p~ocurare cumplir con tan honroso y distinguido cargo. Aprovecho la nueva oportunidad, que todavía se me presta, para aseg.turarle, como siempre, mi profunda , gratitud, y la sinceridad de mi 11espeto. Dios guarde á US. Iltma. Josft Drmnsro HUERTA. REPÚBLICA PERUANA.- Vicar,•iato General Bncargaclo del Gob1;erno Jlcles1;ástico y Provúorü1 de la .Diócesis-Puno,Agosto4 de 1869 Al Sr: Vicario Foráneo de la provin- ·cia de ..... . S. V. F. Como el Jubileo Santo ultimamente concedido á todo el Orbe Católico por nuestro Santísimo Padre reinante Papa Pio IX, debe ganarse en todas las parroquias de esa su comprension, en el tiempo q' á cada uno de los curas le sea mas con - veniente deiignar, no obstante del q' se indica en la carta pasloral que el Iltmo. Sr. Obispo de la Diócesis con motivo tan gl~rioso ha dirijido á los'fieles, cuya salud espiritual y recta direccion le está encomendada; remito á US ...... ejemplares de dicha carta, en la que va inserta la version de la encíclica del Santísimo Padre con un lige;o progr"ama de las distribuciones religiosas que se han hecho en la Iglesia Catedral, para qu'e se sirva repartirlos á los párrocos de su dependencia, con el enunciado objeto. Envíole asimismo ...... ejemplares . de Bulas de la Santa Cruzada, y .... otros de las de indulto, con el fin de que di~tribuya US. á los párrocos de su· comprension, en el número que crea competente para sus feligresías, cuidando de recojer las limosnas que erogaren por ellas, y cuyo producto 1.ntegro se servirá remitirme oportunam,ente. Acompaño tambie:a a US. dos ó trr.s cartas pastorales de despedida del Iltmo. y Reverendísimo señor Obispo de la bi6cesis, e-on el designio d~ que las circule sin dilacion de tiempo ,.pára el conocimiento de todos. Dios guarde á U. Jost DroNISIO IIuEUTA-(firmado), REPÚBLICA PERUANA.- vi·car1;ato General encargado del Gobi"erno Eclesi·ástico y Prrovisorato de la .Diócesi·s.-Puno, Agosto 5 de 1869. Al Sr. Vicario Foraneo de la provincia de ..... S. V. F. El Iltmo. y muy Reverendísi~o Sr. Obispo de la Diócesis se ha servido dar el Edicto que en número de..... ejemplares euvio á US. para que reparta á todos los curas de su dependencia, con el especial encargo de que despues de publicarlo en Mis~ de doctrina, lo fijen en la puerta de su Iglesia, á fin de qué todas sus feligresías queden inteligenciada.s de su tenor para su puntual y exaét9 cumplimiento. LA IGLESIA PUNEÑA. Ha servídose igualmente dictar el auto que sigue:- ccPalacio Epis- »copal de la Dioeesis.-Puno, Julio l) 31 de 1869.-Siendo de absoluta >) urgencia proveer á la _subsistencia >)de • nuestro Seminario Conciliar; >) venimos en ordenar, como ordena- >> mos, que todo parroco moroso en >) pagar por dos meses la pernion a- >) signada al Seminario, sea removido >> inmedjatamente del beneficio, é )) inhabili Lado para obtener cual-. >> quier otro, entretanto no chancele »sus cuen~s; quedando encargado » del fiel y exacto cumplimiento de >> esta resolucion nuestro Provisor y >) Vicario General, tan pronto como >) se lo anoticie y exija el Rector de >) nuestro Seminario, al que lo te- ,, nemas plenamente autorizado para » el arreglo interior y exterior del >) Colegio.-EL 0BrsPo.-Por man- >> dato de S. S. Iltma. el Obispo mi >>señor. - Frcmcisco Ruiz. -(Secre- )) tario))). Lo que t rascribo á US. para que circule á los párrocos de su comprension, á fin de que arreglando sus procedímien tos á su con tenido, no den lugar á desagradables resultados. Dios guarde á US. Jost D10Nrs10 HmmTA,-(Fi"rma-do.) DiócEsrs DE PuNo.