Q cion de Nuestra Señora, del año del · Señor de 1872. JUAN AMBROSIO_, Obispo de Puno-(firmado.) Por mandato de S. S. Illma. el Obispo, mi Señor. · Augusto G. Alvarado. Prosecretario-(fi.rmado.) ii5~riííí lilííiW Rlwú.nuCA PERUANA.-Vicaría Foránea de la Provincia de Chucuito.-A 16 de Julio de 1872. Al sefior' Vicario General de la Diócesis. S. V. G. Con el ma·s vivo sentimiento, y con la brevedad que exije, participo·á US. _,que á la _una del dia de hoy repentinamente se ha desplomado el techo de •la Iglesia de S<tn 1\liguel desde el arco toral hnstu la puerta principal, habiendo quedado solamente el presbiterio, sacristía y la torre. De~de mafiana haré un sacrificio, y e"m la ayuda de la autoridad local, de lmcer sacar las teJas, madera y der'nas que es consig~i~nte que estén dcstroza- <t¡1s y casi sin uso, para la uueva refuccioo. Dios guarde a US. Juan de Dios Cuentas. Vicaría Genernl de la Diócesis..:....Puno, Julio l 7 de l8i2. V'isto lo espuesto · en el oficio anterior; y teniendo en consideracion In escasez de fondos de la parróquin de San l\l_iguel de J la ve, hemos venido en orde• nar lo siguiente: t. 0 Que el Cura de esa Parróquia proceda i1;1mediatamente á refaccionar la lglesia de su cargo: 2. 0 Que para llevará cabo dicho trabajo invierta la cantidad de sesenta pes0s (60 ps.) que pasa mensualmente á favor del Semina,rio_: , 3. 0 Lo facultarnos para que p~eda vender algmrns piezns de plata 1·abradn que existan en- su T~lesia, y que' no hagan gran falta; Jo mismo que, parn _que pueda levantar .una suscripcion, de,1~ndn to{lo á 'V~luntad de sus feligreses; 4. 0 finalrnetlte, que lleve una cuenta documentada de la cantid·ad que invierta para presentarla á esta Yicaría á su fiem,po p~ra ·su aprobacion. . . 'Mar,iu·,w Ram.os.-(Firmado.) 11 • 1 PEvi'rnueA P.r:nuANA ..:,_ Vi·caría General ,,qe li1 J)ióeesi's.-Puno, Jolio 1'7 de 1872, , , Al señor CorOtlel Prefec'to del Departamenro. S. C. P. El Se. Cura de la Doctrina de San l\Iir.;ue1 de )lave, con fecha de aJer, pone en trti conocimiento c¡ue la Jglesia de su cargo ha sufrido un desplome completo, quedando solo la parte del presbiterio, por 1d cual he dictado las medidas que sean necesarias á fin de con•seo-uir el vro,nto reparo.de él; confinndo pites en su religios.icfad y celo por el culto del Seilor,, me dirijo á US. áfin de que por su parte ordene al Gobernador de ese ·pueblo, ó al Sub-prefecto de esa Provincill, presten 'los auxilios en el traba- . jo que se ha de emprender. Asimismo . he facultado ni Sr. Cura de esa parroq~1,ia, para qne punda levautar una suscripéion voluntaria eutre sus feligreses; y no dudo que ÜS. condyuvnrá á la consecucion del objeto que le llevo iud icudo. . Con sentimiento· de verd11dero uprec10, Qfrezco á US. las consideraciones de respeto. Dios guarde á US. Mariano Ramos.-(Firmado.) _REPlJDLICA PERUANA.-,Vicnría Cenera} de la Diócesis.