Os damos las gracias, IItn~o. Sr.' por haber visitado este San,tuario, p_ara estudiar pet'soualtneote sus 1_1eces1dades. En él habeis ejercido los primeros ~ctos de vuestro Pontificado, c9n func10nes relio-iosas que nos han edificado. Habeis°dispensado el Sacrame~to del Santo Crisma a todos estos_ f~hg1·eses q~e no tenían de quien rec1tmlo. Habe1s hecho ótdenes imponiendo las manos Y elevando al sacerdocio ~ un recoleto de Pr0paganda fide. Habe1s c~lebrado solemnes exequias en sufragw. de las almas de dos personages que han fall~- cido en la Paz, sirviendo á la. humamdad en esa Ciudad, reconociendo los importantes servicios que han prest~d~ a In sociedad. Con estos- pasos dais a conocer que sois ve1·dad~ro. Prelad? .Y Pastor, y mui digno Obispo, Reo1b1d el homenage de los hijos de Co.pacabana, que os dirigen este saludo con-amor filial, Copacabana, Abril 30· dernfm. José Álvares, lUanuel Mata, Hilario Ballon, El Correjidor-Feliciano Guarachi Juan Ondarza, José Manuel Lara, Ma~t,el J. Gonzalt:s, Domingo Echegaray, Timoteo M. Saravia, José Benigno 1\1uii'oz Prud~ncio F. Aldazosa, Próspero Ub~ruao-a, Leandro Encinas, El Ecóno.. mo-M~nuel S. Morales, Matias Cordeiro, Juan Bautista Atdazosa, Martín Cen-' telfos, Parroquial 2.u-Mariano del G. lllatarco, Pedro Illatarco, Antonio 1\fojia, Daniel Leon, 'fornas Garcia Sujso, Andrés foca, Tomas Bl·nvo, Ambrosio Cachicatari, Pedro Pablo Bravo, Norverto Flores, Pedro Pouida, Fermin Saa vedra, Faustino íllatarco, l\Iariano Inca, Simeon Cachicatari, Agustín .Anaya, Rafael Pineclo, Plácido Sujso Dávila, Justo Pastor Baldi via, Esté van Sujso, 1\Ianuel Urisacari, Francisco Sujso, Inocenoio Andrade, Lorenzo Pe·rez, Narciso Garcia, Sinforoso Ascuns, Eugenio Calderon, .Josc Ascuas, Evaristo IUanes, Mateo Sujso, Isidro Sujso, Jorge Guaracbi. Ecce Pastor bonns. Despues de haber redbido S. S. lttma. d Reverendo Obispo CalistQ Clavijo, mil consideraciones de cordial estimacion ell Puno, como en los diferentes pueblos de su tránsito, natural era que esta ciudad manifestase su entusiasmo y júbilo al recibir en su seno tll Past-er amado. La Paz, que conoce á todos sus hijos, se enorgullece hoi de contar al Sr. Obispo Clavijo, entre los Pontífices que hicieron irradiar hasta en las húmedas sel vas de Caupolican, la Cruz de la Mitra boliviana, Arrobada toda la Diócesis de tan felíz presentimiento, tiene motivas para regocijarse por la exaltacion del Sr. Clavijo.-Jóven todavía, y con grandevohmtad para obrar el bien} la Iglesia, el clero y el pueblo recibirán con creces la salud y la vida, que han meuester para su felíz inmortalidad. Sabemos que rebosa en grandes ideas de prog1•e5o'. Su actividad y celo por la glol'ia ·del Señor, y el e~altecimiento de la fe católica, parece que corren pareja con la eminencia del puesto que ocupa. Su primera carta pastoral es la csµresion jenuina de su grande alma. Quien quiera que la haya leido, podrá de~r con nosotros, que el Sr. Obispo Clavijo abrirá una nueva era apostólica. Abnegacion de la vida, hasta el sacrificio; desprendimiento de todas sus temporalidades, y la sublime caridad, distribuyendo sus dones entre todas las clases sociales, importan la realizacion del gran programa civilizador: el Pastor }Jara todos, y todos para Dios! El hombre que proclama estos principios, parece que mirará siempre de mui alto á cualquiera que osára morder su lalon. El Sr. Obispo Clavijo tiene la vista fija llll la felicidad del pueblo ,., LA. IGLES-IA: PUNENA. que apacienta; y mientrns 1~ emulacion trabaje en ponerle-vallas a su marcha p1·ogl'esiva, él confundirá siempre en su. abrazo paternal á buenos y ma- , los, porque todos son sus hijos. En fin, su popularidad'. nos dice lo bastante de su porvenir. Y quie~a el Cielo c0lmar al Pontífice de la :Paz, de aqaella fortaleza de animo, con que fueron favorecidos los apóstoles., para obrar el bien, con el. amor y la p_az. l\Iayo 12de 1869. · Los VEc-XNos DE LA PAz. Primeros actos del Reverendísimo Obispo de et11&a •Dlécests. El dia 12 de los corrientes, las Religiosas del Monasterio de Concebidas, obsequiaron coa- una Misa de g1·acias á S. S. Iltma. pop su exaltacion al Episcopado y por su feliz arrib~ á- esta ciudacl. Los sefiores Ministros de Estado ' le honraron con su asistencia, y las maj"estuosns ceremonias religiosas que en tales casos d:esplega- la Iglesia, no · de-- . jaroo .-de despertar en· el corawo· del Católico, los sublimes sentimientos de Heligion y de piedad.-Con el humo del incienso subían á. Dios las plegarias de la grey. ••·•• ·••••1•••••·••••••••••·••••·••1!••••··••·•• ... r~~-~·i·1~~·<k>· ~q~{~i. ~~¡~~~-~. ¡~i;·,. 's: s. Iltma. salió con toda su comitiva,. y al dirijirse á su palacio tuvo Ócasion de entrar al mercado público, allí donde sin exajeracion está l'eunida siempre la inmensa mayoria. del pueblo, que ne~esita oi.r la voz de su Prelado-y escuchar los consuelos· que ofrecen los Ministros del Señor. S. S. Iltma. con acento dnlce y paternal, les dijo: «hijas queridas, á vosotras que sois la porcion m'us querida de uri 1,;urni:uu, teugo á haceros esta visita paternal_, pua recordaros vuestros deberes espirituales, para bendeciros y .bendec~r vues~ tro trabajo. Desde ho1 tendre1s en. m~ un solicito padre que se contraera a aliviar todas vues;tras necesidades espirituales y temporales. Vosotras, el pueblo todo, es mi familia, por eso os quiero con entrañable amor y por eso veno-o á buscaros, vengo á daros mi pater;al bendicion, en el lugar donde puedo encontraros reunidas.» La voz del Pastor resonó por todos los ángulos de aquella pequeña república. La muchedumbre que le rodea se pos_tra enternecida y la señal de la Cruz ilumina su frente. Nuestro Obispo, nues• tro Padre, esta entre nosotras, nos bus• ca y nos bendice, decian, y arrebata- , das por su júbilo, piden · uuevan~ente que su bendicion paternal santifique aqu-el recinto donde las esposas de los numerosos artesanos de este pueblo se hallan reunidas á millares. Cierto es que las vehementes emociones y los verdaderos placeres del coi·azon, lo mismo que los dese?s Y lns esperanzas cumplidas, se mamfiestan tambien con el llanto;. por eso he_mos visto derramará esa inmensa multitud lágrimas de placer, la hemos visto pos-: trarse á los pies de su Prelado, arre1 molinarse en deredor su.yo, estrecharle entre sus brazos, prodigarle con la mas elocuente ternul'a el título de Padre. Tierno y sorprendente fué aquel .patético clladro. Ver aquella in_m~nsa multitud, ajitada por un solo sent1m1ent-O¡ movida como por encanto, d·erramando flores y perfumes sobre su Pas1 tor haciéndole tantas, tan sinceras Y tan' expontáneas d~mostraciones: todo eso, no puede ser srno el mas relevante testimonio de que S. S. llt1rn~. ~l R~- verendo Obispo ocupa el mas d1strngmdo puesto, en el cor~zo_n d~ c?da uno de sus feligreses. D1fic1l, J1fic1l fue la sepnracion de S. S. J.ltma. de aquel populoso sitio. Todos los especta_tlores se vieron conmovidos con ese sublime