Yo lo confieso! y Atus pies humilde Imploro tu perdon y tu clemencia! En tu Dhina Magestad confio; ¡HAgase, oh Dios! tu yoluntad suprema! A U encomiendo mi alma arrcpcnli<lai Mi esperanza sera tu providencia; Y con ios ruegos de inl santa madre Te rindo de , iDis lágrimas la ofrenda! Julio 29 de 186t$. Jost MARÍA S.Oll>EB. . INSERCIONES, LA lnOuencla rellgtosá. La influencia de los ministros de la Religion no ,es uil hecho limitado á este ó , aquel .pais, ni circunscrllo ~ determinados tiempos; sino general, constante, que abarca la humanidad ·enterr11 en todos los periodos de sti existencia. Remontaos basta la cuna de las sociedades, cuando el padre de familia ejerce las a11gustas funciones de sacerdote, ofreciendo á Dios el sacrificio, bajo formas trasmitid.as por antiquísimas tradiciones; pasad á aqltellos tiempos en que separadas ya las funciones religiosas de las atribudones de la patria potestad, comienzan algunos hombres pri- -Yilegiados á encargarse de ellas, ora conservando lns tradiciones primitivas y siguiendo las inspiraciones y revelaciones de Dios, q.ue ,jamas faltaron al humabó Jinage, ora adulterandolas y corrompien'dolas de una manera lastimosa; cobtinuad observando en su marcha á los pueblos, cuando á propordon del aumento de sus recursos y de la viveza ~ intensidad de sus creencias religiosas, levantan á' la divinidad templos mas ó menos grandiosos y espléndidos; miradlos por ·fin, hasta cuando llegados á un alto grado de cMUzacion y de cultura, y orgullosos de su saber y de sus adelantos en todos géneros, se inclinan al indiferentismo y á la inetedulidad, cuando á la primera ojeada no os parece descubrir otra cosa, qüe la vanidad científica y la sed de los goces materiales; y encontrareis por do quiera ese aseen- .diente del .ministerio religioso. Epocas hai, en que apenas ac~rtareis a ver en la sociedad otra accion sino la suya, en que notareis que el sacerdocio lo es todo, y todos los demas poderes ilo soii mas que-instrumentos suyos; otras eíi que se combina la influencia teligiosa con diferentes elementos que doininl1 6 dir-ige; habiéndolas tambien, eh é]tie stimergida en el fondo de la sociedad, no se presenta.de bulto ni figura á los ojos de· los observadores superficiales, eomo poder de gran vulía; pero no os alucinen engañosas ilpariencias, no ju2gueis de la foerza de las cosas por el ruido que meten y el oropel que ostentan; calad en las entrañas del cuerpo social, analizad los móviles secretos, las causas indirectas, y descubrireis que la influencia de )os ministros de la religion era todavía ~ui fuerte y extensa, cuando quizás os imaginabais que babia desaparecido del todo. Las formas bajo las cuales se presenta, son mui varias; los modos de ejercer su accion, muí distintos; pero cambiando de formas no se anonada, empleando de otra suerte sus medios, no los abdica ni pierde. Echad una ojeada sobre la historia, y recoged su en1e:t1anza. Allá en la infancia de las sociedade~, sirve 1~ influencia del ministerio religioso á confirmar y consolidar LA IGLESIA PUNEÑA. la autoridad doméstica; reuniendo en una misma petsona los dos venerables caracteres de padre y de saéerdote; desenvueltas y complicadas las relaciones sociales, tal vez contribuye a la exteusion y afianzamiento del poder de una familia que ha logrado investirse de los derechos del gobierno civil y de las prerogativas del sacerdocio; tal vez se le emplea para asegurará una casta privilegiada un rango distinguido en la so-- ciedad, un decisivo influjo eh los negocios del estado, y un pingüe patrimonio de honores, consideraciones y riquezas; tal vez se presenta formando una clase que contrabalancea el poderío de otras clases, sin monopolizar en una familia ni en úna casta los beneilcios y prerogntivas de que disfruta; tal vez se ofrece destituida de todos los apoyos qúe suministrarle pueden los tne-- dios puramente humanos, y ejerciendo unicamente su accion directa sobre el entendimiento y la voluntad; accion que se extiende luego en diversos sentidos, y que manifiesta poderosamente su fuerza fecundante, como agua que se Ültra en las entraña·s de la