, dan tesfimonio «contra si mismos, de que no eran !la• «mados a esos puestos.,, Conque, segun U., hay libertad de pensamiento que tiene su campo en la imprenta, pero ·qqe no debe estenderse hasta atacar In existencia de la Constitucion y los res13etos que le son debidos; pero aquí ,. mi pre~unta: ¿por qné estiende U. esalibertad hasta atacar la ex·istencia cons• titucional del catolicismo en el Perú y los respetos que son debidos á la Iglesia? ¿Por qué, no contento con herir tan bruscamente al Papa, a su Delega• do, y á los obispos, se obstina U. en predicar la libertad de cultos? Pues qué ¿esa 'lib~rtad de pensamiento, á la que U. pone cortapizas, no tendrá restriccion alguna, cuando se trata de la autoridad eclesiástica y de la constitucion y leyes de la Iglesia? Señ.or Doctor, la reflecciou parece que le aban• dona al escribir siempre 11' se le ofrece, aunque sea en sombras, la magestad augusta de la lg!esia Católica; por esto le causó á U. vergüenza, en lugar de haberle• producido gozo, la noble hidal• guia con que un jóven carolino, sobreponiéndose á mezquinas y criminales preocupaciones, formuló por los años de 1858 o 1860 un programa de Derecho Canónico, purgado de los errores Jansenistas y Regalistas: por eso tambien revela U. profunda angustia, al observar que todavia, en In Pontificia Universidad de San 1\Iárcos, se sostengan alguna~ tésis católicas; pero que le sirvan de lenitivo otras, escandalosameute impías q~1e á cada pa~o se prouuoci-trn, se p':}blican y se defienden con valentia y un razonamiento ta1i vigoroso, como el que emplean todos los maestros del error, para eclipsar los res• plandores de la verdad. Esto debe consolarle, porque nl fin, vé U. los frutos '<le su larga easefianza. E11 et acápite que sigue y qne comienza por estas palabras: «puede ase· gurarse que en adelante no se cometernn tales irregulnridadesN ,&a., reve• la U. su deseo de que se ponga en prác- ~ica su teoría de In ciencia libre y con rnteuto tan laudable, aconseja al Gobierno y á la Universidad, que rechazen toda tésis católica, aceptando únicamente, como ecos de la civilizacio11, laR de sabor regalista, jansenista ó impía .... Viene en seguida un exorto al Gobierno para que lome, como mas esperimentado, la iniciativa en las leye~ que deben formularse nl caso: y luego, no Mntento con todo lo dicho, quiere U. que se afiadan todavía, por el mismo (~o~iernn, providencias, no pasajeras, smo estables; ya para infundir crratitud hácia el Gobierno, yá, rnas pa;ticular• mente, para hacer estimar. cual con• vieue, In. instituciou bajo de cuya sombra se_ d1spe11sa11 tales he,,'.efi cios. Quiere decir que el plan u111versitario que debe adoptarse es el sigui ent e: nada de e11se11a11za netamente catól ica· por e_l _contrario, desenvolvimi ento y 1espostc1on constante de las doctri1111s que le sean ma~ hostiles. c-on el objeto de for~rnr una Juveut.ud que piense y sien• ta a lo pagan-o, Por e:10 termina U. et pre~e1_lte .a,ciiyite, con la reflexío11 que copio. "¡Cuantas vecei:. el senti111ie1,1to abre camino á la vid ~1, y por el cora- :ºn se_ lle~n al co11ve11cimi ento!• SelHt r nuo: esto so lo puede tc11er lugn r LA IGLESIA PUNEÑA. en su senüdo genuino, cuautlo no e$ el error el que domina á nuestras inteligencias, pues de otro modo se ren• liza lo que David con tan profunda filosona e8cribe en nno de sus salmos:» «Dijo el nécio, el impío en su corazon, no hay Dios» Di:rit incipiens, in cotde suo, non est Deus. Y ,•~i es en efecto; por que tanto se insinuau las máximas ímpías, el odio a la Iglesia y á sus ministro~, la repugnancia á los Sacr·a~enlos , &a, que al cabo el corazon humano, mas inclinado al mal qne al bien, acaba por adquirir ese co11vencimi e11to á qne U. alude, que no consiste en . otra cosn, que en mirar de r eojo á la r eligion, e1) prescindir de ella compl e tam ent e , y en aceptar como única regla práctica de progreso la seusualidad y Ja prostitucioD. §. 