qo_e si tq,o ingerencia, ,;olo fué para a¡froonts'd puTulfoacion. Enemigo~ _nosotrti' "de 'éulóiir• al inocente, dt•cimos ~ti· l• •r 1 ., J · • . 1 , 1e11 e _ar.o: que no se supongan CQrnpr<¡>m~ildas ÍI ·'r)€fCOlHHI que llO Ítll61'1'finieron•·eo fu 'púo!ie~cion tlol m\!IICiO!lll;- do ertfobl-o, prdlríe:1do cai1,ra sobre . ñó~o'tr'os e!?,illo, antes r¡ue ver ~oci ,fo--. 1or~ cel'om\1iad~s ó indi ~iuuos eslimadoi/péfr ~osotros. ·:, i No -~os ' cre~moo hijt:riado~ el -.er In "'fergüeaza y 16stima que hu causalio á los RR. d~ «r:-.:t C!uditdano.. , lu lectur~ de nuestro artículo publicado ~n "Ln Jglesía !b:.meíla• númerc l63. Por ~, contrario; coa~ 1~ fr,wqtHna de que somos Cílpacea, dij imol\ y muy alto: c¡ue desprovistos d~ ciencia, no po•liamos apreciar debidt1me11te, los pensamieutos de los hombres emrnciados por la rrensa; pensamiento11 que si se pueden V/A• , lorizar _por jóvene!l qi.c cursan est111lios elementales, n_o~olros meno8 qne estos, no podemos c1rnminnr detH!la,lamc11te aqucll-as gran1lcs rrndttccione!l, hij:4s d~ una iatelige11cia elevada. Pero sea de ·ello lo ~~e fuere, vamos nuevamente á prohi{"o& ,uestra incoosec,rnMcin, sintiendo que la •fástima y vergüenza~ 01 ocagicmeo un gravísimo mal. Nunca fué nuestro empeño, amables 1.rn. e_utr-ar e!I -el fon1lo de un artlculo ed¡!ori11I, en el que preteudeis llti- · Yar -.uestrai·· najeracion h:1sta el extremo. No, flOsotros aolo hemos tenido J tenemos la firme rei1olucion de presentar note vuestros ojos la conducta de un Ob~spo. que no hace mas que destruir so preciosa vidA en el bit:n de la Diócesis que Nuestro S~t'íor le ha confiado, y que no· ha., cometido ·mas culpa que·'cl cumplimiento de su deber Pastoral. · Jamás nos hubiésemos tomado la libett,id'' de rccórdar los méritos del Jlus·- trísifüo Se1lor ' l{uert1, s,i vosotros •con pe-t.:Íhioda tanta Y. con írre,eren.te léngUaJe.. ·no ~oduviése1s decontando q' nuestro Obi:spo, «reclll10 piadosos estipendios de lo5 Go~icrnos y los fieles.,. .. ; si no hubiései:1 préteotJido retntar á -nues• tro· Prelado .. como atrahiliario y 1iobérbio al lado de los otros :virtuosos Obispos.• Nosotros nunc11 · nos hubiéserñoa tómado la molé11tia de contestaros sustraJe11do·-este ti-empo i.i nuestras .ocupaciones, ai desde el l4!ma de vuestro artículo no hubiéseis comenzado ata:- cando la per80llQ del 11-!1stre Diocesano. Pero decidme. ¿Para probar el Patronato tenefa urjcBcia de l}indic;tr lí\ iomaculad.- co,iducta de nuestro Prelado? Para probar el Uegiilismo os creis con .derecho parí3 insultar al Sacerdote que . solo tiene p11n. vo~•wtros un extre~ mado deseo de ·iuelltro bien espiritual? Creo que 110; por que com" lo ciice~ muy bien «cuando se rcfat;t uua teoría deLe ser defendida en su propio lerreuo y no en el de los flojios J méritos.» ¿Como e::1 CJtlé abrigalldo rnsoll'os esta cbn,iccion ultrajais 111 Jl:mo. Señor Obispo hiri~nc!olo y des prestijiá11dol0 ante la socieda1I, emplea11Jo pura ello lus mns grosn,.c; calumnias? · !Uuy cierto e~, que el terreno de li\ discu.sion no ~s ap,·opíittlo parn lucir oropel~s; pero con mc11or razou lo será para mentir tan crá irnmcn te '! á presencia de un:\ sociedatf, que e,;tá enterada de lo» hecbo:, l;1lc:1 como ellos tiOO. Si a¡.,es11r naestro y ofendiendo lamodestia de ~Ionse1lor ll11e1·ta, nos hemos visto oblil-{-ados ~ recor1hr somer;1nwnte parte de sus mérito~. ha sid o con el solo olJjclo lle desva11c<'cl' 111¡oella~ malicio•.as Sll[lO'iÍCÍOBCil CfllC V/)'1O1 l'OS propalais cada vez q,1e l1•11 e i'l 01wr l.11nidad. Esoi\ méritos jnmás ~e podrán eclipsar por lo~ descompasados t!rilos que se la11zun para eo~añar á los ig-110rantes y hacer caer al sacerdote eu el despreiitigio. Esta era la tendencia domi11a11te del irnpfo Voltaire, cuando deia: oc)foutid compaficros, mentid siu reboLA ·JGLES!f\ ·.. PUN_EÑA. zo siempre quetlitri de ello alguna cosa.» Ya sabemos que esto será suficiente para que vo lvais Í\ poner el grito en el eielo, diciendo a grandes voces que se os ultrajl'l, que no te11emos carh!ad, pero vuestro polílir,1 eµoista no permi· te que se os toq11~ la falda dd volante pcr.. sí despecl;1zar ta nraitla sola.na» del pobre sacerdote qae co11stanli:mente clilrna n Dios, derrama sus misericor<.lías· sobre vosolNS. ¿, 'o q11cr.1•is qué !-e emplee el lenRuaduro cuau1lo os hacemos ver VUl'!llra inco11:ü .Jeracio11? Hespel,ui c11to11ces ~l liomure como me rece, mo:-.traos frn11 - co, y si Lenci s alguna advcrtc ucia que haceros, con~ulli4tl la carid ad, 1wro 110 el Mrcasmn, la I.JuO"la y la nw nt ira. Contestad: ¿1:11á11do con t o110 mnji¡,- tral decís el Obispo ha recibido piadosos estipendios, qué os prnp11sísles? QuiSͧl cis prouar el Patro11alo con este ht'cho'? fiecordais la limus11a• q11e de hinojo!l pidió S. S. lltma. á los pu eblos de ~u Oiócesir., para la rrfaccio11 de In Jglcliia Catedral, .Y 110 sabeis q11e lit) Sr. Sub-prefcc!o c~rró t'll masa con la!4 erogac iones de la Provi11cia de s11 ma111do y qué se hicieron con el mí~mo 0bjeto? · ¡Pobres atolonrlrados! os dejiliS llevat· de m<.'Zfjuinas pasiones, audai'i Lrns los pasos de l sacerdole µara tfo11ostarlo, para en seguida emplear el lenguaje virulento cuando qu ere is i11v e11 t~1rle faltas, pero si el sacerdote hace alf.{t111a accion noble ó cumple d1•bid;unente su ministerio ento11ces callais malicio.~amente, sepultais sus méritos en e l olvido, y CUílndo apremiados por vosotros dec.imos algo de las !.>ellas pre11das .que lo adornan, entonces gritais J decís: .. qnc 110 es la discm,ion el terreno apropiado, para lucir orope les." . i\lucho os podiamos decir en este se,ttido pero nos reservamos para otra ocasion, si hubiere oportunidád, confor1lli111•Ju1103 huy, l:U11 uectro~; que toda vez que toqueitS la persona de nuestro Pre7 lado, con calumnias, volveremos una y otra vez á haceros ver: rneslro mal proceder. Unos puntños. INSERCIONES. JLA fiEVOLUCIO~. PoR ~loJ~EÑOR Srnu.n. XVH, LA LIDEnT.AD. Esta es otra mascara q11e de bemos arrat!~ar á la llcvrilaci on; ,~sta es otra palahrn g,rant.le y santa de la le ngua crist iaua, de In que abusa á e, da paso el ge11iu del mal. La libertad, en su sentido mns elevado, es la facult. ud de hacer el bien, es decir, de cumplir enteramente la YO· lu11tr1J Je 01 0, . La libertad absoluta y perfecta 110 es Je este mundo; esta solo la tendremos e11 el cielo. En este mun<lo siempre e:'1 impe rft>cla la lilJcrtad, la fac11I tad de hacer d b.icn. Con esta facultad de hn cer el b1e11 tenemos tambicn In 71osibilidad de obrar mal; esta posibilídnd, entiéndase l>ie11, 110 es uun focullad, un poder; es u11a deuili - dttd, uua falti, de peder. i\uestra li• bcrta 1l -c:i la ti e rra es, pues, impl'rfecta, por c:-tar limitada co11 alg't111 obstái)ulo procedente de la debilidad humana, ó tle In perversidad de lt1s hombres, ó de l_vs ataq11cs del demonio. E11 rclig1011, la libertad consi-,fe en poJer t·o11 ocer y practicar plenamente la \·c rdad religiosa, es decir, la Rc li~io11 Calolica Apnslólica .v H11nrnoa. Para e l Papa y los Obi~pos, la libe rtad es la facullud plena y e11terc1 de c11':ieñar y µouern:.ir a lo, Hclc~; y p1rn csto3, la de ,poder obedecer á aquellos sin impedime11to alguno. La verdadera li.bertad religiosa no es mas que esto. En el órden e;-.,il y político, la libertad ,as, para los que gobiernan, el poder. de ejercer toe.los sus legítimos <.ierechosj ,y par.a gobernt!ntes J goberna<.tos, la focultnd de ct.unp l ir sin eslorbq tpdos. IO;'I verdadero,; <lcucren de ci11da da11os. Todas las verdade 1·as libert;;d\!R, civíle~ y política s eslú11 co'mprendidas en esta definicion, á lo meuos en lo que t1e11c11 <l.e esencial. En fin, en el órdcn de la familia cow~iste li1 libe rtad, para el padre J la madre, en la facultad de t'jercer plenameute sus derechos verdaderos sobre los hijos y sus servidores; y para todos ellos, la de _cumplir sus l'<''lpecti.- vos deberes. Todo es, pues, bueno y ~auto en la li.Liertad', en ,la verdadera libertad; cua11to mas completa sea, tanto mas órden habra; la aufor it!ad mis;- ma soln está ins ti tuitla par,1 µrntej~r 1~ hberbd. Se11l11do esto, ha v tr~s m~neras de e11te11 der!le y dese,,: la li!}erL;td, t,wto para las snciedi:des cumo para los iotlividnos: 1 ~ Lit,e,tnd de lH,cer el bien cc:1 los mcuo ..; impecHmc1d 1;,; ¡,o,i ~!cs . 2 ~ Libertlld de '.weer el l,:c:1 y el mal con igwtl focilidad en lo uno y e~ lo otro. 3 ~ Lihertad de hacer el mal poni endo trabns al bien. 1 ~ La primera rle e ;tr1s fornrn!-l constituye la verdad,·ra y bu~11a libertad , la me110s i.mpe1·fecta en este ,~.t111do, la libertad tal cual la quiere L:os y t11·1 cual la Igles ia la pid e , In e11se11a y la practica. g;ta lihe ,- ta J, reli~t 1vnmen te perfecta, no es una utopía; es lo 11ismo que 111 jus tici a y las demn-i rirtu úes morales propuestas por· Dim y s~ igle..ia á los homures y sociecbde~; e3tas v·r t udes son practicadas cnsi siempre con im_perfeccion, pero sfompre so11 practicables, y debernos procurar pritc.ltcar :as co,~ la mnyo,· perfecc1on posiu le. Así sucede con la libertad: cu:rntos, mas medios se nos dau para ~brar bien, mas libres somos; y cuanto ma s librus somos, ma-; nos accrcamo~ al órtlcn y a la verdad. Cuanta mas faci:;aad nos ,dan los poJére~ de este r.1u11<ln p.;1rn ob_rnr bien, tanto nHs aparlarán los obstáculos que molesten la libertd . y ta nto . mc1s obrará11 segun lo,; desi~nios de _Oios, que quiere el bien eo todo,:. y en todo rechaza el mal. Y si se pregunta cómo podrán los poderes humanos conocer. ~on ee1·tc:.-:n cuál~s ·sean los obstá culos que flleben aleja.r par-a protejer y d-esarron ,~r la !il>erta,j, es muy fácil lc1 reepucsti: : la I~l esia los dirijira cou toda srgm·i<fa::!' en lo que toque al órclen reli ¡.rit,~o y moral, como hemos d:clrn )'Hj y cu · tas cuestiones puramcnl() IE mpnrnles y políticas, llna ,,ez pue,to -á sal i-n e: i ::t:•,·c s, .supe rior de las almas, estos pothffes tomarAu todas las medidas q11e ·les oi ctare11 la esperie11cia y la razon, para asegurar la libertad dcf uieu y com¡.iri ·. mir ti mal. 2: Libertad de hacer el bien " ~1 ma l: igual proteccion acord;;da á. los · bue11os y á los malos, á la verdn d v ni error, á iu fé y á la hc rr,jia; cst~ es ln segunda forma bajo la que puede concebiri;e la libertatl. Así la concibeu los liberales. No hablo aoiuí de 11qnellos impíns qne piden ig11al libertad parn· º' bien y para el mal, con la esperanza de ve r á este triu11far de aquel; hablo de los liberales honratlos y cristianos que annu á la Jglesia, qn e detestan el · desord e u y la Hc,•olucio11, y que ace1,t 11 n la Incita, porque creen de buena fe que el bien acabará siempre por tri1111far. TemiPndo estos, sin du .Ja, chocar demasiado con los in •lift>rentes é imµíos, hacen concesiones so hre lo., principio:;, y reclrnzan, tn<1hándoln de imr.rudente y perniciosa, la 11ocion pnra v vera· ,. dcrn ,de la liberlád1 tal cu-ul- la proh!