La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

LA IGLESI! PUNEÑA.. _____¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡;;;.¡¡¡¡¡¡¡¡¡;:;.;;;,'iZ.::;;;;¡¡¡¡.;¡¡¡;;;¡~~~;;;;;;_;¡¡¡;¡;¡¡¡¡¡¡;;.;;;.;¡;;;;;..;;;.,,~¡;;¡__,.¡..iiiiíiiiiiiiii¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡;¡;¡.¡¡;¡¡;¡;;¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡;¡¡;¡¡¡¡¡¡.¡¡;;;;;¡;¡;¡;¡;;;;¡¡;¡¡¡¡¡¡;¡;¡¡¡¡¡;;.¡;;¡¡¡¡¡¡;¡¡;¡¡¡¡¡¡;¡;¡¡;¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡¡---------¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡--¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ so para darle la wuerle! ¡Ah gran misericordia, propia de un Dios! La ceremonia de la mañana realizada en esle dia: so1o respira alegria .... la de la larde , la mas profunda tristeza. La institucion de. la Eucaristía, regocija nuestro espíritu. La prision y los 'sufrimien los de ese mismo Dios, oculto bajo las especies de pan y vino, nos angustia y desconsuela profundamente ...... La consagracion de los oleos realizada Lambien en la mañana de este dia, es bien significativa. El O-- hispo, acompañado de doce sacerdotes, que representa el número de los apóstoles, siete diáconos y siete sub-diáconos, asiste al altar para consagrar los óleos. El óleo qne la ~glesia emplea para signar á sus hiJOS, tanto en el nacimiento e~piritual como en el material: los sacerdotes y los niños que nacen. El óleo con que la Iglesia nos marca apenas salimos al mundo y tambien cuando partimos de él. El Bautismo, Ja Confirmacion, el Órden y la Extrema-uncion, hé aquí los cuatro sacramentos que exijen los santos oleos consagrados en este dia. ¡Ah! para cuántos de los que asistimos á esta ceremonia eslara muy cercano el dia en que debamos necesitar de ellos, para el gran viaje de la eternidad! ¿Será tal vez para nosotros que escribimos, o para alguno, o algunos de nuestros lectores?..... . ¡Oh si esta coasideracion nos acompañara al presenciar la consagracion de los oleos! por doble molivo se exitaria nuestra piedad y nuestra ternura. El labatorio es el tercer misterio, la tercera ceremonia realiza1 da en este dia. ¡Oh Religion Santa, tus ceremonias solo respiran pureza y humildad! Un lJios }abando los piés á unos pobres pescadores y ejerciendo este acto de tanta humildad, hasta con el discípulo traidor! ¡Hasta dónde llega la bondad de Dios! y estos ejemplos tan heróicos, recordados cada año por la IO'lesia, ¿pasarán desapercibidos paraº nosotros? ¿No haremos un incapie en ellos para reflexionar hasta dónde llega el amor y la ternura de nuestro buen Dios? ...... Los dias de gloria y felicidad que los pueblos cuen ta11 en su historia, se recuerdan siempre, y al hacerlo se celebran sus aniYersarios con el mas completo regocijo; el amor prátrio se despierta en gran manera, y nadie deja de tomar una parte aunque indirecta en estas festi vidades, pues bien; los días de verdadera felicidad para el pueblo cristiano, los días en que se recuerda la muerte tan ignomiuiosa de todo un Dios, nuestro verdadero Libertador y Redentor, el a.niversario de este gran hecho: ¿será para nosotros mirado, cuando nó con drsprecio, al menos con indifereucia? ¡ A b, defensores de la libertad, ,·osotros que siempre celebrais sus triun - fos, celebrad el principal, raalizado en la cumbre del Calvario, y uuíos con 1a Iglesia Catolica para conmemorar la maerte de su divino héroe: rodéemos el estandarle de la cruz, que para triunfar de la esclavitud y del despotismo de nuestras pasiones, ha tenido que empaparse con la sangre inocente de Jesus .... VIERNES SANTO-¡ Ah! llegó por fin el momento snpremo. En los decretos del Áltísimo, ha sonado ya 1a hora de la espiacion ...Ya la víctima snbe con paso len to la montaña donde debe realizar el gran sacrificio. Un confuso tropel le si- . , . / . ,gne, Jovenes, ancianos, mnJeres, niños, majistrados y sacerdotes, todos á porfia se disputan un lugar para presenciar la coosumacion del Deicidio. El pueblo que hacia cinco días recibía á Jesus aclamándolo como al Mesías y su Salvador, ese mismo pueblo, hoy le ultraja, le escupe, le crucifica, sí; ese pueblo, tan favorecido por su víctima es el que lo conduce al calvario .....Dos malhechores acompañan al inocente Abel, llevando és te una corona d~ espinas en su cabeza y el rostro abofeteado y esr.upido .......... ¡Oh afliccion de mi buen Jesus: nadie ]~ consuela, no hay una voz que le defienda! ........ La víctima está colocada sobre la crnz, los verdugos sedientos de sangre comienzan á despedazar su cuerpo..................... ¡tres horas de agonía! ........ ¡siete palabras de a--- mor, que forman el Lestamen to de nueslro Pad·re se han dejado oir ... . ¡terminó la ultima! ................ .. ¡Jesus ha muerto!. ............. , .... . Diez y ocho siglos hace se consumó este horrible crímen; desde entónces la Iglesia lo recuerda; hoy llora sobre el sepulcro de su tierno esposo; nos llama como á hijos ... Sí, ·Madre, eú tu viudez tus hijos deben acompañarte. ¡Lloremos.....nuestro Padre·ha muerto! ...... .. ........... . Nuestra pluma de]ú detener su curso: no turbemos el sueño de Jesus muerto; pero dos palabras mas para terminar esta trájica historia. EL VIERNES SANTO-ademas del gran recuerdo que encierra' la Iglesia en este dia, nos manifiesta hasta donde llega su ternura para con los pobres pecadores: en sus oraciones hace mencion de losjud1os, herejes, cismáticos, de todos aquellos que están separados de su seno. ¿Y por qué? ¡ah! Jesus en la cruz perdona á los que le crucifican .Y ruega ,por sus verdugos: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Él vino á redimir la obra mucho mas portentosa que su creacion, y era preciso que esa sangre derramada en el calvario, fuera provechosa á todos los que quisieran aprovecharse de ella; este día es pues de perdon, de coosideracion, de gran misericordia, y la Iglesia, siguiendo el ejemplo de SLl divino fundador, ruega tambien por todos. EL SABADO SANTO-conmemora la Iglesia el entie:·ro de nuestro Divino Salvador, ella vela al pié Je su St'púlcro~ y en sus oraciones deja entrever cierta alegria, fundada en la fé del coosoladoi- acon teci míen to que debe realizarse el siguien le dia. Empapemos con nuestras lágrimas la fria loza que cubre los restos del Hombre-Dios! ....... . DOM1NGO DE RESURRECCION-Tres dias de 1ulo, de tristeza, de dolor, han pasado ya. Desde la entrada triunfante de Jesus á Jerusalen, hasta su sepúlcro, lo hemos acompañado: la Iglesia en esla travesía ha ido ofreciéndonos las ceremonias mas lúgubres; pero hoy vuelve la alegria-¡Jesus muerto ha resucitado! ¡Oh Divino Mártir del Gólgota, (2) vencedor del mundo, del demonio y de la carne, te veneramos como á nuestro único Salvador!. ...... La Pascua: ved aquí una solemnidad que hace miles de años llena de júbilo el oriente y el occidente : es la fiesta del universo. ¿Por qué hace palpitar millones de corazones? ¡ah! es una fiesta comun, recuerda y conmemora un hecho de interés, inmenso, eterno ....... Demos tiempo al regocijo que inunda nuestros corazones, por la resurreccion de nuestro amanlísimo Jesus. Hemos llorado su muerte lan afrentosa: celebremos su re~ surreccion gloriosa. En los días de afliccion y de dolor, acompañamos á nuestra tierna Madre la Iglesia Católica, en este dia de júbilo unámonos tambien á ella para celebrar el triunfo del Calvario. Bendigamos al Héroe, y trabajemos por seguir sus huellas dolorosas, para merecer la dicha de una gloriosa resurreccion. JUEVES SA~TO. 8ERl\10N DE LA. INSTITUCION DEL SANTÍSI· MO SACRAMENTO DE LA EUCARISTIA, PRONUNCIADO EN LA SANTA IGLESIA CATEDRAL POR EL PRESBÍTERO 0. l\1ARIANO W. fümlQUEZ. S.EtORES: Sicut dilexit me Pater et Ego ditexi -vos. Manete in ditexione mea. Asi como mi Padre me ha amado, asi os hé amado yo. Permaneced en mi amor. (SAN JUAN CAP. X v. 9.) Son grandes, majestuosos, admirables y dignos de los respetos, rendimientos y homenajes de todas la s criat uras, los ;.