7. 0 Libertad á la moderna.-América, dice U. que está llamada á dar grnDdes lecciones: pues, Señor mio, JO digo que las dá de presente, porque algun t iempo hace que se coseclrnD los frutos de una ensefianza ant icntólica. Hue11a prueba dan de e&to :Nueva Granadn, Buenos Aires, 1\Jéjico, Gunle• mala, y aun nuestro mismo Perú. Ba• jo este supuesto, podría aparecer hasta cierto punto inútil la insistencia de U. sobre el desarrollo de la libertad, cunndo encarga á los majisirados: ,,que « hagan ver á lo~ murmuradores de " dicha libertad, qne ésta es la que consulta y desenvuelve el cnrácter pro- " pio de la obra predilecta de Dius en « su parte intelectual y moral. » (La lástima es que antes de que acaben de hacer ver los majistrados estos prodijíos liberales, esa misma libertad consultada y desenvuelta, puede dejarlos á ellos mismos sin vista y sin vidn.) Esta enseñanza de U. la entiendo yo por nntífrasis . • Doctor Vijil, si ha habido desde el principio del nrnndo, y hay hoy mismo, algun obstáculo sério que del)a vencerse para desarrollilr convenientemente la parte intelectual y moral de esa obra JJredilecta de Dios, que se llama el hombre, P.s lil liber• tad cuaníio se la deja á merced de las pasiones. ~uponerla absolitta, sábia, certera en su ejercicio y apta pura consultar el bieu de la hurnauidad, es delirar, es no conocer, ni siquiera somerameute la hif-toria de los desórdenes y de los vicios á qne conduce una libertad sin fren'J. Siu reprimir esa libertad, euc¡¡rrilándola, el uilio se resiste a estudiar, recalcitra co11tra Ju autorídud de sus padres, desple~a inclinacioues abominubles, repugnando hasta las reglas de urba11idad: sin restrinjir esa misma libertad, el jóven es indó· mito y altanero, nficiouado al ocio y enemigo dél órdeu moral: r.onsul tando J desenvolvieudo esa libertad sola, el ciudadano repugna el cumplimiento de la ley, se sie11te siempre dispuesto á rebelarse '!Ontra la autoridad y usando, como suele decirse, de su soberanía, se halla siempre dispuesto a ser esplotndo por el primer demagogo que dá el grito de i11surreccion. ¡Y es el Doctor Vijil, PATUIOTA ASCt:l'tDllADO, el que aspira á que cu11tla11 mas toda,ia estas doctriuus peslile11ciales y funestas! ¿Qué queda e11tónces µara la,- cabezas volca11izadas, que couta11do areu .. s ,•eiute años solo vi ven de ilusiones?. Que se aura, como U. quiere, Señor mio, el gran libro de la historia,-110 de la novela :-Leamos las pá_jiuas en · que se consigna11 los hechos de ese poder absoluto, que á juicio de U. «cometió « la im piedad de asociarse á la re li- " jion purísi1ua JL·I SEÑOR J É-.. us," (es• te lengunje es el que emplea ~l. Re• nan, Dios quiera en su misericordia q11e 110 participe U, de sus ideas) y le aseguro que no e11contrará una sola p{1jiua manchada con tanta sangre, tauto cri111e11 y ta11ta Hbominacion, como las que abu11du11 en la historia de tres si - gl os a es ta parte. Muy candoroso se• ria 3 ü, ti i crc) era qne U. ignora estas cosns, y por esto 1n1smó rne sorprende el aplomo con que llama. a~ siglo ./ IX, siglo de espeianzas, dicien_d,o & continuación que 1<ha empezado la lnch it cun " los enemigos del progreso y que cuando • se haya conseguido la victoria, apare-, " cerau PUEBLOS MAS RACIONALES, MAS " PROGRESIS'l'A.S y aun mas cristianos,, de- « los que por oficio se llamaban defeo- " sore:; del cristianismo," Desvanezcamos los equivocos que aquí·.se insinuan. La lucha 110 ha empezado ahora, Se-- ñor mio; tuvo principi_o , -eintc siglo!'