to en todo lo referente á bienes ua'cionales, muebles ó inmuebles y progreso de que es por lo pronto susceplible. De la fecha -en dos meses se ser:- virá US. dar á la presente, exacto y debido cumplimiento.» Que trascribo á US. para q~e . á }a brevedad posible se sirva m1mstral' á esta Prefectura los dalos á que la presente se contrae, en la parte que le respecta. · Díos g~arde á US~-llNguel San Roman. -(Firmado.) Republica Pnuana.-Vicaría General de la Diócesis de Puno.- A 12 de Setiembre de 1872. Al señor Coronel Prefecto del Departamento. S. C. P. Me ha sido entregado el estimable oficio de US., fecha 9 del presente, en el que se sirve trascribirme el del Director de rentas, su fecha 27 del pasado; en conlestaci~n le digo, que he circu~ado á los V_1carios Foraneos de m1 depeudenma, para que á la mayor brevedad remitan los datos que se espresa en el oficio ·que· me trascribe. Aprovecho de esta oportunidad para ofrecerá US. las consideraciones de mi distinguido aprecio. Dioa guardeáUS.-Mari·ano Ramos.. -(Firmado.) Republica Peruana.-Vicaría General de la Diócesis de Puno. --A t1 de Setiembre de 1872. Al señor Vicario Foráneo de la Provincia de Chucuito. ~-) S. V. F. 1 Se ha sabido con bastante desa- · grado en esta Vicaría, qúe alg'!nos de los señores curas de la Provincia de su dependencia han asistido á la féria celebrada en la Doclrina de Yuuguyo, sin haber recabado de donde corresponde la licencia couvenien te, conforme está mandado en la Constitucion 33. ª de las Sinodales del Obispado; á fin pues, de contener ~l abuso que se ha hecho de dicha disposicion, ordenamos á US., que inmediatamente proceda a im- , ponerles la mulla de 25, pesos y esto, atendiendo á la lenidad con que queremos proceder por ahora: di0ha can~idad será aplicada á favor de la fábrica de ·sus iglesias. Espero que el celo de US. no des:- meutirá en un ápice lo ordenado por la autoridad eclesiástica. Dios guarde ~ US.-Mariano Ramos.~ (Firmado.) Es cópia fiel.- José ll-. Candela-(Ofi.~ial 1. º) , obti s' Ns·ERc1oNEs. La causa ~e} Principado civil de la ~ , •, 11. St~de ocupará de nuevo á la At,.:. •., • a de Vcrsalles. Terminadas ·las vacaciones, se enLi;\ IGLESIA PUNEÑ A. contraráu los diputados con una nueva peticion, cubie,·ta de millares ,de firmas, y, probablemente, no les será posible desateuderla otra vez, con el parlamentario expediente del aplazamíeuto. .Entretanto, la revolucion no aplaza , sus plimes . Adueñada de Roma, ' de Madrid, de Paris y de Berlín, prosigue i11fotigal.:Jlemeute su infernal obra de arra11car, si esto fuera posü>le, la , idea cristia11a de las instituciones .c¡iK E,uropa. ' ' La nevolucion pretende algo mas que suprimir las comuuidades religiosas eu Roma: i11te1·1ta realizar ya lo que ha sido el sueño dorado de su vida: .la expulsion Jel Poutífice de la ciuda~ eterna. A este fin tienden y conspiran todós los. artículos de la prensa liberal, que tachan dt- hostiles al pais los d_iscursos de Pio 'JX y lo favorecen s:ugulanneu te las mil \'0ces que sé le- \'antno cu la peuíusula )' fuera de _c,lla, declaraudo itH.:ompatiblcs el Poullfica- , do y la constilucio11 definitiva de Italia. Nadie predicó, ni mas alto, ni mas claro que uosotros esa i•ucompatibilidad . entre la u11idad de Italia y los derechos del Poutificado. Como la conlradiccion era irremediable y debia ·ser perpétua, pedirnos, por todos los medios imnginables y posibles, que no se la arrostrnse, sieudo tau graves y tan sautos los intereses comprometidos en ella. La revolucion gasto entonces todos · los recursos ue . su diaréctiea, para persuadir al mu11<lo católico de que podían vivir eu la mas perfecta armonía, dentro de . l~s mismos muros · de la ciudad eterua, la Sau ta Sede y el Gobieruo italiano. Atribuíase á los ene- _mígos de Italia y de la Religion el empeüo de hacer imposible una con~iliaciou, que el tiempo y la experiencia se encargaril.111 de realizar. Tal fue la palabra de órden dada por las sectas á los periodistas,, á los tribunos, á los Pnrlameutos y á los dipl1,máticos, para calmar la profunda t::XciN1ciou de los eatólicos. .Entre tauto, ia incompatibilidad entre el Gobierno itatiauo y la Santa Sede era demasiado grave y profuuda, para que pudiera, no decimos calmarse, pero, ni siquiera ocultarse. De aquí esa lucha gigantesca entre el derecho y la fuerza, personificados, hoy, eu la Iglesia y la Revolucion. Ilorna es el centro del ataque y sus directores, en primera línea, la Santa Sede y Gobierno italiano. Los primeros auxiliares del Pontifica- . do, prescindiendo de la gerarquia ede.