-Secreta1·i"aEpiscopal de la .Diócesis.-Puno, Agosto 24 ele 1869. Al presbítero Dr. D. Manuel Zúniga, Capellan del Hospital de San Juan de Dios de esta capital. · S. S. el señor Vicario General encargado del Gobierno Eclesiástico, ha recibido con harto sentimiento de su corazou católico la nolicia de que en el Hospital de S. Juan de Dios, aun se continua haciendo uso del sebo para el alumbrado de las misas que allí se celebran. Tal contravencion á lo dispuesto por S. S. IHrmi. el Sr. Obispo de la Diócesis, no debe ser tolerada por el que en fuerza de su compromiso y el cargo que desempeña, debe cuidar de que se cumpla todo lG ordenado para la decencia y solemnidad del culto. .. Por esto, me prescribe que haga presente á U. la obligacion en que está, como ~apellan que es de aquella casa, dt empeñarse en que se observe la iisposicion qne prohibe el uso del re bo para el sacrificio, y de oponerse al que sin ser de su competencia quiera arreglar o establecer lo contrario. Me cabe 1a honra de comunicár-· selo, y esper) de su celo eclesiástico que dé cum?limiento á dicha disposicion, cor: la rectitud que le distingue, sip. car lugar á nueva intimacion á e~te respecto 6 á que la autoridad ecl~si.ástica adopte mas enérjicos proc+dimien tos. Dios guarce a U. Frarcisco Ruiz.-(Secretario). DrócEsrs DE Pu o.-Secretari"a Episcopal-Pww, Agosto' 26 de 1869. Al ~r. Cm::.?~~o Rector del Se~inar10 Conc1hai.· de San Ambrosio de esta ciudad\ S. C. R. En cumpÍimiento de lo dispuesto por el Iltmo. Sr. Obispo de la Diocesis, y de órden del señor Viéario Gefteral, me cabe el honor de remitir á US. el cuadro de las doctrinas del Obispado, con la nó~a de los curas que las sirven, espec1ficacion de las pensiones que deben pagar, y las demas circunstancias que US. se sirvió pedir de esta Secretaria para ~·reglar segun ellos los procedimientos de la Sindicatura del Seminario que acertadamente dirije. Se me hace preciso decir á US. que con esta cornnnicacion oficial, le tengo remitidas cuatro, de las que aun carezco de la constancia respectiva de que han llegado á sus manos, para el archivo de esta Secretaria. Dios guarde á US. Francisco Ruiz. -(Secretario). DIÓCESIS DE PuNo.-Secretaria Episcopal. --Puno, A.r¡osto 31 de 1869. Al Sr. Canónigo Rector del Seminario Conciliar de San Ambrosio de esta ciudad. S. R. El señor Coronel Prefecto del Departamento, recibida la trascripcion que el señor Ministro de Gobierno le hace de una circular del cosmógrafo mayor de la Republica, con el objeto de que por medio de las autoridades políticas, eclesiásticas y militares, remitan al Ministerio del ramo todos los datos necesarios para la formacion" de la <(Guia del Perú)) , se ha servido tambien trascribirla á la Vicaria General de la Diócesis, á fin de que en la parte que le respecta se digne satisfacer esta exijencia de la Administracion publica. Como entre las razones que se piden se en<mentran comprendidas las del Seminario, cuya direcciou está sometida al acierto y feliz Lino de US., me encarga el señor Vicario le comunique lo trascrito por la Prefectura con motivo de la predicha circular, para que se sirva enviar los datos que se exijen, con la advertencia de q' no estén solo limitados a la razou mas ó menos exacta de los empleados, sino que deben contener dalos estadísticos, segun lo reclama el cosmografiato con el laudable in teres de que la obra sea la mas completa, llenando as1 el vacío que se ha experimentado en las anteriores. Espero, pues, que US. haga por tanto, la remision de las razones pedidas del modo que se le indica, y a la mayor brevedad, pues que la precitada obra, debe ver la luz' pública en el próximo Diciembre, lo que no se lograría si se retardaran los datos. Dios guarde á US. Francisco Ruiz.