! hace, cuando los cristi ¡:lllos se presentaron ante un mundo corrompido, que miraba con horror la pura moral del Eva11gelio. .Felizmente el cristianismo triuufó cutónces y con él amaneció para las sociedades el verdadero progreso y la jenuina civilizacion-. Hoy, lo que se nota es, que el paganismo reacciona sobre lus sociedades,. l tul es la disposicio11 de ciertos ánim_os que pre• te11deu paganizar hasta el mismo J~van• gelio, iuterpretá11dolo por su autoridad privada, de uua manera ci11ica v ab• sui·da. ¡Y este es el prosreso ,;l que viva U. d1vi ,rnuclo!o en lot¡111 ;111zn!- Bella manera de hacer mas racionales á los pueblos, á medida que sus pensamieutos y seutimieutos se materia• lizeu lrasta eo peusa~ sino, en la vida presente! ¡Magnífico iuedio ,para cris• timiizar mas á las socied<1des, el de enseñarles á despreciar al Papa, á los Obispos, á los Concilios! Sel1l)1'! fo que tengo para mí corno positivo es, que nos ballalllos en el siglo lle los preá111 - bulos del Autccristo, y que la victo - ria no llegará á obte11erse tal cual U. la espera, porque á11tes debcra verificarse el fin del mundo. Lo que hay de cierto es que los pueblos van p~r• diendo su racionalidad á medida que cundeu las doctrinas racionalistas, y la van perdieudo doblemente, porque no solo prefiereu el absurdo á la verdad, sino que aman el vicio y aborrnceu la virtud. Lo que, por último, puedo asegurar á U. es que, á medida que avanzemos en este cami110, iremos vien• d::> qne se realiza el pruuóstico del Salvador respecto del eufriamien lo de la fé cristiaua, lal y como ló refi ere el Eva11geljsta San Lucas cu su capítulo 18. v. 8. • " Cuando vi11iere e 1 .. Hijo del hombre ¿peusnis que ha• " liará fé en la tierra'! ,, Fili1.ts humi• nis veniens, putas im¡eniet . fidem in ter. r,1? Han pasado los siglos en que los soberanos creían ho11rarse ; cumplir el mas sagrado de sus deberes,. cuando defendian In fé de su~ pueblos, que era tambien la suya. .Lo sé: como sé tambieu ' que hoy, gracias á los predicadores del progre110 material, los go• bieruos creen honrarse atacando á la Jglesia, y lo que e8 mas tri~te aun, . ' pe11sa11do que sostienen sus derechos cuaudo se injieren con todo el vigor de su voluutt1d, en la direccion de los asuntos eclesiásticos. Pero, Doctor Vijil, progresistas y gobieruos, anticuriulistas é impíos tienen un limite i11tra ~pasable en la crutla guerra que de - claran á Nuestro Seli or· Jeéucrislo y á su Jglesia¡ és lil 110 será eterna, 11<;, ·: llegará un din despues del cual defa;. rá cumplirse aquel tem¡u1,s no11 erit ampfil,.s del A pocal1psis. ~- 8. 6 Imprenta. No<:. inserta U. un párrafo de !.\follado+ en su articulo «7\'. pografia , : «El def-cubrimieuto de la imD prenta separa al muudo a11ti~uo del » mundo moderno, ubre un nuevo hori- .,zo11te al genio del hombre, y por sn » relacion fo tima cou las ideas, pare- "ce ser u11 nuevo sentido de qu11 le »dote;,, y-luego vienen las teflexlo11es própias, haciendo convergir lo que dic'e el autor al tema cousabido. Aquí me ocurre tambieu la te11tacio11 de hacer á mi vez una cita, .Y quiero que sea de La1rrnrti11c eH su «Civiti.zador.,, Debe U. sin duda haber leido el pasaje que voy á copiarle. Es el sueño qne tuvo Guttemberg en el mome11to preciso de descu,brir, la i,mprentn: sueño traducido por . 