- siástica, son los católicos fra11ceses, que no cesaran jamas de protestar coutra J.a usurpacion sacrílega d~ los derechos del Pontífice. lié aquí la nueva peticion, que será presentada á la Asamblea: Señores Representantes: El año pasado, al mismo tiempo que nuestros Obispos, hemos tegido el houor de dirigirnos á vosotros, para o·btener una solemne invocacion del derecho de gentes .contra la usurpacion de Roma, que coutenia, á la vez, segun los términos de uuestra peticiou, violacion.de los tratad.os, desprecio del derecho de gentes, escandaloso abuso de la fuerza y sacrílega burla de la mas augusta de las autoridades. Hacíamos observar, entonces, que ese atentado era tarnbien una sangrienta injuria á 1a francia, á lu cual ataca, en su honor, al mismo tiempo ·qne ep, su fé. El '22 'de Julio de 1871, habeisrespondido á estas peticiones con 011 acto de confi an za eu la prudencia y patriotismo del Jefe del poder ejecutivo! ¿Como ha correspondido á esta confia11Za y que se debe esperar del porveuir"l . El Gobierno no parece baber obrado, pi siquiera diplomálica1.neute, para llama~ la atencion de Europa sobre una :violacion tan odiosa del derecho de gentes. Siu esperar el exámen de la~ nuevas peticiones, que se elevnn á cien mil firmas, el Jcfo del poder ejl1culivo, deseoso sin duda de i11Yocar el hecho consumado, no ha temido asumir la responsabilidad de enviar á Roma, cerca de Víctor l'tfanucl, el usurpador de los , Estados del Padre S,uit@, un embajador francés •. Por consecuencia de este hecho, consumado sin vuestra part-icipacion y en el momento en que ibais a ex.aminar las peticiones católicas, habeis vacilado y las habeis aplazado indefinidarneute, guardando ctd emas un silencio completo sob re la mbion del embajador. Sin eml..iargo, para vergüenza nuestra, ese embajador está eu Roma: Europa entera lo su be y se sorprende de que es te hecho solo conmueva á los católicos separudameute', mientras que la Cámara parece aprobar, con su silencio, el acto que deploramos y hacerse responsable de él. 1 ¿En qué época de nuestra Historia se ha visto semejante humillad·on para nuestro pais'? ¿Cómo ha podi~o la Cámara, cuya mayoria participa de nuestras convicciones de honor r de fé, consentir en que se envie, sin decir una palabra, á la mi5ma ciud~d, teatro de una usurpaci'on injusta, un embajador cerca de una nacion, qu~ ha aprovechado de nuestras desgracias para uj;urpar los Estados del Padi:e Santo, , contrariando los tratados J el derecho de gen tetó? Es necesario que ese 5ilencio cese, si no se quiere que la Francia acabe por deshonrarse en la historia. Para evitar esta desgracia, venimo5 , hoy á dirigirnos á vuestro putriotismo, al mismo tiempo que á vuestros senti- .rnientos honnidos y religiosos, y a pediros que examineis sin tardanza todas las peticiones católicas, que obrei·s cou energía cerca del Gobierno, pan que cese uua situacion tan humillante para todos los franceses, que han conservado el sentimiento del houor, como dolorosa para lc,s católicos; y que hagai5, en fin, escuchar la voz de Francia, que, en medio de las mas grandes deijgracias, puede y debe ser siempre la del honor y la de la adhesion á nuestra Santa Religion y á su augusto Jefe. La osurpacton de los E•tado8 del Papa, condenada pé)r el gobierno de 'Vlctor llanuel. El 1. 0 de Agosto de 1848, una circular del 1\finislro del lnterior, en Turin 9 conteuia lo que sigue: "Si el Emperador de Austria fuese yencedor en Lombardia, ·no se contentaría con sus posesiones anteriores; arrebataria al Papa las Legaciones y suprimiria su independencia, con gran detrimento de la libertad eclesiástica, como se vió en el siglo pasado, cuando, despues de la derrota .de los ejércitos piarrtonteses, la Italia y la Religio.n fu eron entregadas al desprecio y á los insultos de los repnbllcunos ti.el interior y de un soberauo extranj ero, de suerte que dos Papas han sido, no solo privados de su poder temporal, síoo llevados com,o prisioneros al destierro, y uno de ellos murió á consecuencia de estas persecuciones.» En J8lt8, sostenía, pues, el gobierno subalpino, que padecía detrimento fo liberfJld eclesiástica, si se arrebataban al Papa las Legaciones-que no todos sus Estados-y que esto -traería pot conae• cuencia, como eo otras ocasiones, el desprecio -y los iusultos á la Religioo y . quiza, aparte de la usurpacion de[ poder temporal, otros desmanes y ultraje. á la persona misma del Pontífice. ¡Decimos algo mas los católicos, en defeos11 de la soberanía temporal de la Sauta Sede? .Estas reflexiones del gobierno de Victor Manuel ¿son nrdaderas ó falsas, justas ó iujustas? Se distingue, que nlguua vez hau de hacer distingo, los liberales. Hechas contra el Austria, sou -verdaderas y justas; hechas contra Italia, sou falsas é injustas. Quieu quiera la prueba de tal enormidad, lea el sigui ente trozo de la circular publicada el 8 de Julio de 187'2, por el mismo gobierno del rc:y Víctor. Mauuel; dice así: «Es deber sagrado de tqdo ciudadano libre acudir á la ·urna electoral, no pnra disputar á los enemigos de la unidad y de la libertad de Italia una victoria, que no alcanzarán jamas, sino para mostrar al rn uudo, que la inmensa mayoría de los italianos está pronta á todos los sacrificios para defender los derechos de la Nucion y burlar los esfuerzos de uu partido, que, con el pre- . testo de man&ener la Religion, quisiera restablecer el pode,· temporal del Papa, que . está irrevocablemente perdido, pa.ra Líen de Italia, de la ci-vilizacíon -, a'!,n de la Religion.• Preguntamos ahora: ¿tiene dignidad, honor -, nrgüeuu un gobierno que trafica así con la verdad J la j_usticia? ¿Y cómo se quiere que el mundo 11cepte la unidad de ll11li11, edificada sobre tales falsedades y perfidias? Si el Aostria arrebata al Papa lae Legaciones, Juprime "' indepencia, con grar,, detrimento de la liberta.á etlesiiistic.a: pero si yo le arrebato, no los Legaciones, sino todos sus Estados, g~ranti.zo su independencia -, favore~c<> la libertad eclesiástica: si lo hllce el Austria, sera ~n da1)0 de la Ueligion y de la ,It.-lia; si lo . h~go yo, será en provecho de la Italia, de la ci vilizacion y de la Religion misma: en el Austria, seria un crimen; en mí, es una vi'rtud: hecho por el Austria, es u1urpacion ,acrílega; ~echo por mí,, es anexion lejitif!Hl. Tal es el lenguaje oficial del. ,gobierno de Victor Manuel. Al buen sentí-· do de los lectore1 dejamos los comen• tarios y las consecuencias. Le11 católl~o• romanos de IDIJlaterra y Jo• Je11ullao. Dna reuniou de católicos romano• ingleses, convocada por el ConsejÓ ~e la Union Católica, ha tenido lugar en "Willis's Rooms•, para protestar contra la eccion que el gobierno -italiano ha ejercido contra la autoridad del Papa y los Cuerpos religiosos en Roma, y contra 111 retiente ley del Gobierno con respecto á los jesuitas y a otras ordenes dedicadas á la enseñanza. El duque de Nork.folk ~copó la silla presidencial, y sobre la plataforma estaban el Arzobispo Manning, el conde de Bainborough, lord Denbigh, lord Howard de Glossop, lord Robert Montagu, M. P., lord Petre, el conde de Albany Stuart, l\Ionseñ.or •Capel, el Sr. V. Eyre, el scllor Clifford, el seiíor G. Bowyer, el honorable W. Maxwell, el sefior n. Gerard, el sellor C. Langdale, &. En el cuerpo del salon estaban un gran número de setioras, muchas de ellas de alto rango. El presidente se refirió á, la última carta que el Santo Padre dirijió al Cardenal Autonelli con motiv,o de la iotencion manifiesta del Gobierno itaJia., no de suprimir la' órdenes religiosas en la ciudad de Roma. Opinó que ese atentado debia su (orJjen .á una políti1 ,J
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