La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

mos testigos presenciales, .Los estudios se hacen en Rema con u.na solidez y profundidad admirables: el profesorado no es allí artículo mercantil: en Roma no es profesor el ignora11te, que por todo mérito solo tiene el arrojo J la audacia de la i~11orancia para lauzarse al desempefio de un. cargo tan deli• cado, porque Roma r.eina con un reinado que, si bien esla en este mundo, no es de este mundo. Roma 110 sabe especular, pues ni estima las glorias . del tiempo, ni las apetece para ~í. Por eso en ella el Profesor sabe serlo¡ lo es en conciencia, ha estudiado, conoce la m¡1teria que esplica y la dcsenrnelve y la espone con el aplomo que dá il magisterio que desempeña. Podemos citaros un hecho que pasó a nuestrs vista. Durante nuestrn perma11e11cia en la Ciudad Sa~1ta con ocasio11 del Concilio Ecuménico, fuimos invitado-, por el humilde jesuita Padre Zequi ·para nsistir á la esposicion y espl icHcion de todos lns fenómenos aslronómicos: er-a el profesor de este ramo en el colegio Romano, J declaramos que nuestra admiracion fué suma al obsenar la claridad, la precision J la sublimidad con que esponía sus teorí;is, ngregando il todo lo descubierto hasta la época presl:!nte sus propios descubrimientos. Ya podrcis calculnr el valor cientHico de este humilde Jesuita, con . solo saber que los mas eminentes astrónomos de Europa le consultan con frecuencia. Lo que acabumo~ de deciros respecto de uno de los profesores de Astronomía, podríamos repetirlo, y quizá ponderándolo algo mas, refiriéndo11os á los profesores de todos los ramos científicos. ¿Qué tiene pues que reprochar _á Roma la revoluciou en materilt de ciencia? ¿Pretenderá regenerarla bajo el aspecto literario? Sin duda olvida (y esto uo es estraño, porque lo'i revolucionarios son mui alvidadizos), sin duda olvida, repetimos, que Roma &ometida al poder temporal de los Papas ha llamado á su seuo y cobijado bajo su sombra al Dante y al Tasso, dos poetas que casi podrian llamarse inimitables? ¿Querrá la revoluciou llevar el progreso ií Roma en materia de artes? ¡Pobre! Roma la Ciudad de las artes por e'lcelencia: Roma en la que dominando los rapas temporalmente han sido proteji- .dos de , una manera tan esµecinl artistas de, la importancia de Rafael J !Uiguel Angel, ¿necesitaría de los auxilios de esa gente perdida, igoorante, estragada en sus costumbres, par11 regenerarse bajo este aspecto? Hasta ridículo seria pensarlo siquiera. Que no nos hablen de la nece~idad que tieuen los Estados Pontificios de progre-;ar materialmente. Niu~uu soberano se ha mostrado mas salícito por el bien temporal de sus E,,tados, que loi, Pontífices Romanos. Allí está11 para e-.:ideute demostracioa de este hecho 'tos mo11ume11t0s seculares conservados y reparados por los Papas; allí los mRgníficos edificios levantados á sus espensas; allí, por último, la clQSe proletuia socorrida siempre y favorecida cnn toda la ternura del amor paternal por el Vicario de Nuestro Seüor Jesucristo. ¡Oh! no. En Horua jamás se ha visto el horrible semblante del pituperismo, esa plaga que cunde en la ma_yor parte de las uacioues europ~as. Pobre.;; lrny, sí, pero que no mueren de ha111bre, que no se suicid ·in por falta de alimento. Y la razo11 de este fenómeno tan sing-ular en el siglo XIX, es que el reinado temporal del Pupa esta en este mundo, sin ser de este mundo.-Regnum meum non est de hoc mundo. Otra de las razones que alegan los hombres de la revoluciou Italiana para justiílc11r sus atropellos respecto de los Estados Po11tificios, es la de que, en ~l estado actual de progreso de las Naewnes, 1wda es mas con veuie11tc que }a uuidad italw11a, ni nada mas co11forme con l11s tradiciones antiguas <le la LA IGLESIA PUNEÑA. Italia, que hacer de Roma la cnpilnl de los Estados Hulianos, á fii1 de que esa Horna de los Césares antiguo¡,, tan célebre en la Historia por sus triunfos J conquistas, recobre eu alguna manera sus pasadas glorias. Honda pena causa, hijos carísimos, el escuchar de los lábios de hombres que pi·ecinn de políticos tau triste aberraciou. ¿Pues qué, 110 se ha levantado á mayor altura esa ciudad secular conyirliéudose en la capital del m1111do católico'? Quieren <le vol verle su honor petdido, sin reparar que esa devoluciou importaria para noma el retroceso de veinte siglos. Con efecto-¿<Jué e1·a la Roma pagana? Es preciso, ó ser m11i ignorante en Historia, o estimar mui poco á la hurnaniJíld para abrigar las iH1piracio11es que revelan los enemigos del poLler temporal de los P,1pa~. • Homa pagana nos ofrece bajo el p11nto de vista histórico dos fo~e8 <li versas. La una represenla<la por el po• der absol ,.Jlo de 1011 Césares; la olr!i, revelada por los trú11viros fu11cio11a11do por los .plebiscitos. t:I reino de e~a noma era de esle mun<lo: por esto se conducia de una ma11ent tan bru sca y t1tn injust,t. Os decl~ramos con toda la. ingeuu dad de uuestro coruon, que apenas hemo~ podi1lo lct!t' las páginas de ei.a triste historia si11 augustia, sin amarµ-ura El pueblo Homano fué esclavo baj,c el domiuio de los Césares, cierto, pero lo fué mas al entronizarse la República. El número de los ciudadanos era mui reducido, comparado respectivamente con el de esclavos; y el esclavc en la Roma Cesárea, t1rnlo como en la Republicana, no er-l apreciwdo cono persona, siuo como cosa, es decir, qre se le consideraba como puede cousi(ierarse ll un 11nimal, í un mueble, á ut objeto cualquiern destinado á nues '"º servicio, sin derecho itlguoo á nuestros respetos. Y ¿es este el honor que se quiere rccon<¡uistar para la Roma cristi:rna, u1,it,d hoy ,lcl Orbe Católi~o, en la que tiene su Sede el Yica-rio de Nuestro Seíior Jesucri:;lo? JHcn se conoce, cMísimos hijos, que los 'lllC así piensa11, que los que esto <lesc:,11 hnu perdido completamente totlo se11timiento Ciltólico, aspirando tan solo al rciuado de la carne en el paga11h;mo y por el p.1ga11ismo. He nhí el motivo que los impulsa á citar11011 constantemente esté6 ¡talabras del Salrndor, aunque sin entmderlas: Rcgnum rnctitn non est de lwcmundo. tero no es esto tooo. Las teorias de con€nieucia no pueden jamtí& destruir los principios de justicia. La co11venirncia suele ser generalmente ltt esp~sio11 de p~sio11es mezquinas, con las qtte jamás transije la ju:;ticia. Victor M111uel y sn~ satélite~ han creído couvrnicnte el a!salto de los Estados Pontiicios para hacer de Roma la capital de Jtal'ia, sin rcparnr que en el último tlrcio del siglo XTX, cuando la doctri111 Evangclicn se halla difundida por tecias partes y en todos los corazones, mda hay mas repugnante que· el atror~llo de derechos sagrados, lejítimarneute ndqniridos y con títulos muy su- ¡,eriores á los que pudieran alegar los Enberanos . todos del mundo. Conveniencias injustas solo espresau egoísmo, ~rimen é infamia. De lo que resulta :¡uc es egoísta, criminal é infame la resoluciou llevada a cabo por los revolucif111arios de Jtalia. El Pontificado reina .porque tiene que rcinH, de grado ó' por fuerza, en las sociedades civilizadas. Reinará pues en este mundo, aunque no sea su reinado de este mundo, porque los Po11tífices, al ccfii1· sus sienes con la triple corona que les da derecho á mandar en el Cielo, en la tierra y cu lo:. i11ficrnOR, tienen que desempeñar este .triple poder dado por Dios, 110 en su favor sino para beneficio de los pobres hijos de Adam. Be11díto sea :\ucstro Scnm·, que aun no ha permitido se apague la antorcha de la fe e11 Jac;; naciones cristianas. Nuestro cornzon rebosa de consuelo al observar <le todos lados el grito de alarma, las manifestaciones <le angustia y las protestas que se hacen contra la brusca injnsticia romct.idu con nuestro sa11Hsi1110 Padre Pio 1\. Y Nos, que le a,namos con una ternura paticular, tanto por co11siderarlc como al sucesor de Pcd.-o, c11a11lo porque hemos tenido la· d1eha de besar sus pies y de escuchar sus pc1labn1s lle11as Je ternura y de amor; No.~, que co11ocic11do prácticamente, <le u11 latlo las te111lencias de los c11e111igos del poder temporal de los Papas, y de otro, la benéfica i11ílt1e11cia que dicho poder ejerce, no sulo respecto de sus Estados, sino en el Orbe Catblico, co111cteriamo~ un crimen si guarda.semos sileucio cu las aclua·les circuostanci;1s. ~ucstro carácter de padre y de Pastor vuc:-;l.ro 110s impo11e un doble deber. l\cccsitábamos espo11eros la triste situacion por la que atravicza el manso, el huinilde Pio JX, para implorar vuestras oraciones en su favor, para rogc1ros en nombre de Nue~tro Se1ior Jesucri:;to, en nombre de su corawn amorosísimo, y en recuerdo de vuestra fé como cutólico~, que hagais por vuestra parte algun pequci'lo sacrificio, que ofrezcais siquiera sea un óbolo para contribuir al socorro del Padt·e co - nurn de los fieles. Oh! si Dios beudicc ,11 que se compadece del pobre y le socorre-¡cou cuánta mayor razon no be11dccirA al qu<! iwxilia con algunas monedas a su Vicario sobre la tierra, cuando levé atra vezar una situacion tan difícil, tan triste, como la q• atravieza nuestro santísimo Padre! Su reino, es verdad que no es de este mundo. l\o cuenta COll fuerza material par:1 vencer la bruscl\ i11vasiot1 de sus l:stados por tropas enemigas. Pio lX · puede repetir con Nuestro Ser.or .Jesucrsto en las act1rnle~ circunstancia~ las palabns que os hemos indicado al comenzar est..l nuestrR pastoral: Mi reino 11</ es de este mundo, si de este mumclo fuera mi reit10 mis miuistrús sin duda pelearían para que yo no fuerJ. entregado á lo. Judíos; mas ahora mi ntino no es de ar¡uí. Oremos, puc~, por (!I, y socorrámo le en cuanto lo permita nue. tra condicion: así daremos una doble prueba de nuestro espíritu cristiano¡ pues al cumplir con e~ mas sagrado de los deberes que un hijo tiene para cou su padre, practical'cmos tambien la mas sublime de las obrns de misericordia. Recibid, hijos cari irnos, nuestra Pastoral bcudicion. Con ella otorgamos a todos y á cada uno de vosotros los que oreis por nuestro sanlí~imo Padre y los que le ofrezcais alguna moneda para auxiliarlo en su pobreza, cuarenta días <le indulgencia. Dada eu nuestro Palacio Episcopal de Sa11 Cárlos de Puuo, firmada por uuestra ma110, sellada con el sello <le 11nest1·as armas y refrendada por 11ue:..lro infrascrito Prosecrctario de Cámara y Gobierno, á los 1O dias del mes de Junio <le 1871. JU..\ . Al\JUROSTO, Obispo de Puno-(firmado.) Por mandato de S. S. II tma. el Obispo, mi Se1ior. M. Federfro Otamer,tli. Prosecretario-(firmado.) AtWNCIOS. SS. RR. de «LA lGrnsu Pu.NEÑA.•. Lima, Mayo '25 de 1871. Muy sellores 11uestros: Como colcf!as suplicamos á UU. reproduzcan en su npreciable periódico el adjunto artículo que rejistra la crónica • de "El Heraldo de Lima» del 22 del presente. .Agradeciendo de nntemano el servicio, se suscribe de UIJ. afectísimo S. S. El .Administrador del Heraldo. l\[. CRISTT. Cole"°lo ln~le8. Este ronoci<fo establecimiento, fundado es 1850, por el sci'ior ,villiams, acnba de rrcihir un adelanto notable. La carital cnenta con un colegio montado enteramente á la europea, ~n el que enc:cñA un competente cuerpo de profesore!-.. casi todos europeos, y diri~ido por nna personn cuya práctica pasn de 20 al1o5 en Ji'rl\ncia y Chile. En efecto, el serior Vnrin, que es ahora el director • del ~olcgio in~les, reune las ventajas de su larg-a práctica .v de su doble profesion de ingeniero arquitecto y sacerdote católico:-en los edurnncfos influye mucho esta última circunstancia y para los padres es otra f?arantin mas. . El sefior Va1'Ín, h:ice dos aflos, construyó é inau~aró ,,t famoso liceo de la Serem, (en Chile), que ha dndo y si'goc dando tan brilfirntc~ resuftndos. En el cof egio ingles ~e si!rne el mismo plan de e11turlios que en ttqnel. Los estudios de iui.truccion secundaria, tal como se hacett ahora, se dividen en tres rAmos principales: curso de humanidades, eurso de nioltmaticas, y cttrso de comercio, todos son completos y los exámenes que rindu1 los alumnos tendrán nlor académico por ser presididos por jurados nombrados al efecto por la Universirlad. Ademas de los tres cursos mencionados se enseña musica vocal é in~trumental, esgrim11 y dibu~o natural. Pero sobre todo es notnble la enseñanza del ¡:triego que se hace al mismo tiempo que el latin. . El colegio admite pupilo~, medios pupilos, cm,rtos pupilos y externos. Asi pues, los padres de familia, tienen un establecimiento donde sus hijos aprendan los. r11mos preparatorios y muy especialmente los cursos de ciencias matemnticas. Y sobre todo ¿a que tantos sacrificios por mandArlos a las escuelas de Europa, sí en nuestro pai, pueden recibir una educacion igual ñ la que reciben en aqnella? El colegio ingl(•s es muy conocido para que 11~s deten¡:!t1mos en mas detalles: por ejemplo, en sn parte material es e~celente. En el prospecto que ha publicado el selior Varin, encontramos, ademas) el importante parrafo que sigue. •Xo será demas ndvertir qne In instruccion moral J religiosa llama sobre todo mi atencion, pues soy sacerdote católico y estoy ndemas convencido de que mas importa al hombre formar su corazon que su inteligencia. mas á la sociedad tener buenos ciudadanos, que sábios, y mas a la ciencia comenzar por hacer al hombre bueno; porque corno enseña el profeta: el •principio de la sabiduría es el temor de Dios.• Recomendarnos muy especialme11te este colegio á los padres de familia, tanto de Lima como de los departamentos, par-a la ense.ñanza de sus hijos. Imprenta •LA IGLltSIA PUNEÑA• Dlt MARIAJIO c. M:.UlTnni:z.

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