<Jó ' e;;;;;;;:s la Iglesia católica, diez J ocho siglos hace, Y tal , como 11c11bo de presentarla en ·cuatro palabras. Ellos dejan el terren-0 de la verdad inflexible; dejan lll e.is.a paterna par.a c.orrer tra~ del hij~ prodigo, para pro~urar vol ver1o_j ella. !7°_-creo que estos liberales van muy enr-irnad os, ·y QtJe la ".erdad entera, solamente la verdad, es capáz de librarnos. d~i azote re wlucio1111,rio: Veritas liberabit ~os, ?ice el Evnng~lio• . Me pareceque los hbernlei1 d11 n muestras de poc1• 1é Y de p0co valor cuando abandonan deo e~te modo el pnrtido de la Sétata libertad; de ¡ioec fe, porque dudan · prácticamente de li._ Profident'i,i de Je~ucristo sobre su Jglesi;t, y porque 11ceptan como un hecho co11 suma1Jo la domiuacion iuicua de los prii:cipios revolucionarios en el mundo· 1e ,poco valar, porque adoptan demasiad,: a menudo las ideas liberales, para no ser tacJrn tios -por e4 mundo moderno de esp(ritus retrógrados J absurdos, de utop~stas y de hombres de la edad media. .ts~9~ mismos liberales •ponen como pr111~1 p10 lo fjUH no es mai que um1 necestda~ de transicion, y no ven que este pre~e11d1tlo principio de iguatd;!d e11tre el bien y el mi\! es la11 contrario a la fé co,rno al ~sentido comun. . ¿No teneqios ,Í;i esperir.ucia e.Je ' et1d1L drn p~ru ,Jrnce,r.nos ver. que, á ca-usa de la porruJc¿on y deca,dem~i..1 de •nuestra pobre 1JAturaleza1 mas nos • -indinamos al mat. que no al bie11? ·¿No es e3lo un hecho rncont~~Libl~ y ·aw1 de fé? •Favor_ecei'. igual1nen.te. -al • lllHHJ1U.e:al otro, ser¡a esponernos ,it ,una .perdiciou ca!ii s:~g ura.. Pone,r Ju verdad e,, .¡a mis~lll 11:i~a que el error:-, · al ,bien .en In misma . que el rpnJ, Y la j(Jsti.cia · eu frente de lllle:, tpis l)Jl~ÍOIH}S deso.r.defr;¡das, serin e11t1·t•g;1r_ lu verdad al error, el bjeu ni mal, la Jl!_~_ticin á las p1isio11es . .Esto es lo _que hacia ~t'cir á 81111. Agustín: . Qu~ pe;9.r . mors anpn_a: J~AA.I liber-tas erruris? ocLa peor muerte para el alma 'es la liberta,~ del error-... - (Continuará.) ,. 1 1 (tLA IG~ESIA · PUN.EÑA.• (!O.IH11$10~ DB ~ED~C«:'?@1'f. 1•.· Den Germari de la Fuente CMvez'-(cn Jefe.) Dc:1 . M. Federico Olamc:}di. Do.o ;Tose D. Pinto. ANUNCIOS. Órgano oficial del o-obierno Ed.esiásUco -de esta Dioc~is consacrra- ' o da t. lá defensa de los sao-rbdos de1·ec:1~s de lo Iglesia, y aC ode]a?ito religrnso, moral y maLerial , de este Departamento, sa ,.publica por ahora cuatro V(,lces .. .:;l mes .. Condi"ciones de su:;cri21CZ:,1i. SOLE$ CENT. Al mes .. . ......... .-... » 5~ .. Al trimestre.......... i 40. Al semestre .. ., .... ,... 2 60. Al año .. .... .,.. , .. ,,...... 5 ««· Se. admitAn · suscripciones en Lima, 1mprenla. .de <<La Sociedad.)) En Arequipa, imprenta de <<La Verdad,i v en esta- .En la i~prenta del Sr. Marlinez. En el Rectorado del Seminario y · En la Secretaria Episcopal. El~. lm~p,n1nta. t.1~·4),:: }L C.. ;l(... ...:....Dtrij-Tda..:¡,ót- ' · Anu~Jmo B:,r.ill'>Jo.
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