LA IGLESIA PUNEÑA. dill■iiibé&M 4 444&44íWMM&,ir&nc u a e&+MiW&steeertt'@@&eeau,ee -HEHF±#Mi&t#+ww,,, t&±t#i@ l'faadas de Puno, las mas competentes·, son hoy testigo de ~os trabaj~s literarios, de la abnegac10n,_del tino', que Felipe A. de Piérola desplegó, para levantar á gran_de altura el Seminario de San Ambrosio de Puno.- El trabaja pues· por la dicha legítima de la nueva Diócesis Punense. ¿A qué recordar sus demas tareas? Dios las contó, y las tiene ya premiadas. Y al premio espléndido y magnífico de Dios ¿qué podría agregar la miseria <le la humana inteligencia? No recordemos pues sus tareas como Secretario de la Diócesis, como Redactor del pe- :riódiw «La Iglesia Puneña>) , su empeño por santificar á las almas en el ejercicio de su ministerio, su anhelo por conquistar para la nueva J?iócesis la estimacion y el respeto de fas otras iglesias del Perú, anhe'- lo que Io obligó á emprender el seco y duro trabajo de los <<Anales de la Iglesia de Puno)). Todo eeto, y mucho mas, que ha realizado en las sombras de su singular mod'estia, Dios lo sabe, y repetimos, Él lo tiene ya premíado-, con un premio que differe tanto del que pudiera haber· obtenid·o entre nosotros, como puede diferir el tiempo de la eternidad. ¡FELlPE A. DE P1ÉROLAf-En este dia de tu cumpleaños, cuando nosofros Seminaristas puneños, debíamos darte abrazos mil, manifestándote así' nuestro filial cariño, nos vemos obligados á devorar en nuestra angustia tu muerte prematura. Sí: momentos tenemos en q.ue quisiéramos quejarnos de lo qué· hemos llamado «tu egoísmo)) . ¡Te fuiste, dejándonos- en la horfandad! ¡Te füistEf, cuando mas neeesilabamos de tí!' ¡Te fuiste, cuando tu corazon se µabia mostrado mas espansivo para- nosotrosl ¿Será cierto que nos has echado· en olvido~ Ni lo ereemos, ni'podriámos creerlo jamás. Tú nos amas, tú te ocupas de nosotros, tú piensas en nuestra verdadera felicidad. Escucha, pues, tambien, nuestl'os recuerdos: oye nuestros lamentos: ¡ te amaremos hasta la tumba! porque fuiste nuestro paa·re: te· recordaremos mientras-vivamos,. porque nos amaste y nos diste, consejos, saludables. Entre esos consejos, particularmente, los siguientes nos consuelan hoy:. tú nos decias:-Teme1n á .Dios es el principio de la sabiduri·a. Las almas de los fustas están en manos de .Di'os, y ellos. ti·enen segura la esJJeranza dé sit ir1;rnorta1idad. «Bienaventurados, nos decías otra vez, los 1nuertos que miwren en el Seño1 r, porque sus buenas obras les seguirán liasta la; Eterni·dad.»- Segun. esto, sabemos que vives, y confiamos-en que serás felíz por la misericordia,de nuestro buen Dios: :i:.ecibe pues nuestro mezquino sufragio, y ruega por nosotros: ámanos siempre como nosotros te amamos, y si bien no nos puedes eslrañar como te estrañamos nosotros, por lo menos recuerda que fueron tus primeros hijosLos Seminaristas Ambrosümos. La gratitudy el entrañable amor·,. justamente profesado á nuestro compañero Dr r D. Felipe Amadeo de Piérola, por el Iltmo. señor Obispo· _ de la Diócesis y el Seminario de San Ambrosio, no ha podido permanecer encerrado en solo los corazones que laten en un día como hoi; ha sido, pues, indispensable la emision de estos sentimientos, con las pruebasnada equívocas de su imperecedera existencia en todo pecho noble que se siente oprimido por el irreparable vado que ha dejado nuestro ilustre amigo, cediendo así á la debilidad de los descendientes de Adan; pero que al mismo tiempo, se dá el ejemplo práctico de resignacion á los in- , escrutables designios de la Divina Providencia) apelando al tributo digno de Dios, corno es la celebracion del augusto sacrificio de los