,.. ; -~A~.JitJi& í-U-Pil&CZLAd W..2.&i A t&i&i&i • PUNO, l\lAHZO 25 DE 1872. €a Jglcsi untña. • 1 ! 1 PERIODICO . SEMANAL. ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA \DIOCESIS. José Sebastian de Goyeneche y Bar- doblegado, Scl1ores, al golpe l!m•isible reda; y deseando, por olra parle, es- y rudo de la muerte, y ha cai~o sobre . la Vicaría General la buena asisteQ- el féretro, para no levantarse¡ hast:t el REPÚBLICA PERUANA.-Vicaría Gen,e- ein á ella·, ])l'e-ven~·o á US. que in- pavoroso dia del jnicio nniver1tll. .. : .. l d 1 D . · l p A 7 C' Vedla, Señores, abatida, -co o la cora e a iócesJS e e uno.- medialm1en le de recibir la presen- pa del aüoso cedro, que no p rdono el SEGCION OFICIAL de Mai,zo · de 1872. te, circule á los Párrocos de su de- Aqurlou. · · · · pendemia, á fin de que el dia l úties Los que vi via n bajo de s benéfir.a Al señor Coronel Prefecto del De - parlamento. S. C. P. d 1 sombra; su grey amada, sob e la q1e once e presente, se encuenlren en descollaba con la triple majes ad de los esta Ciudad con el objeto de llenar alios, de la virtud y del sace docio; la el fin ÍJ.dicado. Iglesia _de Lima, que se glorÍH íl de co:1Siendo un deber nuestro v el Dios ~uarde á US.-Marüino Ra- tarlo en la inmaculada série d sus Ponde todo c.1lólico del Perú, e]eyar nws- (ii rmado). tífices; sus ilustres hermanos u el Epispreces á Dios Nuestro Señor por el t·opado; el Jefe supremo de I Nacion, alma del Reverendísimo Arzobispo --"""""~~1~::=:~--- todos uosotros, Seíiores, l1em s venido d l ·¿· · .e ll á llorar hoy nuestra orfandad al pié de e a Arqm 1óces1s, que 1a ecio en oracion ffrnebre ese trono fú11ebre, y á elev, r al Dios la Capital de la RPpública el diez del lltmu y B.everenclisimo Sr. Dr. D. Jo ele las misericordias una ardie te plega- .Y n-¡¡eve del mes pasudo, tengo la ' sé Setp.stian de Guyeneche y Barreda, ria por el eterno descau;:;o d su alma. honra de dirijirme ú US. invitando Digni.tno .frzubispo de Lima._Prelado De su alma inmo1'lal, Seüor s, que ha , 3e digne concurrir con todas las cor- Dumé 'ico de Su Sctntidad, y Asiste'llle ú ido á presentarse, sola, ante e Sup,rcmo • d . l l su Sacro Solio Pontificio. pronunciada Juez de vivos y muertos, llev, do el peporacrnnes e e8la Caplla , ti as exe- por ,~onsenor. Dr. D. Jose 11. Roca, so <.le cerca de diez v ocho ustros de quias que con el objeto indicado se Prela~o Doméstfru de Si¿ Sant1:dad. en las existencia en este valie de mi rias y de celebrarán el. ouce del que cursa en sole1111 PS exequias celebradas eu la-San- prevaricaciones. De su alma, e ha resla San La Iglesia Catedral, á la hora ta Igesia Catectral de Lima, por el pirado e11 la pesada atmósfer, de nuesde costumbre. eterno descansa- .úe sn alma. tro.;; tiempos de duda y de inc1 dulidad; Dios guarde ú US.-S. C. P.- •l- .Y que, no obstante, por la mi ericordia J,:fi . n (fi d) ~k111cntntc pracpositnn11n div(na, ha <·.<:m:0r_v:1<lo 7w,ra,, incg1:a, e in- ' anano .1.1,amos- rma O • Y1·stniru111, qui rnlJl'- lcirnli _ rnnal;le la lt_: catolll·a :-la fé se 1c1lla del s1H1t_ rn1bt1111 Dei; qu111·11111 1iiil11, la roli11sla fo del sacerd te, la fé i11lu 1•ulcs _ e.xl.111_11 . eo_llll'I'- l11111i110 .--a del Pastor, antorcl íl de Sll REPÚBLICA PERUANA.-Prefeclma del Depar,lamento de Puno.-A 7 de Marzo de 1872. Señor Vicario General y Gobernador Ecleciastico q_e la Diócesis. S. V.G. En vista del e~limable 0ficio de US. de esta fecha, por el que, anu~- ciando el muy sensible fallecimiento del Reverendísimo Arzob:rspo de la Arquidiócesis, se sirve- invitar á esta Prefectura para su concurrencia con las corporaciones á las respe?livas exequias; me he dirij1do ú quienes corresponde, para que ten o-a lugar la asistencia oficial debid:' ú ese acle religioso por tan funesto suceso. Lo que tengo el honor de decir á US. en , con leslacion. Dios guarde á US.