el Apostol San Ju,an, al da_r pri.r,1ei- ¡,io h su narracion evangéhcayaludiendo al Verbo encarnado:- < 1La luz hri}¡ó en foa . iniehl.ru3, y las li,- D)ehlas DO lf} amnprendierom . . Gunrdao$mucho, l1ijos carísimos, de violar esta prohibicion que os hacemos en calidad de Pastor vµestro: tened entendido que todo el que acerc11· múclro b~ta sí ün ,,eneno activ(), quedq por esl~ . ijo}c, hecho ' envenenado: lodo el que gusta de enketeoerse ~on ttna víbora, por pequefía 1JUe sea, experimljtlta,. nl'as \arde a mas t~mEraho, S\l picada mdrtífera: escuchad pues la voz de vues'trq padre, que al instruiros, tambíen os hace una prohibicion. No faltarán quienes os digau lo qu~ Ta serpiente á nuestros padres en el Paraíso:.:_ «Leed este follelo.~ que seguramente . mngun dai\9, podrá produciros:» Nequaquarn, nw1·útrm:-- 11i. Para cuando ·os ocurra tal tenlaeion, os. encargamos que rebordeis }~ tr4gica escena de la caída · de x:uestros primeros padres. , · Por ultimo~ acordaos que en, vuestra condicion de cristianos, sois, como deoia Nuestto Señer Jesucristo, «hijos de Ja luzJ>,yqne•por lo mismo, segun la doctrina de San Pablo, debeia marcha; por el camino trazado á los que llevan un nombre tan hooorHico. Ul.fili'i luc1:, am,bulate. N~ eu fuerza q.el del,er de nuestro ministerio, hemos aµetematizado el folleto que motiva esta nuestra pastoral, y hemos procedido así despues de haberle leido y de haber notad~ én él tantas herejias como sílabas, segun~ h~mQfi iQdj~pdo Já. No querais puesíncurrir en la i_ndigoeeion de Dios, al dejaros alucinar por U)gtin insensato: (¡,Ué pr,etenda saber nías y ser ma~ ·jnstruido et! JJ1aleria 'de doctrina ·religios¡i,1 q• ~ -Igl~ia CQlólica. Sed dóciles á DnésLras inetruooiones, ,que no son sino el éeo fiel de Ja I terrn1r~ d~l amor ~ne t; 1prolesatr10~. t 'Xsí, op- > tebdre¡$,11 'tlinlo • D'1eslra he.qdicion PMLpral en el tiempo, como la- de Nuestro Señor en la eternidad. Dada en nuestro Palacio Episcopal de San Cárlos de Puno, firmada por nuestra ~ano . se11ad~ con el séllo de nuestras armas y refrendada por nuestro infrasori lo Pro-secretar:io de Cámara y Gobierno, a · los 22 dias del mes de Julio de 1 871. ' f, n JU,\~ ·A!UilROSlO, Obispo de Puno.-(Ffrm«,do.) ! Por maqdalo de S. S. ULma. el Opispo mi seii,or. · ,, • "" M. FEDERICO ÜT AME'NDI. ' . ' Pro-secrelario.-(Pirrn.P,,do-) J'J I e, , ti q '"' l!jB BaON i'• • 1, ... pw1iegfrico pronU?~,ciado e,)¿ la Sa1ita I/¡lf,Sf,'q, Catedral de Puno, pór el · PresbUero .D. Cekst-ino Muiioz, en acC'ion de gra<n'as, por el mgési?no qu1:rito aitiÜJeri"S((lfW d~l Pont·i.ficado , del inmort(l.¡l Pi'o IX. . .JV:llíWJJ ,r /' r ~ ¡I 1 ..,... Simon, sacerdos mag- . nuf qui_in diebus ,sP,L,is corroboravit lemplum. LA IGLESIA PUNEÑA. 1 1 () .1 11 :Jb , rl 01 ,,·, • • 11 , Sinwn, sacerdote 1 gra~ de, el cuál en sus , días forlificó el templo. (Edest. C. 50 v. t.º) ltmo. Sr.-Catóficos: Ir • : Existe una co'rrespondcncia t~rn ad- ,mirable y tan bella entre el a1rt!guo Y • nuevo testamento, que al estudrnr los hechos referidos eu el primero, y ex.aminados eu sus relacio11es cou los del &eguaqo, ioda alma cristiana se extnr sía, po~que !,lasta cierto punto . entrevce en esta relacion nr.mónicu, algo de lo qµe tiene 'cte sublim~ y de infinito, la sabiduría de Nuestro Dios y Seüor. Tal ocurre cuando nos proponemos estudiar la acciou del Pou Lifica do, eu sus i 11íluet1cias respecto de la Iglesia Católic~. ·y para no entrar en detall~s d~masrndo . minuciosos, para ' ocuparnos sin demora, del o1jcto principal que debe hoy ª8.$orber nuestra atencion1 qu~e~? Y. os pld9 encar~cidnm~nte, qu~ tru1ga1s. ª. la memoria , al grau P,io IX, actual pr1s10neró de honor en el Vaticano, que recordéis conmigo todos los prodijios que s~ hap 'realizado, !,ajo la mano benéfica de su acciou pontifical en favor de la 1gjesia Cat(,Jica, y que previo este re,cuérdo, apr_eciéis dobJe.meute sus méritos, éomparándolos con los de Simon h1Jo de Ouias, que tuvo el ,·alor y la energ¡·a suficieule, qara fortificar, como II s dice el . Espintú Santo, el Templo d l Se1lor;-Simon, sacerdos magmts qu,i' i~ 1diebus s.u,is, corroboravie templurn. L~ ~iferencia que existe entre el templo que fortificó ilquel Simon, y el que ha robustecido e1J el .siglo XIX este su-. cesor ~e un otro Simoa, t~mto mas po~ dérosd en obras y ep palabras, cuauto qu,e f~é declarado, por el hijp mismo de Dios,- su Vicario sobre la tiel'rat , e~ nada ménos que la que ex>ste entre la Sinagoga y la íglcsia Católica, corpo si d·ijérarnos entre la fiµur~ y la realidad, de lo é\Ue resulta, que si aquel Sim~n me- ' retió este e!oj,io de boca del .Espíritu Snn• tu. Simon,'sa·ccrdos mag11us <¡t~i in dieb~s suis cotroboravil lemplum, con moiivos m,ucho mas especiales, podemos ªf:licar ei;lils palabras al gra'n PontUice l io IX, sucesor á.e ·Sirilon Pedro, desde 9ue palpamos ·sus sufrimientos y sus heroicidades por sostener á todo tr111foe, la glo- • 1 ria y el houor de la Jgles'ia 1 fuuda~a 1for ru.aestrd St!1iór Jesucristo. Y cómo qmera quf:! esta es una de lus ra'iones principales, qtle descubre la iuteliµencia t:atálicn, para esplicarSe el por qué e.Je la longevidad de su Poutificádo; hoy , que \'euimos á tributar a Dios una solerrnrn acciott de · gracins, c~n este motivo, ,debemos por esto mis-mb, tueditnr en santo -recogimie1lto el prodijio espe1 cial, aperado por la tnisericordi-a divina en fnor nuestro. · Madre castísima! lUadre purísima! 1 l\ladre' inmaculada! Pio IX tq,bajó para ti la mas bella de las c'Oro11as1 c¡ue podía cet1ir tus sienes sobre la tierra! él ha tenido la gloria de declar¡1r du- • ráote su Pontificado como "c..logma de ' fé, la verdnd Católica de tu Cóncepciou si1f miincha¡ p'or e'ste l"ecilerdo que nhora te hago, y que do puede dejar de se te grato; auxíliame con tu proteecion, para que obteniendo ¡nediante ella la graeia de tu Hijo ~11nt¡s1m·o, pueda sin folta-r á los res¡l'eto que merece . esla1 Clltadra 'Sagrada, haqlar de Pio IX y de su gloVioso t>tHltiflcado; con tal intentó te saludo con mi auditorió, llena de gracia, y co11cebída cti gracia-Ave gr.itia plena. ' ,· ,, .. •• l,l'JI Hermanos mios: en toda accion de la Providencia, se descobre un reflejo ma.s ó roéoos prf;muncia(jo de la sabiduría infinita ~e Dios. Estudiada esta Providenci<\ en ~l órden natural,, no podréis ménos de cantar ~on el Real Profeta . .,-Los cielos re~cren la gloria de Dios. Son como los cronistas de esta gloria, y el firmamento anuncia la gl?ria de_ sus ma11os. COJ!i enarra-nt gloriavi Dei et opera rnanurn ejus anuntiat /irmaménti1rn. l\Jas ¡oh! cuán sublime se ostenta esa misma providencia ,estudiada en el ór• den espiritual! Aquí no se tratn de µna crcacion muda é .inerte, porque se trata del hombre, es dedr, de la imagen y semejanza de la misma divinidad. Y ved aqi¡í, por que la ~011ducti:n de ;xuestro Seüor tratando do lo~ des., tinos del jénero humnno, es, si puedo decirlo así, mas esplícita, mai tierna, mas significatiVil. Sel1ores: es preciso ser mu escaso de inteligencia, para 110 npr~ciar lo_s hechos que se realizan en la humanidad, sino bajo el punto , de vis,~ de los intereses temporales. Ah! co, viene levantar nuestras miradas mas lto. los destinos de los hijos de Ada , son rejidos pnr la mano paterna_! e Dios. Nuestro Se1ior Jesuc·risto decia para fortificar á sus Apóstoles, vigori mdo sus corazones: •Seréis perseguido por causa de mi nombre; pero entr tanto sabed, que n0 caerñ uo solo c bello d~ vuestra cabéza, sin la volunt d de nu Padre celestial». Dios es m tierno en sn amor, para nosotros, ermanos mios; ¿p13ro qué digo yo tier o, cuando sabe agrndecer á los que e ama,n? Y nQ os escandalicéis al ese char de mis labios esta frase, insisto n ella, porque la grati~ud es.~a pPime a de las virtudes que Dws euJe de no otros; y para exijirla con mejor éxito, mismo nos da' la prueba en la 'Cond ta qu~ observa con aquellos que Je a an y Je glorifican en el tiempo. • · Señores: Pio JX, amando r g do á Dios durante su Pontifi merecido por parte de ese mis llegar al vigésimo sesto año de , rema• do sobre la cátedra Je Pedro; y como quiera que esta gloria, que es e nm()r que ha consagrado á Nuestro Se r, contribuye de una manera tan efi.ca\, para mnnt.ener incólume la fé en lns lmas rri~tianns, es 1fecir, para dar fir eza á ' este templo e~piritunl, que se lln a la lgle~ia Catolica. conviene que re xio.- nemos un tanto soba·e este hech providencial, apl icáudo á él las pal bra~ de mi tema: Simon, sacerdos magnu qui in cliebzis suis con·oboravit templtlm. 1, Htl ;., JI. Dns sólidas y magnificas columna ha lc'vnutantado Pio lX para soslene el gra11de edificio tic la Iglesia Católi a. · Verd,,d es, que segun las promesas e Nuestro Señor Jesucristo, su lglesia p rmanecerá hasta ·el fin de los tiemr s; pero cntreta11lo. debemos consider r de uua p,arte, que e::;ta voluntad d l Salvad.ar, supone el empleo de los m • dios necesarios, á juicio de la Prov - dencia, para mantenerla siempre inc lumc; y de otra ., convienen? per_der d vista el hecho que se realiza s1empr en todas las creaciones del tiempo. Lo sirrlos en su sucesion van gast.ando in se 0 nsiblemen te, no. solo á los individuo que componen la creacion ma_terial, si• no á las instituciones que sirve11 de · eh!meato vivificador para los seres morale&, 'y la Iglesia aunque de oríjen netamcute divino, ha teqido que pasar¡ como ha pasado en efecto, por estas, peripecias. 1 r • ..,,d .. Desde el si~lo XVI han comenzado á ' 'carcomerse c'os de los fundamentos principales, que el Verbo Divino quiso 'dar n esta sociedad fundada para lasalud del jénero humano-la pureza ~e las costumbres, v la integridad de la doctrina. El error y el vicio, han hecho esfllerzos mil, por dominar en las inteligencias y corazones católico_s. De nquí las tiuieblns que ha cspa_rc,do la hercgia, sembrando por ~oqu,era, la abominacion de la dcsolac10n, y de aquí tambien, el desenfreno de las pasiones, la resurreccion del paganismo en el seno de las sociedades b;rutizadas con lá sangre de Nuestro Setior Jesu~ cristo. Así debia ser, porque toda máxima moral, tiene su punto de partida en un dog-ma; los dogmas, son los qui.. cios sobre los q.ue jirao los apetitos. las inclinaciones, los afectQs, en uno. palabru, todo lo que en el lenguaje fi.. losófico-c.ristiano se llama costumbres. ' III. , ,, ,)'J l•r • Señores: entre la ·inteligencia y el corazon hay relaciones delicadísimas, y tanto, que las .sombras que í\UUblan Ja verdad en el órden intelectual, son el efecto inmediato de ·1as pasione,s mezquinas que acarician nuestra voluntad estrnviada, como estas mismas pasiones llegan hasta esclavizar nuestra libertad moral por consecuencia del estra vío de nuestras ideas. De lo que resulta, que si algo uecesita la humanidad, una vez redimida, para mantenerse á la altura de sus destinos, es el doble elemento de la· virtud y de la morál, de sanas• doctrinas ·y de co& tambres páral'; y ved aquí la doble mision providencial, encargada al gran Pio ' lX en el siglo XIX~ ' Con efecto, bástenos recordar que Pío IX ha declarado por dogma la In• maculada Concepcion de Maria; y que congregado su Concilio prim~ro \Tati- , ca~10, ha sido declarada tamblcn como , verdad dogmática la infalibilidad del Poutifice Romano. ¿Y no es verdad que son estas dos cohiD)oas, iodispe■sables hoy mas que nanea, para s01;tener. e, edificio del órden moral, que precisa~ . mente amenaza cJcrrumbarse, por los rudos y groseros ataques del vicio y del error? El que tiene oj.os para ~er,. ve· el que tiene oídos para escuchar, cs~ucha, segun Ja sentencia de NJlestro 1 Seaior Jesucristo; y los que ven, obse!• , van un trono levantado en nuestro S!• glo á la impuréza; y los que. escuchan perciben el a/ento de doctrmas deletéreas, cuyo óbjeto final es e! anub1amiento de la verdad, y el trmnfo de ideas perniciosas, por cuanto son fnl~as. Que 110 se averiguen pues los m~t1vos que influyen h 1 oy .en la decad~ncta ~~ . las .naciones cristianas¡ su rum_a ser!ª u inevitable, á no s~r por la Iglesia y Pto IX que preside sus destinos. IV• ., .IJí. l\lis hermanos: la verdad dogmática de la Concepcion Inmaculada de l\Iaria, ha sido un grito de solemne protesta contra la prostituciqn, que pretende reinar á todo tran~e en lqs porazooes cristianos, y es¡i verdad dogmática r~- soaó en el Vaticano el aJ)o de 1856, Y. salió de los lábios venerables del gran Mastay Ferretti, Pon~ífice ac~ualm.e~te ,,, reinante de la Iglesia Catóhca~ B1~n puede el mundo y sus amadores, continuar tributando su <;alto asqueroso a la Venus prostituta del paganismp; ' pero miéntras tanto, el hecho es, que alrrun remordimiento quedará á ese m~ndo necio, de:;d~ que 4a escuchado la voz del Pnstor de los Pastores, del primado ~e Nuestro _Sefior Jesucris~o sobre la tierra, anunciando que la pr~- mera de las coronas que hermosean l~s sienes de l\Iaría, es la de su pureza orijinal. • Pio IX, pues, ha col<;>cadQ una de Jas mas interesantes columnas en el \em· plo del cristianismo, para , mantener l~ pureza de las costumbres, que forman su mas belloadorno. Sinwn, sacerdos mag1 nus,t¡ui in diebus suis corroborava·t templum. v. •Y qué es de la verdad, Señores, _en nu~stros dia5? ¿En dónde mora? S1_ la buscúis en lns escuelas filosóficas, léJ~S de encontrarla viva y fecunda, te~dréis la pena de verla estrangulada. S1 pre-
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