La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

,. . AÑO IV. PUNO, OCTUBRE t 7 DE f 869. Nº 96. ' · ---l!!N!!!!!l!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!l!!!!!!!!!!!!."'!!!!!!!!!l!\!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!~I!!!!!!!!!!-!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!~!!!!'!!!!!'~!!!!!!!!!!~!!!!!!!!!!==~-~=~-==~~~~~!!!!!!!~ € tt·r; Jglct1ittl Juntñtt. PERIODICO SEMANAL. _____;:______________ IIZll!:ll'l&ll►illfnl~IID .,_-4ilHCl#IIMIIMm:4&BBlllllDlla11_______________ Pun~, Octubre 17 tic -1860. Son muchas fas circunstancias, que mui á pesar nuestro, nos han privado publicar este periódi00, que no dudamo.'-l seguirá produciendo lós buenos tesultados pue siempre está llamado á dar; así es, que de hoi en adelante continuará saliendo á luz con- la regularidad ccmveniente y llenando los objetos de nuestro compromiso. Cansado seria revelar los . motivos, por los que no hemos podido evitar la sensible interrupcion de nuestras publicaciones, y por lo mis11?-º creemos dar cumplida salisfaccion por ahora con lo dicho; dejando por otra parte disipada la presuncion que sin duda se habrá tenido acerca de '<La Iglesia Puneña» , considerandoJa s11mi'da en el osario del periodi,smo 1 Llenado ya el deber que teninmos de verificar la sucín la monifostacion an lerior, nos contraeremos, aunque de lijera, á la marcha del Iltmo. Sr. Obispo ele la Diocesis. Salio de esta el 1. º de Agosto ul~imo, muí á la madrugada, por evitar el do1or que consiguie1: lei:nen te le habria causado despedirse personalmente de sus hijos en el Señor~ precaucion que aun 110 fue bastante para conseguir su objeto, ·pues nó faltaron algunos de sus hijos de corazon, que lo hubiesen acompañado. Todos saben que nuestro digno Prelado emprendió su viaje a Roma, para asistir al proxitno Concilio Je- ~eral, y hoi se enc\lentra en ia dudad san la. Con tal ocasion , no podemos meno~ que dejar escapar de nuestros lábios un sentido lamento a~ ver en el trascurso de muy poc~ tiempo escenas de amor y de jndiferencia, y hasta odio quizá, contra su digna persona, de haher oido en un tiempo el cántico del Hossanna, y haoe poco el Folle; tolle, c1·udfige. Esla e~ la inflexible leí á la q' ~stan sometidos todos los q' haciendo el bien, no reconocen otro norte q' el riguroso cumplimiento del deber y la abnegacion. Nuestro Señor Jesucristo fue el que en una escala m~y~r agotó en su pers01Ja el cum:. phmien to de tal lei, y El, quien á _, ·-r sus Apostoles ~os envio par todo el mun~o á predicar su Evangelio, an_unciá~doles lo 1?-ucho que sufri_: rian, sm excepc10n de la muerte _misma·, }ero sí, anim,ándoles á que ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, tuv ieran confianza, porque El habia vencido al mundo. Una doble obligacion lo ha impulsado á encaminarse á Roma: la obediencia á la voz del Pastor de los pas tores que ha conv0cado á Concilio, y la de buscar en la Jglesia i1ifahble el remedio de las necesidades espirituales de la Diocesis, que bien merece el que se tome en tan saludable fuente. No es, por consiguiente; un rnteres personal que lo haya guiado, ni menos algun otro motivo innoble; y bien alto lo dice la <(Carta Paslor~ln que al retirarse ha dejado dirijida al clero y fieles de la Diócesis. Pronto nuestro Prelado saLisfará nuestras necesidades espiritualPs, sin tGmar en cuen la las ingra ti tudes que cosecha y deba cosechar; todo lo sobrellevará con la mansedumbre de su pastoral ministerio, sosteniendo la lucha contra las pasiones y los bruscos embates del mundo , hoi mas que nunca tnn envanecido con las falsas doctrinas sos lenidas por la re- ]ajacion de las costumbres y la fé, que debililándose día por día va dejando en las sombras del error a los pueblos. Seria de consagrnrsc a un puro lamento, en vista de la3 sociedades del día, que con paso apresurado marchan á su desquiciamiento con la perdida de las costumbres cristianas, sino vieramos á ]a I~lesia solícita . o en remedrnr tan funesto mal. A esta grandiosa y santa obra· ha querido y debido ir á con tribuir el lltmo. Sr. Huerta; por tanto, su rq.archa es honra y provecho de la Diócesis y de la Iglesia toda. Ca1le entonces la pasion: calle todo otro sentimiento, que con cegedad absoluta trata culparlo. Hablen 1a razon ordenada, los buenos sentimientos y mas que todo la gratitud, que lo hace al hombre digno de su nobleza. «La Iglesia Puneñan anuncia con gozo particular, que el Jubileo otorgado por Su Santidad para todo el ~rbe Católico, con motivo de la prócs1ma celebracion del Concilio Ecumenico, se ba realizado en esta Santa "Iglesia Catedral. Por quince dias hemos tenido pláticas á mañana y - nnche, y el domingo (Julio 18), .fu_é ~a ~º1:°~mion jeneral. Cerc;a de mil rnd1:V_!duos, entre hombres, mujeres y nmos, se acercaron á la. mf:)sa santa: el acto era profundamente conmovedor. Como muchas personas U¾U no haµ tenido el tiempo preciso para disponerse de una manera conveniente, el 11 tmo. Señor Obispo ha dispuesto que continue abierto el Jubileo, con pláticas en días determinados, que harán los sacerdotes del Seminario, hasta tanto que los fi eles todos puedan participar de tan interesan te gracia. Para los que ven claro, y no se preocupan con teorías necias y Lon- ~as, nada mas ventajoso, nada mas rnteresante á la causa del progreso, ~ue la influencia del espíritu cn~óhco. El Catolicismo con sus doctrinas inculca la moral: con sus prácticas la inocula en el corazon: con sus ma~datos la_robustece, y con las graCJas que otorga estimula á. la observancia de sus preceptos. S1 pues la moral es la base do todo progreso legíLimo: si ella es la única que puede inspirar respeto á las autorid~des constituidas, obediencia á las leyes y amor al orden, claro es que el espíritu catolico causa el p_rogr~so, lo foínent~ y lo proteje, cierto es que en este caso no rpedran Íos paráci tos del poJer .temporal' porque en Naciones sinceramen le católicas, no Üenen voz autorizada los fi~cales como Campomanes y lVIuñrnos, y he aq\lí la razon poderosísima que asiste hoi á ~ ~c~os pnrr no consen Lir en que )a 1glesrn func10ne libremente, de?plegando su amor maternal en favor de sus hijos, que lo s0mos todos ios católicos. s.i? emba1~go, como ja Igiesia no nac10 esc1aya, como pació para reinar sobre las conci~ncias y los corazones, apesar de las argucias de la impiedad, de los argumentos hechos por los aduladores de la aulol'i<lad temporal, y de los bárba1:os razonamien los de la ignorancia, ella realiza el bien, brindándolo á esos mismos .que con. tanta injusticia se oponen á su rea1izacion. Digan lo que quieran los enemig;os de la Iglesia, que si son católicos, serán por lo mismo, hijos ingratos .Y desnaturalizados: cHennos cuantas leyes civiles se les ocurra, para enervar la accion del Catolicismo. Todos sus esfuerzos serán vanos, tirarán coces contra el aguijon: la Iglesia triunfará siempre, ya en el sen Lido positivo realizando_la · felicidad de los pueblos, :ya en el negativo abandonándolos a su réprobo sentido y á todas las funestas consecuencias "que trae consigo la pros ti tucion, si á tan lo llegase su resistencia para escuchar la voz de la verdad. Un 9'1lID PRO 9"1Jo social de actuall• datl. Hai muchos hombres que gustando de farsa, pasan toda su vida desempeñando el papel de farsántes. TI:sLudiémoslos bajo sus aspectos par• tic-q.lares. Un individuo es escaso de inteligencia y mas escaso aun de instr.uccion, pero sin embargo, pretende desempeñar y desempeña en efecto, algun cargo social, que su.;.. pone en el que lo ejerce lás dotes de que carece: desde que solicita dicho cargo y lo ejerce, es un ver• -dadern farsante, revela lo que Il() é~ y se da la importancia que no tiene. F~r~anles hai en política, y lo son todos aquellos que están, comó suele decirse vulgarmente, al sol q' nace; lo son por esto mismo, los liberales,. porque todas sus teorías de liberalismo las echan á un lado cuando suben al poder; y ios rojos, porque todas sus doctrinas revolucionarias carecen de valor, cuando son ellos los que mandan. · Farsantes hai _en Religion: ¿po es un farsante religioso, el que llaJJ:ándose católico, ataca .á la Iglesia Católica? ¿No es un far~ante re- ~ig!o.so el que perteneciendo al (~a• tolrmsmo, profesa en materias eclesiaslicas, ma.s respet0 á la autorid~d temp_oral y á sus leyes, que á la Iglesia y á sus Cánones?. Farsantes hai en Jurisprudencia, y lo son todos aquellos que cbn solo haber leido de corrida algunos capítulos de Burlamaqui, de Benttan, de Ahrens ó de algun otro escritor protestante, ya se creen jurisconsulLos eximios, cuando ni han · ·hecho estudios serios, ni han díje- :rido lo poquísimo que leyeron, sa• be Dios cómo ; Lo son todos los que nutridos de doctrinas regalistas, desempeñan constantemente el papel de aduladores de la autoridad temporal, para cuya defensa serian capaces de citar las leyes Rusas, si así conviniese á su causa. Farsantes hai en Filosofia; y no pueden dejar de serlo todos aquellos que, sin es.Ludios previos, por solo haberse aprendido de memoria trozos de Ba1mes, de Jaques 6 de al-- gun otro compendio de filosofia, se creen auLorizados para fundar doctrinas o sentar principios, llevándo-- se de encuentro hasta al sentido co.- mun . . Hai, por último, farsantes en el 6rden moral, y lo son todos aquellos que, so pretesto de no infringit

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