La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

me, entr.e ~~r_a~, instruccion~, _rn~ <lió la sígÚÍ~n.tp «'.fe .combatirán Y pcrs~- .gnirán._·4é;· t~d9~ __ 1:1_1_é)éfo~~ ~~ " ~~~gnrá°: .de ·.~-~4~ña~ _y,:..~!!ª t.~ ·Jl~var:á_n-~l r>afl- •bulo .si f:11.EITeiJO~íb.ie~: .sey.ás _o.clrnda.d.e 'I) to.dos p~r- _-causef; ~~ . ~~¡_: n~~'rer O:HIS'. •ent'r'e fantó, · teñ_ entendido qne -º°'· s,e ,,perderá:~o sól~-cabcllo de tu c~béz~ ... Yo no acosti,unbro J'.Efhuir las. ~ISCU,SIO- . nes ~oino suef~s hacerlo t_ú. _Antes, po/e:1 -~-~nt~a~io, · en · la discus~on · cifro siem·pre . m-i triunfo, porque s1e nd0 1~ -verdád, ·de grii dd ·ó ·por fuerz11, tienende é~eT .~:. ·mis _pié~ los_:eno~es y las preócupnciones. . . . . EL EsT:.\.DO_:_ y e-o qne iritentas llamar• me hereje porque BO pie nso, como tú, J c¡¡n est"'i d íf _(ücst ~ á d_0i ,1 rte. LA J a:ü:su:-Ras lo que te parezca. Tú es tas ·mui .en¡ireido por.qué cre es {¡ ue mí vrda; termina _c11i'nd o i;:cse tu tempor,fr.. r,ro_tece, iGD; sin te~,er eü cuenta que, éFdia ·que yo te folle por completo, 1ú r füna es inev'ttiLle. L0 que acabas de. proñunciar, es ciertnmente una-:herejía, y yo tengo el drre.cho-de· llamart·e he.reje, p·.1esto que , mal de !.u grado, soi tu madre, y ·11a die sino y~ tiene la facultad de ca!l fi car lo que hay de vcrdndero ó fal so en una doctrina, lo que hai de cooforme ú opu esto á un principio revelado. -yo soporto y tolero á veces tus avances, con la esperanza de que algun dia llt>gues á reconocer, para tu bien, el daño que te haces siguiendo las d octri11as de los que te adulan . A tener pnciencia en este sentido, nadie me gana; porque, como no intento dominar despotizando, como no me propongo mi en¡:rrafldecinüento temporal, si1_10 la snlud etC'rna de mis h i¡ os, no me dejo ni puedo <lejnPme do~1i;1~r- pór el orgullo, que; con la autoridad de madre te digo, es hoi tu defecto capital. EL EsT.rno-Pues te dígo forrnrdmen .l' te, que yo soi y debo ser atéo. LA IGLESJA-i\Ic angustias profundamente, al escu char de tus lábios un desatino tan grosero,· en este si-glo de las luces. EL EsTADO-«Ya empiezas con tu sis- »teroa. Decia que yo soi aléo. No te »sorprendas. El ateismó, bien lo sa- " bes, · es en el hombre el estado moral »rnas degrada_nteJ es la última palabra de "»la abyeccion del individuoj el ateísmo es ,, odioso) repu,gnante, despreciable. Un aléo » no es hombre.» LA IGLESIA-Preciso es pues que deduzcas de lo dicho una consecuencia racional. EL EsTADO-«Pero yo no soi un hom- »bre; )'º soielEstado." LA IGLESIA-El Estado es una entidad moral: son hombres los que lo forman, y hombres que tienen obligaciones mui sérias que cumplir respecto de la sociedad. EL EsTADo-Ya me vienes con argumentos escolásticos. Yo no enticlldo esa jerga. Te dtgo que el individuo atéo es despreciado é inmundo, y digo tambien que yo uo soi un individuo. «Los gestos que en ti uoto, y el asom- • bro que en tí causa esta ufirmacion, »me hacen creer que no me conoces, que •no rne has comprc1ndido, apesar de ha- »ber vivido juutos tanto tiem¡:,o, para » perjuicio de uno y otro. Yo no soi un "individuo. La religion es puramente "individual. Yo no tengo religion.» LA lt.LESIA. PUNEÑA. LA lGLP.SIA-Tú rlices que no entiendes la jer~a escolá. tica; pues; hijo, yo . entiendo menos la tuya. Has nglomerado ,tanto dislate en lo que acabas de decir, que nece~ito echar mano de mi - pacieucia, para contestarte. Óyeme, pues. Di ces que la