-Puno, Julio 20 de 1872. Al señor Vicario Foráneo de la Provincia de Chucuito. S. V. Je. El se~or Prefecto del Departamento LA IGLESIA PUNEÑA. en ' oficio de 18 del presente se ha se rvido trascribírme el decreto que sigue: , « Vistos los oficios del Seüor Vicario. General de la Dióce:;is y clel Gobernador de llave, en que clan parte á esta Prefectura del desplome del techo de la Iglesia de San Miguel de llave, habiendo salvado úuicame11te la parte del presbiterio, cuyo acoutecirniento tuvo lugar á la uoa y media del día J 6 del corriente; oficiese al Sub -prefecto <le la Provincia de Chucuito y al Gobernadol' mencionado, para que por su parte prest.en los auxilios que demaude · el trabajo que debe emprc11derse para el pronto reparo de dicho templo. ('Oll· forme á las medidas que sobre el particular hubiese dictado la autóridad Ecleciástica. » Que trascribo á ns. para su conocimie11 to, á fin de que por su parte haga los esfuerzos posibles por el pronto reparo de dicho templo, procediendo á levantar la suscripcion q11e herno:-; ordenado en nuestro auto de 17 del preserite, --y recojer las lim<)Srrns que los fieles de toda la Proviucia quieran dar voluntariamente. Dios guarde á US. Mariano Ramos.-(firrnado.) REPÚDLIC!. PERUA:NA.-Vicaría Génornl de la Diócesis.-Puuo, Agosto 7 de 1872. Al señor Coronel Prefecto del Departamento. S. C. P. Con esta fecha me ha sido entregado el estimable oficio de US. en el que se sirve trascribirme el que le dirijió al Sr. Cajero Fiscal del Departamento, referente á la donacion que se hace de la cantidad de ciento sesentnsoles ( l6O S.) en beneficio de Ju lglesia de San Juan de esta Ciudad para la compra de un órgano; en contestacion me es satisfactorio manifestar á US. mis agradecimientos por tun generosa donacion, dando con esto, una vez mas: pruebas patentes de · SLI cat'olicidad y su adhesion por el culto del Señor. Dios guarde á US. Mariano Ramos.-(Firmado.) Es cópia fiel.- José R. Candela-Oficial l.•) INSERCIONES. UO§ LIDIER.Al,ES SUV M ,UiUAR.-~. CAPÍTULO U. EL PEIUÓDICO MINISTEnIAL Y EL D t<; 0POSI ClON. Todo ·10 éual ¡oh lector carisimo! no impide que )'O baga crugir el lüti~o de In v'erdad sobre lns espaldas da los infLuitos mercaderes para los cuales el periodismo 110 es, en resolucio11, sino una tienda de coucieucias, una fabrica de calun111ias ó un almaceu de insoportable iucienso. La pluma se pone á s·ubastn1 como la voz del diputado. E11 los rrnrtidos liberules es muy comuu ver esas repentinas metamórfosis de escritores concienzudos y severos, qué por 1111 destino ó ror una subvencion d~priruen lo que ayer ponderaban, y poud ernn lo que ayer deprimían; ó ya por un efecto de óptica que se explica fácilmente eu el libro de los presupuestos, veu blanco lo que nyer veían negro, ó negro lo que ayer veían blanco. El ministerialismo ó la oposicion de ciertos diarios no §llele ful'ldarse en cimientos mas sólidos q~e aquel libro prodigioso. El periódico ministerial e~ una Íámpara que arde enfrente del al lar .gubernamental, mantenida con el aceite que sale de la espdmida bolsa de los contribuyentes. El periódico de · oposicion es una tea que solo tiene por objeto iucend\ tu· el gobierno y todo lo que con él se relacioue. .At1ucl, con la falsa luz de l'a mas baja y servil adulacion, ofusca á los cáudi- <l os lectores pre r, eutildoles el ministerio como u11 grupo de hombres irrtuchables, de patricios eminentes, (jtJe no viven ni sosiegan rJor labrar lo felicidad de la patria á costa de sacrificios iudecibles. l~ste, cou el rojizo resplandor del odio á lo existeute, euardece las pasiones del pueblo, de modo que 110 vea la parte buena del gobierno y se le ofrescan con deEcomuuales proporciones sus torpezas y sus errores. Aquel es una escitacion constante al despotismo. Este