AÑO IV. PUNO, l\lARZO t t DE t 870. N.º f07. -lml!!!!!l!!l!!!!!!!ll!l!!!!!!!!!!l!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!l!!!!!!!!!!!!!!!!!"!!!!!!!!!!!!!l!!!!!I!!~--~~~~-~-~~~~~-~....,.- /S?A-~)±?± Puno, Mario H de 1870. Asi como para el cristiano, es la celestial Jerusalen su mas halagüeña esperanza, el consuelo de las a- :fl.ixiones y angustias que lo oprimen en el valle de lágrimas de la ·vida, es el portico de esa mansion de hienavenluranza el que lo espanta, sin que los justos tembres que infunde escaseen aun al justo: sí, es la muerte que llena de angustias, sobrecojiendo al ánimo mas esforzado, aun con solo su recuerdo, En ese tránsito del tiempo á la eternidad, hai mucho de lúgubre que aterroriza; y si en la peregrinacion de la mortal existencia no se ha atesoTado un caudal competente de buenas obras, nada es mas cierto que en la gran hora de la muerte, no hai auxilio humano que valga. ¡Oh aterradora consideracion ! Padres, hijos, hermanos, parientes, amigos, riquezas, honores, y lo mas amado y valioso, todo es impotente para salvar de ese trance , en que se vé sin remedio las cosas como son en realidad, y uno mismo Líene que esclamar mal de su gradoquali's vi"ta, flnis ita:_:__la muerte de] que sigue las vías del Señor, es agradable á los ojos de Dios, y pésima la del miserable pecador. Imposible sería trazar algnnas líneas sobre la mas dificil y última circunstancia de la vida huma ria, y no puede haber pincel pue copie ese cua - dro con todos sus coloridos, siendo nosotros mucho menos aptos para tan ardua empresa. Nuestro propósito se reduce por ahora, á insinuar la especial iotercesion que ante Dios goza el Patriarca San Jose para la hora de la muerte, y con tal fin invitamos la asistencia á la Iglesia Catedral, donde se le hará la setena desde el día 12, haciéndosele su fiesta el 19, que es el día consagrado para su festividad. ¡Ojalá muchos y muchísimos saquen el fruto de esos pi adosos ejercicios, muí particu1al'mente para el fin de la presente vida! 'u:. 1-~l:1-1... tu~ . . . ~ ~ i ~ ' ·¡ • , PERIODICO SEMANAL~ 1A1 t 424MB • 0- • A: ORGA NO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE. LA· DIOCESIS, Insertamos á continuacion el convite qne circula en papeles sueltos, parque nuestro interés y anhelo es la salYacion de las almas. Depositario JOSÉ Del arca de nueva alianza, Guardian de nuestra esperanza Y de nuestra dicha fuó; Y si aoim&da la fé Al hijo y la madre llama, No es mucho, si tambien clama Al que, por lal relacion, Merece toda alencion De q11ien los bienes derrama. Motivo tan racional C~n el que un deber se llena, Le :repara una setena Y fiesla en la Catedral: A esta práctica especial Un devoto te convida, Porque en las horas de vida, Por tu plegaria y fervor, Te ganes un protector Para tu final partida. Puno, Marzo 8 de 1870. FÁBULA SEGUNDA. Érase un Leon del mas soberbio Lono De indornila cen iz, y de un rujido Atronaba las sel\'as y montañas DcjanJo á sus iguales aturdidos. Supo, mas no se sabe por qui, causa, Si fué por un soplon qne le rlió aviso, Si por contar acaso con mil ojos, O el olfato tal vez mui esquisito; Supo, se dice, que en un valle ameno Y que no era, por lei, ,le su dominio, Un cordero con otros celcbral,an Una tiesta de grande regocijo. Como es de suponerse, en una junta De corderos tau mansos y sencillos La presencia ele un Leon convertiría En duelo sin remedio lo fcslivo . Por esLo, Jy porque estraño le juzgaron Sin voz, ni vulo pues, ningun aviso U i11 vi tac ion le enviaron, lo que en su alma, Si la tuvo, profunda hericla)e hizo, Porque advierto qne estaba aroslumbrado A que ninguno diera salto, ó brinco, Ni de presa tomada dispusiera, Sin darle parte en comedido oficio. Y aunque el hecho, segun graves autores, Dererho nunca funda, él persuadido Plenamente se hallaba de que en todo Su volo era preciso requisito. Molesto porque siendo el sobe rano De las selvas, los bosques y escond rijos Con aire desdeñoso le trataban Los corderos, para ¡,1. por cslo, altivos, Hesol \'ió hacer de varios animales Que siempre le eran fieles y sumisos Una junta en que Lodos el-pusiesen De la soberanfa los principios. Ai loLo convidó de su conllalll.a, Al cRballo, A la zor ra, al basilisco, Al mono, y á otros mas, que sin escusa Dejaron su guarida ó domicilio. Estando congregados, no con menos Magestad que Alejandro, o que Dario, Su vo:-. ·un trueno, su mirada un rayo. (Perdone Olmedo que h Simon lo dijo.) - Os he llamado, amigos, porque quiero Conocer la estcnsion del mando mio, Y el daros una queja en este día, Pronunció así con temeroso grilo: Mirad en aquel valle, que aunque estenso Se encuentra sin di pula en mis dominios, Y que llega hasta allá, sin fuerza alguna El terror sin igual de