La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

• l te, no omitiré medio alguno· para qne la Iglesia Católica y su ·saludable doctrina tengan aquí el mayor incremento y gocen de toda su libertad; persuddido como estoy, de que de ella dependen la prosperidad temporal de las naciones y la verdadera falícídad de los pueblos. Dígnese Vuestra Santidad nceptar mis protestas de filial afecto, particular adhesion y profundo respeto con que saludo á Vuestra St,otidad, rogando á Dios conservé su importante vida por muchos nños, para el bien y prosperidad de la Iglesia que con tanto acierto gobierna. JOSt BALTA. El l\linistro de Relaciones Exteriores, MARIANO DORADO. . Casa de E?obierno en Lima, á 13 de Enero de J870. ' Lima, Ene.ro l 3 de J 870. El infrascrito Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, ha recibido la comunicaciou de l\Ionseñor Serafin VannutelU Arzobispo -in partibus in/ídelium de Nicea, datada en Quito á 15 úe Octubre pró.ximo pasado, por la que se sirve comuuicarle que Su Santidad le ha uombrado Delegado Apostólico en algunas Repúblicas de la América del Sur y • nominalmente en el Perú. Al acompañar al ínfflnscrito la cnrta oficial del Sumo Pontífice para el Presidente de la República, y la nota que Su Eminencia el Carde11al Secretario de Estado dirije á este l\Jinisterio, ex po~1e l\louseñor q,ue su comision tiene por ob- • 1 . • jeto el bienestar espiritua·l de los fieles, , l, socorrer las necesidades relijiosas y cooperar sobre todo á Ja mejor i11telige11cia del poder espiritual del Vicario de Jesucristo y el poder civil. , Con este motivo, agrega l\lons~fíor VanuutelJi, que recibirá cualquiera proposicion que le haga el gobierno peruano respecto de la situacio11 relijiosa lle estos pueblos y los mejoramientos que s~an necesarios u oportunos. 1 He dado cuenta de este despacho á .S. E. el Presidente, en cuyas manos he puesto la carta credencial de Su f-antídad, y de acuerdo con su Cousejo ue lliuistros me ha orde11ado co11testar á US. l. que tendrá mucha satisfoccio11 en recibirlo en esta capital, y reconocerlo en su carácter oficial cuando US. l. tenga por conveniente prese11tarse en ella. Como el H. ser1or Vannutelli se sirve in- , , ) dicar~e que la capital de la Republica del Ecuador sera el lugar de su residencia. y qne en ella le sera grato recibir cualquiera proposicion que pudiera hacerle el gobierno peruano respecto á la situacioa relijiosa de estos pueblo¡;¡, y con el objdo de procurar los mejoramientos que se considerasen necesarios y opprtunos; me permitirá observurle á este respec~o, que 110 con vendría a la qelic~da importancia de los negQcios relijiosos, exponer las comunicaciones oficiales· á las eveutualiúades de Ja posta, ni competiría al decoro y digpidad del gob'ierno y de la nacion peruana tener que nc,reditar agentes comisioriados en Quilo, cada vez que hubiere necesidad de tratar algun asunto con el señ9r Delegado Apos~óhco. Abundo en esta opinio11, porque el ~er)or Vnn11utelli se sirve asegurarme en sti muy es- , d timaole oficio, que ha sido norpbrndo , Delegado Apostólico para algunas de Jas Uepublicas de ,la América del Sur, 11, 1 , e;ntre la que se encuentra nominalmente la del Perú; y es de esperarse qoe terminnadq en Quito los importa u Les , ¡ fines de su cometido, se trasladará á esta República á desempeñar cercii de su , 1 • gobieruo y en beneficio espiritual de los fieles peruanos, los encargos especiiiles que a StJ sagacidad y prudencia habrá sin duda encomendado el Padre comun de lús fieles. Cuando IJegue esa oportunidad puede l\fonseilor Vannutelli estar seguro de que por parte de S. E. el Presidente LA IGLESIA . PUNEÑA. y del infrnscrito, le serán presentadas tod11s las facilidades conducentes al desempeño de su alta misio11 y la mas agradable acojida para que pueda llenarla dignamente, á fiu de que ella sea fecunda en bueuos resultados, como US. l. se propone. En el mismo sentido se ha servido S. E. el Presidente contestar la autógrafa de Su Santidad, que será puesta en sus manos por el señor Secretario de Estado, á quien f>e ha dirijido con la coute·staciou de este ministerio. El iufrascrito se honra de ofrecer á Monsetior Serafiu Vannutelli la espresion de estima v respeto con que se suscribe su muy Z.tento y muy obedieute servidor. l\f-\.RIANO DORADO. -A monseñor Serafin Vannutelli, Arzobispo in partibus infidelíum de l\icea, y Delegado Apostólico de Su Santidad en Quito etc., etc., etc. (Concluirán.) LA IGLESIA PUNEÑA. Puno, Julio 21 de 1871. CARTA. VIII. Distinguido amigo: .Áun no he hablado á U. de el priJcipio liberal que resume á todos los demas: principio tan seductor, qu~ha llegado á contajiar á in teligencias muí ilustradas y mui catolicas. Es el siguieo te: .:La separacion de ~a » Iglesia y del Estado se hace L01, » mas que nunca, indispensable paJ) ra la paz y el progreso de los >) pueblos.>> Confieso á U. inge- • IlUc\llltu Le, que :,iomp1•Q quP-- hP. leiño ú oido este principio, he esperimeotndo una particular horripilacion; mui mas, cuando, por via dR apéndiee, se quiere hacer creer á los pueblos, que la Iglesia aspira á dicha separacion. Este divor·cio importa nada menos, que el rompimiento completo entre el hombre y Dio8; ruptura absurda, potque-¿quéseria el hombre sí le faltase la proteccion divina? ¿Qué seria de las sociedades, sino las man luviese Dios con su alien Lo vivificador? Aquí podria mui bien repelirse aquella frase del Espíritu Saolo-Menti"ta est iniqidtas sibi·. <<La iniquidad se ha engañado á sí misma.>) Así es, amigo mio; ni puede dejar de serlo, desde, que se halla pronosticado por la boca misma de N ueslro Señor. ¿A qué conduce la teoría de la separacion de la Iglesia y del Estado? Sin duda al divorcio de ambas potestades-la espiritual de la temporal. Y bien: 1¿cuales los efectos de esta separaciou9 Si el espíritu por razoo de su dignidad gerárquica debe reglar los movimientos de la materia, si la inteligencia es superior á los órganos que le sirven de instrumento, claro es que separada la Iglesia del Estado. este último Liene que sufrir co~lVul_siones mi), has la perderse .á merito de su corro pcioo en el abismo del des6rden y de la iniquidad. Y no es esta una paradeja, amigo mio; U. sabe como cc1tolico, que la Iglesia Liene asegurada su · existenci_a por la promesa solemne que le hizo N uesLro Divino Salvador al instituirla, y que no son los brazos de barro, ni los socorros miserables con que los gobiernos humanos aparen tan sostenerla, los que mantienen su vida y su fecundidad. La Iglesia tiene que vivir, y vivir hasta el fin de los siglos, á Uespecho de la tiranía de los sobertos temporal es y de la burla y d la persecucion que le hace esa urb.a, sea llamada política ó fi.losóµcia, que en rigor de verdad no es /sino una reuuio_n de farsantes, cuyp destino exclusivo consiste en serv/. r de payasos á Satanás. Estos tunan Les han eido que privando á la Iglesia de do recurso temporal, podían mata la á maosalva. Tan estúpidos so como todo eso. Ignoran que no se puede tirar coces contra el ·agujon, como decia el Apóstol Sal'.]. Pab ; porque, segun f~ase del mismq póstol: si .D1,·os está con nosotros ;. ui·én será contra nosotros? Si" .D s est pro nobis ¿qu-is coqitra nos? 1 Por otra parte ¿cuál es el juicio que se hao formado ést mi~erables de la Iglesia Catolica ¿Creen acaso que ella necesita e orgías, y de vanidades mezquina para conservar su existencia? Co o se conoce qqe ignoran su orí n. Ella nació al pie del Calvario, crecio en las Ca Lacumbas, y ha si siempre robustecida por el asedio persecu- ·cion de Lodos los que ha querido dominarln : . De todo lo espue_sto re ulta, que el celebérrimo principio de la escuela libeya], reducido á iinculcar esta máxima- «es necesari la separacíon ele la Iglesú1, del r.stado,>), importa un solemne dispartte: algo mas-una Lraicion á los sen imientos del amor pátrio, porq debe llamarse traidor á la Pátda todo aquel que conspira contra s 1 bien y felicidad. Voi á considerar esta mate a, bajo otro punto de vista. Ya e demostrado que no es la Iglesia a•que pierde eu este divorcio del E Lado. Aunque sea difuso, amigo mio, en la preserite carta, para evitar so uc.io:. nes de continuidad, quiero con ·luirla apuntan do algunas refl.e ·iones que puedan servir de ,refutaci n á los que -:imputan á la Iglesia el deseo de separarse del Estado. ' La Iglesia jamás ha abri ado semejan Le deseo; porque, sobr ser noble y digna, ama á las socied des y desea su bien. No es mere naria ni logrera, no se ocupa de ,roporciomrae bienes temporales;\ lo üoico que desea es la salvacion de las almas; y como quiera que en la coosecucion de este su objeto ~ntra por mucho la influencia del po· der temporal, no quiere, ni puede querer jawás el divorcio de ambas autoridades. Ella comprende que el hombre, como creatura miserable, necesita ser llevadá en muchos casos, al bien, por la fuerza material (si puedo espresarme así); y no siéndole lícito emplear dicha fuer- ,..,..... te ;.¡p za, le es indispensable el auxilio de la autoridad ~emporal. . De lo que resulta, que Jamás podria aspirará su separncion. completa del Estado~ Aquella maxima de~ <<la IO'lesia. li~re en el Es Lado libre,>~ atr1bmda á .Mr. l\fontalamberg, y comentada en un senlido opuesto· al que él tal vez tuviera por el Conde Cavour, espresa y contiene el mayor de los dislates posibles. Creo que U. estará en armonía de ideas cop.- migo á este respecto. Y o traduzco la frase anterior del modo siguiente: <<Iglesia libre en el Estado libre,)) ó sea,- <<Iglesia esclava bajo el despotismo y la tiranía de los Soberanos temporales.» Como no me place sen Lar temas sin demostrarlos, quiero manifes- ' tar las razones que tengo para esponer mi seo tir por completo en es ta materia. Primeramente-la_Iglesia nunca podrá ser libre en un estado libre, tal y como lo entienden los liberales, desde que . otra de las máximas qoe profesan es la siguiente:-- «La Iglesia se halla en el Estado.,> De la refotacion de este principio ya nos ocupa1:emos mas tarde. Por otra parte-¿qué otra cosa importa la máxima á que aludimos, sino la indiferencia completa por parle del Estado en favor de los intereses espirituales da los fieles? Iglesia libre en el Estado libre, no quiere significar otra eosa, que olvido completo de tod0 lo que favorece los intereses de la conciencia, de todo lo que con tribuye a cimen Lar el imperio de la moral en los pueblos; en una palabra, de todo lo que conserva el órden, y de lo ünico que produce el bienestar social. Mil perdones por. la estencion de la presente. , . De U. su afectísimo. servidor. Sermon pronunci·ado en la Santa Iglesi·a Catecl1·al por el P1·esbítero IJ. Augusto G. Alvarado el dia 16 clel presente mes, con motivo de la primera .iJ!lúa celebrada por el Presbitero .D. .D1:onúi·o Barreneclz.ea. ' Amen, amen dioo vobis: Qut non intrat ' per ostium· in ovile oviwn sed ascenclit aliunde, i(le (ur est et latro. En verdild, en verdad os digo: que el que no entra por la puerta en el aprisco ·de las ovejas, mas sube por otra parte, aquel es ladron y salteador. SAN JUAN, t.:AP. 18, v. l. Iltrno. y Rdmo. l\Iouseüor:-Señores. ' Nuestro Señor Jesucristo, sacerdote eterno, segun el ordeu de ~1elchisedec, como lo insinuaba el pvofeta Rey, al consumar su mision en1 este mundo, esa mision de amor, de misericordia y de paz, quiso eu sµ' bondad infinita institui r el Episcopado y Sacerdocio católico, para que aqael fuese el continuador de su nbr9' en cuanto á la especiul autoridad qu·e le confería, y este el obrero de 1seguado órden que debiera anunciar pur todo el mundo Ja buena uucva de .una doctrina celestial ..

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