es una escitucion per• petua á la rebeldía. Aquel es la degradaciou de la libertad humana. liste es el desbordamiento de la ira. Aquel es bajo y asqueroso: este es pura y -se11cillamente iufome. Pnr,i el periódico mi11bterial no hay mas ley, 111 mas justicia, 1d m,~s verdad que la voz del gobierno. Quien 110 le apoya es traidor á la patria; quien le combate es uu criminal digno de ser perseguido como un perro rabioso. Para el periódico de op<1sicion, la calumnia es la verdad; la deshonra es la justicia; y derrocar al gobierno por todos los medios imaginables, es la tiui• ca ley á que debeu obedecer lds hombres de bien. ¿Se trata de la persona de uy ministro? Leed el periódico del gobierno y allí vereis que aquel personaje es un modP-lo de padres de familia, un ciudadauo probo á curta cabal, uú estadista eminente, uu goberuaute i11corruptiblt!, un orador incomparable, uu escritor iuimitable,. ó u11 ge11eral invicto como Aleja11dro y hábil como César. Esto 110 impide que el tal miuistro sea uu bribon de tomo y tomo, ó uu iml:>écil de 11ncimie_11to. Arrojad el µeriódico ministerial y leed el lle oposiciou. Pues la misma persona que. segun aquel, era <ligua de un templo que perpetuase h1 famu del gran patricio, se ha co11vertido en un hombre de mal vivir, estufador, vicioso, cobarde, inepto, t_odo lo mas aborrecible que puede coucebfr la mente humana. Despues de todo, uo hay que maravillarse si la persona de quieu tales cosas se dicen es un ~muto ó un génio. Habla m1 ministro en las Cortes. ¿Quereis couocer las cualidades orutorias de este personaje'? Tomad eutre las ,uaoos el perioclico ministerial, y leed. .. [,a sesion de ayer formará epoca en los fastos tic la tribuna p,,rlamentaria. El insigne hombre público, el admirable orador Sr. N...• ministro de la gobcrnacion del reino, prolllrnció uno ,de esos <liscursos que nrrebata11 el ánin-10 de quien los oye, y coustituy eu la gloria del partido en favor <lel caal se pronunciau. La Cámara estalla pendi P11te de los labios del orador, y 110 sabia qué admirar ma s eu él, si (¿1 profundidad de los pensamie~tos, la magnificiencia del . estilo, la facilidad de la dicL:iOll, la fuerza de los ingumentos, ó la el egancia y soltura <le las man eras. Nuestro ilostre amigo alcanzó un tri u ufo en vidinble; uoo de esos triunfos que no se olvida u jamás. La mi111.lria de la Cámara parecia 11nonadada por la voz del gigante de la elocuc11cia. Uno de sus individuos se levantó con 11\ prete11::;io11 de contestar al discnrso del ministro. l\os <lió lásti1rn1 aquel pobre diputado. Belbuceó unas cuantas observacio11l's vulgares, que dieron ocasion á u11a réplica del miuistro, tan admirable, si es posible, como el discurso.» Volvamos la hoja. Habla el periódíco de oposicion: «No snl)emos como ci erlu clase de hombres se atreven á senturse en el banco azul. Jmposible que este pais 1-alga de la degradacion en que esta mientras haJª ministros tan ineptos como el ministro actnal de la Gobernacion . ~.i 110 hubiera otras causas por las cuales dcbia abandonar el poder pa_i:n ~iempre, el discurso que prenunció -ayer tarde-en el Congreso era mas que soficienle para ser arrojado con ignomínia del puesto qu~ ocupa por un inconcebible capricho de la suerte. Ni ideus, ni ·estilo, ni razonamiento, ni mnneras, nada de lo que distingue al verdadern