AÑO . VII. PUNO, SETIEMBRE 1 O DE t 875. N.º t68. • D rt '1 (1 (,n lglcsia t[Ju1Jtñ~;.-.· PERIODICO SEMA.NAL. ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, rr I LA IGLESIA PUNEÑA. Al lii'.Oi". o. t:'raócht('C) de Pallla Gona.alett ,·1~11. ~loy SEÑOR Mto! Al ocuparme de la conclusion de ~Q análisis, despues de leido, no sin \rabajo, encuentro que U. des<le su primer~ obra no ha hecho otr•a cosa que jirar en circulo, como astro que se encuentra elraido por una fuerza cenlripeln! Nada de nuevo, s·iempre lo mis'mo, las mismas ideas e0n el mísn\o pobrísimo desarrollo. Ya se vé _eso lieue el error, y en .,slo aifiere <le la verdad: el error es -eslé.. il, la verdad fecunda: el error es monolono, la verdad ofrece matices mil que 1a embellecen. El error es sofístico, y por lo mismo nebuloso, siniestro y absm-do; la verdad es lu~ida, brillant~ y Lan seducLora, que solo basta . demostTarla para que se atraiga las simpatías de la inlelijencia: error busca la oportunidad para lanzar siempre las tnismas necedades y cree que se le rresenta la ocasion al tratarse dA asuu tos sérios y gra\·es por su naturaleza. Así, U. empeñado en defender añP,jos errores y queriendo sosleuedos l10sla la tumha, ha encontrado oporLuuidad, apropósito de mi nota contestacion al señor Ministro del Cnllo, para. hablar de lanlas y tan diversas materias que los lectores a ?e nas podrán en tenderse. Dígalo sino la famosa conclusioa de sus artículos, en la que se encuentra nn párrafo sobre tolerancia; dos sobre el fue1·0 eclesidst1.·co. otro sobre los predz"cadores de que habla Villarroel: nno exhortando á los gob1~1·nos á ·que se conduzcan con los Obi'spos despoticamente en et fonda y con toda suavzdad en la apariencia: otro relativo á la fundacion de escitelas libres con una libertad impía: uno mas, _revehndo el deseo de que Ios ":oleg10~ sean reglados- segun el i'deal Jansenista: un largo pdrrafo inter~ calado ahuati.aado en sentúnentnlismo palaciego: en seguida, O'lro sobre la libei·Lad considerada á la moderna: luegor UDCl sobre la imp-fenta:· un penu.ltitno de consuelos, que puede lla_ma~se enciclopedico ó sea de :ec_op1lac1on: y nn último,- de desped1da y llamamiento á la juventud. ¡Oh, qu{, aglomeramiento de materias en poco Ir\ª~ de dos columnas!. No se hablaron lantas lPngu.:.is en l'ai confusion de Babel. Y. yo debo- ocuparme de lod·os estos pualos ·aunque nad:a tengan f ver con mi nota! Quisiera ser lacónico, pero U. no me lo permite. §. 1.º Tole?'anda.---Para esta materia, dice U. qne hay que tomar la regla ya iodieada de recurrir á · los tiempos apo<;t6licos~ teniendolos presentes, da U. principio por la tolerancia y libertad civil de los cultos. Antes de pérmi lirle que ea tre a hacer las aplicaciones de su regla, debo llamar la alencion de U. sobre las diferencias que existen) filosóficamente hablando~ entre eslps dos lél'tninos, No asumo para mi el honúr de estas reflecciones, pues las copio de un autor contemporáneo. <<La Liberlad, en· la tnateria de que tratamos, tiene un carácter mas bien teórico que praclico; ]a tolerancia siempre es práclica, Aquella se considera por lo comun como una cosa á pr1·ori¡ esla es uclue.l á poste1·ioti. Hay liberlad para hacer lo que no se ha hecho~ pero, si se ha hecho, ya no hay liberlad para no hacerlo 6 dejarlo de hacer: nunca la liberlad es d posten·ori·. Por el contrario, la tolerencia mas bien es con respecLo al lecho, ó á lo que se está haciendo. Lo que no se ha hecho; no hay por que tolerarlo: se. tolerará cuando se baga, <<La libertad es del int~rior con respecto al superior: la tolerancia es d'el superior con respecto del in ... feriar! <,Lo bneno absoluto se tnanda~ lo malo absoluto se prohibe~ lo indiferrnte se pertnile: lo malo relativo que bajo. de algun concepLo puede producir bien 6 evitar un mal mayor, se tolera. c,Un padre deja á su hijo que estudie ó no estudie: el hijo uo quiere estudiar, y su padre le autoriza para que baga lo que guste. Este hijo tie_ne libertad: su padre le dá. facultad para quo no esludie1 aon ..... que quizás la voluntad del oadre seria que estudiase, • uPero el_ padre manda al hijo que estudie: le señala horas en que debe estar recojido, y durante las cuales debe consagrarse á los libros. El hijo desobedece algunas ó muchas vecesj y el padre, aunque lo vé, hace que no lo advierte: no reprende al hijo, no quiere gastar su autoridad, sino mas bie·o espera evitar con cierta du"lzura los eslravios de aquel jó·ve'n. Este pa<lr-e es toleran Le;· no· au Lo..:. riza ai hijo para el mal, pero hace como que no lo ad.vierte: no d-á libertad á su hijo para est*'diar o no estudiat', pero tolera el 1ue al .... gunas veces no e$lt1die copio debiera. ,<Asi, pues, como en el 1mundo positivo son cosas distintas la libertad y la tolerancia, y se dis1inguen con rasgos caracterfaticos '(J tra~- cendP-ntales¡ lo mismú ~uiecle e,(} ' el mundo moral y políllcq, y sobre todo, en lo l'elativo a a tole-- rancia civil y la libertad de cultos, <<Esta debe -ser ilimitada si ha de ser verdadera~ aquella, por el contrario, es limitada. · · c<Esla se consigna cbtnó 1\ln deretho, con igualdad y recipf!cidad: aquella es mas bien un hecho; indica snmision y no da t1gar a reciprocidad. · «La libertad de Mlto d~be ser para el bien y para ]a verdad: el errror y la iomora1idad no deben tener libertad ni equipararse al cullo verdadero. La tolerancia; por el cbntrario, es para él error y el culto falso, cuando de sn persecucion se pueden seguir inconveniettes graves. Deja sietnpre el error á una t·espetuosa distancia de la verdad} le obliga á prestarle hotnenajé; y si llega á desmandarse, le hMe reconocer su abyeccion y guardar distan_cias, La proslitucion está to= lerada. No se la manda: no se la proliibe absolutamente; se }a reglarrenta, se la litnita y cohibe.)) Esto p~rece q' es filosófico: queda pues hecha la separacioo del sentido de los términos que U. confunde. Ahora vamos al desarrollo de s11 regla favorita. nCuando aparecio, dice U., la sanla Relijion de Jesucristo habia otra dominante en el imperio; y no obstan te los cristianos pedían el libre ejercicio de su cullo. Derecho q' les cum plia espedito; pues si el botnbt"e tiene respecto de Dios la obligacion de buscar y profesar la verdadera rel ij ion; respecto de los demas hombres que profesaú olra; tiene el derecho de que su conciencia sea !'espetada. Tenian pues uet·echo los cristianos a que la suya fuera respetada, y á que se les dejase el libre ejercicio de su re1ijion; detecho de hombres, y por eso correspondiente á los no cotólicos c¡ne existen· actualmente en 1a Amédca española. Ha siclo pues infuadada; injusla la a:bolicion que se ha hecho á la toletancia en las veces que se ba discutido el 'proyecto de Consti tucion, y públicos han si:lo los e_scá.nqalos -capi~aneádos po1· J.~nte e~lesaasticd_ en la, plazllela y en las galerfos. dal C~n greso .. Los Señ~res Obispos es.+ tán llamados á impedir es.los exdesos n~cidos dé la in.tolerancia,:. y * <;lar eJemplo ,de su_ parte á que sa iJ??.ite ' la_ condacla de los primeros ·cristianos, que con derecho pediau ef libre, ej etcicio d_e ~u 'relij;ion .,,> . . En el_ p'ár~fo ~nteriórmen_t0 ~tJ• piado noto d.,os errore~_ sustanciales: 1. 0 ní lo~ AposttJles, rii los1 ptitileros cri~tianos pidieron ·~ laS¡ potes--: ta des de la {íerra (cerno_ 'tJ I ttsegu-: ra) el libre -ejercicio de s'.u ,, ~últOJ sino que lo practicaron ide heoho, á pesar ·4e la probJhicion y .dUn, ~e los tormentos, á-qn~ ,los so:nietia,n ~s autoridades. A~- Pedro se le_'qmso irb.pcner s_ilencio pqra ~' Uó pre~ dicara, y léjos de pedir 10; ~ibertad, á que U. alude, con.testó. palaclina~ mente, que él ol)edeoia á,ntes- á Dios que a los hombres;---este es el derecho qñ"e tiene la yerdad\ _Segtm ~ do error~ U. confund_e aquí µo so,- lo á la lihetta,d, de ~ultos 99q fa lolet'ancia, ~ino con la l_ihertad ~a. conciencia; siendo m:li qua estos tér-: minos son muy distintos en ~u sig~ nificado. Voy á_ copia_r ~quí tam-: · bien pensamientos no mios. <1P1Jr<! que _ 1a !ihef tad, ~e ~~l_Lo~ j 1a, de conc:enc1a ~uer~n ':1na ~IStt\ª. c9.. sa, sar1a preciso que culto y ton., ti·enci'ct fueran sinonimosi la con.-::- ciencía es' una ·cosa interna, del órden · psicol~j ico: el culto por ~l contrarioi es e'xlerno,,. sensi~l~~ Y,; como tal i nú solamente SUJehvo, sino Lambien o~jetivo. Caando se habh de libe1:lDd de cullos, nadie se acuerda del culto inlerior, ni la frase tiene ni puede tener' -refacion con el: seria una ridiculéz. El culto in.terno es incoercible como la libertad de pensar. N~die 01~ el mundo, ni ann el monarM mas poderoso,. puede qnilar al -Ultimo dé sus súbditos 1a libertad del culto inte1•nd. Seria; pues, i·idículo pe--- dir {t los gobiernos una lib'3rt~d qt ellos no pueden conceder ni qmLar .>1 De lo espueslo resulta que bien puede set respetada ]a c•óncienci:i de- lqs no calólicos qn~ exi;;ten a~- tualmeute eu la América españali:t, ' sin que sea necesaria la libertad civil de sus cullos que U. predica. Esa oposicion que se ha hP-cho á'. la tolera ocia (en lona ida en el sen Lido.. de U.) cada vez pe se ha disco tido· esta nÍatería en las Cámaras, lejos de ser, coa10 U. la apellida, infu.n_.. dada é injusto; es · m·as bien,,. et ejercicio de uu derecii.Q sagrado , .
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx