la mira .ev · i que se 1·ealizára en vosotros aquella sentencia del Aposto! San Juan- «La luz brilló e'J'I, las t,1:nieblas, y las túnebl ,no le comprendie1·on,, . Leyendo el fol~elo, y ~ en nuestra cara Pátria, nos ocurrian estos pensamien los del Sr. D. An tonio Gomez Calderon en su tan preciosa obra <<0 • e da sobre ~l espfri tu del siglo». •Las idea.s liberales se nsemcjan á ]as ,. mooedns falsas, acuñadas por briboues •hábiles, distribuidas por bribones ns- •tut , e I ns por unos tiombres ..engailados por su buena fé, que solo •eotiquecen a los que lus introducen.» •Con fas ideas libetales, con un poco •de egoísmo y mucha audacia, DO hay •fortuna, no hay grandeza-, que no sea •accesible a la insolente medianía; 110 •hay institucion, consagrndn por lasa- •biduria y la prudeor.ia, que pueda es- -tar 6 cubierto de los ataques de la •inesperieocia, de la impiedad y de la •locura. Donde quiera que se manifiesta • alguna apariencia de órdeo y ele esta- •bilidad, donde se deja ver la sombra •de una regla que quebrantar, una ver- •dad que poner en duda, ó una incer- •tjdumbre que hacer titubear, nqui hay •para las ideas liberales una gloriosa car- • Nra que emprender... Este hombre es ~uberf\1. .• no me diguis mas: vosotros •me habeis dicho lo que ,piensn en po• -tttica, sobre hacienda, sobre In moral, »sobre la religion, sobre la filosofía, so- •bre Ja hiatori1t1 sobre J literal.ora y ,.J,llf!ta &Obre el mejor modo de enseñar •á leerá los 11it10s (je la esfuela. Cuando • no se trata' de probidad, ni de h,onor, «un .hombre de bien y un bribon pue• »,len conveuit inuy bt~u en a'lgunos puu- •tos; pero .un liberal 110 convendrá ja- •"1118·, au,, sobre IJtS cuestiones mM io- •d,ferentes, , con 9tro ,sujeto que 110 sea • Hberal: ¿ha¡ por ventura alguu rin- •con escond1dq en el mundo donde rei- •nen en la actualidad el órden, la paz •Y la razon? ¿Hay solamente UD arte, •llna cienpu,, una doctrin1,1, donde no •hnya penetr,do la aoi~r, ,u\a? ·Apresu- •raos á abrir la barrera; este es un tipnis de conqui&ta para las ideas Jibe- »rales, ellas prometen á nuestras eecue- «las una juYentud indócil, á la litera- ,. tura romántico&, á la h:lesia, impios ó. «sectarios, <\l ejercito soldados sin dis- » ciplina, al estado anarquistas y rebel- .. des; y al mundo entero unas revolu- »ciones que .comenzaran por la licen- ..c,ia y 11cabatán por el despotismo.• ,.oespues d~ tantos aí\os de demen0\Cia, ¿qué ha qued.idQ de 111 re oiucion~ »q\}e, 1,10 sea ri<Jículo"~i no es horrJble •Y sangriento? Sentimientos é ideas libe- •r<iles .•• Nosotros las hallamos esparci- ..das por acá y por allá como ruinas •en un campo de obsolutns dcstrutcio- •nes -revolucionarias. Ocupados con la »memoria de nuestra locura y de nues- •_tras de~gra.cias, hemos debjdo hablar .de las ideas liberales, nsi como habla ..un ~iagero, que ha recorrido al~unas ,.ruinas, de las columnas que el tiempo •flQ ha acabado de derribar, é indican, ,,. e" medio de los escombros, el lugar ...del edifieio destruido ... Amados hijos: para que os persua- .dais una vez mas de la verdad de las enseñanZéls catolicas, y de la necia comQ estúpida presuncion de sus enemigos, debemos apunLaros, aunque som.eramente, los absurdos que á manera de principio~ funciamentales, sirven de base á la escuela <le que es alumno, aunque principiante, el aulor del folleto que copdeoamO:G, Es absurda, dice, la doctrina de la transmisibil~dad de ]a colpa: de lo que resultann en sana lógica, que LA IGLESIA PUNEÑA. era absurda la naturaleza humana, asi como igualmenle absurdo el sentido comun en sua manifeslaciones mas especiales y espon luneas. Es u hecho reproducido de siglo en glo, desde l principio ed que Dios creó el cielo y la .lierra y tuvo lugar la escena Lrá ··ca del Parai o, que todos los descendien les de aquellos nuestro µcimeros p 1·e , o solo han esperimentado fenómenos en su pr pi.a at r lez , que oo ~ hallaban ni podlan l1allarse én armonia ,eon la bondad y sabiduría iufiuiLa del