La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

punto, pero todos reciben con placer que se pida por sus notabilidades. No hay ese recurso tratándose de los prelados orientales. Los espectadores bao de contentarse viéndolos pasar con so aire majestuoso, la lnenga barba, el sombrero cónico ó el turbante, la faja cefiida sobre la sotana y el manto rozagante; pero nadie informa de su nom• bre, de su vida ui de las obras en que haya podido hacerse ilustre. El clero oriental no ha acompañado á sus obispos como el clero europeo y americano, y solamente andan á veces seguidos de algun criado lego con cara de serlo mucho. De uno d'e estos ha querido hoy sacar partido un inglés, preguntándole en buen griego moderno por dos prelados que atravesc,ban en aquel momento la nave de la Ba:Sílica, pero ¡horror! la contestacion ha sido un galimatías caldeo, arabe, siriaco ó cualquier otra cosa ininteligible. El curioso ha recibido la rociada con mucha gravedad, los circunstantes ·10 han tomado un poco mas alegremente y váyase lo uno por lo otro. Mgr. Sosnowski, administrador de la diócesis de Lublin, acaba de llegar aquí, y aunque no está revestido del carácter episcopal, ha sido admitido en el concilio por razon de la jurisdiccion que ejerce. Es el único representante de la Polonia rusa que el despotismo moscovita ha permitido acercarse. Mgr. Hefele, coni;agrado ya obispo de Rottenburgo, ha tomado ya asiento como tal en la Asamblea. Entre los estranjeros que han visitado á Roma esos últimos días se cita al ex-ministro italiano Minghetti, que, despues de haber sido ministro del Papa, fué uno de los mas activos promo- -vedores de la revolucion de las Romanías. Dícese que antes de venir pidió al cardenal Antonelli si podia hacerlo libremente, sirviéndose este contestar afir111ativamente. ¿Hubiera sucedido lo mismo si los papeles hubiesen sido trocados? La administracian del ferro-carril de Pa_ris~LY?º y ~Iediterráneo y las MensaJerrns un penales de Marsella á CivitaVecchia han acordado una rebaja de 33 por 100 en el precio de trasporte de los objetos destinados á la Esposicion de Boma. Son muchos ya lo!; que han lle~ado de distintos puntos de Europa y de fuera de ella. El gobierno italiano, que ha inscrito eo su bandera el lema de libertad y tolerancia, ha prohibido, sin embargo, la esportacion de cualquier obra de arte para este objeto. P. S. La conirregacion de esta mañan? ha terminado á las doce y media, habiendo tomado parte en la discusion los obispos Dreaux-Brezé, de ~foulins; Pace, de Amelio; Ormachea, de Tulancingo; Dabert, de Périgueux, y lUoreyra, de Ayacucho. . A la una ha tenido lugar, en la cap1}la Paulina del palacio del Quirinal, el bautizo de la princesa que ayer dió á_ luz la duquesa de Parma, habiendo sido padrino el Papa represeutado por el cardenal Antonelli. Roma, '25 de Enero. En. las dos congregaciones ha bidas en l?s dias de ayer y esta mañana, han usado de la palabra once Padres, asaber: los ~ardenales de J ,astra y Cuesta, arzobispo de Sevilla, y di Pietro· los obispos Sunni Camla, de Terralba~ ~trossmayer, de Bosnia; Vitali, de Forentii~o; Faiet, de Brnges; Swerger, de Secovrn; Lachat, de Basilea- l\lerchisedechian, de Erzerum; y Gast;lldi, de Saluze. El arzobispo de Sens ha leido ad~mas, traducido al latin, un discurso prep_arado en su lengua propia por el pat~rnrca caldeo. La proxima congregae1on está sefialada para pasado mañana. Se ha repartido á los prelados nna nueva serie de schemas sobre puntos dogmát_icos, mas larga que la anterior. El motivo de alternarse las discusiones. N LA IGLESIA PUNENA. de articulos de fé con las de disciplina y tal vez dentro de poco con las referentes á órdenes regulares y situacion de la Iglesia oriental y misiones, es á fin de que puedan trabajar simultáneamente las congregaciones plenarias 'Y las diputaciones especiales elegidas. Pai;a que se comprenda esto y todo lo que en adelante se diga respecto á la marcha de las deliberaciones, he de entrar en algunos detalles sobre el modo de aplicarse el reglumento tocante á los schemas que presenta el Papa al juicio de los Padres; a!)Í como días atrás espliqné el curso que debían seguir las proposiciones salidas de la iniciativa de estos. Dichos schemas, redactados como es sabido de órden de Su Santidad por las comisiones preparatorias, son distribuidos á los prelados por series, que abrazan toda una materia, muchos días antes de que haya de ocuparse de ellos la asamblea. Cada Padre los examina con el teólogo de su eleccion, y luego, en las reuniones periódicas privadas que tienen por nacionalidades y por idiomas, se comunican el concepto que han formado de los mismos y adoptan la línea de conducta que conviene observar en la diseusion. Esta se abre primeramente en congregacion general, prolongándose indefinadameote mientras hay oradores que quieren usar de la palabra. No se formaliza debate contradictorio, sino que cada uno discurre sobre la materia bajo su punto de vista, independiente de los otros, sin mas limitacion que su propia prudencia. Solo una vez se ha permitido el presidente alguna observacion acerca de la couveniencia de no estraviarse demasiado del asunto. 4.gotada esta discusion, que puede llamarse ·preliminar, los ·schemas pas_an á la diputaciou de su referencia. Esta, asociada con los teólogos que Je parece, y en vista de los discursos pronuoeiados en la congregacion generar, establece una nueva discusion sobre las modificaciones que conviene introducir en aquellos. Como estas diputaciones apenas han funcionado todavía, y unicameote la de puntos dogmáticos se ha reunido dos ó tres veces, no se sabe de fijo el método que guardarán en sus deliberaciones; pero del reglamento se desprende que en ellas tomaran parte los prelados que hayan propuesto variaciones muy importantes en los schemas, aunque no formen parte c;le las mismas. Todos los demás podran asistir á los debates. No sé si los teólogos del Papa estarán allí para esplicar las r~zones en que se fundaron al redactar los schemas, pero parece probable. La diputacion se fijará, despues de terminados estos debates, en la redaccion que conviene dar á los mismos y los presentara de nuevo á la congregacion general, defendiendo la fórmula adoptada ó i11troducie11do todavía nuevas modificaciones si tal parece á la asamblea. Por lo dicho se ve el motivo de alternar5e las materias, pues haciéndolo así, mientras en las congregaciones plenarias tiene lugar la discusion preliminar de unos artículos, las dipulaciones podrán ocuparse de la seguuda deliberacion respecto á los Ja anteriormente despachados por aquellas. Y siendo cuatro los turnos que pueden formarse con lns materias, no se aglomerarán nunca en el seno de cada diputacion muchas series de schemas á la vez. Los teólogos que ayuda~ á los Pndres en sus tareas son, como se ve, de tres clases: teó!ogo_s de obispos, -del Papa y del Concilio. Él car·go de los primeros es puramente confidencial y la asamblea no les concede otra prerogativa que asiento en las tribunas los días de sesion pública. Los otros tienen entrada en las congregaciones plenarias, pero sin voz ui voto. Las atribuciones que se les concedan en el seno de las diputaciones no se saben todavía. En evidente que en ningun caso tendran voto; pero parece que tomarán parte en los debates. Corre el rumor de que serán propropuestos para el capelo, en el Consistorio celebrado en la Cuaresma, los nuncios de París y Viena, los arzobispos de Salisburgo y París, y el secretario general del Concilio, monseñor Fessler. Otros dicen que no se hará · promocion alguna para aquella dignidad mientras esté abierto el Concilio. De .. Et Correo de Ultramar... La ln011encla religiosa. (Vease el Numero 109.J Pero reservado estaba á la Iglesia católica enseñada por el mismo Dios el presentar en esto un tipo sublime elevado á precepto para un considerable número ·de hombres lo que en el Evangelio solo se própone' como un consejo, y el realzar de esta manera la dignidad del sacerdocio, obligandole á una privacion que á los OJOS de la humana sabiduría solo pareciera posible para el heroico desprendimiento de algunos vanrnes privilegiados. ¿Quién no conoce, mejor dirémos, qmén no siente cuánto mavor es la elevacion, cuánta mas la dignidad y magestad del ministro del santuario, a quien al postrarse en el altar orando por los pecados del pueblo, ú ofreciendo al Todopoderoso un sacrificio de propiciacion, se le contempla como un angel que sin lazos que le vinculen con ninguno de los objetos que hechizan á los demas hombres, ofrece al Dios de Sabaot un incienso puro, que sube al cielo mezclado con los afectos y las súplicas de un corazon sin mancilla? Si apartándonos del ara sacrosanta, miramos al sacerdote en sus relaciones directas con los fieles, ora enseñando, ora reprendiendo, ora amonestaudo, ora comunicando las gracias celestiales por el conducto de los sacramentos, ¿no es su autoridad inmensamente mayor, no inspira mayor respeto, mayor . confianza y veneracion, si en la mente de los fieles no pueden encontrarse juntas las dos ideas de un ministerio tan augusto y la del símbolo de la hermosura, pero tambien del capricho y de la flaqueza? Quereis representaros al vivo la influencia que tendria el matrimonio del clero en disminuir su asce,~diente, en debilitar su i11flujo, en rebajar la veueracion que á los fieles inspira? Tomad por ejemplo un gran santo. Imaginaos que veis á S. Francisco de Sales, asiduo y fervoroso en la oracion, arrobado en el acto de ofrecer el augusto sacrificio, incansable en la administracion del sacramento de la penitencia desvelándose sin cesar para atraer al redil de la Iglesia almas descarriadas por el cisma protestante, socorriendo á los pobres, consolando a los afligidos, instruyendo á los ignorantes, consumiendo su vida entera en la tarea de la salvacion de sus prójimos, y en el ejercicio de las mas austeras virtudes, y ofreciéndola á Dios como un holocausto en las llamas de purísimo amor; decidme cuan- .do r.ontemplais ese ángel de paz, esa lumbrera del mundo, esa víctima de la caridad, ese apóstol que se hace todo para todos para ganarlos á todos, cuando llenos de entusiasmo le t,:ibutais los homenages de vuestra admiracion, decidme, repito, ¿quisiéraisle casado? «Oh! nó: ciertamente que nó; ni qnisieramos, diréis, que se hubiera pronunciado este nombre que asi disipa de un ~olpe la celestial vision en que estabamos embargados.» El santo obispo de Ginebra al lado de una muo-er no fuera ya un ángel, no fuera ~n ser privilegiado que aparece sobre la tierra para consuelo y alivio de la humani. dad; sino un hombre como )os demas, y á quien sospecháramos tal vez juguete de la debilidad ó del capricho. Esto no son razones teológicas, no son argumentos de escuela, es una inspiracion que arranca de lo mas íntimo de nuestra alma, no es solo la voz de la Ileligion, es el grito de la naturaleza misma. Vano fuera empenarse en luchar con la evidencia de esta verdad; no necesita pruebas; es de aquellas á que se adhiere el corazon, mucho antes que no las acepte el entendimiento. Y cuenta que estas verdades que así cautivan desde luego nuestro espirito, señal es que encierran alguna fuerza intrínseca muy poderosa, dado que bastan á producir un efecto instantáneo; seiial es que expresan algunas relaciones delicadas, que aun cuando no se presentasen á nuestros ojos con entera ,claridad, no dejarían de ser muy positivas, y de estar fundadas en la naturaleza mismn de las cosas. En esta materia, no dcsearamos que los jueces fueran filósofos, iuteresados qu;zas en torcer el fallo en contra de la verdad; no pocas veces la filosofía, á fuerza de analizar diseca, y de dividir y subdivir, dP.scomponc y aniquila: pero no temiéramos la decision, no recusaría• mos la autoridad del simple buen se~ tido, aun cuando .110 andubiese acompañada de la fé. Las inspiraciones de un corazon 110 predispuesto á resistirtos sentimientos mas naturales y espontáneos fueran suficientes á roselver en nuestro favor la cuestion; • y no, dudamos que donde c1uiera que se la plantee prácticamente como se hace á me.! nudo en los paises donde viven infieles, saldrá el catolicismo airoso en la derna11da. .No es necesario repetir lo que acabamos de notar parangonando las misiones Mtólicas con las protestantes; pero un muy reciente ejemplo se presenció no há mucho en la llegada de un obispo anglicano á Jerusaleu·. Cuando el reverendo enviado ·por los ingleses recorría lus calles de la ciudad santa, acampanado de su esposa, que á la sazou se encontraban ~u aquel estado que · tan casta y de;.. l1cadamente espresaban los periódicos inp-leses por una frase que no habrán olvidado nuestros lectores, y el pueblo· 1~ andaba_ regalando duros guijarros, bien sentrn . aun la generalidad de los mismos infieles que el enviado de lord· Pulmerston estaba muy lejos de ser como pretendi11, sucesor de los após-· toles y enviado de Jesucristo· bien sentía que el nuevo enviado ~o era' del número de aquellos que encnrga.:.. dos por el Salvador de predicar el Evan-· gelio a toda criatura, y de iautizarlas e1i el, ~omúre del Padre, y del Hijo y del fa.. · piritu Santo, marchaba11 á cumplir sn mision, habiendo renunciado antes · il todo· Jo que poseian, negándose á sí mismos, y crucifi<'ando su carne, para confesar & Cristo crucificado. (Continuará.) Por todo lo no firmadolGNACIO FJmNANDEZ. ANUNCIOS, 1.:WTERESA.~TE. Se_ an~ncia que ~e ha principiado lél p,ubhcnc,~n de la importantísima obra LA POLEM!CA R~LrGIOSA'',escrita por el Iltmo. senor Obispo de la Diócesis Dr. D. Juan Ambrosio Huerta, la cual se dara á luz en cuarto mayor, ,teniendo como unas trescienta'5 pá~inas; invita- ~os á los que quieran tener esta mag-- mfica obra, para que se suscriban en la Imprenta «La Iglesia Pouefia», donde s~ les pondrá al corriente de las condiciones de la suscricioa. IMPRENTA "LA IGLESIA PUNEÑA" DE MARIANO C. ])IARTINXZ.

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