La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

,.,, LA IGLESIA PUNENA. ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ de la que no puede, no debe esperarse nrtilleria hechas por los castillos de San Fiscal que el Jefe del Estado vea establecida en Puno una autori'dad superior á la nacional, que pre~nde domina1· y avasalla1· las conciencias para hacerse independiente de heclio y á, todo trance. La Iglesia, como independiente que es, ejercerá siempre su autoridad con independencia en órden á la salud eterna de sus hijos, no es que quiera usurpar las funciones del poder temporal; y la autoridad nacional de q' hace relacion el señor Fiscal es la temporal, á quien pretende encelar contra la Iglesia. Ambos poderes son independientes, teniendo sus procedimientos demarcados por el objeto que les concierne, y nunca la Iglesia usurpo las funciones del poder temporal, siendo este mas bien el que en todo tiempo ha tratado de imponerla con el empleo de la fuerza bruta. Baste por ahora, mas solamente le diremos al señor Fiscal, que las leyes, que quiere castiguen á la autoridad eclesiástica de Puno, son humanas; entre tanto hai tambien leyes divinas y eclesiásticas que castigan á los que osan llamar atentados los procedimientos justos de la Iglesia, sin que de su accion se pueda eludir ninguno y de Dios se pueda reir un patronatista. por un instante los varios y encontrados intereses que lo preocupan haya vuelt:> sus ojos hácia Roma de donde espera algo, aunque ignora el mismo si teme ó espera; cada cual vé el presente Concilio bajo el prisma que tiene delante de los ojos, (Continuará). LIMA. Correspondencia especial de ,,La Iglesia Puneña" SEÑOR DIRECTOR: Un gran acontecimiento, qoe se aparta en mucho del orden comun de los sucesos, preocupa hoi la atencion del mundo entero: hace largo tiempo que la sola posibilidad de su realizacioo, empezo á agitar los diversos círculos que se disputan el dominio del mundo; cada cual á su manera ha pretendido preparar la opinion y, aun algo mas, muchos han prejuzgado un hecho antes que se realize A fin de llevar á buen término el plan que se proponían realizar, Ja mentira, la calumnia y aun el ridículo absurdo, han servido de armas con mayor ó menor éxito para influir en el ánimo de los incautos e ignorantes, dispuestos siempre por sus especiales con• diciones á dejarse llevar por todo viento de doctrina; estos apóstoles de )a impiedad y del error,siguiendo incansables la funesta maxirua de un filósofo tristemente célebre del siglo diez y ocho, insultan sin temor la sociedad• arrojando en su seno la mentira que siempre deja algo, como dice el filósofo citado; feliimente estamos en una época en que es harto dificil oscurecer la luz que arrojan ciertos hechos, por la cual no es muí dificil, para aquellos que de buena fé buscan Ja verdad, encontrarla en medio del choq,ue que producen tan distintas opinio,nes. Y11. habra:o. adivinado ciertamente nuestros lectores que el hecho de que aquí tratamos, es el Concilio Ecuménico convocado en Roma para el ocho del próximo pasado Diciembre por el gi:ande é inmortal Pontífice Pio IX; ciertamente se comprende mui bien · que en presencia de un acontecimiento de tal lllª$nitud, el 4uivcrso entero, olvidando ímproba y hasta imítil seria la tarea de consignar aquí todos los errores y especies calumniosas q' con ocasion del Concilio han lanzado al público órganos mas ó menos autorizados de la prensa Europea, sin duda con el objeto, ya lo hemos dicho, de prevenir en mal sentido el ánimo de aquellos que no tienen mejor maestro de sus opiniones que el pe• riódico; y es triste confesarlo, los periodistas de América no han tenido el menor empacho para reproducir estas opiniones, engalanando las columnas de sus diarios, como el gavilan de Ja fü)fola; pero apesar de todo los pronósticos han salido fallidos y la reunion de la Ilustre