-Jaan Franc-isco llfoya-(fümado). s; '.lw_ 111 ", 1m1L:1 •111 1111 . lH}e11 1. grt"y, 1•j1•111plo de la generacion que ha (1~p1sl. del Apusl 11I s. 1 al,10 . • ¡ . · ú !u~llebreosCap. Xlll, \. 7.) ,·1slo< L!:-ltZill':W la ~ranqu_tla corrente de FxC'mo. S,·iior: su vida,." '" ha visto abismarse ambie11 Seüórci- ll11st.1'isi111os Y Bc\'cre11disimos· <•11 t!I océano t-in orillas de la eteruiSeliores: " · dad .. • ... H ángel de las justicias de Dios ha vi- · A•11osotros toca el couservar i perebra o su temible espada, y eu ese fére- cedcro esLe ~·ecuerdo del c¡ue ha ardatro yace su ilustre víctima. do con fiuel1dad el sagrado depós to de udenados á morir desde que nace- las _trauic1?1~es divinas; que lo h~cusmo , llega, por fin, la hora misteriosa· t.od1ado, VH?tla nte, para que no dey :-; ·cumple drrurosameute la senteuci,: fraud11sc el espíritu del siglo; qu , sin de qucl, cuy~ palabra de indignaciou c~ida_rse de los juicios humanos, ha diriha 1rmado el brazo de la muerte en el g1do a su grey saludables ~xhortac ones esc·uario mismo de la villa (1). y oportu~1as eo,seña~1z'.1s, para que'o la enible decreto, Seüores,' que pesa sorpreud1ese11 los mrn1stros del error, sobe '·ª de~ceude11cia de Ada11 (2); y La ~ano solícita que así distribu~1 el cu eJecuc1011 uo puede, ni evitarse, pasto a su rebafio ............ vedla, Selio ni · pl~1zarsc: qMe corta, de un solo gol- res, helada, inerte é impoteute para iJenpc, el hilo fragil de uut:.stra existet:cia dcci ros .... ! sob e la tierra, detieue, de improviso. ' No olvidal'emos, sin embargo, lo que u_u st1:os pasos, y uos <.leja, inmóviles y hizo; cumpliremos, presurosos, no solo s1le1c10sos entre los vivientes, cual fú- el deber natural de gratitud, sino el ne res y mudas estátuas qne les recucr- sobrenntural de fl lelidad á su magistede, q11e ellos tambicu, mas tardeó mas río, que el apóstul de las Naciones in - ten prano, habrán de poner término á culeaba ú los Hebreos en estos términos: su gitado ·movimiento, verán disipar- Meme1:lole prceposítormn vestrortl'm, qui vose 1s sueüos de vcuturn y marchitarse bis tocilli sunt verbnm Dei. Y, id detenersus risueñas esperanzas, para fijar los nos a contemplar su muerte, que resuvag rosos y azorndos ojos cu el fúnebre me una vida inmaculada, nos sentiree::;p ctro· cuya potente mano hiela el mos estimulndos á imitar esa fe, qne ha cor zon! brillado entre sus virtudes, dándolas caREPÚI3LICA PERUANA.-Vicaría Gene- N ; nadie podra exceptuarse de la lor y vida, como el sol resplandeciente ral de la Diócesis de Puno.-A 7 ley: uo; nadie podrá eludir el ineludible briÍl~ y vivifica In creaciou material: quode Marzo de 1 ~ 72 _ - trai ce. rum intue11tes exitmn conversationis, imi'ta · ·1•1 · · • • • • • • . • mi11i /idem. d ¿No veis, Se~~~-~~~. ~l-~e-~1·e;·~d~ i);~~t~;. . Sea esta la leccion elocuente que desAl Señor Vicai-io Foraneo ele la Pro- . e e~te pueblor I_amb1en el. ....l\hrad! cifremos al contemplar In vida y la muervincia del CercaJo. . Su _cabezn, ung1dn, hace mas de me- l te del Ir.,u10. y REVERENDÍSI;w SEÑon dio ~1glo, con el aromático crisma t¡ue Dr. D. JosÉ SEB.\STIAN DF.. GoYE.NECHE y S. V· F · ?