ilalar; he 'visto, no sin profundo sentimiento, el insulto y el sarcasmo, to~ da vez que ha venido á cuento el Papa, los Obispos y la Iglesia, U. no ~e ha desdeñado de llamar al Papado, oroJEff IMP0RO DE LA. AUTORIDAD ECLESIÁSTICA.j al Delegado Apostólico, rap_tor de los bienes de los conventos; á los obispos, unos tontos que no conocen lo que tienen en• tre manos, hasta, ignorar sus pro.píos derechos; á los r~ligiosos, unos ignorantes fanáticos, p?·opagadotes del error, y otras lindezas por el estilo. Aplicando, pues, el pPinci¡Dio de U. 1 anteriormente_copiado, resulta que queda desacreditada su propia causa y recomenda la nuestra. AL expresar su desagrado por «el refuerzo de palabras de autoridad, para defender un principio,"· palabras que á su juicio «no sirven de respuesta,• me ocurre preguntarle: ¿quién es el mas aficionado á citas de autoridad que U? ¿quién . puede leer sus es~ritos, desde la primera de sus obras, srn tropezar á cada renglon, con una cita? ¿Acaso se ha reservado U, para sí el derecho de apelar á autoridades, dándoles el valor de una respuesta, 'y esto apesar de ofrecer casi i:i.iempre truncado y desfigurado el pensamiento del a~- tor? Por otra parte, ¿acáso la autoridad. ha dejado. de ser un criterio filosóÍiéo, con un valor racional propio para .deseovol ver y demostrar m.aterias y doctrinas, como las que se refieren á la Iglesia? ~En qué se funda la Relig~on Cristiana ab intrinseco, sino en el prmcipjo de autoridad? San Agustín daba pdr toda raion para creer ea el .Evangelio, la autoridad de la Jgles.ia Católica que le imponía esta cre.encia: Evang~lio han crederem nissi me Ecclesire Catholicre conmoveret auctoritas; desde luego, no seria porque ígnora~a los MOTIvos DE CREDIBILIDAD, era sí, porque sabia que el empleo de solo~ los principios racionales; con preséindencia del criterio de autoridad, anulaba el caracter divino de la Religion, hasta transformarla en pura invenéion humana; que es precisamente lo que ocurre hoy en tl seno del Protestantismo. 5. 9.6 Consólaciones• . ·NotQiicjuí (cori perdoli de U.) Una blasfemia oculta que neéesito desellibozarla. Dice tJ: «que » hay una luz verdadera que ilumiáa á »todo hombre, y que ésia disipará las » tinieblas de los que nliora sirven de »obstiiculo al progreso.» San Juari, en el capítulo primero de sli Evangelio; 'hablando del Verbo del Padre, le llama la luz verdadera que iluniirla a todo hombre que vierié á este mundo. ¿Es a ese verbo increadd, al que alude U? Y si lo es, ¿por qué sil,eocia su nombre? Algo mas, supon.ieodo que es ese Verbo al que U. se refiere; ¿cómo le atribuye sin blasfemia la mision de fomentar y propagar la luz Íátlia de un pregreso anti-evangélico, por cuarito consiste en el triunfo de la materia sobre el espíritu? ¿Es á ese Verbo humanado, fundador de la Iglesia Católica, al que insinua tJ. como destructot· de su propia doctrina de salud, á la que llama tinieblas? Si esto no importa una horrible blasfemia, no sé á qué le pueda dar este nombre. Interpretar en otro sentido la frase de U., es reagravar mas el crimen, porque suponer aplicable el texto de San Juan á la imprenta, ó á La libertad, entendida á lo liberal, ó a la razon; es establecer hipótesis, en las que la blasfemia s~be de punto, a tal extremo que se confunde con el ateismo: mas, en ambos casos, la pérdida de la fé en Jesucristo, ¿cree U. que sea un consuelo para la. presente generacion? Por lo qae hace á la descarga contra mi insignificante persona, soponiendome solo en esta lucha, es descarga al aire, Doctor Vigil. Mi conciencia me dice que no estoy solo, y aunque por cirennstamiias particulares lo estuviera en América, U. .sabe que Ameríca, no es el .Orbe . Católico. Por otra parte, ,qué importa estar solo cuando se sosLA IGLESIA l>UN~ÑA. tienen los intereses de la verdad? Esto solo puede-desagradará los que gustan de