La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

A~O VII. PUNOi AGO~TO t t DE t-87-5 . N. ~ t65. .fr.n Jglcsin f untñu. PÉRIODICO SEMANAL. ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICi DE LA DIOCESIS. SECCION OFICIAL. ' \BTA PAST0lHL QUE l!L ILU~Tnisrno y REVt:RENDbt :-.10 01mwo IJn. O. J UA~ A~tBROSIO HUF.I\TA, DlRI.lE ~ sus Ml!Y Al\UOOS Hl.lOS LOS .Hl•; LES TODOS DI': LA. PnOVL\CIA IHt CHlJCtllTO. .Jo• el Doc-for Don J11t1n Ambro11tlo Huerta,, por la ;;r11chll' de DloN y de la si.ala Sedo Apo-toUca, 0hl•po de 1•u11os etc. A NUESTROS ~IUI A~L\DOS HTJOS EN JESÚCRLSTO, LO::; HAUITA~TES DE U. PROVI:SC!IA DE CHUC.:UITO. Jforlie .~i ,·,wP.m Dn;nini 01h diel'ifis 1wlite ubdu,·cire corda vestra . . Si o\erri~ hoy la voz del Seúor: pn,1•111•ad 110 endurecer VUC!;lro, l"!lr/lZOIICS. (SAl.~O UJ. ) Mui amados hijos en Jesucristo. os·· an'\.Hwjamos u11a grau nueva que será par;¡ vosotros de mucho regocijo. Los Ve1wn1blPs Padres 1\11sioueros que se prestaron á venir con Nos para l1·a bajar por solos dos meses en la sau tificacion de nuestros DiocPsanos, se Lan ofrecido espoulá11eame11lé para dilatar su viaje cou el objeto de ir a ·vosotrns, y de procuraros con su predicacion la gracia <le N ueslro ~eñor. Dios sabe cut111 gralo ha sido para nuestro corazon _Pastoral este aclo de geuerosa candad; por lo n1ismo nos apresuramos á daros tan fausta noticia, esperando de vuestra fé .Y de vuP-stra piedad, que los recihireis con ]a ternura y el agrn- <lecimieoto que deben siempre tener los puebl()s católicos para coa ]os sacerdotes, por cuanlo son los llamados, en virtud de su santo mi11isterio, á desempeñar la sublime misiou de salvadores de la huma- 'lJidád. . Os exhortarnos, pues, á que los ~scucLejs alentameu le, á fiu de no despeJ·diciar la gracja que Dios uf'stro Señor quiere otorgaros para vuestra salud. Reconoced esta gracia, consideráudola como el tesoro mas valioso -que pm,da poseer el .lrnmbre eu este ruuudo rni:serable. Hoy, mas que uún<'a, conviene que os levanteis eu alas de Ja fé, JJara no dar cabida en vuestro::. corazones, á las tan ttis necedades con que los hijos de las tinieblas pretenden arrancar la palma de la gloria á los hijos de la luz. J,a palabra de Dios ·nunca p~1ede .!ier grata á los que no solo v1nu en el desorden, sino que (lo que es aun mas triste) tienen resolucion de man leoerse en ese degradan te estado. Para estos tales, la presencia de un misionero es horrible. Mejor quisieran ver a Satanás en carne humana para qne fornen tára perso.- nalrrnm te en ellos y en mayor escala la satisfaccion de sus brutales pasiones. Pero, hijos car1s1mos, asi como nada puede darse de mas abominable que semejante conducta, así, lampoco, puede darse nada que revele mayo1· necedad que la conduela de ur1 pueblo cuando se deja intimidar por las ridículas v absurdas iosiouaciones de hombres carnales, qlle anúnalizados, seo·un la frase de Sao Pab]o, se hal la0u por eslo mismo jmposibifüados para conocer las cosa:, que son del Espíritu de Dios. Estos tales, suelen llamar fanatismo á las prácticas de piedad, y supersticion, al ÍMrvor emplea<lo para tribular culto a nuestro buen Dios; sin reparur que ]os vndaderos y únicos fanáticos son ellos , por cuanto a viva fuerza y violentando las conciencias, pretenden arrancar la fé católica de los pueblos; sin tener en cuenta, que si existe alguna superslicion infame, es Ja qne ellos fomentan con- su amor pronunciado á Lodo lo que es orgía y pros ti t11cion. ¿Cómo creerlos pues sobre su palabra, ct1ándo su conducta prueba Jo qne son? Cómo anteponerlos en su info □ a doctrina, á sacerdotes cuya ~evericl.ad de vida, cnya 'abnegacion y sacrificios, por solo nuestro bien, se hallan á ]a vista? Fijaos atentamente, hijos carísimos, en las enseñanzas de los Padl't>S Misioneros: en rllas erwontrareis, Jo que _ya sabíais sin duda, y que por ]o mi smo podreis estimar como doctrina de buena ley; encon - · trareis, repetimos, condenado el robo , el concubina lo, la embriag uez, la calnmoia, el ódio al prójjm·o, y todos los demas crímenes qne hacen tan desgracjados á los pueblos cuando se jeneralizan en ellos: 6qné ma~? fü,cuchareis exhortaciones al cumplimiento de vuestros _deberf's, al amor á Dios y al prójimo, al perdon de Jas injurias: en una palabra, á la práctica de todos ar¡uellos actos pue coutribnyen mas eficázmente á robustecer los vínculos socjal{\s. Oh! y cuáoLu importa que de tanto en tanlo se recuerden eslas verdades, para e~itar con eslo, que la humana miseria no las oscurezca por coml'lBte! Bendecid pues á Dios , que en su misericordi'a os otorga estos días de mision, para que pmificando vuestros corazones en la saludable pisc.ina de la Penitencia, consigais la rejeneracion de vuestras almas. Felices sereis, si oyendo la voz de Nuestro Señor, lejos de endurecer vuestros corazones, os prestais á seguir sus enseñanzas. La historia de la humanidad desde el oríjen del mundo, os prueba que los pueblos solo han podido-ser dichosos cuanclo hao sido fieles á los llamamientos de Dios.