lUns, como el desempeño de funciones t¡rn delicadas suponía una dispos~- cion especial para los individuos que debiari ejercerlas; conociendo en su infinita sabiduria que uo fallarían espíritus osados hasta creerse dig~os del soc~rdocio, sin sen~ir la vocacion indis- . pensable para el desem¡,efio de este , cargo tan honorífico, se di¡¡nó sentar ,este principio, que en su fondo es y debe ser para el sacerdocio un completo axioma: Amen, amen dico vobis; qiti non 'intrat per ostium in ovile ovium sed ascendit alimide, ille fur est et latro. ¿Y por qué os recuerdo JO, hermanos ,. mios, en este día las palabras del Salvador que acabo de cita1·os'? ¡Ah! me impele á hacerlo un doble motivo. Vais á presenciar el sacrificio incruento que ' por primera vez celebra ese nuevo sa- _cerdote, y como hijos de la Iglesia Católica debeis tener un iutercs particu- ,Jar en que el sacerdocio instituido por el Salvadot·, sea puro y santo. Y en vuestra condicion de fieles, ó sea ele ovejas del rebaüo de Jesucristo-¿110 es verdad que lo que mas os importa es tener pastores segun el corazon de llios, que sepan conc!uciros por el camino de lá' eterna salvacion? Ved aquí por qué quíero ofrecer á vuestras retlecciones cristianas la consideracion de las palabras de mi_ tema. «En verdad, en verdad os digo: que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, mas, sube por otra qarte, aquel es ladron y salteador,,, Inmaculada l\íar/a, tu eres la madre de nuestro Redentor, y por lo mismo, Ja madre de todos los redimídos con la sangre de tu santísimo hijo. Jesus, para completar su obra de redencion, instituyó el socerdocio, no sin el encargo especial de la Yocacion indispensa- .ble que debian teuer los que ascendiesen a tan alto honor y pronunció un anatema tremendo contra los que tuviesen la osadia de subir al snnto 'altar, sin tener para ello las dispnsiciones neces,ll"i<ls. ll11;y, este ¡,neblo fiel, que aquí se halla c~ni:rregado, ha venido á dar gloria á tu Hijo, celebrando la consa gracion de un nuevo sacerdote. l\fodre nn1::stra muy amada, que no sea este ,hermano mio un traidor para tí, que no venda á Jesus como Judas. sino que, por el contrario, le alabe, le bendiga y le glorifique; como debe alabar, glorificar y beudecir todo sacerdote al institutor del sacerdocio, que lo es tu hijo santísimo. Mi deseo, en u11ion del pueblo que me escucha e:;, el de obteuer gracias espec.iales para él, y gracia particular para mí, á fin de que, al desenvolver las palabras que he · apuntado como texto; sirvan, tanto para enseñanza del nuevo ministro que hoy celebra, cuanto para i11struccion particuJar de los fieles que aquí se hallan congregados. Así lo espera de tu amor mat~rn'al este tu hijo, sacerdote aunque indi~no, pero que te arna con amor especial, dándote una prueba esplír.ita de este amor, al saludarte en un ion de todo el pueblo congregado aquí; inmaculada desde el insta11te de tu Concepcion. Ave gralia plena. Para todo e~lado ó condicion, señores1 huma1rnme11le hilblando, se necesita 1.o .que en lenguaje rel ig-ioso se llama voe.a.cion especial. Culocad á un ind;•viduo que cat·ezca de las aptitudes io.c..\ispeJJ.sal>le~ paca el desempeño de urt l\argo político, _,, poneulo en la neces1<l .\l<l .de .ej.e1·.cer la i., funcio11cs de d·- cho c,'tr~o ;,c4u.c hará'! Sus actos todos serán 1iesacerta<loi-1 precis:-,mente porque 110 es llama.do ai cje1·-eici.1 de tales funciones; y la l'ef1e1ion q,ue acabo de haceros aludiendo á C6-te eas,:i, ,;,a concebireis que· podría est.en<l.erfa <le una manera mas -amplü1 lod,uia, !--i n,,e propusiera recorr.': r todas las elaF,cs j' condiciones de la f;o::iedarl;pero oi ,es.esh' mi intento, ni ci obj eto que uos ha r.em. ·: _ do cu l'S'e saut{) Jugar. LA IGLESIA PUNEÑ~. Las palabras de Jesus cuando decía: An~en, ?men_ dico ~obis: Qui 110n intrat p~r osttum in ovzle oviun sed ascendit aliumde ille fur est et latro, . importan para Lod~ ~l que i~1gres:1 al sacerdocio la siguiente rnstrucc1011: «Nadie debe atreverse sin un llamamieuto particular á ser ministro mio, so pena de ser indigno y traidor... . , Hermano mio: si conviene que el pueblo fiel sepa lo que importa e;;ta senten:- cia de Nuestro Selior .lesucrfrto, la conveniencia para tí es doble; porque precisamente te hallas envuelto en el una- ' tema fulminado por el Salvador, sioo has entrado al miuisterio sacerdot¡¡I con la voc:icion ueccsaria. l~scucha pues con el debido recojimiento las lijeras reflexi nes que sobre este punto me inspira r,uestro Seflor, sin duda paru bien tuyo J provecho de los fieles .. I. El .Apó-..tol San Pablo, aludiendo á la necesiilad de la voc.acion para el sacerdocio se cspresnba de la manera siguiente: «Qué 11i11guuo presuma tornar para sí este honor, sino aquel que sea llamado por Dios corno .Aaron." Y por cierto que nadie tenia más d(•recho que él pan usar este len~uaje desde que fué considel'ado y preconizado por boca del misrnc Nuestro Set'íor Jesucristo como su va51 de especial eleccion. Lo 411e San Pablo quería significarnos en la frase qt1e acabo de citaros, no era sino el comentario cumplido del pens,1mienlo del Sal v.,<lor, esprcsado por las palabras de mi t~rna. Amen, amen dico vobis; Qiti non intrat per ostimn in ovile ovium sed ascendit alittnde, ille fttr est et latro. ll . Con efccto.-Aaron reune entre las condiciones de su vocacion al sacerdocio estas dos, que á mi juicio son las priu3Ípnlc3 , J que Uilll UI /¡.;e11 <1 reflexiones ,nil ú cual mas intere.,a11tes. Aaron fué desi~nado por Oios mismo rara des~mpeliar el cargo sacerdotal ccrl'a del pueblo hebreo, y lo fué cuando este put~blo atrav~saba por el desierto cou el objeto de llegar á la tierra de promisiun. En el ejercicio de: sus funciones sacerdotales se nota 1111 hecho muy marcado, y es, el de haber sostenido los brazos de Moises, cuando leva11Lá11dolos lácia el Ciclo para implorar sobre su pueblo las gracias y misericordias del Seflor, se seutía naturalmente desfallecido. Hermano mio: la vocacion sacerdotal snpot1e el llamamiento de Dios u11ido á estas dos co11dicio11c:-;: la de 1·esolverse á trabajar por la :-ial~d de los fieles que atraviesan el desierto árido de la vida, este valle miserable de lágrimas, l'Omo lo llama la lglcsL1, hasta dejarlos por lo menos á la::; puPrtas de la Yerdadera tierra de promision ()Ue es t>I Ciclo; y la de seeundar al Episcopado anxiliandolo en sus trabajos pastornles. ]l[. Que la vida es un verdadero <ksierto para el hombre, u11 ·comple\o valle de lil~rirnas, no e.reo tener neccs~dad de demostrarlo; desde qur, aparte de ser un <.logma. es una verdad de hecho, una de es;;s verdadl!s que los filósofos llaman ernpírirns. ¿r\ qué se reducen ó deue11 reducirse las fu11cio11es del sacerdocio respecto á la hnmanirlad, verdadera carabana extraviada que marcha por el desiert0 del mundo hócia la pátria celestial'? Desde luego1 ella 11ecei-it11 de un l\Joisés y de u11 Anro11: del primero, porque tiu1c que ntrnvesnr las turuias aguas Je! l\lar RoJo de las pasio- 1 nes, y necesita por esto mismo, de una vara rnila~rosa que df'je su paso erijuto ltúeia i:t la vida eter'11a; del SC'g11ndo, porque una vez salvada de las formicables olas de ese mar tempestuo.-o) siempre ocurren contradicciones y miserias en el desierto de la v,ida; y como no siempre puede estar Moisés presente, co:no deberá ausentarse de su pueblo, dias, semanas y meses, para entrar eu comunicaciones especiales con su Dio,s, como tiene el encargo de la dircccio11 jcneral de ese pueblo ambulaQ.- te que vá precisamente a conquistar u1~a patria que se le ha ofrecido; necesario es que tenga un mi.nist1:o de segundo órJen, ministro cucargado de las fun;- cio11es sacerdotales. Aaron es, pues, el repre~cnta11te de estos deberes sagrados, como el sacerdo~e lo es respecto del episcopado. IV. Luego. 8"iguiendo el pensamiento de San Pablo, todo sacerdote, supouiendo , la vocacion especia! de Dios al sacerd:0cio, debe secundarla resolviéndoseá Ira- ' biljar por conducir a las almas en este desierto de la vida presente hasta lle• varias al seno mismo de Dios. ¿Y tendrá esta resolucion, hermanos mios, el sacerdote que solo se ocup·1 de su yó y de i'r1tereses personales? ¡Ah! 1 ese desgraciado 110 entró por la puerta al santuario, á11tes bien, lo escaló para asaltarlo, y por lo mismo puede aplicórsele el anatema de Nuestro Señor Jesucristo. Amen, amen dico rnbis: Qui non intrat per ostiurn in ovíle ovium sed aseendi t. aliunde, ille (itr est et latro. Enena prueba de este rtnatema que pesa sobre él, es, aparte de su conducta poco dignn, las maneras que emplea y los meuios ·que adopta p,ara no secundar en lo mns mínimo los trabajos. pastorales de su Obispo. v. ., 1. Sct1ore:-;:-cs imposible humanamente hablando, ()Ue un Obi-;po por i;í solo pueda llenilr los cargos que gravitan sobre sus débiles hombros. Moisés tnv Qll la le.v antigua á Aaron y á sus hijos; el pueulo de Israel una vez posesionado de la t ierr:i prometida, designó la Tribu de Levi corno auxiliar de su Sumo Sacerdote, y los Apóstoles todos, á partir di:: Pedl'o y de Pablo, orclrnaban frer cuentemente sac<'rdotes, a fin de. que les auxiliasen en el ejercicio de su minbterio pastoral. Mas si Anro11 fué llamado por Dios segun el testimonio del Apóstol; si la Tribu de Levi fué separada de l!tS otras por ordenacion divina; si por último, los ministros de la nueva le_v, comeuza ndo por los A póstoles y co11ti11uando por los prirncros diáconos y presbíteros, todos, con rarísi - mas exepcio11es, han escuchado un llarnamirnto particular; todos tambien, salvo los que vosotros ro11océis, han dado ¡Hut>bas i11equívocac; de su verdadera Yocacion. secundaudo las miras de Dio~, que los llamaba por boca de sus pastores. · A aron escuchó la pn labra de Dios por boca de l\foisés, Paulo su llamamiento al apnstolndo por boca de Ana11ias; los dcrnas Apóstoles la oyeron al ser prcca11izados por· los litbios del mismo Jesus; J' los siete diac·onos primitivos, como los primitivos presbíteros)' obispos, fueron llnrnados de una manera singular por los Apósli)les, que inspirados particularmente los 11\ rajeron al seno de la naciente Iglesia, co11flrié1idoles el cargo minifiterial ()lle juzgaban mas á pro- · pósito para que fuesen los auxiliare¡:; y continuadores de su obra evangélica. Yl,. Scfiores. ¿,Qué son los obispos respecto del Pnp11? So11, cnrno sabéis, los colaboradores del Po11tific11do Snprr,rrrn, , Los sucesores de Pedro 110 pueden ubicarse; es decir, estar en todas partes, y por Lo mismo necesitan de oui!>pos que rijan las diferentes i~lesias pl\1tic11lares unidas por una misma fé, uria misma disciplina y una misma doetr.ina moral á la oabeza visible de Jo ' que entendem¡:is por Iglesia Católica., -~-·· Y ved aquí m~a -de ,las mas .JJeU¡u1 &:fmonias de esta Jgle-;ia Sanla,.ada ;fJUe tenemos la dicha dq perteuece.r. ,':l'·od'.) se enlaza en ellél , de un~ ma~cr.a lójica: el Episcopado sirve, de {lll~Íli&r al:-,Voqtificado Supremo, así_ como ~l Sac:erdp.- cio auxiliu ol Episcppado cu el "je<rcicio de sus funciones; mas al modo ,quj! el Obispo, , reveliw<lo::.e contrn las,dispq• siciones dudas por el Romano ;PontíO~e. Primado de Jesucristo sobr:e J,a tierr¡1, prueba con esla conducta su ,qd ta. ,dt! vocacion al Episcopado; así pre."isa;n~JlJ.- te el sacerdote1 que escuchando,, -la "\lo,z de su pastor no le obedece, dejando de cumplir sus martúutos, mnnifiest,~.cou este solo hecuo, que no ha sido flamado por 1)ios al sucenfocio, que lo ha toma• <lo por asalto, y 110 con ' lejítiina. ivocacion; <le lo que resulta, que su· conducta · confirma f-iempre la sculencia de N uestt•o Sel1or J esucristó.. . 'j VIL i:::.:1 1h:i.d ¡Oh! y cuánta pena éausa. rer a u.n sacerdote reoaloitrante eo!ltra sw Pret·~- du, queriendo seguir mejor sus propi9s juicios que los de aquel, pllro<lin·odo de este modo, tttl vez siú e11tcnderlo él nri"smo, la doctrina , pr.otieatunte, ·~e1·1d_o miembro y miembro actiNo de la !gl~- sia Católica; esto, sobre ser inf.ume,•'tiene mucho de ridí,eulo. Hay i11fanüa, ' porC)Ue tal conducta importa undu me_nos q'ue una clásica npostnsía; y encier(ll mucho de ridícnlo, porque un Sitec~,d-pte católico si algo depe touer ~u·• cue1_!- ta, ánte todo, es el buen e.iemplo que está obligado á dar al pueblo de su1nision y respeto á su Prelado., ¿Qué jo,irio forman los fieles de ,nr1 sacerdo,te rebelde pllta con su Ob!spo? Yo. sé qt.ie cuatro imµi•)s nph11,1den tan indigna c·o1\- ducta, pero cutre tant9,- la ~atelrge-n~_ta de la impiedad que siempre se · hal-lá, grnc,as a u1os, J>ajo de cero cu el teí•- mómetro del seutido c.omun, queda burlada :, , asquerosrimepte <lesp,recirrda. IHH la mayoría de los que spuen prilfesa r cou ~u inteliguncja ,y oorozoh \a fé católica. 1 Lo5 pueblos que prese-n- • eran sem<'jante escirndalo, -murn,urarán mas ó mé11as esta fru ~ d~l. Sal yutlor, a.- 1 udiendo á aquel desgr¡1ciado sacerdote. Aman, amen dico' vo,óú: Q,,i non·iritral per ostiuJm in ouile ouium sed ascendit a/iuride, ille fur est et latra. llérmano carisinto: te - cónoico muy de cercil, y sé, y me cousttl de•tu vocacion al sacerdocio; pero oomo ~sta vp- .caciün puede {lerd1frs·e; sino por compl·eto, á lo n1c11os eh su 'lnn. lól' parte: y corno uhn ,ez resfriado el corazori, Satahns csplota i:fsln 'ctrcunstalltia pa ,r,a perdernos; te ruego en 1fornb'lle d~l ~Qrazon dulcísimo 'de Maria, y de In Sar1gre prcclosísi111a t¡ué Jesus derramó p.a• ra salvaruos y pa'rll co11s;i~nrnos sa(:"erdotes, a fin lle qtle cuides fnucho ,J.e ma11te1:er illcólutne tu -voeucion, prn-. servírndole poi· lo tnuto de tor:.lo lo' que sea ' contacto inmédiato con el m·uu'iió, sah·o los ca~os c,1 que te lo l!~ija et"'rjercicio de I u rhi11isterio. El mundo. tS. m11v pérfido, herma110 mio, halaga ni sacérdote µ,nra c'orromperló, . llJlil 1't!Zc,o_rrompid~, lo asquea y lo <.tes¡¡r~ci~. LI es el pnmcro que í-e apresura a np~lcar á los sacerdotes estr11\'i11dos esta última pa1'te de· la se1itencia del"Salvad~·r: fur asl 'et fatro. Cuida pues de tu ·¡;f;opia di~nidtid, sé s·iemp11e saoo;·dote, es decir, sacer d11x"sat1"tl'llt d<:t'RFX «guia en los caminos $agrados ó qnc Cónducen ·a. la vida eterna: y (fador de los tosa~ :-~ptas. ('.omo fül '1rdt11inistrador'de los Sacr!rnlrlitos ... Que así sea, qne usí te. c~nduZl'a~. es t•I allhclo del ptieb\o.que a_quí se halla reu11rdo y el de '•t I indigno hermano eu el sucerdocio ........ Amen. ' . 111' , ~- . Imprenta ' ,,R•A ·ICLESTA •PU 1EÑA• DE l\f-Ú>;Ú .'() C. ~f.Á:tt'I't~EZ.
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