ºn~hgra los Pontífi_ces, y que, á la ma- BARRlrnA, D1G:'IÍSH110 A nzomsro DE LIMA, Debiéndose celebrar en esta San- J~st '~d. del ~acerdocrn ~umo, allegaba !a I P.RliLADO Dom\snco nE Su SANTIDA.D, ta Iglesia Cated,ral las exequias en natut-,d maJeSlad del tiempo; ella, que AsISTENT.E .,(su SAcno Sor.ro PoNTIF!CIO h~n-or del eterno descanso por el al- ~us~en_taba, todavia erguida, la pesada I Y DECANO DEL EP1scorAoo. - d l rnsigma de su noble magisterio, se ha _ ma. e que fue Dignísimo Señor Ar- _zobispo de la Arquidiócesis Dr. D. (1) Gen. c. ~. v. 1i. La fé, Señores, es el principio de la ~~-......"- (~) IIeb. C.~. ~- 27. · vida sobrenatural, la roiz de todas las .....,,..,.,...._;u . :i'-"'" d~~ 1~ virtudes. Sin ella, el entendimiento es ciei:ro y el corazon infecundo. Por ella, somos dulcemente atraídos al que Es nuestra vida, porque lo Es de nuestras almas. Al Padre Eterno debemos nuestra vocacion á la fé; el Hijo increado es el centro á donde, iluminado por ella, hace convergir sus miradas nuestro espíritu; y, á favor de su luz radio-· sa, vemos la pequeñez de las cosas cría- ' das y la grandeza de la Eterna Hermosura. Los que- no sienten aquella atraccion; los que no miran ese foco dé luz indeficiente, habitan en las tinieblas y no tienen el poder d~ hacerse hijos de Dios. Porque hay unn luz verdadera, q' · ilumina á todo hombre que viene á este mundo. En él ha brillado esa luz; ella le ha dado ser; mas, el mundo no la ha conocido. Y, como esa luz de los hombres tiene en si la vida, y penetra en las tinieblas pára que la vida btote en ellas, las tinieblas, que no la han acogido, sombrean el campo de la muerte. La verdadera, la eterna vida consiste en que conozcamos al único Dios verdadero, y á Jesuc : i!,to á quien envió para vivificar el mundo. ' Por eso, e,l cristiano, el servidor de Cristo, es Y" debe ser- hombre de fé; ·el 5acerdote, el ministro de Cristo y dispensador de los misterios de Dios, es y debe serJ antes que todo, )1,ombre de fé. Y el Sacerdote Sumo, el 'Pontífice, el Pastor, ,debe tener una fé, tan pura y tan luminosa, tan íntima é imariable, que sus rayos puedan alumbrar el sendero de la salud al pueblo confiado a su vigilancia. Guia de un pueblo que peregrina hácia la ,•erdadera tierra de promision; mas grande que Moysés, que fué legislador y no pontífice, el debe ser, por su fé, la columna de fuego, que ilumine la senda de los que Dios saca, por su ministerio, de la servirit1mbre del Egipto y de los peligros de la idolatría. El mejor elogio, ·pues, que trazar puedo, del. Pastor venerable, cuyo cadáver reposa en ese trono funebre, es deciros que fué un hombre de fé. No debió á otra cosa el Príncipe de l_os Apóstoles su excelso magisterio y la promesa de su 1 eterna dicha. - «Tu eres Cristo, hijo de Dios vivo, articuló su sagrada lengua; y · esta confesion fue seguida .de un elogio que era uua promesa, y de una promesa que fué su mas cumplido elogio: ''Bienaventurado eres, Simon, hijo de jonás. Ere.s piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y te daré las llaves del Reino de los Cielos» ...... Esta, es, sefiores, uua grande, una divina enseñanza, que descubre las prceminencirrs de la fé. Es un elogio de la fe, el mas elocuente de todos, porque lo hace el Verbo mismo, que es la elocuencia de la eteruidad. Y ¿qué podrán agregar ahora los hnmanos lábios? Séllelos el respeto, y no se abran, sino para narraros la historia de ese varon ejemplar. Desde su infancia hasta la ancianidad, él ha sido siempre recomendable por su fé. Ha creído con la sencillez del niño, desde los primeros albores de su razon hasta los últimos destellos que alumbraron su tránsito. He ahí el secreto de su vocacion al sacerdocio, á la cura de las al mas, al veneruble senado de su Iglesia, al Episcopado, a la Silla Metropolitana,
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