La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

A.ÑO VI. PUNO, SE'f lEMBUE ~·I DE 1872. N. 141. unt.ño. PERIODICO SEMANAL• .---:~~-------------mmimmBlll111111mwmM!fM:tEll'D!%~l'l'l~mummim:tmm,miflNMmaa-------------....;...._ _.,. ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, . :t. 'l LA . IGLESIA PUNEÑA. Setiembre 12 de . ·1872. r • . ·Despues de algun tiempo volve- ·mos á dar la voz de alerLa á los ca- ·.,. tólicos para preservarlos de los rudos golpes que á una pretenden descargar la impiedad y la corrupcion sobre sus cabezas. La mayor parte de' los imp10s de nuesLros tiem- . pos y de nuestro país, lo s_on por- ,que jamas se han tómado "Ta,. para ellos, ingrata tarea de estudiar los prinoipios católicos; exami nc1r sus fündamentos di,-inosá la par gue en . _armonía con la recta razoo, para ele este modo haber podido deducir que las absurdas utopías que ellos sóstienen y creen verdades inconcu• ' sas, no son sino monstruosos · inventos de los enemigos de las so- .. ~ie_dades y la civilizacion por serlo de la única doctrina esencialmen le soeia-1 y_ civilizadora, para destruir el remado de la verdad en el mundo ·y capaces t.an solo de degradar y enYilecer al que los profesa. Convenoidos clfS esLo nos prometemos mu-- eho de la mision que Lenemos de oofendeY los dérechos de la Iglesia, no ah igando por cierto la uecia y ridíetda prete.nsion de que nuestros <\éhihm esfñerzos por sí pudierau servir en ·algo al fin que uos pl'oponemos, sino porque la claridad, -v~idad y divina sublimidad de ]o9 principios q' defendemos es tal <fU8 ha8la su simple esposicion, tal ~orno lo.s recibimos de la maestra liflica de los fieles-la Iglesia, para que ella nos ofrezca sazonados frulos da cristiana iluslradon y de progreso en la fé. Quizá algunos al contemplar n~estró silencio se hayan dado pláce- ~e~ por concebir que habia'mos desistido de nuestro propósito y que enmudeciamos porque era imposi- .hl'e hablar, no. La verdad nunca e;11mude~e y los que la de:fie11den tienen siempre mucho que decir so- ;hre ella para hacerla brillar con todo su esplendor. La marcha de .11.uestro Ilt~o. S~íi:or Obispo y otras ~1reunstanc1as aJenas de ·nuestra vo- . luntad noS' impidieron continuar por algun tiepipo mas, entre tanto :agua~dábamos. el mamen to en que .es<;>s rnconvementes fue.!en removidos para proseguir, y hoy nos ve - :.m..os con placer otra vez entre voso- 'itros marchando siempre con la mis- ~a divisa-Dios, la Iglesia, el Pon- ·.tifieado y los verdaderos intereses ~ Puno. Una nunca bien sentida esperien~ cia nos ha demostrado que los progresos en el mal tienen una de sus principales causas en la inercia de los caLólicos para trabajar por la conservaciou de su fé, en contraposicion con la iocesanLe como destruclura actividad de los impíos por propagar sus bastardos principios. • Salgamos de ese lamen table estado, alejérnos muí fuera ele uosotros esa terrible apatía y trnbajemos lodos de consuno por la exlincion del mal .Y solo así podremos llamarnos con derecho católicos. Para concluir, recomendamos á nuestros lectores la Pa.3Loral que dirije al Clero y fieles de la Diócesis el Iltmo. Señor Obispo, y que nos es grato insertar en la seccion correspondiente. En vano pretenderíamos proferir una palabra siquiera para elojiar este importante documento, cuando basla su leclura para apreciar su méri lo, y al hacerlo no sabríamos que alabar, sj 1n ternura verdc1deramenLe paternal que entrañan las palabras de f)ste celoso Pastor, ó la uncion y' energía eon que combate los erro1•ps mas frecuentes en nuestra ~o -;iedad y los inminen tes peligros que no~ circundan por <lo quiera en nuestra mal'Cha por el camino de la virtud y del /orden. • EE. ¡¡((TENGAMOS VERGUENZA» !! Ta11 es la espontánea y fran~a esclamacion que ha exhalado nuestro pécho al leer una ley volada en la Republica de Estados-Unidos ·para ignominia de los pueblos calólicos donde se viola de una manera escandalosa la ley de santificacion de las1 fiestas, por la que no solo se prescribe la estricta observancia de esle divino precepto, tan digno de ser acatado con mas esmero por los cristianos, sino que · despues de esLim ular á la práctica de las obras de caridad nos ofrece un cuadro de la mo~al mas ríjida en esta materia. Láslima c¡_rnsa, que .mientras los gohie.rnos catolicos tratan de destruir nueslra augusta Religion, ya coactando la libertad de sus ministros en la· esfera de su deber, ó ya tambien trnlando la disipaeion de las masas un Gobierno Protestante les enseñe lo que jamás han querido en tender ni comprender, y es que la Religion es la base de la sociedad y que sin sn -fiel obsel'vancia es imposible progreso ninguno, y que por lo mismo su primer deber es protejerlas. ¿Qué juicio podemos formarnos de los Con ºTesos caló!icos en los que se pr~le~de la extincion ele los conven Los reformados y e~ apoyo para los apostatas, la _opres1on para la virtud y el prenno á la relajacion y el vicio en conLraposicion con las Cá~aras prolesla.n tes que se esfuerza~ porque sean sus leyes uu Código ~e Moral .Y se traLaja por dar mayo~ vi cror á los preceptos divinos? 0 No queremos añadir una l~rna mas, la ]elra sola de la ley hab mucho ll:ªs alto que lo que pudiér mos <leen· nosotros, solo sí enearP-amos á nuestros lectores la medí le con detevcion y despues respond á -estas preguntas: ¿qué juzgais ,le nuestras Cámaras?-¿cnmplen con u deber los Fiscales que no omite ocasion ni circunstancia para man estar su odio á la Religion Catolica combatiéndola 3Íempre?-Conteslad. 11,K'l" ~ORUF.: L .fl S ,~~T•FICA.CIO:,i del Uoiningo, lll'ODUlllgaada en )Ofll •~stado8-Unido8. l. e:: La santificacion del dom ingo es una institucion de interés,público. 2. !':! Li11 ali vio útil á h,s fatig~s corf)Orales. :l. ~ Uua ocasi o o de suspender el cumplimiento de los deberes perso11ales, y de recordar los errores que afli1en á la humanidad. · 4. ce Un motivo especial para honrar en e.asa y en la Iglesia á Dios Criador y Providencia del Universo. 5. r: Un estimulo para consagrarse á obras de caridad, que son ef oruameuto y consuelo de la sociedad. Co11sideraudo: a.) Que hay algunos incrédulos J gentes iucousideradas que, despreciando sus deberes y las Yentajas <¡ue produce á la humariid,,d la santificacion del domingo, ultrajan la santidad de ('Ste dia abandonándose á to• da clase de placeres y dedicándose á sus trabajos. · « b.) Que semejante conducta es contraria á sus intereses como cristiallOS, y ofende al' espí_ritu de los que no i;igucu este mal ejemplo . "c.) Que esta cla:se de personas causan un perjuicio á In s.ociedad e11tera, introduciendo en su 5eno In tendet1cia á la disipacion y á la inmoralidad de las custumbres. « El senado y las Cá muras decretan: "1. Se prohibe abrir en domingo los almacenes y las tiendas, dedicarc:;e al trabnjo y a~istir á couciertos, bnilcs ó tea lros, bajo la multa de lO á 20 che• líues por cada coutravencion. «2. Ningun cochero ó viajero podrá, bajo la misma pena, emprender u~ Yia- · je en domiugo, á no ser en caso de necesidad, á juicio de la policía. «3. No podrá abrirse eu domingo ningu111t íouda ni taberna para los vecinos de la poblacion respectiva, bajo la pena de una multa V de cerrar el establecimiento. «4. Las per$ouas que, sin causa de enfermedad ó sin motivo suficiente, dejeu de asistir• á la Iglesia, durante tres meses, pagarán la .multa de 10 chelines. «5. El que dentro de la Iglesia ó en sus inmediacioues ejecute algun acto inconveniente, pagará _una multa de 5 á 40 chelines.» · La eje.cucion de esta ley está encomendada b. los ·empleados de policía, e~ lejtdos todos los años per los municipios. NUEl!!i'l'B.4. Sl'l'UA.CJON. (Pon MoJISEÑOR GAOME,) PELIGROS. CART;\ X. AMIGO MIO: Si no nos e11 dable, segun los consejos de la Providencia, salvar al mundo actual, como no pudieron nuestros padres de Roma y de Jerusaleo sustraer á los judíos y á los romanos del castigo tan' ju.tameute merecido, ¿cuál será el desenh1ce de lu gran iusurrec-. cion que contra Dios presenciamos? ¿Cómo terminara esta guerra sin ejemplo en loi!i anales de los pueblos bautizados? Terminará como bnn terminado los combates t0dos del mal contra el bien. Dios, despues de hacer resonar en vano su vo11 paternal, acude al rayo. 8i el hijo obstinado y rebelde necesita de correccion; si los pecados de los primeros cristianos, tan cristianos sin embargo, fueron ul decir de los Santos Padres, causa de las deshechas tempestades, conocidas con el nombre de persecucionel'-, ¿cómo creer que la Europa actual vol verá al órdeu por un camino de rosas? El hombre de corazon endurecido solo implora misericordia en los durns aprietos del infortunio, y para salvar á1 una sociedad obstinada en el mal, ¿qué se necesita? Que los unos teman lo que los. otros esperen, lo que todos presientan: es necesaria la prue~a. ¿En qué consistirá? Toda prueba encierra uu doble misterio: misterio de expiaciou y misterio de renovaciou. El fueg·o del crisol consume la liga, solo el oro sale de él brillante y puro, y lo mismo sucede con el fuego de la tribu~ lacion. Así acabaron) por una acciou directa y suprema de la justicia de Dios, las i:rrandes epocas del mnl, el rnu11do antidiluviano y el mundo gentil; así empezaron, por uua nccion directa y su~ prema Je Ju mis(;.lrh;qnli~ de Dios, lus dos.·

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