orador, vimos en el sctíor ministro de la Gobernncion. Su voz companuda y hueca proferia vulgarisimas frases, en que no el'a la falta d~ gramática lo que meuos se notaba. A fuerza de gritos quería ocultar laescasH de peusamientos y la pesada torpeza de su palabra. Sus brazos parecian dos aspas de molino, y diríase que su cuerpo estaba atacado del baile de San Vi\o. Enuua palabra: el :ninistro delaGober• uacion estuvCl hecho uu verd,dero mamarracho. Siempre es infeliz en sus peroraciones; pero jamás ha estado tan infeliz como a ver tarde. En cambio, nuestro amigo queridísimo el jóven Sr. X...• diputado de la minoría,, nos pare• ció mas ele-wente, mas razonador, mas agresivo que uouca. Paredu que Je inspiruba el genio de la elocuencia. ¡Qué períodos tan rotundos-, brillantes? ¡Qué vigor eu los arguméutos! ¡Qué elegancia en las maner11s! No es estrafio qoe ill Cámara le escuchase c0n verdadero 11sombro, y que al concluir su discurf!o .-ecibiese las felicitaciones ·de sus ammerosos amigos, y, eu ~en-eral, de todos los· hombre~ uupurciales '! sensntos del ParlamentoJ~ ·¿Cuál de ambos periódico& tiene rlllon? Probnblemente ninguuo, porque 11i11guno considera 111 ministro como oredo-r. sino corno hombre de partido, y ante el · partido huyen la hnpare'ialiclad y la jos• tida. El periodista, conto el diputado, di - videu el mundo en dos secciones: en la una estan los amigos, y en la , otra toa enemigos. Para aquellos la alabauza, la gloria, el honor; paru e.stos el vitupe• rio, la difamacion,la deshQnn. Cualquiera pensara qµe esto es efecto de maldad de ánimo por par-le de los hombres, no; esto es efecto de ltt penersidad de ere sistema (¡ue pretendiendo l,ur-,ca'r el equilibrio político, lt'galiza la discordia, ordenaudo los pnrtidos conlo ~i lo!4 pnrtidos no ,fueran rcmort\ para todo ó_rden social. . · Cierto que no siempre !{Uc~d~ que el periódico miuisterial elogie sin escepcion á lós homl>r.es que ocupnn el poder, ni que el periódico oposicionista censur~ sin piedad la conducta del minj-sterio~ Pero estas pequeñas pruebns de imparcial í<lad son la II escasas y estrnordinarias, que solo sirven para confirmar la regla general. Dados los partidos constitneionolet11. los periodicos, ó no ~on nada. o ion periódicos de partido; y en siéndolo, inútil es pedirles u11 termino medio -entre el estremo del elogio y el estremo de la censura. ' Dcspues de todo, hay ot.\'ns ri\zonespoderosn!- para que los j)eriódicas no ,e ' anden á la mano en tales estremos. Los di'arios mini~teria~efrecibea comuqmcnt.e subvenci'ones del Gobierno y el mismo Gobierno mal\d~ artículos y noticias á sus diarios: ¿cómo qucrei~ que nno sea juez imparcial en su propia causa? ' Los periódicos de oposieion, por el con- - tra rio, se mantienen con el iO)porte de las suscriciones, y ya está averiguado qu~ esta~ aumentan conforme sube de ton.o la acritud del periódico contra el gobierno. De modo que á la pasion de part.ido hay que añadir la pasíon del inter(ls¡ y como entrambns son las pasiones mas violentas del corazon . humano. resulta que la ~uerra p~ri(,)dísti-cl\ es una guerra en qne no se da cu¡irtel á Ja razon, y .en que con ha·rtá frecuencia se degüella. ul sentido coman. , ~ 1· IMPRENTA DE MARIANO O. MARilN-EZ. Calle de ,1requipa N. 0 176. , ·
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