La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

meter a su imperio hasta las conciencias de los fieles, so pretesto de q' éstos son ciudadanos; y como núnca faltan hombres q' halag~n á las -autoridades temporales, hac1é~d_ol~s entender que tienen derechos 1hm1- . · tados: que son cuasi om,1~ipotentcs en las sociedades que presiden, pudiendo.hacer y orden.ar lo que mejor conviniese á sus mlentos: com(') por desgracia, nunca faltan soberanos que, imitando á Napoleon 1. º se creen facultados para todo, hasta para encadenar á los Papas, hasta para obligarlos á que ~.1;1scriban sus antojos, hasta para ex1J1rles que esclavizen su conciencia an le el poder laico, hasta para burlarse de ellos, ·pactando concordatos, y conculcán· dolos al dia siguiente de su celebra· cion; con esto han creido robustecer las teorías Regalistas; con esto las 1eyes de· la Novísi"rma, las de Indias y demas, que Campomane~ y Muñinos, y Aranda y Frazo, y Cirer y Solórzano, y Cobarrubias y Ribadeneira, y FRANCISCO PAC-HEC0 en su discurso preliminar al fuero Juzgo habían procurado sostener, ie han logrado robustecer las teorías Cesari·stas: teorías que muchas de ellas entrañan :has-ta herejías formales: tal es, por ejemplo, la doctrina que enseña que <<la autoridad de la lgle. sia no tiene potestad de legislar, y que en sus-1 reglamentos disciplinares DEBE observar las LEYES NACIONALES, con preferencia á las CANÓNICAS. 6De qué testo del Evangelio consta una teoría tan absurda? Nosotros sabemos que Nuestro Señor dijo á sus Apostoles, entre otras cosas, .Docete omnes gentes . .Docentes servare omnia &. Sfrut múit me Pa- , ter&. Si Ecelesiam non audien:t &. Qui vos aiedi"t me aitd·it,._ ¿se refirió alguna vez al sometimiento que sus Apóstoles debieran tener á las Leyes Nacionales? Antes por el contrario ¿no es verdad que, exhoF• tándolos á la firmeza de espíritu les decia: Nolite ti·mere eos qui oc-ei·- dunt corpus&? Las palabras Regnum meum non est de lioc mundo ¿quien las interp1·ela, y cómo? Santo Tomás, y con él todos los espositores de su tiempo, Cornelio Alapid-e y Salmeron y Laines y Menoch.io y Estío, con todos los espositores modernos autorizados por la Iglesia, nos descifran el. se_ntido jenuino , de· este testo, as1 como el d.e Redi·te qum sunt ~ésaris Césari. 6Por qué esposic10n estaremos? ¿Por la que hagan los legos, los que carecen d·e título legal para ser intérpretes de la Escritura y los que á mayor abun-' damienlo se hallan en muchos casos d~minados por piezquinas preocupaciones ce>nlra la Iglesia Católica, ó por los qtie llamados á in ter.: pretar la palabra de Dios, en virtud de su ministerio sagrad'O, y dando pruebas de una, vida in tachable consa~rada toda á !a oraci Ón y al eslud10, ~olo anhelan por descubrir ia verdaJ, siu pasion? Aquí la filosofia, o mejor, el buen sentido, debe resolver esle problema. Lo hemos dicho y lo volvemos LA IGLESIA PUNEÑA. á repetir: el Catolicismo no acepta términos medios: es preciso, o ser católico completo, confesando FRAN· CA y PALADINAMENTE la independencia de ]a Iglesia, en todo lo que concierne al dogma, á la moral y á la DISCIPLINA, ó afiliarse, sino, franca y paladinamente tambien, en cualquiera de las muchas sectas q' cuenta el protestantismo. La Iglesia Catolica rechaza de rn seno á los Jansenútas, á los Regalútas, á los Protes tan tes, él los JJ..fasones; en una palabra, á todos los que no aceptan de plano sus doclrinas. ¿Hai en esto algo que afecte la libertad? No: porque _cada individuo es libre para ser o no Catolico. Lo que la Iglesia detesta, y nosotros con ella, es la hipocresía, es el doblez que algunos adoptan, el empeño que toman en querer pasar por católicos, hír:íendo al Catolicismo, revelando respeto por la Iglesia, mientras trabajan en prepararle grillos que la aprisionen.--¡Esto es atroz! ¡Esto es infame! Se dice que Ia Religion no es la Iglesia: ¡,Y qué es esta última sino la espresion viviente de la Religion? ¿qué es la Religion sin individuos que la practiquen, sin símbolo que revele sus principios, sin autoridad que se encargue de la observancia f pureza de ese símbo-lo, en una palabra sin Iglesia? ¡Cómo se conoce que los que as1 díscurren ignoran hasta los mas sencillos rudimentos de Historia Santa! Iglesia hub.o an- !es de Moyses, esa Iglesia continuó haj.o una forma diferente desde Moyes hasta Jesucrísto, y el Salvador solo transformó la SINAGOGA, cuando fundó lo que hoi se llama la Iglesia Católica. La Religion no es aerea~ no se funda en abstracciones, porque sí Dios quiere que le adoremos en espíri·tu y en verdad, solo exije por esto que nuestro culto no sea símplemente esterior ._ Es _preciso haber perdido todo rubor para p1:mer en tela de juicio 1a causa de la, independencia de }a Iglesia Católica en América, so pretesto de que <<Los Goniernos repu1Tícanos presLan la misma protecc1:on y amparo á la Iglesia que los antiguos patronos» .-Los templos erijidos antes por }a piedad de los monarcas y á su~ espensas, 6 han desaparecido, ó amenazan una ruina inevitable: las Catedrales suntuosnmen te erij idas y paramen ladas por la munificencia de 103 Reyes Católicos, carecen hoi hasla ele lo mas indi~pensable para el fornen Lo del cuHo: y los Obispos y el Clero, que antes -contaban con recursos sufieien Les·, no solo· r,ara llenar sus necesidades, sino aun para hacer ohras de pública beneficencia (5): todos (5) .-RegístresC' la historia, y desde el lltrno. Sr. toai•za fundador del Hospital de Santa Ana en Lima, desde Santo Tori"bio fundador del monasterio de Santa Clara, del Seminario de su nombre y de otros muchos est11blccimientos, hasta los últimos. Obispos que han fundado casas de huérfanos, monasterios, y erijido otros monumentos de piedad verdaderamente caritativa, como el Sr. San Alvcrto en Chuquisaca y el Sr. Chavcz de La Rosa en Arequipa, se notara: 1.•-que el Episcopado siempre supo empicar bien sus rentas en fa_ estos datos históricos dan un mentís solemne á los que así retan á la Iglesia y á sus Obispos. Y luego, ¿que significa en boca de un Católico el argumento mezquino fundado en la renta, mas mezquina todavia, que por resti·tuci"on y no por graC'ia, otorgan los Gobiernos á los Obispos y sus Cabildos? El do ut des: El fado ut Jacias, supone un contrato cuya· vase es ?1gun cálculo humano, ¡y la Iglesia Jamas se ha contratado para desem. peñar el papel de sierva en las sociedades! P?r otra parte ¿se compra acaso con d1!1ero la conci,encia? ¿se pu:de á 11?-ento de un sueldo exijir la rnfracc1011 de leyes que conviene obr.decer? ¿ten<lrá lugar el do ut des, cuando lo que se dá · es unas cuantas monedas, y lo que se exije es el sa~rificio de la conciencia? ¿po- . drá realizarse en este caso el Jaci·o ut faáas, siendo lo que se hace puramente material, y de resto hecho por via de restitucion, siñ dignidad, .y 1 u_ego hec~o con graYes intermitenmas, y qmzá dejado de hacer por completo, como hemos dicho (6), para obligar á la Iglesia á que hnga lo que manda la Novis-isirna, contra los Cánones, lo que tal 6 cual Patronati"sta tuvo el antojo de afirmnr como derecho mayestático? Solo aceptaríamos tal teoría, si fuéramos aduladores del po- ~er te~1:oral o enemigos de 'la Iglesia Catohca: y colocados en esta alternativa, declaramos desde luego, que no aceptamos ninguno de sus términos. ~Gracias á Dios que per• tenecerpos a1 CatohCJsmo ptlr conviccion! ¡Gracias á Dios que la miseria de la adulacion, nos ha causa- ' do siempre asco! Algo mas: no solo no sabemos adular, sino q.ue no.s repugna la adulacion. Los enemigos de la Iglesia nos echan en rostro .frecuentemente e} estilo que empleamos para defendernos, sin reparar: 1,º-que N.S. Jesucristo y sus Apóstoles siempre han empleado un estilo DURO para combatir á los apóstoles del error: 2. º-que los Padres de la Iglesia, entre los que podemos citar á San Ambrosio, San Agustín y San Juan Crisóslomo, jamás emplearon otro lenguaje para con los herejes, y 3. º -que ellos mismos usan su termi• nalogia favorita, llamándonos Ultraniontanos, Oun:alútas &. Está visto que la ley que invocan todos los que atac:rn á la Iglesia Católica, es la que en idioma vulgar, y muí vulgar, se llama Leu de convenienc1:a. Los Apostoles Pedro y Pablo, como todos sus sucesores en el Epi§>copado, han reconocido siempre el princjpio del respeto y conside- ' raciones que mereee la autoridad vor <le la sociedad: ~- º-que los Soberanos temporales, entendían el patronalo de un modo muí disti'nlo del que hoi lo entienden nuestros Gobiernos. (6).- Digalo sino la Diócesis· de Puno, CUJ"ª Bula de Ereccion una vez leida revelará Jo que hacen nue tros Gobiernos en favor de la Iglesia! ¡y que sean tal vez puneños los que discurran de este modo! Era preciso que lo hubiéramos visto, como lo vemos para creerlo! te?lporal: pero entendían esta doctrma en su sentid?)enuino: por eso Sa~ Pedro que d1Jo en su Epístola 1. <<Someteos á toda humana creatura, y esto por Dios; ya- sea al Rey C??1º soberano que es &.» tamhien diJo en otra ocasion solemne {Hechos _apostólicos, cap. 50, v. 29): <<jO Jueces, resolved si conviene obedecer antes á Dios que á los homb!es!,) _Por eso San Pablo, que pre. d1caba igualmente el respelo á las autoridades constituidas hasta obligar a la ,.obediencia au~ a las que fuera~ d1sc.olas-. Obe1ite prmpositú vestns etiam discolis, tambien en u_n caso dado supo_ reclamar y resis. tir a una orden UJJusla de la autoridad temporal. (Hechos apostólicos, cap. 23, v. 25.) · Por ultimo, hai muchos que creen que la DocLI:ina Católica es opinable: como s1 se tratára de una teoria cualquiera: como si fuera un sistema humano, ¿y _esto es ser Ca. tólico? ¿No es esta una triste aberracion? Volvemos á decir: ¡O Roma ó la n:uerte! con lo que qu~remos sig~ mficar nuestra fé Católica. No pre~ tendemos dar al Papado con esta máxima mas límites de los que le dio Nuestro Señor Jesucristo. No somos lah necios, que soñemos aho. ra, lo que ni los hijos de la edad media (cuan.do el Papado dominaba temporalmente) soñaron. No pensamos ni pretendemos la dominacion temporal del Papa; pero s1, queremos que como Pontífice s~~ berano en la Iglesia, sea obedecido y res1Jetc1au en la rglesta, en todo aquello que concierna á su esfera de accion. Roma siempre mandará en e} órden espiritual: y · sus leyes siempre serán respetadas por los buenos católicos, apesar de las leyes políticas que las contradigan. E1 Catolicismo siempre ha sido cm~- secuen te: los catolicos verdaderos, siempre han revelado firmeza de -conviccion, sinceridad! ¡Gloria al Catolicismo! ¡Gloria á los q' le pro• fesan lealmente, sin la hipocresía, que -tanto daña las causas en que se mezcla, por san tas que ellas sean! Por todo lo no firmadolGNACIO . FERNANDEZ, ANUNCIOS. A. viso á los Señores Parroco■• Se ad vierte á los Sefiores Párrocos pensionados á favor del Seminario, que desde el 13 del mes pasado, la Sindica• tura del Seminario otorga recibos im• presos y numerados á los que desde esa fecha entregan alguna cantidad de dinero perteneciente á dichas pensiones, y que los recibos que dé el nuevo colector son de la misma especie, llevando ademas de la firma del colector la del Sindico, quien con este objeto Je ha entregado un número suficientede ellos. Por com;iguiente no se consideraran como válidos al tiempo de la liquidaeio~ de la cuenta de cada Parroco, los recibos q' exhiban sin reunir esta eoodici~n. Manuel Mo~tesinos-Síudico del Colegio. IMPRENTA DE .. LA IGLESIA PUNE~A-. Por M. C. 11.-Cal-le de lerusalen, n. ~ S~t.

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