altares en el día del aniversario del natalicio del que fué Dr. D. Felipe A. de Piérola. Nosotros, abrumados por el imponderable peso de la necesidad que sentimos de él, apenas respiramos mas que sentidos ayes, que brotan desde lo mas hondo de nuestro corazon; y á la vez que humillamor· nuestra pobre caheza a los decretos divinos, oímos sin cesar la .incesante voz de la gratitud y el amor, q' hoi viven en nosotros sin el término de su accion sobre la tierra, produciendo solo el amargo desconsuelo en nuestra absoluta soledad. Faltos, po:r ahora,, de espresiones que puedan manifestar nue.stro inesplicable sentimiento, insertamos la invitacion del Iltmo. Sr. Obispo · y Profesores del Seminario de San Ambrosio, como el mas fidedigno testimonio de lo que merece la virtud y la ciencia, que supo adquirir nuestro nunca olvidado amigo .. El lltmo. Sa·. Ohi®po de la Dlóce., sis, y los Prot'et.0J1.•es del Seminario de s. A.mb1·osto, flel!i!eaaulo tributar un ho1nenage tierno á la men101•ia. del que rué Dr. o. Feii.11•e A. de Picrola, Secretario de Ja nueva Dioce• sis de Puno, Recto•• de su Colegio diocesano, Canónigo, b.onoral'io, &., &., han dispuel!lto ftie celeb••e una llli©a -..-i~'iliiada y otras de rito doble, el ~G del 1n·esente lllayo, anh'ersario de su. natalicio; y con este JnO• tivo1 l!!illpUcan á u.., se digne concurrir al tem1,10 de San Juan •Iesde las ocllo de la mañana tlei p1•ecitado d.ia,- pa2•a acompaiaa••lo§ á cumpU.1.• con e$te deber.de rellgion y ,le a1ntsta,1. Puno, Mayo ~5 de 1 §09.. El dne!o se despide en la puerta del tempio. SECGION OFICIAL República Peruana.-Provi'sorato y Vicaria Generctl ele la.Di·ócesis. -Puno, á 29 de Abril ele 1869. Al Presbítero D. Cleto Federico del Carpio. Por remocion del párroco de Chucuito D. Juan Francisce> Arze, y atendiendo á la aprohacíon que habeis obtenido en el exámen sinodal que rendisleis, conforme á l?· prescrilo en el urlículo_ 3: º clel Edicto de 1.º de Julio de 186'7; hemos tenido á bien nombraros, como os nombramos provisoriamente, á vos PresbHero Cleto Federico del Carpio, por cura interino de la Doctrina de la Asuncion de Chucuito en la provincia del Cercado, para que la sirvais como tal, y con la pension de vein• ticinco pesos mensuales, que remitireis bajo de vuestra cuenta y riesgo, al Síndico del Seminario Conciliar de esta Capital. En cuya virtud, procedereis á encargaros de la indicada Doctrina de Chucuito, dentro de tercero día, y bajo de inventario formal y prolijo, que practicareis por ante el cura cesante, autoridades locales y vecinos principales de aquel Distrito, dándonos cuenta oportuna de su resultado. Dios guarde á U. JosÉ DIONISIO HUERTA.-(firmado). República Peritana.-Provisdrato y Vi'carza General ele la .Di·ócesi·s. -Puno, d 4 de Mayo de 1869. Al Cura de la Asuncion de Juli D. Francisco Malina .. Con esta fecha se ha servido el Iltmo. _Sr. Obispo de la Diócesis, encargará U. provisoriamente laDoctrina de Santa Cruz de Juli, para que la sirva en calidad de Párroco interino, por haber ocupado en esta ciudad á D. José Babia1 que hasta ·hoy desempeñaba la cura de almas de la mencionada parroquia; y en esta virtud, procederá U. sin demora notable, a tomar pos~sion del empleo. qug sG fo. co.n:S.ere r .prévías lai formalidades del caso, y bajo la condicion de remitir mensualmente y con la exacLiLud posible, la pension de veintícínco pesos á favor del Seminario de San Ambrosio de Puno. Pongo esta disposicion en conocimiento de U. para su cumplimiento y demas fines. Dios guarde á U. • Jos.E DIO.NISIO HUERTA.-(firmado}. República Pernana.