tierra, como suave calor que fertiliza los campos; pero ya sea bajo una forma ó bajo otra, con mas ó menos estension, eon mayor ó menor eficacia, con estos ó aquellos resultados; la iniluencia existe siempre, el ministerio religioso no es ni puede ser una cosa indiferente en la vida de la sociedad, Acontece á menudo escribirse la historia de un pueblo, y no hacer figurar en ella la religion sino como cosa mui secundaria; de manera que refiriéndose cien y cien usos y costumbres rtrns ó menos 1.nteresantes, describiéndose los pormenores de las batallas, las vicfaitudes de lna gucrrua, io~ c3mhios políticos con tas mudanzas de instituciones y dinastías, el t>rogreso ó la decadencia de las ciencias, de las artes, del comercio, y buscándose en este conjunto las causas de la pujanza ó del abatimiento, y de la prosperidad ó desgracia de las naciones, no se para debidamente la atencion en las ideas religiosas, en las modificaciones que anduvieron sufriendo, y en los inmensos resultados que de esto suelen dimanar; de lo que proviene que los pueblos examinados quedan desconocidos, que solo se ve la corteza de las cosas, que se presencian los sucesos y no se atinan las ~ausas, y que bajo las apariencias de un análisis filosófico-histórico, se nos presentan los suefios de la irrtaginacion de un escritor. En toda historia debiera figurar en primera linea el cuadro de las ideas y costumbres que, ó formaban el cuerpo de la religion, ó eran su inmediata consecuencia; narrándose mui circutistanciadatiiente las vicisitudes qtie sufriera la int1uencia de sus ministros , Porque es menester advertir, que la causa de éstos no se separa tan fácilmente de la de aquella; el ascendiehte de esta, puede ser mui bien calculado por el de la clase que es su órgano y representante. General ha sido la influencia de los ministros de la Religion; y si investigamos la causa de este fenómeno, no nos será difícil encontrarla e11 que, siendo la religion un hecho comun á todos los tiempos y paises, y que por su propia naturaleza tanto influye sobre los ánimos de los hombres, es imposible que los ministros de ella, no participen de aquella f ueru y eficacia entrañadas en las creencias, en los preceptos, en los actos de que son ellos los maestros, los órganos, los directores y principales ejecutores. Si hallarse pudiera un pueblo donde no existiese la religion, alli faltaría esta influencia; pero siendo imposible lo primero, lo es en el rnism J grado lo segundo. Vano es el intento de ahogar el sentimiento religioso, indestructible en la humanidad, corno identificado en cierto modo con la existencia de ella. Si no se deja á los pueblos la religion verdadera seguiran otra falsa; y si el nombre de Religion se destierra, se eseogitarán otros nombres que espresarán la misma cosa. ¿No se ha reparado en el rato fenómeno que estamos viendo, en pueblos donde la incredulidad ha hecho sus estragos? En París por ejemplo, donde por cierto, no es mucho el ascendiente de las ideas religiosas, encontrareis las supersticiones mas ridículas; y mujeres y hombres que quizas no creen en Dios, escuchan silenciosos y recogidos, las predicc1ones de un chal'latan que, especulando sobre la cl'edulidad, pronostica los acontecimientos futuros que decidiran el destino de los individuos y de las familias. ¡Cosa notable! el mismo hombre que extraviado por las fu. nestas doctrinas de Voltaire v de otros de sus discípulos nias ó me~os" encubiertos, abandonó la religion de sus mayores, y en nombre de la ilustracion protesta contra la enseñanza de todos los siglos, y desprecia las altas verdades confirmadas con todo linage de pruehas, cree en la divinacion de miserables impostores, en días infaustos, y en otras semejantes ridiculeces. ¿Y sabeis qué significan esas ei.trailas anomalías? Signifu.an 'Jll~ no le. es dado al hombre cei'lirse al breve espacio de esta vida, Á los 'estrechos límites de la tierra: una voz íntima le está diciendo, que no acaba todo aquí, que no está todo aquí; que hai otro órden de seres, otra manera de existir, otra vida, otro mundo; y perdida la luminosa antorcha q' le guiabá por el camino de la verdad, anda á oscuras, á tientas, formandose ídolos de madera ; despues de haber abandonado el culto del Dios vivo. Por eslo se inclina fácilmente á creer que hai hombres privilegiados, cuya prevision al,·anza á donde no llega la de los otros hombres; por esto se imagina que hai combinaciones misteriosas que revelan los secretos del porvenir; por esto acude á un impostor, en falta del sacerdote del Dios verdadero. Esto mismo demuestra, con cuánta razon estamos encareciendo la influeti• cia religios~, pues que indica que en faltándole al hombre sacerdotes, él propio se los formá, prestandose á seguir al primero que se presenta á dirigirle. ¿Qué importa que tengan este ó aquel nombre? El oríg~n es idéntico, y el fanatismo y la supersticion no son mas que el sentimiento religioso extraviado. No reclamamos para los ministros de la religion mayor influencia de la que les corresponde, y no deseamos ni conceptuamos posible, que gran parte de los negocios de la sociedad vayan a parar á sus manos, como se verificaba en otros tiempos donde mediaban circunstancias totalmente distintas; pero no consentimos la ceguera de aquellos hombres que no contentos con la decadencia sufrida en los últimos siglos por el cle~o, se han empeúado en falsear la bis• tona, señalando como un hecho funesto y altamente dañoso á los intereses de la sociedad este influjo de los ministrós de la religion, d~nde quiera que le han encontrado, y baJo cualquier título que se haya ejercido. A e~tos que así desconocen la historia de la humanidad que a~í. prescinden de la influencia d; los mrn1stros de la religion en el curso de los acontecimientos que engendraron y desarrollaron las diferentes civilizaciones, y que de tal suerte han hablado de la religion, cual si dado fuera á los pueblos el pasar sin ella, podríamos rec.o~~arles entre otros pasages de la u.nt1guedad pagana, aquellas graves pala• ~ras de ~lutarco,_ c.uando redarguyendo a un filosofo epicureo le decia: «Si recorres el orbe . todo, encontrarás ciuda~ des sin letras, sin rey, siá casas sin mo~eda, sin _te~tro, sin escuelas, pero nadie la h~llo ~1 la hallará jilmás, sin templos, sm d10ses; que no ore, no jure, no consulte á los oraculos, no ofrezca libaci_ones y sacrificios, ya para atraer• se los bienes, ya para desviar los males. Mas fácil juzgo edificar una ciudad sin suelo, que no fundar ni conservar una sociedad, faltatldo la fé en los dioses.» .. Conocida fué en todos tiempos, la influenc_ia que estamos ponderando, y favorecida ó contrariada, se..,un la variedad de circunstancias; perimenester es confesar, que el clero católico, ha presentado en esta parte algo de propio y caractarístico, que en vauo se buscaría en los ministros de otra religion. Dos causas han contribuido al aumento de la influencia del clero católico, y á que se. mostrase mas de bulto á los que la miraban con suspicacia; ó la solicitaban como un apoyo y reclamaban su auxilio: hablamos de la independencia de dicho clero en todo lo concerniente á los asuntos espirituales, y de su intima comunicacion con la conciencia y la vida de los fieles , ( e ontinuara). Eor. todo lo bo 6.r.ma.dolMíAtio FERNANDEZ, ANUNCIOS. A. viso á los Señores Parrocos. · Se ad vierte á los Señores Párrocos pensionado_s a favor del Seminario, que desde el l 3 del mes pasado, la Sindica• tura del Seminario otorga recibos impresos y numerados á los que desde esa fecha entregan algtiha cantidad de dinero perteneciente á dichas pensiones, y que los recibos que dé el nuevo colector son de la nlisma especie, llevando ademas de la firma del colector la del Síndico, quien con este objeto le ha entregado un número suficientede ellos. Por consiguiente no se consideraran como válidos al tiempo de la liquidacion de la cuenta de cada Parroco, los recibos qua exhiban sin reunir esta condicion. .Ma1tuel A-Íontesinos-Síndico del Colegio. LA PATERNAL. GRAN ASOCIACION DE SEGUROS l\IUTUOS sobre la '1lda. FOR'.\IACION DE CAPITALES, BE~TAS y DOTES.-CAJA DE AHORROS GARANTl7.AllA. Capital suscrlto.-SoLEs.-t.~35,06~ POR 1,247 SUSCRITORES. 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