aplausos, ó pór lo menos,de cierta paz y tranquilidad ·qúe, lejos de ser ·conforme á la que importó Nuestro Señor Jesucristo 'en el mundo, es su antagonista, 'por lo mucho que tiene de anti-evangélica y mundana. So arenga dirijida á los compatriotas americanos, y principalmente a la juven;. tud, es curiosa por mas de un concepto. Pone U. la imprenta a disposicíon del primer. petulante que quiera publicar cuanta necedad se le ocurra; y porque la imprenta es libre, quiere U. que · se echen a vuelo iodos los desatinos que la ignorancia y la pr~stitucion puedan forjar en sus elucubraciones. Bello pensamiento! ¡Soberbio in.edio para que la luz ve?·dadera gue ilumina, á. todo hombre, disipe las tinieblas que sin duda l'r!, Iglesia ha esparcido para desgracia de hs sociedades! Con este opóstrofe, lo que hace ~L, sefior Doctor'; es fomentar la necedad y la presuncion en la fuveutud que, lejos de hallarse todavía apta para ens,efiar, necesita aprender: a menos que hoy ya los hom~res sea■ sábios ab utero tnatris suw. Pero todo ~stoes, en cierto modo, pasable, comparado eon el llamamiento hecho a los jovebes .de la actualidad, «para que l,ai, gar1 volver · l?n sí t:i los que se hay'an con- ;, vertido en una, verdadera anomalía en la ,,senda del progreso.» Este lenguaje, tan saturado de t>aganisrwo y en boca de un anciano t¡ue se dirije á la juventud, es ridículo basta ho tnas; tne hace a- , cardar de estas palabras que se l~en en el Libro de la Sabiduría, cap. 2.• v. 6+ 7 y 8, proferidas por boca de los impíos: « Veaid pues, y gocemos de los »bienes, que son, y usemos de la cría- ,. tura á toda prisa como en la ju'7eri- ,. tud. Lleri~monos de lino precioso, »y de perfuaiesi y no se nos pase la »flor del tiempo. Coronénionos de rosas, iarltes qlie se marchiten: DO 11aya pra- »do algdoo, por el que no pase nuestra • liceocia.ii Así; U. lo que tlesea es, apartar de la ~enda ~el. deber a tos jóvenes que marchan todávía por ella: Har muerte al pudor y· al temor de Dios en los1que todavía lo conservan.;.~ .. iMuy hueno! Una tal aberfacion ocúrre siempre á lo:i que, siendo sacerdotes, despreci.an la cAdeira sagrada, pre~riendo 1a tribuna del demagogo. Por est(? coocibd ahdfa que tenia razon sc,brada !I. Retiao cuando, ti.eserior élel Saniuário, se expresó en su ,1E~sayo de Moral y de crítiéa», páginas i 4 l y 142, áun antes de escribir su «Vida de Jesiis», que no es sino la reproduccion del Arrianismo, de la manera siguiente: i!Lós QUE SALEN n,;'L »SANTUARIO t é:oMDATEN tL boéiMA Á wQUE SIRVIERON, TIENE!{ EN iós GOLPES •QUE bESCARGAN UNA FIRMEZA DE MA- ;, 1'{0 QUE NO CONSIGUE NUNCA EL SE- » GLAR, tJl'( CARÁCTER ÉSPECIAL DE Á.UDA- »CIA y DE :FIRMEZA.» Si u. está conienio con la ~udacia y firmeza de M. Renao y con el cambio de apostolado que hit hecho, te declaro que á todo b1:1en católico le causará lástima. Termitieinos. Su ancianidad te ocasiona un profundo sentimiento, porque no Je permite acompañar ~ la , juventud actual á gozm• del bien que ha de venir. ¡Oh, Señor mio? Alégrese mejor por verse tan próximo al sepúlcro, pues si la actual sociedad, nutrida de ideas taµ disolventes, permite Dios que· marche en progresion creciente; tendría U. que presenciar catástrofes tan horrorosas, que preferiría antes de contemplarlas de cerca, haber des~endido i la tumba. Dice U. que, » deJa algo escrito para que los jóvenes »Jo corrijan, lo modifiquen y lo estien- ,.dan»: más que algo deja U. (con perd'on de su m?desüa), porque deja mucho par~ arrumar al Peru, precipitándolo al cisma, a la herejía, y como consecuencia de esto, á todo género de desórdene's. Correcciones no necesitan sus obras; ampliaciones si: ya se han hecho algunas, pero restan otras muchas, porque falta que Mn sus escrito& en la mano se diga solemne y legal;. mente ~abajo el Catolicismo en la Nacion Peruana: vivan los derechos del hombre; tal y como se formularon eu Francia por los Jacobinos del 93 ': viva la libertad, que nos faculta, para perseguir á los Obispos y á los sacerdotes, hasta anular su influencia religiosa: viva......... ;:.;. ;la Diosa Razon.