-Fijaos en el pueblo Israelita, ese pueblo llamado por antonomasia el pueblo de Dios ¿cuándo disfrutaba de paz y de ventura?- so]o cuando se sometia de b11~0 grado á los mandatos del Señor su Dios: y ¿cuóndo era desgraciado, hasta verse reducido á torpes y degrada'otes servidumbres? cuando olvidando la ley divina se entregaba en hrazos de la idolatría y <le la pros ti tucion. Recordad lo que ocurrió con la Nínive lasciva. Jonas fué enviado á ella, y por cuan lo oyó con docilidad la voz del Profeta, que<lo sin efecto el decreto divino de su exterminio. o sucedió lo mismo con Babilonia. Cerró sus oídos á la voz del cielo que la amenazaba por sus abominaciones, y el resultado fué, el abandono de Dios, anunciado por el Profeta Jeremías (capítulo 51, v. 9. ) con estas terribles palabras: <<Hemos lra- . bajado por curar á Babilonia de la lepra de sus pecados, pero no ha querido sanar: abandonémos]a: .IJereli11quamus earn» -y Babilonia, la gl'aud e, la opulenta, la rnagn1,6ca Bahilonia , fué hundida en la nada, en el dia en que menos lo pimsaba, como lo indica el mismo Profeta, diciendo: «8übilame11 Le ca_yo Babilonia, y fué DESMENUZADA.>> Tenibles aco1 1Lecimieu tos que revelan la justicia de Dios , puf'sta en aclo para con los pueblos qw~ rechazan su ley: justicia de Dios que se ha pronunciado día por dia · basta 11 u~stros Li<-1mpos, y que solo los que se cie~·an vo!unlariameute, como los Bab1)0nü:is, no la ven. Cadsimos en Cristo: recibid pues á los Venerables Religiosos Misioneros, como á los heraldos de vuestra verdadP-ra felicidad. Van en nombre de Jesus, á auuuciaros la doctrina de sahacion; no endurezcais vuestros corazones, uo cerreis vuestros oídos á sus enseñanzas. Prestaos dóciles a su yo,1, 1 preparad vuestras almas para el arrepentimionlo de 1 vuestros pecados, y con estas disposiciones, estad seguros de que la gracia de Nuestro Señor sobreabundará en vosolrns, para comunicaros la sarilificabion en el tiempo, y la dicha perdurable eo la eternidad. Dada en nue~tro Palacio Episcopal de Puno, firmada -por nuestra maoo, sellada con el sello de nuestras armas y refrendada por nuestro i11frascrilo Secretario de Cámara y Gobierno, el dia de San Ignacio de Lo.Yola, fundador de los santos Ejercios Espirituales, á 81 del mes de Julio del año del Señor de mil ochocientos setenta y tres. · •uan A.mbro■lo. 'f Omsr,o DE PuNo.-(firmado.) Por mandato de S. S. Iltma. el Obispq mi Señor. M. FEDERICO OTAMENDI. Seere tario. -(.firrnado .) Es copia fiel. - José R. Candela.-(Ofi.cial 1. •) LA IGLESIA PUNEÑA, Al Sr. Dr. D. IFranclrH·o de Paula Go■:i.ale■ '°"19 U. Muy señor mio: Ha tenido U. 1a bondad de , ocuparse de · mi nota co11teslacion al Sr. Minjstro del Culto, fecha 23 de Junio ultimo; v al comeozar su analí~ tica refolaci~n, siempre consiguiente con el sistema hostil á las ideas católicas, que años hace comhaLe U. sin descanso, léjos de desmentir en lo mas mínimo su anterior conduct:a parn con la Iµ;le5ia, revela U. por completo la f.d La total de respelo c?n que la ha tratado en toda ocas10n. Le asegur() que su análisis babria pasado desapercibido para mí, sino hubiera vislo estampado a su frente el nombre de U., y sinó coosiderára que su palabra se hal1a hasla cierto puolo aulorizada, por ser la palabra de un sacerdote catolico. Desde Juego empiezo por reprobar en U. la reticencia de que se vale pata herirme, al paso que jo ten ta exitar con ella la susceptib,ilidad del Sr. Ministro: «quiza d1)ri·a alguno en vista ele los antecedentrs, que en tales ¡,alabras se ocultaba une¿ conar- _qa ú-011ia.,> Siento dedrselo, Señor Vijil, pero en mi co11dicioo de Obispo no debo pasar esto desapArcibido. La Láctica de U. ha sido siempre esta en fodus la5 c·1estiones de

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