La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO IV. PUNO, FEBRERO 9 DE t 870. N.º t04. f - --- ------ --- .€ tt ~-Jglcsitt f nntñtt.. ,. , Ja ~Iglesia ~ uncñrt. Puno, Febrero D de 1870. La Iglesia católica, amiga y protnovedora del progreso, nunca dejó de contribuir eficazmente a la realizacion de los adelantos, así intelectuales, morales y materiales; por eso, siempre acude por sus ministros á dar la importancia de la influencia religiosa a las obras de los hombres, para hacerles comprender, q' en lo mas grande y lo mas insignificante deben buscar la felicidad de la vida futura, y que todo progreso que se aparta de tan noble fin, es bastardo. Hé aquí, por qué no le es indiferente cualquier empresa, como no le ha sido la colocacion de la piedra fundamental del camino férreo que debe atravesar nuestra cordillera de los Andes. Esta solemnidad fué iniciada el" 29 del pasado mes, con la bendicion del Illtmo. Señor Obispo de Areqnipa Dr. D. José BEmedicto Torres, cuyo discurso insertamos á continuacion. «La Iglesia Puneña)), que ve en el notable acontecimiento de la inauguracion del trabajo de la via férrea de Arequipa á esta Ciudad, el porvenir del Departamento, se felicita henchida de gozo, y hace votos porque el cielo colme de bendiciones al Jefe del Estado y á todos los cooperadores de tan benéfica y colosal obra. Señor 1\Uuistro:-He 'l_elcbrado la augusta ceremonia de benúecir la primera piedra que ha de servir de base al ferro-carril que uuira á Arequipa con Puno y Bolivia, y mas tarde con el Cuzco, y quizá tambien con el Atlántico, entablada que sea la navegacion de los ríos tributarios del Amazonas, a fin de que el Señor que formó el magnífico palacio del mundo constituyendo a! hombre el Rey de la creacion, ese Señor, repito, de quien desciende todo bien perfecto, derrame sobre nosotros las gracias del cielo, llevando á un término feliz la obra monumental que se continua en el Sur de la República. No he hecho una cosa nueva, sino lo que se ha practicado desde los tiempos mas remotos. Moisés bendijo las aguas saladas de Mara y las convirtió en dulces. Eliseo bendijo y purificó las fuentes de Jericó. Tobías bendijo la camara nupcial y arrojó de ella á los demonios. Nuestro Señor bendijo los cinco panes y los dos peces de que alimentó á una crecida muchedumbre; bendijo á los niños; bendijo y ofreció a su Padre c~lestial antes _d~ la cena, el pan y el vmo que convirtió despues en su cuerp~ y sangre. Segun esto, ¿qué de admirarse es que la Iglesia, protectora de las obras del ingenio y del talento y depositaria fiel del poder de Nuestro PERIODICO SEMANAL ORGANO OFICIAL DEL GOBIER,NO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, Señor J esus, bendiga por medio de sus 1\Iinistros los campos, las sementeras, los palacios, las naves, los ferrocarriles? Todo está en el mundo bajo el poder de Dios, y es mui natural implorar el auxilio y amparo que Él solo puede dar. Colocado el ferro-carril bajo la proteccion del cielo con la bendicion de la Iglesia, debernos esperar que termine cou feli0idad y llene sus importantes objetos. Desde que principie la obra, se obtendrán beneficios, porque en ella se emplearán miles de trabajadores, y no esperimentarán escasez sino los que no estimen la virtud del trabajo, y los que se esfuerzen en desconocer que el hombre nació para el trabajo como el águila para volar, y que esta condenado á comer el pan con el sudor de su frente. Concluida la obra, el viaje á Puno será de horas, porque la fuerza del vapor vence las distancias, sin el cansancio, sinsabores y fatigas que de otro modo se sufririan: los cultivadores de los amenos valles que se esconden tras de los Andes, y que producen valiosos frutos, encontrarán como trasportar á otros lugares y hacerse de lo que ellos necesiten con economía de tiempo y de gastos: aun el apacible indígena que vive en la intemperie de la cordillera en compañia. de sus llamas, pacochas y otros ganados, saldrá de su letargo al penetrante silbido de la locomotora, y se p~ndrá de pié para esperar quizá alli mismo sus productos ó llevarlos á otros mercados. A este teno.r surjirán otros beneficios que el tiempo ira desarrollando. Entretanto, lo que nos conviene es la paz, por_que sin ella nada se puede hacer. llaJo de su sombra bienhechora ~a_brá inmigracion de ge~te laboriosa y ut1I, y los caudales públicos se invertir~n ?n bien de la nacion, segun se esta viendo y no en instrumentos de destruccion y matanzas como ha sucedido ~u é~ocas 110, mui lejanas. Seamos pues rnfatigables en pedir al Señor el bien inapreci_able de ~a paz, alabarle y darle rendidas gracrns por haber inspirado á S. E. el Presidente, el pensamiento sublime de cruzar el centro, Sur Y Norte de la República con caminos de fierro, á fin de hacer á los pueblos el mayor bien posible, infundirles amor al t_ra~ajo y formar con los capitales q' se rnviertan una renta estable y segura. Alabad al Señor todas las gentes, alabad al Señor todos los pueblos.-Laudate Dominun omnes gentes, laudate e~n omnes populi. Que la Providencia, sefior Ministro nos dé vida para volver á reunirnos' terminada que sea la obra con el fi~ de ?dmi_rar los esfuerzos y el trabajo del mtehgente Sr, !Heiggs. SECCION OFICIAL. Tercera / @e11lon pubUca celebrada en 3 de ~etlembre de 1808. En la Ciudad de Puno, á los tres días del mes de Setiembre, año del Señor de mil ochocientos sesenta y ocho, y prévia la celebracion de siete sesiones privadas, en las que fueron aprobadas las restantes Constitaciones Sinodales, el Iltm. º Sr. Obispo vestido con capa magna, el Cabildo Ecleciastico, el Clero compuesto de los mismos señores que concurrieron á la segunda sesion pública y el Colejio Seminario, se encaminaron á la Iglesia Catedral de San Carlos. Llegados á ella, el Iltm. º Sr. Obispo asistió de medio pontifical á la Misa del dia, qne fué celebrada por el Venerable Dean Dr. D. José Dionisio Huerta. Terminada ésta, el Iltmo. Sr. obispo, cambiados los paramentos blancos en rojos, se dirijió al centro del Altar mayor, donde sentado en un sillon, mandó se pasára la lista respectiva, á la que faltaron los señores Curas, D. Marcelino Cespedes, con licencia-D. José Jesús Renjel, con licencia, y D. Tiburcio Lovaton, sin aviso. Luego se siguieron las ceremonias prescritas por el Pontifical Romano en la Rubrica Ordo ad Synodum. R. IJ1:e terti·a: concluidas las cuales el Iltm. 0 Sr. Obispo, manifestando que no era posible leer todas las Constituciones Sinodales, ordenó que se leyesen los títulos en que se espresaban las materias de que se ocupa cada una de ellas: lo que se hizo en efecto por el Lector que dió lectura á ellos desde el púlpito, así como tambien á los «casos reservados>> ; y declaró que el Arancel del Obispado del Cuzco era el vigente en esta Diocesis, igualmente que los señores Curas Dr. D. Lucas Toro, Vicario Foráneo de la provincia del cercado de Puno - Dr. D. Bartolome Aguirre, de la provincia de Azángaro -Dr. D. Andrés Lasteros, de la provincia de Caraba ya - Dr. D. Marcelino Céspedes, de la provincia Baja de Lampa-Dr. D. Faustino Daza, de la provincia Alta de Lampa-Dr. D. Manuel Estevan Lasteros de la provincia de Chucuitoy Dr. D. José Maria Montes de-oca de la provincia de Huancané, continuasen desempeñando los mismos cargos. En seguida, á peticion del Promotor, dispuso igualmente que por las faltas cometidas por el Cura de la Doctrina de Santiago de Pupuja, quedase suspenso de oficio y beneficio y excardinado de la Diócesis; respecto á los que encontrandose en esta Ciudad no habim:. asistido á las sesiones del Sínodo sin excusas justas, los penó con ocho dias de suspension de oficio; y en cuanto á los que habían dejado de concurrir al presente Sínodo, ordenó que, suspensos de oficio y beneficio, se presentasen ante el Diocesaano, en el término dela distancia. Últimamente, declarandose por clausurado el Primer Sínodo Diocesano Punense; dada por S. S. Iltm. ª la Bendicion solemne y depuestos los paramentos pontificales regreso á su Palacio Episcopal con el mismo acompañamiento y en igual órden en que se dirijieron á la Catedral.-Yo el Notario del primer Sínodo Diocesano Punen• se.-Manuel Montesinos. REPÚBLICA.PERUANA.-P-rovisorato y Vicaria General de la Diucesis.-Puno, Ju• lio l. 0 de 1869. Al Cura de San Sebastian de Zepita Don Juan de Dios Valencia. s. c. Habiendo quedado vacante la Doctrina de San Pedro de Huacullani por separacion del que la servia accidentalmente y por haber pertenecido como viceparroquia que fué ántes de una de esas doctrinas; hemos tenido á bien encargar á U. su asistencia, para que la sirva en calidad de Párroco interina, con la pension de 1O ps. mensuales aplicables á la fábrica de su Templo que se halla en estado de refaccion: en su virtud, procederá U. á recibirla dentro del término de la distancia, y bajo inventario formal y prolijo que practicará U. por ante las autoridades locales y vecinos notables del distrito, dándonos cuenta oportunamente de su resultado. Dios guarde á U. JosÉ DmN1s10 HuERTA.-(flrmado). DIÓCESIS DE PuNo.-Secretaria Epi!.copal. -Puno, Juli'o 1.0 de 1869. Al Sr. Cura In ter de la Doctrina de la Asuncion de Chucuito. s. c. I. Estando señaladas por las Sjnodales del Obispado las fiestas denominadas de tabla, con determinacion de los señores sacerdotes que dAben predicar en ellas; y siendo una de las mencionadas la del 19 de Julio, día del triunfo de la Sant:J.sima Cruz, eu que le" toca á U. pronunciar el sermon, me es necesario, por advertencia de S. S. Iltma., hacerle el recuerdo de este deber, á fin de que se prevenga debidamente para el precitado dia, y evitar que las atenciones de la Doctrina le distrajgan lal vez, dándose luga~

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