cuadro, siendo mui notable la vehemente emoci-oa que se advertía en el señor Canónigo ,Dr. Guachalla. ¡Oh! si es grato sentir y presenciar las expontáneas, cordiales y sinceras manifestaciones de un pueblo católico, lo es tambien, dominarlo por la benefi:ceneia y el sentimiento religioso., Al siguiente dia del ·auibo de -S. E. á_ esta ciudad, se dirijió tambien S. S. Tltma., acompañado de su CabildQ Y. Cle- ' ro, a1. palacio de s. E. el Presidente de , la· República, y en el salon oficial, ~espiles de felicitarlo por su bienve01da, le dirij,ió. en.tre otras,. estas palabras: «En mi marcha á_pupo con motivo de mi consagracion, que tuvo. lugnr el 11 de-Abril ultimo, he recibido mµes'tras de la mas distinguida estimacien•. y, benevolencia. . Desde que pisé el terPitofermedad, era el Sr. Cárdenas Cura do Achocalla. S. S.Illma. se dirijió -afü y ~ le dijo con aquella eloeuencin y . -dulzura que solo son producidas p0~ la verdadera uncion: «querido hermano, vengo a buscaros y á ofreceros lós oficios de mi sagrado ministerio -ya t¡ue el Sr. se os ha insinuado con estétenfermedad; Sabeis como Cristiano y sa.. cerdote, que siempre debemos estar pre..- veoidos para el trance de la muette. l\las de una vez habeis aprendido e11 vuestras funciones parroquiales, á C0B• tem-plar la muerte del justo, como la del pecador. Abrid vuestro corazon al arrepentimiento, fortaleced vuestro es• píritu con el Pan de los fuertes par11 luchar contra el comun enemigo, disponed vu~stras manos 1para ·el oleo san• to á fi.n de que no flaqueis en, vuestro tránsito, ne-reglad, hem1ano mio, vnes.. tra conciencia y vuestros intereses tem- ~ p9rales para que eo estos supremos mo• · mometos, no tengais de . que doleros;. rio peruano, tanto. hts. autoridades..po- 11 líticas como los señores Páyroco.s . del tránsito, me han hecho lns. demos.traciones mas cordiales y sinceras. El eminente é ilusti,e-Prel-ado , de -Puno, Sr. Huerta) ha tenifa la. bondad de UBgir A las palabras del Gran Sacerdote, el enfermo se reanima, se incorpora y _ pide. su beudicioo como prenda de su r amor ... ,....,.Al trazar estas líneas he• . mos sahJdo ya que el _<;!ura Cárdenas,.. · ha dejado de existir. ., · . mi humilde cabeza.con el Sagrado..Oleo, incorporándome en el número de. los Pastores del suelo americano. Segun la expresion del lltmo. Sr~ 'Huer.ta, e~te acto religioso es de grande sigmfica~10n para los destinos del" Perú y 13olivia, porque las relaciones de fraternida.d, que hemos contraido, ligarán tambien los intereses y naci'onatidad de las dos _nepúblicas hermanns. Tengo yo- mottvos fundados- para creerlo, asi. El set1or Prefecto San Roinan,, tan, -simpático como ilustrado J cumglido caballero, ha llenado el cometido de V.. E.,. de un modo 'Superior a todo el?jro. Este. pli~• , go informara: ·á V. E. meJor que, mts palabras (le eotregó). A mi regrese,. la opuleot11 Paz me ha reci~ido con i.?uales manifestaciones de. smc~ra est1macion, obligándome d~ este modo ~ consn~rarme eon asidmdad· Y entusiasm@ · ¡Oh!' quisiéramos nosotros que 'nunca i-- nos falten ·estos sublimes rasgos de ver• dadera ,pateP-niood. en la vida y en el te1·tible-, trance de la muerte. Así ten• dtlamos siempre ocasion de bendecir nuestra Santa }lelijion. que solo de tiempo en tiemgo nos da. buenos Pas• á: sn pro"'reso m-oral -y material, -contando-sí, 0 para este objeto, ~on la d•ecidida cooperacion del Gobierno d.e V. .E. que tanto conoce la jw.;ta. arrnonia que debe existir ent"re el Estado y la Iglesia. El venerable Cabildo y todo mi Clero, me han dado tambien J)'l'ltebas de adltesion y respete, y lleno d-e profunda gratitud me permito, 1·ecomendarlos á la consideracion de V._ E.- ... Me asiste la mas firme convicciou de que V. E. protejerá preferenternent~ la Relio-ion del Estado, no obstante, lo 1mplor~ á Y. E. á nombre d~l D~os . do las misericordias, y seré imn f ehz st al descender a la tumba no 11evo la mas leve decepcion en mi alma." S. E. el Presidente se conm'Ovió en gran manera y estrechando contra su cora.zon al ~nevo Prelado, fo felicitó mui cordialmente, haciendo votos por la. prosperidad de la Iglesia Católica y por la concordia y fra_te~nidad del Perú y Bolivia. Así termrno aquel acto de €tique ta. El mismo dia se dirijió S. S. Iltma. en compañía del señor Proviso_r D. José Porcel del ilustrado D. 1\Iartrn Castro v de ~tl"os señores eclesiásticos, á los dos hospitales de esta ciudad. Los que sufren en el lecho del dolor y de la miseria, ven por la vez prim~ra, al m~- dico ezpiritual que en la misma cobacha del enfermo consuela con palabras de resign·acion y de celestial esperanza. En una de la::, cobachas encuentra á un sacel'dote envejecido y postrado_ por las faticras del parroquiado. Conmovido S. S. Jlt~a. por el miserable estndo de .aquel anciano, ,•iertc sobre sus dol~ncias el balsamo de evangelica conso!ac10n, reanima sn espíritu desfallec.1d.01 eon la dulce esperanza de que el _D_1v100 1)-faestro reconpeusará su~ serv1c10s co:0 otra mejor vida, en e~ C1_elo. , Al apa1~tarse de aquel lugar, d1stribuJ:o_les sus lunosnas y su paternal bend1c10n. Aun habia otro Sacerdote, que atacado por una fiebre violcnt~, padccia cu :;u 0asa los horrnres de la entores. · Iltmo·. Se'iior, seguid adelante · en v11estr-as procticns de caritla-d, que es tlna de- las esenciales virtudes. de. n.ues• tra. Relijion. },a.vo.reced la, horfandad y la in.diiencia: velad Pº! los asi!os. de la virtud y de la humamdad dohente, y, SCTeis grande e inmortal ante los ojos de Dios y de vuestf'tl numerosa 9roi_ Pa~ á l.& de· Mayo de (r800i · Los HIJOS DE LA. PAZ. 'l!!!>'e!!'!e!!!!!!!!e!!!!!!!!e!!!!!!!!e!!!!!!!!!!!!!!!e!!!!!!!!e!!!!!!!!e!!!!!!!!!!!!!!!!!-e!!!!!!!!!IS!l!91mPor- ood,o, lo no·firmado-- foNActo FEfülíANDEn. ANUJtCIOS. GONFIRtfACIONES; Hace tiempo que el Utnro. Sr. Obispo de la Diócesis, tiene desi'gnad·os· los días ju-éves d·e -oada semána. para admi4 nistrar el Sacramento de la Confl.rmacion, ammciándose por .el toque-de campana, que todos sab~n. Se hace esta prevencion, para -evitar que fUe~ de tos días sefialados se cause mortifica• dones indehillas al Iltino. Sr. -ObiSJ)O, cou perjuicio del tiempo 9,ue le .es iudispensnble para ocupa.c10nes de alta. importancin. ==- LA PATERNAL. GR.\.~ J\.SOClACION D.E SEGUROS l'\fU'fCOS sobre la ,·ida. "Ft)Ri\I.-\.CIO}, DE GAPJ'fALES., RÉNTAS 'Y oon:s .-CA,JA . DE AHORROS GA.HANTIZ,\.DA. capit.!ll s1u,ca•Uo.-SoLES.--1.~a5,0G~ POR 1,2L117 SUSORITORES. Las suscr:iciones á LA PATERN ~ L SP pueden hacer con enagenacion Y _sLn enageoacioo de. capital; por nnua.l.1d_ndes hasta 5 soles al ulio, y-por imposicwncs únicas, el mínimo 25 soles. r Se dan prospectos gratis Y las esp 1• ~aciones m1e deseen las personas que quieran s·uscribirse. , ." AJente VlO,Jero del Siir RICAllD0 O'O0N0VAN, Puno, Calle d-e Mira-balsas n.º 6o.t. v3. p2. IMPRENTA DE «LA IGLESIA PUNE?~:· Por ~l. C. M.-CaJ.le de Jerusalen, n. ..,_,
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