La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO VII. TEORIA DEL BIEN Y DE LA werdadera telll'ld¡uJ. El l>ir.n sumo, 110 puede h:tlhir,;e si110 eu fo que es i11111ulallte, ti.iu ~ pcrruancule; porque 11i pudiera perderse, dcjuria de ser sumo liic11. (Ciceron.) § 1. e:, ¡Ríen, es lo universalmente -apetecible! dijo con harta elega11cia el Estagirita. 'l'odo e1 bien eu la creacion por- ' -<¡ue Di~ ~io que era bue110 c11tt11lo saJia de ll(IS mano~. To es uuc11c, con Tt!l11eio.11 aJ fiu para que Dios lo ha cria- <CJ~; pero todo podia se1· mc.•jor, porque el pocJer del t:riador es iuliuito; Ludas Ju1 criatur;1s sou bueuas cua11do corresponden al fiu para que fucrou hecha~: 1inalmeute, lo<tas las obrns de Dios son t,ueuas oomo fal>ricada,; por EL, que es Ja bondad mismu, y en cst~ s<Jutidu todo es bueuo en el n11111tlo <le la cre,u:ion. .. t,;J bi~1 e~ un principio ele \ida 1111itef·sal, porque todo ser vivietHe realiza el que es ¡ufec.undo á su nnlul'aleza, y ti8la11 destinados á re;ilizarle, en el órtJe,n y armouía general del uien divino, el hicu qilC les ka sido ilsig11ado, J que deterlajna su run~o en la escala de ws séres. t:I l,•en de cadn sér,"_cs el objeto ó el fin que está llamadn it reaizar eonfot·me á su rsc:mcia. Exi1111i11an. do la d~fereucia que- t'Xisle entre la idea ·del b-i-en, y la~ uemas i,Jeas de lo santo, de lo· verdadero, de lo justo, de lo -~raude, etc., v.cmo$ que hL idea de lo Jmcno, las abraz:t tmfaíi lrnjo un nspect11, eH cuanto son un objc.:Lu de la activic.lad del hombre, ó '1ehen ser realiZi\das en 111 vida. El bien 110 es esce111:ialn1e11tc diferente de lo ,·e rdadero, lo bollo, fo subli1J1e, lo útil y lo jusi.o, antes bien cspresa estas idens en su uni• <lad de aceion y de realizacion.» El bien 110 es una quimera, él exísle <'M toda 111 realidad y lucidez de la \'Crclad; In vcrc.lau misma es la mejor prueba de su cxi!'ilencia, puesto que ella es n,u bien, y u11 d<,n celestial qae Dios J1iciera al hombre. Des<le lue~o, la -ver1fad supone el bien; como el bien á la verdad, porqne 110 rmer~e haber bien c¡ne no sea verdadero, 11i verdad que 110 sea nn bien. 8011 pmir4, dos ideas u11ísm111s y correlativas en su esc11cia, ,¡ue se identifican y se suµo11e11 rnutna11~c11te, P,tlcs uo puc<li:n existir la una .;rn la olrn. Exisle el hien, porque existen serrs ()ne s011 tan verdaderos eomo bueno,-; -verdaderos porque son conformes. ñ lns tipos ideales del e11t.endirnie11to divino: ~ buenos, f)orque /}011 Hectos de Vios: que es la bo11aad por excle11cia. La idea del bie11 es fndudahle en e J espfritu hnma110; el sábio v el i<•nornnte, el -virtuoso y el malva~Jo, eÍ s,,ftsta ~ne tiene el deber por 111111 . prC'oc11pi1c1011, y el -hombre de fé viva, miran todos esta iuen, como un~t C\H1dicio11 u~ la v1da, como el almn d~!I progresti moral para lo~ pueblos, pnr:i los indi viduos y para las sociedades. Aun cuando J.1 reflecciou 110 uos dé tiempo para PUNO, FEBRERO ,J.º DE 1875. ;s_a.sz PERIODICO SEMANAL. 1 ·, ORGANO OFICIAL O.EL GOBIERNO ECLESU\STICO DE LA DIOCESIS, . percibir con clarida~ la idea del bien, la voz del instiM to, la voz de la naturaleza nos la revela; cuando calla la' razon habla el corazon con irresistible elocuencia. l\Jas, a pesar de ser tau estable el pe11si1mieuto del bien, llega á oseuruicerse su noble carácter eón sobrada frecueucia; y aun (ns intc~ligencias mas vigorosas no lo disting~en sino con suma dificultad y de un modo imperfecto: pocos lHry que en un momento de mal humor 110 hayan visto el u11iv~rso como un inmenso pauteon, como una serie de destrucciones y como un montotÍ <le ruinas, sobre las (JUe dirige una sonrisa satftuica el genio del mal. Los fríos egoistas que quieren reducir todo mérito y toda perfec~ion al aumento de sus goces, 110 han encontrado bue1101 si110 lo que les era ütil; las almas mas puras, las que com,11gra11 ~u vidn il la medilaci011 y práctica del deber, 110 hau acerlado á co11cebir sino el bien moral, el uien co11 relacion al hombre: finalmente, los hombres que embrü1gados· por los placcl'es d.el mnndo, han tocado al fin su cruel dese11¡:ra1io, hau esclamado <·on el sábio lley de f.'1destinn: ¡Vauidud de vn11idadcs, y todo es vanida<ll ~o 01Jsla11te las imperfecciones de las criaturas, apesar del inmenso vacío que de_ran en 11uest.ro corazo11, el bien es l.1111 u11ivcl'sal, tau abiwluto como la verdad; el bien existiría a1111quc el homhn• dt•saparecic,.;e de la cre11cio11. Uios juzg-ó h11e11a su obra antes de haberla coronado co11 la fornrncio11 de Adau; y illlll supo11i<'11do que todo Jo criado vol- \'iesc á la 1rnda, el bie11 110 desaparecería; él <:s con respeto ú )a ,·ol u II tad lo que lu ,·olu11tad con relacio11 al ete11dimie11to: desde que hay 1111a voluntad eterna c·apaz de abra~ar en amor, los ' , sércs represe11ta11 el caracter de buenos. La i<lea del uien se halla admitida en el lengtrnJc de la humiu•idad desde qne , todos los pt1(::blos de la tierra le han co11:-agrado un término c¡_ue la simho1-ice. No es, pt!es, el bien una palabra sin sentido que nada sig-11ifiq11e: por el co11trario, ella es el gérmell fecuudo con que se ,llime11ta nuestra esperanza, J' sin la que todn esperanza sería va 1Ja ó, mejor dicho, muerta. Si no existe el bien,, ya 1rnedeu dn;esperar de su suerte los ma11sos y limpios de cornzo11; los que lloran a11gusti,1sament.c~ la s inJtt'-licias que se hace11 b;1jo del s<:I, puesto que Dios, la eterna Vel'dad, los habia burlado con - la pérfida ilusi o11 de 1111H fücnaventul'auza: pero uo, el bien lia existido siPrnpre, existe, y existirá real m~n te. Dios exi:,t.e, luego e:\iste el biL•11. Y así, justos .Y recto,; de cornzo11, alegraos; y g!ortáos de St!rvir al - Sn.iior, pncs recibireis In bie11ave11tura11za que se os eslá prometidu. ·· § 2. o l1na n:z fijada la id<•a J existencia del bien, podernos coneretarnos á la i11vcstigacio11 de sus <'lerne11tos <·sc•neiales. Los elementos metafí:;1cos de el bien, se - gu11 sau .\g11st i11, ~•n su libro de la naturaleza del LiP11, son tres, el !\lodo, la Especie y el Órdcu: estas palabras del· gr;tn Doctor tienen mucha a11alog.ía co u t-1 leng-in~jr! divino ele la Escrit.nra, que dice: IJaber hecho Dios toJas las cosas c·on uúmero, peso y medida. Ahora bien: siempre y cuando falte el modo ó la medida, la especie ó u umero: el peso ó el órden, hay exeso ó defecto, y por lo mismo se prese11ta el mal necesariamente. Luego si. todas las cosas son buenas, porque Dios las ha hecho con número, peso .Y medida, cla.r(.) es, que el número, peso y medida son elementos primordiales del bien. El bien puede ser considerado bajo diferentes aspectos. Por esta razoo, él se divide: l. 0 en absoluto y relativo, i11fi11ito ó limitado: 2. 0 en actual y posible: 3. 0 en u11iversal y singular: t¡_ 0 en verdadero y aparP.nte: 5. 0 en activo y pasivo: 6. 0 en privativo y positivo: 7. 0 en ordirrnrio y extraordinario: 8. 0 en útil, honesto y deleitable: 9. 0 en físico, mctafisico y moral, y ademas en necesario y contingente. Bien absoluto es, el que incluye en sí todo lo necesario á su constitucion, este corresponde á solo Dios: bien relativo es, la perfeccioo determinada en los seres, y se refiere á las cosas del órden fisico y moral; s.cgun esto, todos los seres son bueuos. Infinito es el que carece de término, finito el totalmente determinado por el límite. Bien actual es, el que tielle complemento de e~isteucia; se dice real, cuar.1do en 1·ealidad es un bien positirn, de lo contrario :será un bie11 aparente ó un mal cou la apnriettcia de bien; bien posible es cuando 110 le repugna la existe1icia. füen u11iversal, el qu,e se difunde en todos los ::-eres, por lo cunl son apetecibles; sera siugural cuando se. halle en · uu ser individual. ,·erdadero el que eu realidad es una _perfeccion apetecible, y aparente el que solo parece uien, pero que en sí es 1111 mal. .Activo, como el hombre se co11serva y perfecciona por obra,· ó recibir: en el primer cas0, el bien se llama activo y eu el se~uudo pasi vo.-Privativo y positivo.-Mns como . el bien sea ó porque perfeccione ó conserve, es decir, aleje un mal de nosotros, ó porque traiga alguna 11tilídad: en el primer caso, se llama privátivo, y eu el se~undo posit.ivo.-Ordi11ario y extrnordi11c1rio.