\Iisterios que el dia de hoy nos propoue nuestra madre la Iglesia. Para poner en vuestra consideracion estos misterios, no deseo arte, ni facuudía humana, ni aquellos auxilios de la profana elocueucia, que sou por la mayor parte, huecos, estériles é infecundos; deseo sí, aq1.1ella luz divina que disipe las tinieblas que oscurecen mi débil entendimiento, y un corazon abrasado con aquel mismo fuego del que tengo de hablaros: pues saliendo las palabras de un pecho encendido en llamas celestiales, fácilmente me prometo poder co~ municaros- alguna chispa de estos ardores. Y en vosoiros, para que me escucheis, quiero, no curiosidad é indiferencia, sino un cornzon dócil y sensible. Vosotros y yo, juntamente poseídos de unos mismos !5entimientos, y lle,•a dos de unos mismos fines, nos hemo s congregado eo este lugar santo á tratar el a~unto de la mayor imrort,lllcia, para enterarnos á fondo de la ú!tima voluntad y testamento que nns legó nuestro tierno y amoroso Padre, y en el que ('2) ~uestro Señor Jesucri~lo. se contienen las clausulas mas interesantes, las palabras mas espresivas, los documentos mas sábios, los ejemplos de la virtud mas heroicos, las demostraciones del amor mas patéticos, y las mayores consolaciones para una alma verdaderamente cristiana, que se precia de ser discípula del Nazareno. Dejad á un lado siquiera por este momeo to aquellas aficiones terrenas que ocupan el espíritu, aquellos deseos impuros que despedazan el corazon, y aquellas especies que arrastran la voluntad, porque · pido en esta hora, y lo pido de justicia, unos sentidos rectificados, un corazon desprendido, un espíritu iluminado y una voluntad santa- ~ente enamorada, para emplearlo todo Junto, en aquel nobilísimo objeto que se ha de llevar las atencione~. . Sobamos á Jerusalen, que ya se acerca la gran Pascua; acerquémonos á aquella santa compañia que forma la Iglesia recien nacida; entremos en la sala del convite, y aunque nuestras cortas luces no puedan comprender ]os arcanos que alli pasan, seamos, al menos, devotos espectadores y pregoneros eternos de las maravillas del Senáculo. ¡Oh Senaculo Santo! ¡oh Cielo pequeño, pero lleno de gloria! ¿tu eres aquel Senáculo donde la Santísima Virgen y los Apóstoles se recojieron en oracion a esperar la venida del Espíritu Santo? ¿tú aquel 8enáculo donde este Espíritu paráclito descendió en forma de lenguas de fuego, y de donde los Apóstoles salieron a predicar la ley Evangéli• ca? ¿tú eres aquel Seaáculo, aquel Jugar dichoso que escojió Jesus, para obrar los mayores prodigios? Si tal eres, permitidme que corra tus cortinas, porque mi amor no me consiente ignorar lo que pasa dentro de tus paredes. ¡Oh Cielos! ¿que es lo que veo en este lugar dichoso? ¿Es un Jacob generoso, A quién parece poco cuánto ha hecho por s_u querida Raquel? ¿Es Sanson valeroso atado de piés y manos por revelar sus secretos á Dalila? ó es algun nuevo Noé que embriagado del vino ha salido fuera de sí? No, señores, nit1guno es de todos estos; es otro Noé mas enajenado, otro Sanson mas rendido, otro Jacob mas fino, otro príncipe mas alto, otro , personaje mas augusto: es mi adorable Jesus, el hijo de la Virgen l\faría, y del Eterno Padre; es el Unijéoito de Dios vivo, la figura de su sustancia X espejo sin mancha de la Divinidad.-ÉI es, porque la fe me lo dice: pero no era posible conocerle por el habito en que le ,·eo; rendido y postrado á las plantas de los discípulos y a las del infame Judas, !abando los piés de los pecadores, sentado despues á la mesa, y haciendo plato de su carne y su sangr~, á todos los apóstoles y al mismo traidor que está maquinando sn muerte.-Su grandeza envilecida, su sabiduría hecha insensata, su mage·stad hecha esclava, su luz oscurecida, su inmensidad estrecha, su mismo cuerpo transformad() en comida, 1 y el criador de los ángeles reducido á la condicion de esclavo, ¿Quién le babia de conocer por estas señales? ¡Oh pasmo del amor Divino! y á que estado ha reducido al Señor y al Rey de la gloria! Ved aquí el estupendo milagro del amor de Dios: éste le obligó á In gran obra de este día, que los cielos se pasmal'on, y la tierra quedó absorta. Un Dios con vertido en alimento del hombre, en la institucion del Santisimo Sacramento: hé aqui, Sefiores, la materia de mi discurso, y el total objeto de vuestra piedad y ternura: sicut dilexi't me Pater et ego dilexi vos. ¡Oh Dios de bondad y misericordia, en esta dichosa hora en que estais de partida para el calvario, no me dejeis sin vuestra bendicion, mis palabras seran muertas sino les dais espíritu de vida; hncedlo por vuest ra misma causa, encended en mi co1·azon esa hoguera de amor, pues de lo contrario perderla su

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