La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

la sociedad en el órden espiritual, cuando resono bajo la enorme cúpula del Vaticano la palabra siempre solemne de Pio IX, declarando á María exenta de la mancha del pecado· original? · . Sí,. carísimo_s hij9s, sabedlo, por s1 lo 1gnoráha1s, que la declaracion del Dogma de la Concepcion Inmaculada de María ha sido para el Orbe Católico como la voi_ de alarma dada por el Pontífice Supremo pai;a prevenir_á los fieles cqntra los escándalos d~ la proslilucion que cunde por toda~ partes. ¿Y qué ha probado con esta su resolucion y su determinacion Pío IX? A nuestro humilde juicio, pensamos que se propuso dos fines á cual mas importantes; desde luego, el primero fué el de colocar sobre la frenle de aquella que es Madre suya, y madre por especial predileccion, una nueva y mas esplendente corona de gloria; pero tamhien concebimos alreviéndonos á sondear el secreto de su paternal corazon, que pensando en la humanidad se propuso hacerle un bien muy especial, como el hermano mayor qne deseando librnr del castigo á los hermanos menores confiados á su vijilancia emple~ ternuras y halagos particulares para con su tierna madre, á fin de que ella sea la intercesor.a delante del padre comun, justamente indignado. Y cuando Pío IX ha sabido portarse respecto de María, no simple- .mente como un hijo comun, sino como el mas tierno y amoroso de los hijos, como el mas solícito por la gloria de esta Madre suya lan que-- rida, trabajando constan temen te por la salud de sus hermanos de destierro: ¿no es verdad que por esto mismo se ha hecho acreedor á vivir largos años en su Pontificado? Sl, carísimos en Cristo: con suma complacencia repelimos una vez mas, que creemos no equivocarnos al aplicar á Nuestro Santísimo Padre en un sentido espiritual esta sentencia del Espíritu Santo: Honora patrem tuum et rnatrem, tuam ut S'Ú long(Evu,s super terram. Si: Pío IX ha s~ bido honrará Dios su padre, como lo es nuestro tambien, y ha sido el Pontífice designado sin duda por la Providencia, para levanlar á María un pedestal de gloria superior con mucho á todos los que antes se habia conquistado. Ha, sido, pues, fiel para cumplir á la letra el precepto divino de honrar padre y madre, pues no solo ha dado gloria a Dios, ya ·con sus tribulaciones constan tes d.esde su arribo al Pontificado, yá con sus tareas apostolicas revelaoa8 en sus alocuciones consistoriales y en sus encfolicai:;, _ya por último, convocando un Concilio Ecumépico para anatematizar de una vez todos los errores modernos; sino que ha dado una gloria particular á María Nuestra Madre, y por lo tanto Madre suya tambien, honrándola de la manera que acabamos de indical'OS. Luego la dnracion del Pontificado de Pio IX ha debido ser, eomo lo es LA IGLESIA PUNEÑA. e~ efeclo, escepcional. Ningun Pontifi~e ha atravesado por tan tas peripecias como él, pero en cambio ha re_cibido favores muy especiales del Cielo; es á no dudarlo uno de los sucesores de Pedro á quion Dios quiere, bendice y proteje con especialísima singularidad. Record~ndo, pues, todos eslos inojdentes, no podemos ménos, hijos carísimos, de estimularos a que éntonéis un himno de gratitud al Padre de las miserico1~ias y dél Dios de tod2 coosolacion, por haber r.onservado hasla Loy la vida de nuestro • mu.Y Santo Padre. Noa os invitamos ú que asistáis á nuestra Santa Iglesia Catedral el clia Domingo 23, en el que hemos resuello en looar el Te IJeimi como la mejor espresion de la accion de gracias que debemos dar á N ueslro Señor por haber prolongado incólume la vida del Gran Pio IX, esperando de vuestra piedad :fifol, que en ere día el fervor de vuestra oracion exhale un aroma lan puro y delicado, que atraiga sobre nuestro tiern:simo Padre todas las bendiciones y gracias que, hoy mas que nunea necesita, desde que se halla rode1do por todas parles de angustias v de tribulaciones. c;n tal intento, otorgamos cuaren ,a días de indulgencia á todos los :fiebs que asistieren á la misa de accion de gracias y Te IJeum, que de1e celebrarse en la fecha ya indicacia, en nuestra Santa Iglesia Catedral. Dada en nuestro Palacio Episcop:il de San Cárlos de Puno, firmada por nuestra Ínano, sellada con el rello de nuestras armas y refrendada Jor nuestro infrascri Lo Prosecre tarjo de Cám·ara y Gobierno, á los diez y seis dias del mes de Julio del año del Señor, de 1871. JUAN AMBROSIO, Obispo de Puno-(Firmado.) Por mandato de S. S. Iltma. el . Obispo, mi señor. Jlf. Federico Otamencli'. Pro-secrelario-(Fi rmado.) Documentos relath·og á la mlsion de &Iloauieñoa.· ~erafin Vanut&-xtteHS, Arzo§)i11¡no de ~,cea. <·orau, Hef4'gado Aposlólh-o de la ~anha aieiBe en la nep{1hlica del t•erú. DELEGACION APOSTÓLICA, A Su Excelencia el Señor Ministro de Rclacioues Ex.teriores de la Hepüblica <lel Perú. El infrnscrito Arzobispo de Ni cea nombrado por el Santo Padre, en calidad de Delegado Apostólico para algupas de las Ucpúblicas del Sur, y en particular pa• ra la del Perú, ha tenido el honor de recibir una cnrta de ~u Santidad para el Excelentísimo selior Presidente. v otra carta de Su Eminencia el Card~nal Secretario de Estndo, para el señor l\liuistro de Relacio11es Exteriorei; de la misma República. Recien llegado á Quito, logar de su residencio, se apresura á remitir inclusas esas dos cart,~s á S. E. el señor l\Jinistro de Relaciones Exteriores, rogándole tenga á bien poner en maÍ10s del Jrfe del Estado, la que Yá dirijida á S. E. el muy ilustre y muy honorable Prc:;idcutc. Por esos documentos, el Gobierno Supremo del Perú puede darse cue11ta exacta del carñctcr de la mision co11fiada al infrascrito, respectQ á la República. El objeto de estn mision, no es sino el de contribuir, en vistn de los poderes recibidos del Soberano Pontífice, al bien• estar espiritual de los fieles, de socorrer cuando las circunstanoias i.o reclamen, las necesidades telijiosM de la po- . blacion católica, y ·sobre todo, de cooperar (t la mejor inteligencia entre el poder espiritual del Vícario de Jesucristo sobre la tierra, y el poder Civil: intel igcncia tan 11ecesaria parn la felicidad de los pueblos y tan util para asegurar la tranquilidad de los Estados. A.plicarse en la medida de sus fuerzas, a hacer todo lo que de él depende, en el sentido de este elevado propósito; es el mas vehemente deseo del infrascrito. .Las nobles cualidades de las que siempre han dado prueba el Excelentísimo Presidente, y los miembros del Gobierno del Pt'rú·, dan al Delegado Apostólico la firme condccion de que encon· trurá de parte de ellos una benévola acojida y la disposicion mas favorable para secundar su mision, para que ésta sea fecunda en buenos resultados. Por lo que á el concierne, nada será mas grato para el ínf, ascrito que el hacerse digno del ejercicio de sus funciones, de esa benevolencia y de ese apoyo. Se considerará honrado por cualquiera proposicion qne pudiera hacerle el Gobierno del Perú, resprcto · á la situacion i~elijiasa, y con el objeto de 71roci,rar el rnejoramiento que pudiera considerarse 'llecesario ú oportuno. Se atreve á prometer qne él pond rin de sn parte, para el exámen de cuestiones de ese jénero, un celo prolijo y un espíritu de verdadera couriliacion. El infrascrito se apresura á aprovechar de esta oportnllidad ,mrn ofrecerá S. E. el serior l\Iinistro de Relaciones Exteriores las seguridades de su mas al~ ta consideraci<,n. Quito, Octubre 15 de 1860. (Firmado:) SERA'FIN VANNUTELLI, Arzobispo de Nicea.-Delegado Apostólico.-Es couforme, el intérprete. J. Í,J. Pacheco, Excelentísimo Sefior: Monseñor Sera fin Vnnnutelli, Arzohispo de Ni cea, deberá desempeñar la honorable comision de presentar al Excelentísimo selior Presidente de esa República, la carta Pontificin, con respecto al encargo qne le ha sido confiado por Su Santidad como Delegndo Apostólico cerca de ,·arias Hepublicas de la América. Por ello, es un deber mio recomendarlo á V. E. á fin de que teHga la dignacion de facilitar la respectivo prcsentacion, y, de dispeusllrle su valiosa influencia en el ejercicio de uirn mision que tiene principalmente en mira el proveer á los intereses relijiosos de estas ca.tólicns rejiones. Con vencido de que V. E. corresponderá cortesmente á mi oficio, me apresuro á expresarle mis sentimieutos de rni mas rlisting,uirla eonsider,ll ion. De Vuestra Excelencia-verdadero servidor. SANTIAGO ÁNTONELLI. R0ma. 26 de Julio de 18GO. Seüor Ministro de Negocios Extranjeros. -Perú. PJO PAPA IX. Amado Hijo, Tlustr:e y Honorable Varon, Salud y Bendicion Apostólica. Entregará á tu grandeza e:i;tns nuestras letras el Venernble Hermnno Serafin, Arzobis¡10 Niceno in JJartibus in(idelium, á quien hemos elcjido y constituido para que desempeüe tambicn en esa República Penwna el cargo de Delegado nuestro y de esta Sede Apostólica. Hemos conferido al mismo, todas las facultade!i! co11venie11tes para que pueda llevar á cabo todo lo que se refiera á procurar lu mayor gloria de Dios y la utilidad espiritual de esos fieles. Al poner esto en tu conocimiento, nos alienta ciertamente la esperanza, amado Hijo Ilm:Lre y Honorable Varon, de que por tu respeto á ~os y á esta Santa Sede, querrás ayudar con toda tu industria y cuidado al mismo nuestro Delegado, á fin de que pueda ejercer próspera y felizmeute el cargo que Nos le hemos confiado. Te exhortamos ademas, uua y mil veces, á c¡ne, cuanto está de tu parte, no omitas jamas nada para que la íglesia Católica y su saludai>le doctrina, <le la cual tambien pende pri11cipalísimame11te, la prosperidad te.mporal y tranquilidad de los p11eblos, tome ahí de dia en dia, maypr incremento y goce de toda su libertad. Por este camino alca11zarás seguramente abundantí,ima recompensa de Dios cleme11tísimo pagador de las buenas obras. Por último, le damos muy afectuosamente ú tí mismo, amado Hijo, Ilustre y Ho11orable Varon, la bendicion Apostólica, pre11da de nuestro amor paternal á tí. Darlo en Roma, en San Pedro, en el dia 19 de Juli0, en el año de 1869; de nuestro Pontificado, eu el nfio vigésimo cuarto. PIO PAPA IX. Al amado Hijo Ilustre y Honorable Varon, Presidente de la República Peruana. JOSÉ BALTA PEESIDENTE DELA Rfl'l13LIC! DEL PERÚ. A Su Santidad el Papa Pio IX. San tí ·imo Padre: He tenido el hónor de recibir junto co11 la bendicion Apostólica de Vuestra Santidad las muy respetables Letras datadas en San redro á 19 de Julio del mio próximo pasado, y que me qan sido dirijidas desde Quito, capital de la fü'?- publica del Ecuador, con fecha 15 de Octubre último, por el señor Atzobispo in partiúus in/idelímn de .Nicea, Serafin Yannutelli. Por ellas, s.e tia dignado Vuestra Santidad p11rticiparme que ha elejido y constituido al expresado señor Van11utelli, parn que desempeñe en esta República el cargo ~e Delegado Apostolico de VuestP~ Santidi,d y de esa Santa Sede, con tod!\S las faeulti}dcs convenientes, á !in de procurar ·1a mayor gloriu de Dios y utilidad espiritual de los fieles. Reconociendo la pateruaJ snlicitud con que Vuestrn Santidad tiende á la exal• tacion de la fé católica y ál bien espiritual de los cristianos residentes en eslas rl'jiones; no puedo ménos de acojer con . particularisima complacencia á .Monsciíor Yanuutelli y á todos los ..\gentes ó Delegados que la Silla Apostólica tenga a bien acreditnr regularmente en el Perú. · Pero, como l'\fonse11or Vannutelli reside aun en Quilo dcsenrpé11ondo las delicadas é importántes fuuciones qne Vuestra S\lntidad se ha dignado confiarle cerc,'1 del µobieruo del Ecuador; espero que terminadas, se· constituirá en esta capital, donde me setá muy grato recibirlo con la 'mas favorable acojida y prestarle las facilidades que sean convenjentes para el feliz desempeño de_ su comision. Cuando llegue esta oportunided, no dudo que mediante su celo pondrá en l'j ::! rcicio !ns facultadeg,que Vuestra_ Santidad le haiJra conferidú para sat1sfoce1· lqs necesida~ps relijiosas del pueblo perua110, y P.ªr~ · estrechar los ,•íncJ.ilos de lrnena y cordial inteligencia, que felizmente existen cutre el rzobíerno de Vuestra Sautiund y esta República. Entre tanto, no dude Vuestra S:,utidad de que, en cunuto esté de mi par-

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