-Provi'sorato y Vicaría General de la .Di·ócesis, -Puno, á 7 de Mayo ele 1869. Al Rdo. Padre Presbítero Fr. Manuel E. Salazar~ R. P. P. :Habiendo quedado vacante la Doctrina de Pisacoma ,· por separacion del que la servía accidentalmente; y en virtud del exámen sinodal que habeis rendido conforme a lo dispuesto en el arf1.culo 3. 0 del Edicto de 1.º de Julio de 1867; hemos te-- nido a bien nombraros, y os nombramos provisoriamente a vos Presbítero Fr. Ma,nuel E. Salazar, por cura interino de la mencionadaDocLrina de Pisacoma,. en la provincia de Chucuito, para que la sirvais como tal, hacientlo uso de todas las· facultades anexas á la cura de almas y con observancia de lo prescrito en la santa y pastoral visita que de aquella Doctrina hizo el Illmo. y Dignísimo señor Obispo de Ia Diócesis- en 2 de Octubre último. En su consecuencia, procedereis á encargaros de la mencionada Doctrina de Pisa-- coma, den Lro del término de la disLam:iu, y bajo de iuvenLurio formal y prolij~, que practicareis por ante las autoridades locales y vecinos notables de aquel Distrito, dándonos oportunamente cuenta de su resultado. -Dios guarde á V. P. Jost D10N1s10 HuEnn.-(firmado.) República PeruC11na.-Provisorato y Vi'caría Gene'Fal de la .Diocesis. -Puno, Mayo 8 de 1869. A los señores Curas de la Diocesis. ss. ce. Tengo á bien poner en conocimi~nto de UU. que el Iltmo. y Dign1s1mo señor Obispo de la Diócesis ha nombrado en esta fecha, mediante título espedido en forma, a Don Mariano Recabarren por Recolector de sus cuartas, cobrador de pensiones á favor de su Seminario, recaudador de las rentas de capellanías, y receptor de las suscrip~iones á «La Iglesia Puneña» , para q' en su virtud, y prévia liquidacion de cuentas que hagan con él, manifestando sus recibos, se sirvan chancelar respectivamente sus adeudos: á cuyo efecto, marcha plenamente autorizado con el fin de hacer efectivos los cobros por los ramos que llevo indi- ~d~. . Lo que comunico á UU. para su inteligencia .y debidos fines, sin embargo de la circular preventiva que se les pasó con fecha de ayer. Dios guarde á UU. Josi: D10N1s10 HuEl\TA.-(firmado.) Sesi·on eapitular, liabüla el día 12 cte 1l!fayo de 1869. En la ciudad de Puno, á los doce dias del mes de Mayo del año del · Señor de mil ochocientos sesenta y nueve, y á las doce y media del mismo dia, reunidos en el salon del Sínodo del Palacio Episcopal; el Venerable Dean Dr. D. José D. Huerta y los Señores Canónigos Dr. D. Mariano Ramos, Dr. D. Toribio Yavar, Dr. D. Lucas Toro y Dr. D. Ignacio Fernandez, convocados previamente y presididos por el Iltmo. y Dígn1simo Obispo de la Diócesis, con el objeto de darles á conocer la «Regla Consueta», que habia tenido á bien die lar para el buen . régimen del Cabildo Eclesiástico y de la Iglesia Catedral; el Iltmo. Señor Obispo dio principio á la sesion invocando al Espíritu Santo con el himno Veni Greator Spíri'tus.-En seguida, despues de haber manüestado el vehemente deseo que le animaba por la total y definitiva organizacion del Cabildo y la Iglesia. Catedra!, motivo por el que habia · trabaJado la <<Regla Consueta>) , ordenó su lectura al infrascrípto Secretario del Cabildo, quien lo hizo con toda detencion de todos y cada uno de sus capítulos. Terminada la lectura, el lllmo. Sr. Obispo procedio á tomar ' el juramenLo de obediencia á todo lo dispuesto en la .«Regla Consueta» _á los Señores Capitulares, q?e lo ~- cieron segun el rüo pr~scr1pt?·. Finalmente, terminó la ses1on ex1g1endo el lltmo. señor Obispo á todos los empleados de la Iglesia Catedral q', para el efecto tambieu se hallato!l presentes, la promesa de cuwphr
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