Asamblea ha tenido lugar el día de su convocacion, apesar de los temores que muchos han manifestado, de que las grandes poteQcias opusiesen obstáculos á esta reunion, por la especial circunstancia de no haber Fecibido invitacion particular, como en otras ocasiones ha tenido á bien hacerlo la Iglesia; no ha sido así, y tan lejos de eso podemos citar las palabras de dos soberanos que dan á entender bastante su opinion acerca de este grande hecho. Víctor l\lanuel Reí de Itália, en el discurso que se leyó por su mandado en la apertura de las cámaras dice: "He tenido á bien no impedir la marcha de los obispos de mi reino al Concilio de cuya ilustre reunion debemos esperar la paz.,. El emperador Napoleon en igual circunstancia, exponiendo las razones que existen actualmente para expresar un porvenir mejor, sefiala el Concilio Ecuménico como un poderoso elemento -de bienestar futuro y ·una garantía de paz entre los Gobiernos y la Iglesia¡ hai mas todavia, se acaba de publicar en Francia el libro amarillo, ó sea la correspondencia del l\Iinistro de Estado, Se hace en el li- · bro una declaracion importante con respecto al Concilio Ecuménico. Dice que este cuerpo se halla fuera de la éjida de las potencias políticas, y que por eso ha resuelto el emperador no hacer uso de su incontestable derecho de intervenir en las deliberaciones del Concilio; conducta que ha sido aprobada por todas las potencias católicas. Algo mas podemos decir: la alfombra que tapiza el pavimento del salon conciliar, magnífica y del costo de 30.000 soles, ha sido obsequiada por el Reí de Prusia Soberano protestante: algo se desprende de todos estos hechos y legítimamente podríamos reducir de ellos numerosas reflexiones que pondrian bien de manifiesto una verdad que sist~maticamente se ha tratado de oscurecer, y es la de que los hombres verdaderamente pensadores lian opinado acerca de la reunion del Concilio Ecuménico de una manera bien distinta de la que el comun de órganos de la prensa periódica . El Concilio, para los que piensan es un gran hecho, es la manifiestacion mas es• pléndida de la vida, fuerza y unidad de la Iglesia Católica,Apostólica,Romana; es no solo la reunion de los obispos asistida por e! Espíritu Santo, sino tambicn una ilustr e rcun ion de horuLrc~ sitLios, riada que no esté en armonia con las Ángelo y del Monte A ventino . verdaderas necesidades de la Iglesia y El Padre Santo, gozaba de la salud de la sociedad: sin acudir á otros me- mas completa. dios nos bastan para hacer esta afi.r- Las galerias del salon consistorial esmacion las luces de un sano y recto cri- taban ocupadas por los soberanos y prínterio, al que nos seria forzoso renunciar cipes que hai actualmente en Roma, para que nuestra voz pudiera formar por los individuos del cuerpo diplomácoro con las desapacibles y destempla- tico y otras personas notables. das de aquellos que tratándose de la Las ceremonias escedieron en magesJglesia Católica olvidan no solo las re- tad y magnificencia á cuanto se ha visglas de la sana lógica, sino tambien el to en Roma durante el presente siglo. respeto que todo escritor se debe á sí mismo y a la sociedad para quie9 escribe. Últimamente ha tenido Jugar un hecho que ha servido de nuevo pretesto á los agitadores de la opinion, para sacar partido de el en favor de su mala causa: hé aquí sobre esto lo que nos dice de Roma con fecha 2 de Diciembre último, un amigo nuestro de cuyo criteterio tenemos la mayor confianza. «La «célebre carta de Mñr. Dupanloup no «ha producido otro efecto que multipli- «car las adhesiones á la Santa Sede y las «peticiones al Concilio para que defina •la infalibilidad pontifical.,. «Por lo de- «mas, l\lfír. Dupanloup no debe estar «muy contento con la lluvia de aplau- «sos que la prensa impía y revoluciona- «ria ha derramado a torrentes sobre su «desgraciada carta. ):o deplaro pro(un- «damente que el ilustre defensor del «poder temporal de la Santa Sede haya «empleado la pluma con que supo Yen- . ..gar al Pontificado de los ultrages de la •Revolucion, en défender una causa que, •aun contra su voluntad, se vuelve en .