-(Secretario). (Es cópia fiel. - ) José R. Candela. (Oficial 2. º) INSERCIONES. CJONFERENCIA. PREDIOA.DA. EN VIENA, EN LA IGLESIA. DE LOS ESCOCESES .llaríaaBernardo Bauer. lJe _la itnidad de la Iglesi·a. (CONCLUSION.) lll. H~ce ya algunos añ.os que yo tambieo, humilde peregrino de la fé, yo fui al centro de la unidad, para, como San Pablo se espresa en su viaje a Jerusalen, ver á Pedro, Videre Petrum, y para darme el espectáculo mas perfecto que el hombre, .que el cristiano, que el sacerd'ote sobre todo, pueda tener aquí auajo, el de la ...-erdad, á fin de hacerse mas fuerte para defenderla, mas elocuente para contarla, mas ardiente para amarla, mas dispuesto á morir por ella. Ya las maravillas de la antiguedad. los tesoros del arte, los esplendores del pasado, los prodigios del presente y las profecías del poi-venir habían pa~ado en procesion majestuosa, á mi vista admirada y ofuscada. Estaba saciado, y sin embargo, tenia hambre; habia bebido y sin embargo tenía sed. Mi vista no babia aun apercibido a quien yo habia venido á ver; Videre Pelrum. Mis oidos no le habían oido aun, mi corazon no habia latido aun cerca de ese corazon, donde se agita con la vida sobrenatural de doscientos millones de almas, la vida de Jesucristo. Un dia, bajo las bóvedas de un templo, de que se ha dicho poco, llamándole la basílica del género humano, me encontraba, como una ola perdida en medio de un Océano que se mantenía en espera, al lado de los delegados de todas las naciones, con los embajadores de todas las potencias; con los obisp·os de todas las potencias, con los obispos de todas las iglesias, en el seno de una asistencia, en fin, q' puedo llamar sin fatuidad y sin hipérbole, lo mas escogido del género humano. Esta concurrencia ilustre parecia aguardar alguna cosa, y parecia buscar en medio de las maravillas sin numero que se encuentran en aquella nave incomparable, _una maravilla que no se veia aun. Derepente las puertas de jigante se abren; un cántico que no se parece sino á él mismo, entona la grande afirmacion de la unidad: «Tu es Pelrus: tú eres Pedro.» Y llevado mas aun que por brazos de ·carne, por el soplo conmovido de cien mil pechos, avanza en medio de la humanidad prosternada, en la persona de sus mas ilustres representantes, el monarca universal de las conciencias, el Rey de las almas, el Pontífice romano. Ya había visto pasar á Dios en su gloria en la tierra. Nada mas grande, pero algo mas dulce me estaba reservado. Siento como vuestros corazones laten á la par que el mio, para no dejarme llegar al placer de abrirle delante de vosotros . Algunos dias despues estaba en el Vaticano á los pies de ese anciano, ante el cual los reyes del mundo doblan la rodilla para levantarse mas grandes que antes de arrodillarse. Despues de haber besado sus piés con ese indecible amor del q~e sabe que Dios ha muerto por él y sabe tambien que besando los p1és de ese hombre, el cristiano está tan cerca de Dios como es permitido á la criatura desde aquí abajo, levanté los ojos. ¿Có~ mo deciros lo que vi? No ceñía su frente la triple corona; ninguna pompa mundana rodeaba su persona, pero en su rostro (como desafío a la naturaleza á que forme otro esculpiendo en él igual ras(Yo de dulzura angélica y de majestad ~ob~rana), y sobre su cabeza blanca, _ví el _peso s«grado de 18 siglos de gloria.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx