"'' L! IGLESIA PUN~NA. -!!ll!!'!!!'!!!!'!!!!!!~~~!!!!!~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~!'!:•!!!!-=!:1;: '~-"=~-3~ ~""""'~~=~-~!'!!!~~~~-~~-~~~~~~~ !! ....... ~~~~~~!!!!l.!!!!!!!!!!!!!'!lfQ mios; ,Dios quiere, que f,~ltúndom~ v~rtudes y saber lleve al menos al S,1gra~ do Concilio el testimonio de_ nuestra fo J obediencia á la Santa. Iglesia Ro_n~ana, la noticia de las ncces1d_adcs espmtuaJes de mi Dióc,esis y m1 esperanza ~n Dios d,e-,que-tas luces de todos l_os ~b1spós reunidos, la santidad que rn_sp1ra □ los sepúlcros de los Santos Aposto_lcs Pedro y Pablo, y las palabras. de. vida que caen de los Jábios del y1c_ar10 de Jesucristo me haran menos rnd'1gno de la Sede que ocupo, y mas útil a los fieles que el Seüor me ha con~ado. . Pero aun aparte de los ~ie-~es ~spirituales qt1e siguen á ~ª- Arqmdwce? 1~ d~ mi asistencia al Conc1l10, del servicio a la Iglesia en que por nuest_ra parte acr~- ditemos el espíritu de mudad que antma a todos los Catóticos, y del consuelo que tendrá nuestro Sautísim? Padre el Papa Pio IX en verse obedec1d~ á costa de sacrificios, creo que to<lavra debo instar y rogar al Gobierno de V. G: ~e que se me facilrten medios_ para asrst1r al Concilio, por el honor nusmo de Bolivia y su Gobierno. Triste cosa serín que mi procurador tuviera que alegar y hacer constar. en Romn, á la foz del mundo entero, que et Arzobispo de la Plata no concurre al Concilio por falta de medios para el viaje: lo que dari~ ocasion á que se piense, ó que al Gobierno de V. G. le falte piedad en las cosas religiosas, ó- erédito en las económicas; ambas cosas igualmente falsas, por nuestra fortuna. Pondré fin, Señor 1\Iinistro, á mis palabras Y' ruegos i11spirados solo por ~l amor de la Iglesia y del honor del pais y su Gobierno, copiando las que Su Santidad dirige en su Bula a todos los Gobiernes Católicos. «Abrigamos la esperanza, dice, de »que Dios, en cuya mano están !º_dos »los corazones, most,ándose prop1c10 á »nuestros votos, hara de modo, con su »inefable misericordia y con su gracia, .,.que los Jefes Supremos de todos los ,. pueblos, y en particular los Príncip~s »Católicos, haciéndose cargo cada dia »mas y -mas de las grandes ventajas que »la Iglesia Católica derrama en la so- »ciedad humana, y reconociendo que »ella es el cimiento mas sólido de los »imperios y de los reinos, no solamen- , »te no impedirán á nuestros Venera- »bles hermanos los Prelados y todas » las demas personas arriba designadas »que vengan al Concilio, sino que les »favoreceran gustosos, ayudándoles y » asistiéndoles con su cooperacion y el "celo mas grand·e en todas ]as cosas que » puedan tener por objeto la mayor glo- " ria de Dios y el bien de este mismo »Concilio.» 1\li solicitud, la que llevo expuesta á V. G. de que se ordene darme en efectivo la renta de la mesa Episcopal del año pasado y del presente para q.ue me sea posible la asistencia al Sagrado Concilio, esta humilde suplica, vá recomendada por la confianza que el Santo Padre Pio IX tiene en el Gobierno Católico de Bolivia. No dudo pues, que se. hará e} noble y precioso sacrificio que pido, y que V. G., en atencion á la premura del tiempo, se dignará participarme la resolucion del Excmo. Sr. Presidente a la mayol· brevedad posible. Dios guarde á V. G.-S. 1\1. PEDRO-Arzobispo. (Aquí la liquidacíon y <lemas tramitaciones.) Ninísterio de Hacienda.-La Paz, Junio 15 de 1869. A S. G. el ~finif,tro de Estado en el Despacho de Industria y Culto. Sr.. Ministro. Habiéndose dirigido al Gobierno S. S. lltma. el Reverendo Metropolitano de la. Archidiócesis de la Plata, por lit nota, q,ue V. G, se ha servido trnscri bi rme, haciendo presente su detcrniimtciou de concurrir al Concilio Ecuménico couvocudo por Su Santidad el Pontífice reiuante Pío JX para el mes de Di.e.i.embrc venidero, y la consiguiente necesidad de que se le abonen, su renta devengada del aüo pasado y la que corresponde al presente: S. E. el Presidente Provisorio de la República, ,,ivamente animado por los sentimientos cristianos que abriga su corazon y descoso de que la Iglesia Boliviana se haHe representada en el Concilio Universal de Homa por un Prelado tan ilustre y digno, como el Sr. Puch, se ha apresurado á satisfacer el justo pedido de aquel, facilitando el pronto pagamento de sus haberes, por hallarse próximo su viaje a la l\Ietrópoli del' Orbe Católico. A este efecto se han dirijido por este l\linisterio las órdenes convc1lie!llei a las Prefecturas de Potosí y Ornro, para que en el término perentorio de :rn cias ú lo mas, de recibidas aquellas, tengan á disposicion del Iltmo. Arzobispo, el primero la sufüa de ocho mil bolivianos (ps. 10,000), y el segundo_ I~ de siete mil trescientos sesenta bohvrnnos (ps. 9,200), cuyo total es de quince mil trescientos sesenta bolivianos ( J 5,360 b. "') ó sea (ps. Hl,200) a que asciende su haber por el afio anterior y el presente, habiéndose situado el pago sobre los fondos mas efectivos de ambas Tesorerías. Uespecto á las letras de diezmos, que S. S. litma. recibió a cuenta <le sus sueldos, se hn dispuesto, conforme á la propuesta hecha por el mismo, que sean devueltas al Tesoro público para que se les dé la aplicacion que oportunamente determine el Gobierno. S. K el Presidente se congratula altamente al considerar que las necesidades <le la Iglesia de Boli vía serán represeuta~as eu el Concilio Romano de un modo digno, por el celo apostólico y elevada ilustracion de su Reverendo l\Ietropolitauo; y se complace 1gua1n~ente en haber llenado, con las medidas dictadas, los deseos de S. S. Tltma., al mismo tiempo que los votos de su conciencia. Quiera V. G. trasmitir estos sentimientos al lltmo. l\Ietropolitnno de la Arquidiócesis, y accpta1: por su pa1:te las sc<"uridades del particular aprec10, o ' t con que me repito de V. k a en to y seguro servidor.-~L\~CJEL DE LA LA.STll ,L Ministerio de[ Ciillo e lncfostria.-La Paz, Junio 16 de l 8GU. A S. S. Iltma. el mui Reverendo Arzobispo de la Plata. Iltmo. Señor: Tencro la sntisfacion de comunicar á US. Tl~1rn, que el Gobierno ha deferido ple1ia mente á sus deseos, man_dand_o _que se poncra sin retal'do á su d1spos1c10n, la cantidad de lü,200 pesos, valor íntegro de la renta correspondiente á la mesa Episcopal de 1868 y 1869. Incluso recibirá US. lltma. en copia auténtica el ofH:io que s., G. el l\Iinititro de hacienda se ha servido dirijirme con esta fecha, informándome de las medidas que ha tomado para aprontar dichos fondos, y <le las órdenes que poL' el presente correo se comunican al efecto á las Prefecturas de Potosí y Oruro; órdenes que caminan por el correo del dia de mañana y que llegarán sin duda á su destino con la oportunidad que recomienda lJS. Iltrna. y lo exije la premura del tiempo. Sería inútil e0carecer ú US. lltma. la magnitud del sacrifrci() hecho por el Gobierno para ponerlo mediante dichos '.ecursos en aptitud de emprender su viaje á noma, cumpliendo los sa~r~dos deberes que le impoue el servicio de la Iglesia, r,orque todos sab~n cual, es_ la. situacion actual de la Hacienda publica sobre la que pe'sa un. enorme pas~vo, que arrastra desde mm atras, coustituye11do á la Adminislracion eu la necesidnd de postergar aun los mus urgentes é indispensables gastos del servicio püblico. . Bien se comprende que en mcd10 de tnn estrechas circuustancias, no era posible, sin positivos esfuerzos, proporcionar la anticipacion que US. Iltma. ha pedido. Pero el Gobierno los dá por bien empleados, puesto que comprende cuanto importa que la Iglesia Boliviana se halle representada en el Concilio Ecuménico, convocado por Su Santidad el Romano PontHicc para el 8 de Diciembre del presente aüo, y espera por lo mismo, con la mas profunda confianza, que US. lltma. rctemplando su espíritu evangélico cu el seno de esa augusta Asamblea llamada á fijar lcis grandes intereses de la Iglesia Universal y haciendo conocer allí las verdaderas uecesidades de la de B01ivia, y promoviendo sobre todo las reformas fundamentales que la razon y la experiencia exijen, sabrá alcanzar interesantes resultados bajo el doble punto de vista de los bienes espirituales y temporales. Haciendo fervi€mtes votos porque la Providenciá guíe sus pasos en tan santa mision, reitero á US. Iltma. con este motivo, las seguridades de la distinguida considerncíon y aprecio con que tengo el honor <le ser su atento seguro scnidor. 1\Lrnar¡o l\Io::n'En.o. Son conformes - el Oficial MayorJosé V. Saravici. La Rnün.ea.d.a r~U~.losa. (Continuacion). Es curioso observar cómo hablan algunos del dogma y de la disciplina, cual si fueran dos cosas tan separadas y distantes, que no se tocasen jaMrns en ni □ gun punto. Si se trata de señalar las facultndes de la autoridad eclesiástica, se las conceden ilimitadas en materia de dogma, pero mui cirscuuscri• tas eu lo wcame a la dísclpltna: y como di vid ida está por algunos en interna y externa, se presta el{1sticamentc á cuanto exigen los enemigos de la Iglesia, se otorgan al poder espiritual tan escasas facultades, que ó se le reduce de golpe á la nada, ó si nlgo se le <leja, es de tal modo, que se vea precisado á perderlo al primer ataque de sus adversarios. Es mui importante no perder de vista, que el dogma y la disciplina, si bien son cosas <listín tas, sin embargo se en lazan en tantos puntos, q' difícilmente se toca mucho eu esta sin q' se resienta tambieu aquel. La elcccion y confirmncion de los obispos, es asunto de disciplina; pero de seguro que no se puede tocar en ellos sin conmover el dogma. En efecto: cambiad esta disciplina, seguid los cousejos de los que pretenden que aquí no se interesa el dogma, y verei ;; como os encontrais desde luego con el primado del Sumo Pontífice, uno de los do¡:rmas fundamentales del catolicismo. El nsunto de los dispensas pertenece tambien á la disciplina; pero de tal suerte, que se liga tambien íntimamente c:rn el dogma que acabamos de indicar. Mil y mil ejemplos podrían atlu• cirse en confirmncion de esta verdad: pero basta lo que se acaba de decir para d~jnr fuera de d~da que la i_ndcpendencia de la Iglesia en negoc10s de disciplina, esta íntimamente eulnZdda con su independecia en materias de dogma. , La religion que no asienta por uno de sus principios fundamentales lu independencia de sus mini stros en lo tocante al ejercicio de las funciones que les per'tenecen, no alcanzará jamas á procurarles tnntn influencia como otra que esté as?u~nda sobre este firme y, anchuroso cimiento. A la verdad, cuando los minislros de Ju religion se encuentran sujetos á un poder de órden diferente, sin que puedan llenar sus atribuciones prh1ativas de otra mauera que resignándose a se~ los inst~umentos de <li<-ho poder, ubd1cau en cierto modo su caracter relijioso; y lejos de presentarse á los ojos del pueblo como enviados de Dios, solo se le muestran cual delegados de los hombres. Desde entonces cesa la prinaipal causa de la eficacia, del influjo religioso, q,ue e• el que este influjo se considera como una emanacion del poder divino, y los hombres que le ejercen como órg'anos de la voluntad del cielo. En el cnsoen·. que los ministros de la religiom han perdido su independ~ncia, la parte principal de la fuerza relijiosa, no queda en ruanos de ellos, sino de_ nquel que los domina y dirige: por cuyo motivo sucede, que esta influencia se debitita consi<lerablemente, y lo que de ella queda, el poder civil, es quien lo absorbe y esplota. Y es de notar, que aun al mismo poder civil le sirve mui poco esta influencia; hállase dislocada, fuera de 11u elemento, y por consiguiente muy escasa <le accion y de vida. llai en este punto una diferencia muí se1lnlada entre el cristianismo y las demas religiones: estas se prestan mas ó m.enos á la autoridad y direccion del poder civH, pero el cristianismo nó; el cristianismo, por sus dogmas, por sus leyes, por su origen, por la manera de su propagacion, por su historia entera, es independiente, no puede existir 1in esa independencia, y en el momento que le falta, echa menos desde luego una condícion necesaria pnrn su vida. Hasta en las sectas separadas se observa este instinto que les recuerda el seno <de que se desprendieron; pero rebeldes á la autoridad establecida por el Divino Maestro, sufren. la merecida pena de la escla vitu<l bajo una mnuo estrangera. En la cátedra de san Pedro, colum• na de la verdad, roca inmóvil sobre la cual esta edificada la Iglesia, contra la que no prevalecerftn Jns puertas del infierno; en esa catedra donde no solo se conserva intacto el depósito de la fé, sino tambicn un caudal de sabidurla y prudencia, que tanto tino y acierto le ha dado en su cond neta en el tormentoso trascurso de diez y ocho siglos de contrariedades y combates; e!' esta cátetlra, repetimos, se ha conoe1• do de una manera admirable, lo que significa y vale la independencia; y nsí es que los papas hnn emplca<lo siempre to dos sus esfuerzos en conservarla; teniendo aquí su origen en la mnyor parte de las ruidosas cuestione! que se hao debatido entre ellos y los reyes. (Contínuara). Por todo lo no firmadoTGNAC10 FEnNANDEZ. - ANU CIOS. A. vil!!lo ti lio~ Sei1ores Pdrrocos. Se advierte á los Señores Párrocos pensionados á favor tlel Scminnrio, qua desde el l3 del mes pasado, la Sin<lica• tura del Seminario otorga recibos impresos y numerados á los c~ne desde_ es11 fecha entregan nlguna cant1tlad de_ drnero perteneciente á dichas penswnes, y que los recibos que dé e~ nuevo co- , lector son de la misrna especie, llevando ademas de la ffrma del colector la del Síndico quien con este objeto le ha eutren-a'do un número snficientede ellos. Por c~naiguiente no se consid?ra!·itn _como válidos al tiempo de la hqu1dac10~ de la cuenta de cada Parroco, los_ r_ec1bos q' exhiban si □ reunir esta cond1e1~n. Jfa1wel Montesinos-Síndico del Colcg10. CUENTAS PENDIENTES. Teniendo el suscrito de liquidar sus cuentas hasta el 15 del presen!e ?1es, se permite rogar, no sin violencia,.ª las personas que tienen cuenta pe~diente con la «Libreria Católica" Y esta imprenta se di,Ynen cancelarla en el mas bPe- ' 0 'b Puno ve tiempo que les sea pos1 re.- . , Julio l ·º de 1869.-Afariano C. J,/artwe~. Imprenta do "La Jglesia PuncJia,, por M.C. M.,
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