1\I. G?Ir~ut en E:straslrnra:o:· segun el original·, dice así: «oig1;t, 'dos. v.oc.es »desconocidns y de un tira.bree dif:éFeu~ ,,qu-e llablaban alternativMue0,te 4 mi >1.alma. . Una me díct:· regocíj¡lte,.Juan, , » ¡.eres inmortal 1 ¡'Desde hoy _tod·a 1 !\, luz "se propagará por tí en el mundo! ¡Los "pueblos viven á millares de l'eguas de » tl, estratlos á los pensamientos de l)uet;- »tro país, leeráu y compre11.<lerñn to• "dos los pensamiento:, esparcidos y mul- " tiplicados como la reverberaciou del "fuego, por tí, por tu obra!· »¡Regocijate, Juan, tu eres inmortal: »tu eres el intérprete que esperaban » las naciones para conversar entre sí! »Tu eres inmortal, pues tu descubri- " miento va á dar la vida perpétua ~ "los genios que morirían sin tí,. y que »todos por reconocimiento proclamarón »á su vez la inmortalidad de nqúel que »los inmortalizail "La voz se calló y me dejó etl el deli•· » rio de la gloria. «Oí otra voz que me dijo:. •Sí, Juan. ¡tu eres inmortal.!•-pero ;/1 »qué precio? El pensamiento de tus se· • » mejan tes, ¿es siempre bastante puro y "bastante sa11to, para c¡ne merezca ser »entregado á los oidos y a los ojos del njéuero humano'? ¿:•fo lwy muchos, y aca,- »so el mayor número, que merccerian "mil veces ser convertidos en la uada, »flue resp~tados y multiplicados en el · »mundo'? » El hombre e·s llli&s bien perverso, »que sábio y bueno, pro-fanara el bien »que le haces, y abu,sa1•á DEL NUEVO nSEN'l'IDO Q0.IH,E CREAS! (Este es el nuevo sentido que a U. tautq le place al tomarlo de la Enciclopedia del Sr. Mellado.) »Ournnte un siglo, eu vez de bendecir- » te te maldecirá11t ' "Nac.eráu ho~bres, cuyo talepto será » poderoso y seductor, pero cu.Yo cora- ».zon será soberbio y ~urrompido; sin "tí ltubierau quedado o:;cu-recidos; en- " cerrados en uu círculo e:;trecho, no ,, hul;ierau hecho de~gruciatlos, sino á "los ma:; cercanos y á sus contemporá- " neos; por tí, 11~vará11 el vértigo, la des- »gracia y el crimen a todns los hom- ,. l¡res de todas las edade:--1· "iVé á esos millares de almas cor- " rompidas, con la corrnpcion de unn nsola! ¡'.\lira a esos jóvenes perver'ti- " dos por libros, cuyas páginas <lerra:- • man el veneno e11 el espíritu! «llira á esas jóvenes inmodestas,\ in- •,fieles y duras para los pobres! po1·- »,que leyeron esos libros que derraman ir la maldud e11 sns corazones. "Ved á esas mad1·es llorando á sus hi- »jos. "Ved ñ esos padres a vergonzandose de usus hijas. »Jnan, una inmottnlidad que cuesta » ta utas In grimas y at1gnstins ¿no es de• »masiudo cara'? E11vidias la gloria á ,,ese precio'? ¿No te espanta la respon- »sabilidad que esta gloria hará pesar »sobre tu alma'? »Creeme, Juan, vive como si nada hn- » bieses de:;cubierto! ¡'1iratu -invencion "colll() un su eüo seductor, pero fuoes- » to., cuya ejecucion seria útil y santa, · • sl el hombre fuera bueno...... ¡Pero »el hombre e., malo! y prestar armas B' ».los n1al vado<;, ¿110 es tomar parte-· eu. »sus crimenes'? ,, Yo me desperte horroritado y da11 dudoso, &,» . Cita por cita-el lector apreciará la que juzgue mas auálogu (\1 caso y m:a® racional. Conti11úa U. apostrofando ni . err.or.. »cuando, hace estrecho m11ridaje eo·ll'~r ,, insulto, pues entonces desacr~d'ita· str » propia causa sin advertirlo y lYpe~nr ,. suyo recomienda la contrarfo1_..,,. He- aq.uí lo qne yo veo á C1'da paso e·n el ¡rná·l isis que contesto. Con, efecto:: ªJ!>ªfte de los mucho_s errores- de qu:e· se h,1ll11: plagado. y que. he: te uido, a.iasipu de ae--

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