~ Estos vivas quizá hagan palpitar en el sepulcro las cenizas de U, Pero, ¿palpitarán de gozo? Ese es el gran problema, para cuya solucion seria conveniente que U. hiciese el último esfuerzo, ya que nota que su vida está para acabar; El Obispo de Puno. SECCION OFICIAL A nuestro Venerable bean y Cabildo, 'al Clero residente kn esta Ciu,dad, y á, fo. dos 3Us habitantes, 'Salud y paz m Nuestro Salvador, tar\simos bn Cristo. . A ultima hora, hemos \renido t saber la invitacion que Su Santidatl bace a lodo el Orbe Católico, por el ~rgárlcl \:le su Gardenal Vicario, para que se celebre un tridúo en los dias 12, 13 y t4 de este mes, consar:rado a orar por la libertad tle la Iglesia y Je su Cabeza visible. Esta imitacion tuvo el orí-jen siguiente, segun leemos ea ,,La Sociedad>>, periódico que ha llegado apenas ayer fl huestras inanos. La f ederacion piana y ios miembros franceses tlel comité de peregrinaciones solicitaron ae Su Santidad su soberana ilprobacion para celebrar en toda la Iglesia un triduo de oraci~nes, en favor tle su libertad y de ~u triunfo. El Padre S!l.nto aprobo él pensamiento, con el siguiente rescripto: )layo l4 de 1873. La voluniaa tle <friir ho solo es Higria <le elogio, sino muy becésatia en. los tiemptis actuales; porque la Iglésla Catoliba está lurbada en todas partes; sufrierltlo los asaltos Üel in.;. fiemo. bremos; pues, A fin de que Dios iibre & su iglesia ele los embustes He J~s que la persiguen. Que Dios bendiga A sus fleles, que derrathe Siempre ~ob1e etios el ésp.íritu de gra.: bia y de oracion, á fin de que puedan escuchár Ja voz de Aquel que mahda á lbs vientos y dl tnar y trae la tranquilHlad; despues de la tortnenta. Hé aqul áhora Ías instruccioi:ies tlel Eminentísimo Cardenal Vicario, Eln lo relativo ti. 1o, actos de Piedad que lian tle Hacerse en el triduo y a las indulgencias que le están anexas: .tEri su audiencia del 30 cie mayo, nuestro SanÜsimo Padte, el Papa Pío IX, lia fijado los dias 12: 13 y 14 del mes He Agosto, para que se haga ia súplica universal. Ha seúaliAdo, tambien, las letanias de los Santos, como las oraciones que tleben rer.ílarse. ltAdemas, Su Santidad lla concedido, para bada tino de estos . días; una indulgencia de siete años á tbdos lbs fieles que recitaren detotamente dichas preces. Y á los que las dijeren ios tres dias, con tal de confesarse y comulgar én uno de ellos, 6 el dia de la Asuncibn ó duran le la bctava, concede Su San• tidad benigflamente la lnduÍgencia plenaria. -Constanti1'io- Cardenal Vicario.,, (Tomado de «La Sociedad» sabado 19 de Sulio), y en el número correspdndiente al 26 tle ese mismo mes se rejistra lin mandamiento hecho por el lltmo. Metropolitano ordenando dicho tridita. Hemos sentido profundamenie haber tenidb tan tarde conoclmientd de to• do esto; mas sin embargo, aunque estais invitados de viva voz, p'or los que hemos comisionado á este intento, para que asislais desde hoy á nuestra Catedral, y a la Parróquia con tan laudable o'bjetc, queremos deciros algunas palabras: ya para que las hagais con mayor fervor, bien penetrados de la bondad de las obras que debeis practicar, ya tambien para advertiros de las distribuciones que hemos resuelto hacer; Vosotros sabeis cual ·es la amarga situácloki l)or la que atraviesa Nuestro Santísimo Pa.:. 'dre, y ami.que esta pusecucton no es nueva, pues 'desde San Pedro el Primero de los Pon::. Ufices, ~iene realizándose en mayor 6 menor escala con todos sus sucesores: aunque tene.:. mos tan recientes tos atropellos, las l::ruelda.:. des, y los groseros despojos que sufrl~ron a. fines del siglo pasado y á principios tlel presente los dos Ilustres Pios, 6. 0 y 7. º; ~redecesores del actual, eso no obstante, no clebemo~ olvid~r la estricta obligacion en que como buenos hijos nos hallamos para 1:ion Nuestro Pa..::. dre en el orden es1>irilual. Los fieles de Je.:. tusalen, oraron por Pedro sin tlescanso, 'Sine íntermi.sione, cuando el implo Herodes lo mandó prender y lo redujo a prision; y la Iglesia toda jimio, lambien sin descanso, cuando el audáz Napoleon 1. 0 dejándose llevar de su or.;. gullo satánico, y atropellando lodo miramieu.:. to, toda ley ele oiplomácia y toda-justicia ul.: trajo: 1. 0 en su condición de simple jeneral, á Pío ti. 0 ; y luego en su caracter de Empera.:. aor al bondadoso Pio 1. 0 Y i cuando no han jemido ios verdaderos fieles, al ver perseguido al Vicario Ue Nuestro Señor Jesucristo? La otacion ha brotado espontaneamente l:le sus Já..: ·bios; la bracion, por la cual trataban de alráef hácia su Padre las bendicianes clel Gielo, y la gracia ele la resignacion. La oracion, pata conj,urar la tempestad, que Satanás levanta siempre con la ~speranza ele perder ll, la Iglesia, bómo si las puertas tiel lnHerno pudieran prevalecer contra ella. La oracitm, en fin; para obtener cuanto antes la lib~rtad del Padre comun tle los fieles, que es la libertad tle la Iglesia misma, y por lo tanto la de todos 'Y ba::. tia ·uno de nosotros; sus hijos en la fé. Ciertamente, hada hay mas ápropósito pa- ~a consQlllrnos en buestra condicitm tle caiólicos, que el observar al lraver. éie cerea de 20 siglos, la constancia Invencible del PonWicado en medio de ias ínas fudas persecti..: ciones; seguida siempre; para gloria de la tgJe..: sía, de un lriunfo espléndido. 2Desesperá.; remos ahora 'de bbUiner este triunfu? ¡u.:1. brenos Dios <le semejante infidelidad! Ho, mas que nun~a, debe alentarse huestra éspe~ rania, teniendb ~n euenta qué huestro Seddr Jesucristo ha prometido forrualmeiite su asis..: tencia 1l la Iglesia¡ y que Una tez empeñadli ~u palabra itivina, primefo pasarán; como dice él mismo; EL cieló y ia lierra¡ ijue fle.¡; jar de 6umplirse lb ijue dfreeió; Hijds carísimos: Pío ix tive: go.za de com.: pleta salud; apesar ele los dnuncios que ~ti han hecho de su xhuetle: vfve tiuestte Padre para tionsuelo Hel Catolibismo: tive, para dar.: nos en su persc,ná el ejemplo de la tnas éom.: plela sumisiqn á la voluntati <le Oios: vive; par~ confundir i la turba de impios, que pre.::. lende inmolarlo en :iras tle un progrestl y tle lma Íibertad salvaje: vive, para demos..: irar al mundo, que su poder es chuy thez..: quino para Opdnerse lt. los designios de Dios: Vive, finalmente, para hacer entender ~ los grandes ele la tierra, que tio liay sabitlurla; hi prudenbla1 ni consejo contra el Sefioi-. Estimuládos con estas consideraciones, a..: tivad vuestra fé, para obtener mediante ella; durante este triduo; la misericordia y la gra..: cia de Nuestro Señor, junto con la libertad de nuestro Sanllsimo l'>adre; Én nuestra Oatedral, Íiabrl1 por la mañd.; :ha a las ocho una distribuci~n religidsit, seguida de lit santa Misa y de la Letanía dé lbs Santos con el Santísimo patente. En la larde á las seis, der,pue.s del Santo .Rosarid; seguiri.1. iina pláLlca al intento, termiuandd este acto con un tanto de oracion mental y algunos cánticos lt Maria. Tambien encarg<1..:. · tnos al Párroeo de San Juan que haga las mis..; tnas distribucibnes en diferentes horas. Que nuestro 1:,uen Dios derrame sus Len..; diciones sobre vosotros, ceimo lo desea de co- :razon vuestro Padre y Pastor. · .iuan Ámbroelo. OBISl'O DE P111so.-(firmado.) Puno, Agosto 12 di t873. 1 NOTA.-La falta ,tle e~pacio en los números anteriores ha hecho se retarde ia publica.:. cion, de esta carla pastoral, que en tlempd oportuno se distrib'uyo en Hojas sueltas. Imprenta de D: l\l. C. 1\L-Dirijida [YU:f A.nsclmo Bermejo.
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