La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

.:e::± nabao con marfil y púrpura 'la morada soberbia de sus habitan tes, que se alimentaban con el ergul]o de sus riquezas y vivían sumerjidos en delicias, todos cayeron; y convertidos en ruinas soli b1rias, despiertan solo al recuerdo de su pasado , esplendor. ¿Por qué se elevan y por qué caen los imperios? Qué génio cruel se complace en destruir la obra de tantas generaciones y de lantus &iglos? ¡,Qué elemento destructor abre la tumba de los poderosos9 ¿Se pretende explicar la felicidad y la 'ruina de las naciones por el enlace inevitable de los acontecimientos? Eso seria entregar el mundo á ese algo indefinido y misterioso, á ese fantasma caprichoso, forjado por el . paganismo-al Destino. . Eso seria hacer del pasado un . campo de batalla tenehroso, eu que imperara el génio de la muerte. Eso seria convertir la hisloria en un fantasma mudo que, sentado sobre ruinas y con h esrialda vuelta al porvenir, se entretuviese en contar huesos y · en pesar el polvo de los pueblos. , Nó: la historia es á la nz lestigu y maestro: como maeslr¿ enseña, es una leccion perpélua y elocuente. Las naciones deben ser una excepcion á la ley que rije á Lodos los seres: deben iener un fin y una ley, que ser la exprfsion del bienestar social, cuyo cumplien lo sea el orígen de. ]a grandeza, del poder y de la gloria; y cuya infraccion prepare un abismo de borrascas, un abismo de miseria y abaGmiento. Así lo dicta la razon, así lo enseñ~ la experiencia. La virtud es la fórmula de esa ley soclal. . Si no -puede concebirse una nación sin l'eyes, mucho menos puede coucebirse una nacion siu virtudes. La~f leyes encadenan al hombre; la virtud á la voluutad: las primel'aS' producen tan solo efectos eternos: la seiunda asegura el cumpli- - mienlo del órden, es una prenda de sumision y amor de prosperidad y de gloria. La virtud es fa única nava que puede libertad á un pueblo de la desgracia: ella eleva á las naciones, segun la Escritura; ella es la fuente de los bienes públicos y privad?s, segun Pla,lon; es union, y la u- ·mon es fuerza. La experiencia de todos los siglos proclama á la virtud como la base de todá civiliz:icion y cultura: senlados sobre las ruinas de las· ciudades que cayeron ensoberbecidas de su esplendor, creeríamos oír una voz entre _l~s escombr?s, utJa voz que 110s drna que la v1rtud es la medida de la grandeza de los pueblos. ¿ Y cuál es la causa de la debiliuad, del abatimiento y Je 1a rurna de las naciones? . La corrapcion, el lujo, la molicie. ,Una nacion corrompida es el mas trJ.Ste espectáculo que pueda pretA lGtESIA PUNEÑA • sentar la humaniJad: es la guarida inmunda del vicio, la cruel tiranía. del egoísmo. Destruidos los vinculos morales, toda sociedad se convierle en una fiera rabiosa que se devora á sl misma, revolcándose en el charco de su propia sangre y orrojaudo con furor ws rniembr0s destrozados. El génio de la muerte visita solameo Le á los pueblos enervados por el ctímen, que no reconocen otro templo que la sala de la orjía, ní oLro cullo que el de los festines licenciosos, ni otra adoracion que el ~hullido salvaje de sus instintos, ní olro deber que el de sa Lisfacer sus pasiones y sumerjirse en el vicio. · Así lo enseña la his~oria. Para no citai· mas que un Pjemplo. Roma corrompida se retorció moribunda en sus lechos de pürpura, ahoga:la por la barbarie que hacia crujir el edificio desplomado Jel imperio. Hay, sin embargo, alguien q' ha dicho que el cristianismo fué la cuchilla de muerte del imperio de los Césares. Eslo no pasa de ser u-ca men Lira, nna calumnia y una bladémia. El cristianismo es union y fortaleza: y Roma era anarquía 'é imbecilidad. Roma cayo por el lujo, µorque toda se había convertido en una inmensa bacanal, porque la saugre de millones de víctimas clamaba venganza para el mónslruo de la orgla y de la matanza, porque ella que reja a la vista de la sangre y de las fieras debia revolcarse en sangre y éxpiar su iniquidad. · Necesario es convencerse: la historia nos muestra una balanza suspendida sobre los pueblos; y de un lado la virtud y 1a vida, y de otro la corrupcion y la muerte. Virtud y corrupcion: tales son los elementos que deben entrar en la filoso:fia de la historia, si se quiere que <:Jl pasado entreabr-a el porvenir y s~a una enEeñaoza ·para las generaciones que se le~an tan. . Desgraciadamen Le, estamos léj os de 111 gar á convertir la historia en lecci I n saludable. E~ paganismo, sepultado por tan~ tos s1F;los, levan la ahora su monstruos~ cabeza de entre las ruinas de su _eqi:fic~o,. derribado por la civili- / zac10h crJStiaoa; y trata de apoderarse I de todas las iosli tuciooes, sop!arr~o su aliento imp.uro sobre 1las ciencias y las artes. · . La res! auracion pagana no ha podido perdonar á la ·historia; quiere _revivir, y la convierte en instrumento rebabilitador de su meutida · cultura, de.su falso espleudor. Por esto, la historia, en JJ1anos del filusofismo impío, es el cabaJlo de batalla rontra el cristianismo 6 . , segun De -Mais tre, una vasta cous- •piracion contra la verdad r~ligiosa. Santiago, Agosto de 1872. Curlos Aguú·re I Vargas. ----:-.m=>e<l;i.l a:,:¡¡---- La persecucion religiosa suscitada en Alemania ha excitado el celo de los católicos, que han resuelto oponerse con la palabra y con las obras á las medidas att0 11tntorias de lUr. Ilifmark. Con este fiu se ha organizado uua vasta asociacion, CUJO centro está en Maguncia y que teu<lrá ramificaciones eu toda Ja Aleurnnia. Los católicos debemos aprender á unirnos púa repeler al enemigo comun. Tanto por so importancia, cuanto porque contienen un gran ejemplo y uu noLle estimulo, publicamos en seguida el llamamie11to dirijido por el comité central á todos los católicos alemaues y los estatutos de la Asociacion . Es indudalile que la situacion de los católicos alemanes está llena de inquietudes. Los ultimos ¡:ucesos deberán abrir los ojos á todos los que podian conservar toda via algunas il usioues á este re specto. La Ale nrn nia católica y sus fieles hijos, qu'e han <l e l'ran1ado su sangre por la pátria en la última guerra, no podian jama_s _esperar se11 ej~ntes sucesos. Los catol,cos han ~ufndo medida~ que debian pr~ducir ¡una dis~ordancia lamentable en los goz s del triunfo del nuevo imperio. 1\os e contramos en un estado que puede edificarse de persecucion) aun cuando lo diarios li1berales uo excitasen todos l s días á la guerra de exterminio contr la Jglesia. Se favorece la herejía y la separacion de la Iglesia católica, aun cuc ndo el pueblo fiel se escandaliza de el o: se auto• riza el sacrilegio, que prov ca mas todavia la cólera de Dios. E estado se mezcla en la accion enscñant de la Jglesia y se le atribuye el pode de juzgar la escencia misma de la · do .trina católica; se condeua un principi de fé que los católicos mantienen corn uoa verdad di vinameute revelada, y ue la Iglesia reunida en Coucilio ha roclamado solemnemeute, CC>IDO cootradictoriu del derecho humano, de las exijcencias del si¡zlo y de las leyes públicas) y se le ca· lifica de peligroso para el Estado . Los Obi~pos pue resisten con valot' apostólico á las HgrcsioDes del Estado irnn acusados com'ó violadores de la ley; se procura anular ó disminuir la accioD del poder Judicial y se les amenaza, á títu• lo de súbditos desobedientes, con un proceso y la coufiscacion de sus bieues. De esta manera, se ha convertido el deber del Estado cristiano, de protejer á la Iglesia, en poder absoluto del Estado .sobre la Iglesia. Para que no quede ninguna duda sobre el alcauce de las medidas de persecucion, se arrebata á la Jg!esia su derecho sagrndo y antiguo sobre la' escuela, de ]a cual es fundadora; lrnsta se llega á atacar su mision enseliante en geueral. Por este motivo, se pronuncian leyes de excepciou coutra el clero. En el Bcichstag, se provocu la fodignacion justificada de milloues de millones de cnt olicos, persiguicudo, para vergüenza d t l siglo J de tóda idea de derecho, las órdenes venerables de Ja Iglesia; sobre todo, e11tregando, por la re produccion de acusucioues mil veces refutadas, ni odio mus injusto á la Compañia de Jesus; y h;iciendo burla de toda equidad, no se intenta nada menos que expu lsar, como la hez ue la sociedad, del territorio ,dernan, á los célebres predicadores de la verd11d, á los excelentes maestros de la juventud, á los Samaritanos caritativos de la última guerra . • La pre11sa enemiga de la Iglesia está sistemi-lticamc11te organizada contra nos.- o\ ros; se la deja toda licencia pura sembriir la sospecha co11tra los cátólicos, pa1·a calumnia, los, i11 sultar al Jefe y a las instit nci()nes ma;-; veuernhles de 1a Iglesia y eulregar ú la risa pública to<.i o lo que ~os e.s querido y venerado. ' Aunque uuestro!-:i adversarios no nos .lo grili1seo, desde la tribuna, au11qu c uo lo repitiesen diariamente en in11uKts mera bles publicaciones, deberíamos convencernos, sin embargo, cada dia mas, de que la lucha actual está dirijida contra la existencia misma de la Iglesia en Alemania. m Estado, t~l como quieren constituirlo por la violenc.ía y hacerlo d.9minar por pasion los adversarios de toda religion revelada, no tolera, en su imp~rio mundano, ninguna potencia espintual- que le diga la verdad, cuando se engaña, y que le haga conocer sus yerros: Nosotros nos adherimos firmemente á los principios político-religiosos que la fé y la razon nos ensefian. Nosotros sostenemos que hay sobre la tierra dos poderes instituidos por Dios para la salud del género humano; pero que es necesario que los dos órdenés no estén separados, porque están destinados 4 const1 ,tuir por su union la gran comunidad c1·istiana, que debe extenderse sobr'e la tierra entera. Los fines , propios de la lgles.ia y del Estado nos enseñan tambieu las relérciones que deben tenel· entre sí. Por esta razon, cumplitnos el precepto del Fundador Divino de nuest1·a religion, que d~ al Emperado.r lo que es del Emperador y á Dio~ · lo que es de Dios. Como estamos convencidos de que la fé es la luz de las acciones individuales, veneramos en la enseñanza apostólica de la Iglesia la autoripad .que enseña á los Priuci.pes las verdades de la ley cristin~ y que nos exhorta y fortifica para decir con los Apóstoles: . «J!:s necesario á Dios primero que á los hom.. bres.» Si allí, donde se ejerce "el pod,ei' terrestre se desconocen estos pri{rcipjos, verdadero fundamento de todo órden civil y, social, deben1-os. :trabajar eq reihtegrar'lo-, por todos los .med~os qije· es- , tén á nuestro alcance; de una.. part~, con el fin de conservar á la Iglesia la libertad y autouomia que Dios le• ha ~oncedido y asegµrnrle así el terreno en que pueda ejercitar su mision di':ina; de otra parte, para contribuir, segun n,~estras fuerzas, á oponer una resistencia á la disolu~ion y á la 'corri;ipcion de todo órden civíl, que son ' infaliblemen'te provocadas por los principios conti::arios. Para Dios y pata la pátr,ia: se~á nuestra ditiisa en l la luchR; ' para, la cu~al u.os levanta:mos en este momento solemne. Solo con nuestra union i>odeIIJOS esperar veo~er: por esta r~zon; los hombres de la Alemania católica deben entenderse sobre \os P,rincipiÓa , que deben guiar ~u accion publi.ca. De~en .unirse por una accion comun, para ejer9er-una influencia suficiente' sobre Ja -vfd,a pública. Solos)po,r una.organjzacion sólida y general, estaremos en condiciou. ,d~ soste~ier nuestra prensa contra el poder de los enemigos, de pesar co,n' nuestros votos en las elecciones pgl(ticas y de defender nuestros intereses cerca de los gobiernos. . . . .. Para realizar e¡ta un,ion, ha sid'o fundada una asociacion en Maguncia, cuyo comité directivo publica ,lo~ es!a,tutos. Todos los hombres católicos .de Al~m_anin, que interesan por la libert,ad de Ja Iglesia y la prospericjad de la Pátria, son iu vitados a formar par~e de ~lla . Los bienes mas oagra.dos están en peligro. Levantémonos, .como bifas fieles de la Iglesia y de la Pátria. Luchemos sín temor y sin flojedad por el derecho y la verdad. El derecho será siempre el derecho y la victoria pertenece definitivamente á la verdad. Maguncia, Julio 8 de 1872_. , . Et Consejo de la asociacion' de los católicos alemanes: Úarnn de Loe·: Presidente; baron de Farnkenstein, Vicepresidente; Jose Packe, primer secret'ario; Eugenio Haffner, segundo sec retario; Backe; Baodri; príncipe Carlos de Lemburgo; ,bnron de Wnmbolt; conde Luis .Arco Ziuneber¡i; Dieffeubach_; Falk III 2 fischer; canóni-

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