-Hay tambien un bien que 11ós consena en el estado natural; y otro e11 el estado extraordinario, impide nueslra <lestruccio11: 111 primero llnmnmos ordinario, y al seguudo extraordiuario. l.tii es), e l q ue si.1·vc de medio co11d1cioual para couscguir otro bien mejor: ho11t:sto cunud o es conforme á la recta n1 zo n, como la probidad: deleitable es el qne se conforma con nuestra uaturalew; haJ seres qnc re.u- . ueu estas tres cualidades . Lo útil, lo honesto ,v Jeleitabl<.>; varian segun las diferentes naturalezas de los seres, p11es todo sér, seguu la diferencia de su uaturalcza, ticlie un fin diferente. Así, pues, e l bien úLil, hone~t0 ,v deleitable, se sub di vi.de , adeurns, en sei-, espe<'ies diversas, que son: bien corroral y bien espiritt~al; bien 11at11rul y bien sobre11aturnl; bien t.empol'ill y bien eterno. El .bien corporal, qoe tnmhieu se dice físico, <''i todo lo que conserva y perfecciona el cuerpo: corn0 la salud, lé~ fuerza. etc. El bien útil ctúnprende particlllarmente todos los bieue'i de esta es-' 1- pecie. El hien espiritual, que r1lgu11os 1 llaman del ánimo, es todo lo que (::leva 1 y perfn:ciouu el ulnrn. Y como L'l alma es espíritu, y metafóricamente s~ toma por el corazon, el bien espiritual se subdi vide en bien intelectual, 1 que es el s~ber, que perfecciona el espíritu; y en bten moral propiamente dicho, que es la honestida~, que perfecciona á lavoluntad preparándola á la práctica de hl virtud. Esta subdivision es racional, pues.to que unos bienes tocan á la vida vegetativa, otros á la sensitiva y otros á la racional. Las cieucias, las artés, y las letras son biene5 intelectuales. Las virtudes son bienes morales. El bien nutural es el q·ue puede alean:. zarse por medios uaturales, y compren- _ de todos Jos biene& de la naturaleza. -El bien sobrenatural es el que no se puede obtener sino por medio de auxilios sobrenaturales, y comprende todos los bienes del órdeo de la gracia. El bien temporal es el de la vida presente; el bien eteruo es el de la vida futura. · § 3.º Veamos ahora mas detenidamente lo que son el bien físico, metafísico y mo• ral. El bien físico pertenece al órden de las cos~s sensibles del mundo -visible. Por grandes qµe sean_, dice san Agustin, los beneficios que Dios haga, aun puede hace.rlos mayores, puesto que es Todo Poderoso; no hay, pues, ningau grado de bien que no sea un mal en . comparacion de otro grado superior. En este mundo vemos reinar el órdeo mas admirable, la armonia mas ma:-avillosa, tod¡ts sus p:1rtas estan perfectamente tn1badas, todas estan proclamando en alta voz la grandeza de uua saQiduria infinita qne derrama bienes por do quiera. Tan patente es la bon~ad que existe en las criaturas, que ella sirvio de argumento al profeta rey para esclamar y decir: ¡los cielos y la tierra públican la gloria de Dios! ~~xaminando los entes seusihles que hay en la tierra, dice el Abate Nonnotte, hallamos que desde el insecto hasta el elefante todo tiene su designio, su fin, su utilidad, y todo prueba incontrastablemente la sabiduria infinita del Criador, no menos qne su bondad sin límites, enseñáado11os la inagotable fecundidad de la omnipotencia y llenándonos por consiguente de adrniracion y de &sombro. Siº ' tal vez estos entes sensibles dan ocasion de algu11 mal físico, el líombre tiene ·· conocim iento y capacidad para precave r ó resarcir sus efectos. Por otro lado, semejantes males físicos no s011 nada en comparacion de las ventajas y utilidad que sacamos de esas criaturas, <le los servicios que nos prestan y de las virtudes para cuyo ejercicio nos da ocasion su bondad física. El bien físico e~ limitado, µorque limitados son los sé res de los tres reinos de la naturuleza en que puede contenerse. Y como hemos dicho, que Dios puede criar diversas especies de séres con distintas perfecciones, el los seran mas ó meno;; boeuo-.;, segun los fines á que es- . Lan destinados. ( J Ilien meta°rísico es, la orde1:rnda belle1 za .Y perfeecioo trascedenlal que pu~de considerarse como la razo11 t111iversal y r apetecib le del ente. A este conviene con mas propiedad, cuantas pr11 cb, 1 ,fo mo's aducido eu pr0 e.le la exiitetr-..:u

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