Dios creador, sino que, de todos los pechos se ha exhalado un jemido profundo, revelando clara y lerminan~emente una caida de orígen, una degradacion á radi'ce. ¿Quién, por poco versado que se halle en la historia del género }, umano, ign('ra estas verdades? ¡Oh! solo aquellos q' como nuestro autor en cueslion se hallan tan escasos de conocimientos historicos, como fa1 tos de fé y de filosofü. ¡Pobre, comp9dezcámosle una wz mas! ¡,Y 1'1ego, cómo esplicarnos el lengmje cínico y grosero que emplea, l!nlo para espresar sus asevera- ~iooe! respecto al dogma del pecado original, cuanto para vomiLar su ígnormcia y su herética doctrina al habla- del dogma de la Redencion, de est redencion, can lada no solo profé.icamente por los em~s~rios de D10s iuranle coalro mil años en el pqebo de Israel, sino puesla en música permílasenos esta frase) por los m1$lliO$ poetas paganos, tales como HoréCÍO Homero y Virgilio? Está ,·islo, hijos rarísimos, que la ~fodicion de loi imp'ios modernos, se halla muy á flor de agua; pms, ni siquiera lian saludado la hiEloria, para saber de cierlo lo que ha acoulecido y aconlece en la humanid'ad; porque a saberlo, no se es?resariao de la manera que se espresa el aulor del necio follelo á q' aludimos. Es uo adagio vulgar, pero al misn,o tiempo sentencioso y axiom(lti,. w-q~~ la iyr,prn.ncfri es atre,¡;ipa. 1 6Qoieµ dasGonoce hoy la existencia ~eal de NuesLro Señor Jesucrislo como Mesí as, es decir, como enviado para redimir al género humano de la esclavitud del pecado? ¡,Quién, que se halle medianamenLe insLruido en los principios teológicos , des- ' conoce l0s motivos providenciales de la Redencion'> ¿Quién, por último, ignora · los efeclos Len?1ficos que ha prouucido en pro-rec.110 de la ht1maoidad, la sangre de Nuestro Salvador derramada en el Cal vario? Solo cerebros Lan embolados y lan eslúpidos, como el que debe lener el autor del ci Lado folleLo, pueden negarse á aceptar eslas verdades tan luminosas, ulega □ <lo por toda razon, que~ JJt'os no tiene. scpig1·e.~ Oh! cuán cierlo es lo que decia el Após~ol San Pablo:- «El hombre animal, esto es, el hombre entregado á los inslinlos de su concupiscencia carnal, es, por es Lo mismo, impolenle para percibir Lodo lo que se relaciona con el espfrilu de Dios.>> Digamoslo pot· lercera yez: ¡Pobre insensato! hay que perdonarle lanla den es, elimin •~•··• linecedad, porque no sabe lo que dice. gencia p 'brarse de su presencia Al indicaros, amados hijos, el i·mportiend e l corazon. Quieren último y principal fundaq1ento que no le,y impere en ~us ';º· envµelve la docLrina de nuestro fo- lun que sus conciencias lleLista, vais á ver claramente ál gu s , apesar de la vida es el objeto que de pr encía ha desordenada que ellos lleven o inLe ido ara ga lar tiempo escri- ten ten llevar. He aquí el por qué bie do, y su dmero mandando im- de la negacion tan caprichosa como primir Le at.i.z folleto néc· de la · e · ·ordia en Dios resEn efecto-¿no es verdad que lo- pecto á nosotros, sostenida con hárdo cor .zoo catórco'(¡,q~digo yo ca boros é ilógicos argumentos, por el tóhco!) lodo corazon humano siente que, á su juicio, y al de alguno horriplaciones espaeiales al escu- que oLro · nsaLo · · sus char esta doctrina, que solo es y principios, es el prohombre del sipuede ser profesada por los réprobos glo XIX. · le~ua b ldon para -en JJÜJS no hay ni puede darse este siglo, lalés 18 e l gaseo rrdsericm·dia~ á figurar en la alta escala de fos seCarísimos en Cristo, os rogamos ' res dotados con una inte · ~IJt,l por el amor que abriga para vosotros · privilegiada! . · el dulcísimo corazo9 de Jesus, que Carísimos hijos: al pr~i · la fijeis mucho vuestra atencioo sobre lectura y relension en vuestro poder las doctrinas de lodos estos profetas del inmundo folleto, cuye pequeño falsos, que so pretesto de dar liber- análisis hemos hecho eli es'8 ooesL-ra lad á vuestras almas, las esclavizan pastoral, queremos recordar~, por · hundiéndolas para siempre en un creerlo así conveniente, , h8',ho abismo. ¡Ay! ¡qué seria de los po- histórico que refiereMonsieurAudin bres desterrados hijos de E\'a en es- en su historia de Ja «Vid&, e~rit<,s le valle de lágrimas, si no contára- y doctrinas de Lutero,,, cap. XXXI, mos con la misericordia de Dios, si página 201. Allí refiere la ooofeno tuviéramos la esperanza de oh- rancia que tuvo coa Satar\as él ·tan tener en favor nuestro esa misma lrisLemenle célebre como eoherh10 diviue misericordia! La sola vale- monge de Wil.em~rg: confe~nci bra con que espresamos este alribu- que dió por resultado la derrota deto de Nueslro Señor, está re-velando Lutero y la aeeptaci~ de la dootrisu objeto especial, al paso qoe de- na 8e Luihel. muestro lo torpe del significado que Así sucede, )' no pue~e dejflt"" de le dá el autor de la <<Refutacion de suceder rt lodos aquellos q11e ctmfiauna JJoctrina,, . Misericordia, quie- dos en sus propias. fuerzas intelec.- re decir-coRAZON meo DADO A LA tuales, no querierido someterse á las MISERIA; y el laufunesto como igno- prohibiciones de la antoridad Eclerante aulor de que nos ocupamos, siúslica, en cuanto á la lettnra de traduce esa misericordia apéllidáni.. libros perniciosos, prelenden exa~idola debilidad. La misericordia en ~ nar le doctrina que ellos conli0'1'rei), Dios jamás se halla ni puede hallar- atenidos ú la pooe ó oinguua fo ...1 se en pugna con su justicia, como truccion que han adquirido, 0 meno se opooen ni .pueden oponerse la jor dicho, á la vanidad que domina presciencia divina con la libertad sus corazones; vonidad que )Ps haee humana. Aquí nos ocurre por inci- creer que LÜ,oeo uno fuea?Za especial den Le Jo que decía el célebre .filóso- de eoncepoion mayor que )a' 4JUe ha fo Bacon:- c,Poca filosofia conduce cooservado Luzbel despues de su oaial aLP-iSmo: ·mucha filosofia conduce da, para distinguir ~l ofisttni de Ja '"' á la R,eligiom>. Estas palabras <JtJ . verdad mas ~quisita y 8.eli o ¡llu• 111entadas.'á nnesho1inlento, pueden sos, no saben qu~ van~ sumergirse lraducirse de la manera siguiente: en la misma fo~a que han. trabajado, poca o ninguna Leo1ogia conduce segun la espresion d~l Espíritu Sanal desatino y al error en materia re• lo! Por eso ·emos á tanto~ desgi:aligiosa; alguna instruccion leológi- ciados, que, olvidando sus d~b~res ca, aunque sea mediana, nos esli- cristianos, se lai1z,an á 1~ lectura de mula al respeto y veneracion de los obras prohibidas por ]a .Iijlesia, •sir1 principio5 religiosos. Pero venga- tener en cuenta dicha prohibicion. mos á lo principal, hijos car1simos. Y ¿cuál el resultado? ¡Ah! entran ¿Que se proponen hoy, Lodos los que en conferencia con el demomo, porcon tan lo empeño propalan doctrinas que el autor de una obra prohibida absuruas hasla no mas, tales como no es aquel cuyo nombre se expresa la que indica el autor del folleto que en la portada de su obra, sino Sé\- ha dado orígen á esta nuestra pas- lanús que inspir::i t los que él llama toral? Desean y hacen esfuerzos sus hijos, es decir, á los quP. se haestraordinari<,s porque triunfe el rei- llan resuellos á marchat por el caminado de la carne sobre el espíritu, no de la eterna perdicion: y cQmo porque el hombre viejo reiuveneci- quiera que esto viven en -perpétua do á mérito de la sangre del Hom- tiniebla, porque el rei1Hdo de Luzbel bre .Quevo, que es Nuestro Señor y de su~ secmrnes 'esta privado abJesueristo, vuelva á caer en su an- solutamenle de 102:, ao ven fn pueligua deorepitud, viviendo no á in- , den ver todos los absurdos que enfluencia de la graoia divina, sino en traña una doctrina cohtraria al Dogvirlud de la fuerza ~alvánica que ma, una enseñanza· opuesta diamele comunican las pasiones de:sorde- tralmente á la, enseñania de ]a Iglenadas de su corazon. Y para espre- sia Católica, úni~o faro que alumbra sarnos con toda claridad, sin emplear á la humanidad. · el eslilo metafórico", lo que preteu- ¡Oh! con cuánla exactitud decía
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