mi rujido, Pues bien en él, celcbranse sus fiestas Sin que se solicite mi permiso, Sin que en persona, ó por apoderado Inlenenga en sus juntas y parlielos: Hacen sus reuniones: dan mandatos, Promulgan leyes: dictan sus edictos, Y todo cslo con gran independencia Sin ponerse de acuerdo antes conmigo: ¿Y sabeis quir.nes son los que se atreven A negar mi poder y scñorio? Si os declaro su nombre, mui bien creo Que quedareis del torio confundidos. Pues sabetllo sí, son unos corderos Animales sin garras, ni prestigio, Que si viven, lo cleben a ml solo Que me muestro con ellos compasivo. Sabiendo JO vuestra alla inteligencia, Que en esto de gobierno sois peritos, Que sois celosos de mis privilegios, Y mirais por mi honor y poderío; E pero que me hableis, y siu rodeos, Si en ello no se folla al poder mio, Si quien asCprocede, no merece Sufrir de mi furor, pena ó castigo. -A eslo, se eriza, y se le\'anla el lobo Que era en tales disputas mui ladino, Que Lenia en las uñas a Licurgo Yen su lengua las furias del abismo: ¿Quién lo duda, señor, replicó luego Con grave tono, con horrendo grito: Si sois ilimitado en \'uestro imperio Y todo se halla á vos Já sometido? Si de Oriente á Poniente vueHras leyes Son respeladas, no se da algun sitio, Ni cosa alguna que no caiga al punto Bajo vueslra inspeccion, y \'uestro tino: La fieras de estos bosques han confiado A vos su proleccion y sus deslinos, Y os toca defender pues sus derechos Contra avances de algunos atrevidos: Soi so de parecer que a esos corderos Les negue,s al momento vuestro auxilio, O en ellos vuestras garras soberanas Se cebeu y los hagan mil añicos¡ Eslo pale el honor de rnestro imperio: Lo reclaman las leyes y principios: Conse rvarei s ileso a todo trance Asi el cargo que a \'Os han conferí Jo. -El caballo que acaso recelaba Servir de pasto al lobo fementido, O á la \'Oracidad Lan insaciable Del monarca fero1., dijo sumiso : Snñor, si presa, ó si cebada tengo, Es oLsequio que os debo, y si replico, Me espungo á disgustaros yu quedarme Por Lanto de mi presa dcsliluido: Me adhiero á lo opinado por el lobo, Y ni coma, ni punto añado, ó quilo Al discurso en que deja bien probado Qlle sois el sobera110 de e~tos sitios. -Al lobo y al caballo, P ñadió el mono, Sin discrepar en nada, en Lodo sigo: -Y yo Lambien, la 1.0rra, que no quiero Que se os de de molestia algun motivo. -Ladró el perro, bramó tambicn el toro, El as_no rebuznó, dió su relincho El caballo igualmente, J todos, todos A su manera, en natural instinto, Dieron su asenlimienlo, haciendo votos Porque del Rima a( apartado Nilo Al Leon en todo se obedezca y calle, Y á los corderos se bagan mil añicos. Y esle con un rugido dió las gracias, Y sacudió la cola, como indicio De que Jª la sesion se Jevanlaba, Pues que el asunto habíase concluido. Terminóse la junta; y al marcharse Dijo el lobo al caballo que en relinchos Su alegria moslraba, no con viene Refular al que Liene algun dominio, Y menos en favor de quien no puede Sacarnos una vez de algun coníliclo, Como son los corderos, que he jurado Por cuantos modos pueda, consumirlos. -S\, dijo el relinchanle, porque fuera E ponerse a perder lo conseguido; -Asi es, la zorra prosiguio, la regla Que en Lodas ocasiones siempre sigo. Por no perder la gracia del potente Que pide una injusticia, hai individuos Que infringen el deber, y se hacen sordos De la concien c al incesante grito. o. z. yz. SECCION OFICIAL. R. P .-Vicariato General encargado del Gobierno Eclesiástico y Provisoría de la Diocesis.-Puno, á 16 de Setiembre de 1869.-Al Maestro de ceremonias, PresbUero Don Felipe Cabrera.-Habiendo quedado vacante la secretaría del Cavildo Eclesiástico de esta Diócesis, por renuncia que ha hecho de ella el que la desempeñaba; hemos tenido á bien nombraros, como os nombramos á vos el Presbítero ;D. Felipe Cabrera, por tal secretario del V. Capítulo, para ~ue desempeñeis provisoriamente dicho ?argo con el salario mensual de diez pesos, que recibireis de la fábrica. En cuya virLud, os ?1andamos q_ue, anLes que comcnceis ~ usar y _e1ercer el insinuado ofic10, haga1s el juramento de fidelidad acostumbrado, y procedais á haceros cargo del archivo, conforme á lo ordenado en el capítulo 19 de la Regla Consueta, bajo de inventario formal y prolijo.-Dios guarde á U.- José .Di·onisio Huerta. R. P. - Vicariato General encargado del Gobierno Eclesiástico y Provisoria de la Diócesis-Puno, Setiembre 23 de 1869.-Al Señor Vocal de la cofradía del Santísimo Sacramento, Canónigo D. D. Mariano Ramos.-S . V.-Pongo en conocimiento de US., que cumpliendo con una de las atribuciones que me concede por ahora el Reglamen Lo de la hermandad á que pertenecemos, le he elej ido á US.
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