«servicio de la impiedad.» Nada mas debemos agregar á este hecho: nuestros lectores apreciaran en lo que Talen las ligeras apreciaciones nqui consignadas. Aunque otros periódicos han publicado descripciones del salon del Concilio, no damos cabida en nuestra correspondencia a ninguna de ellas, por no creer necesario repetir lo que por otros medios puede llegar al conocimiento de nuestros lectores. Resenamos para nuestra siguente correspondencia, algunas otras reflexiones y la descripcion del ceremonial de apertnra que tuvo lugar el dia 8 de Diciembre. En obsequio de los suscritores de .. ta Iglesia Puneña.. y como complemento de nuestra correspondencia, insertamos á continuacion los telégramas del ultimo vapor relativos al «Concilio Ecuménico;» pero con las reservas convenientes, como corresponde á este género de noticias.-Lima, Enero 11 de 1870. El cortesponsa,l. Despachos por el cable trasaltántico. CONCILIO ECUMÉNICO, . Roma, Diciembre 8 de 1869. El Papa Pío IX verificó hoi la apertura del Concilio Ecuménico. El tiempo era desagradable, pues estaba Ilo- -viendo a intervalos todo el día; pero el Vaticano estaba asediado por una muchedumbre inmensa, no siendo menor la que llenaba las calles por donde debían pasar los prelados que componen el Concilio. El Papa, seguido de 700 obispos; se dirijió al salon conciliar, en ·medio del repique de campanas de todas las i3lc5ias y de las atronadoras salvas de Londres, Diciembre 8. · Ninguna de las potencias temporales tiene un representante especial en el Concilio Ecuménico. Roma, Diciembre 9. Las ceremonias de la apertura del Concilio duraron 5 horas. La ciudad está completamente tranquila. Las iluminaciones y fuegos artificiales que debiera haber habido con motivo de tan solemne acto, fueron aplazadas á causa de la lluvia. Londres, Dici'embre 9. En cartas de Roma, se asegura que la mayoría de los obispos franceses, incluso Monsetior Dupnn)oup y muchos obispos alemanes, se opondran al dogma de la infalibilidad del Papa. París; Diciembre 9. En muchas ciudades de Francia, huvo anoche iluminaciones en honor de la inauguracion del Concilio. En l\lnrsella, se reunieron hasta I SOO personas, que hicieron una demostracion hostil contra ta iluminacion; recorrieron las calles cantando Ja MARSELLESA, destruyeron las decoraciones y trasparentes, y cometieron otros escesos. La policía dispersó á los amotinados, despues de, haber arrestado á 60 de ellos. - Madrid, Diciembre 9. En la sesion celebrada hoi por las Cortes, el Ministro de Estado aludió al Concilio, y pronunció uo discurso ·en el que hizo presentir cuál será la política del Gobierno. l\fanifestó que éste no vacilaría en dar pasos enérgicos para protejer á Españ.a, en caso de que el Concilio adaptase medidos hostiles á los intereses españoles. Romá, Diqiembre tO. El Papa ha dirijido una -alocucion á los obtspos que componen el Concilio. Esprc5ó la satisfaccion que Je haI::ia causado poder celebrar la apertura del Concilio el dia que babia fijado, y que los obispos hubiesen acudido en tanto número á auxiliar á la Santa Sede con la inspiracion del Espíritu Santo; dijo que la falaz ciencia humana y la impiedad, nunca habían sido tan fuertes como hoi, porque es tan bien organizadas y se ocultan tras supuestas aspiraciones en favor de la libertad, pero que nada había que temer, porque el tiempo remediaria los males presentes. El Padre San- ' to terminó su alocucion invocando al Espíritu Snnto, á la Virgen Santísima y á los Apostoles Sao Pedra y San Pab.lo . Diciembre f 1• Las sesiones del Concilio han qu eda ~ do apluzadus hasta des,t:mes de la Epi-

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