religion · es puramente individual-¿Qué quieres dará entender con esta frase? ¿Has pe5ado todo el absurdo que ella encierra? ¿Concibes que pueda darse rnciedad sin religion? ¿fotcutas abolir el cníto externo? ¿Supones que los pueblos puedan · respetar á las autoridades con stituidas, y mantener el orden social, no profesando una re ligíon? Tú me diras que los pucbios no son el Estado, y ya te escucho cuando me replicas diciendo: «l\Jis atribuciones no alcanzan á los sen- ,, timientos. Yo DO tengo que hacer otra .. cesa que r<'gulnr l11 vida exterior de »l ns miles de individuos que represento. » Yo no sirvo mas ' que para facilitar la ,, actividad tic esos individuos, dentro de »su pr·op-a esfera moral y material, pa- »r.a tEte rl es esped ito su camino, para »impedir q;:e los uno s se perjudiquen á »los ctros, para h acer respetar el .de- »rech o, ténio presente; el derecho. Lo »que corresponde al fuero interno no t_ie- " ne nadn qne ve r conmigo. Eso á tí te »incumbe. ¿Tú llamns ateismo del Estado »á mi propósito firme de no imponer re- » ligion ninguna á los individuos por ,, qui enes y para qui enes exis to? Bien, »mujer, llám~lo como quiero~; pero si » te figuras que dices con eso una gran ,, cosa, te equivocas: dices tan solo una »frase curiosa, propia para llenar de »miedo . á las gentes insensatas, y nada » mas. Al decir ateísmo del Estado, no »reflexionas que el Estado no puede se L· » atéo; que el Estado no puede ser cre- »yente, porque el Estado no es un in- »dividuo.» Pero tú mismo ¿sabes lo que dices? 1\-Ie es preciso compadecerte, porque, apesar de tu ingratitud para conmigo, no puedo prescindir del amor que te profeso. Tus atribuciones no alcanzan á los sentimientos, ¿y á qué alcnnzan entonces? ¿alcanzarán á los apetitos? ·¿alcanzarán á los instintos? Dices que ·solo regulas Ía vida esterior: quisiera que me esplicáras lo que entiendes por vida esterior: tú ¿gobiernas al hombre maquina de Helvecio, ó al hombre hecho, a la imájen y semejanza de Dios de la Biblia? Aseguras que no sirves sino pnra facilitar la actividad de los individuos dentro de su propia esfera moral (no reparas que esto ya Do es vida ·esterior) y material, para tenerles espedito su camino, para impedir•que los unos no perjudiqiten á los otros. Y cómo lo impides? ¿con leyes puramente civiles? Continuas diciendo, que solo sirves pa• ra hacer respetar el der echo, y me recalcas tu dicho. Pero, hijo mio, por Dios! ¿cómo podrins hacer respetar el derechó, si no tiene$ religion? ¿Tú sabes lo que es el derecho? ¿has llegado á entender el sentido jenuino de esta palabra? ¿concibes que la definicion dada por Burlnrnaqui, por Arhens y otros tratadistas protestantes, es infalible á tal punto, que deba guardar silencio ante ella, hasta el buen sentido? ¿iguoras que estos autores se resie nten, y mu ch o, en sus escritos, de sus doctrinas religiosas? Pero, supongo qqe dicha dcfinicion sea exacta, ¿puede nunca el Estado, hacer respetar el dcrecho ajeno, á los ciudadanos que carezcan de todo seutímiento religioso? ¿En qué apoyarás tus argumentos, ó la fuer _.. za moral de tu justicia? ¿en la téoria utilitaria de Ilhentam, ó en el- derecho del mas fuerte, proclamado por Hobbes? Porque, si tu no tienes religion, no tienes tampoco derecho para iuvocar los princip;os religiosos, mucho menos siendo ateo, como quieres y pretendes serlo. Y ¿supones que así, sin mas recursos que ios que te proporcione tu pobre ruzoD, sin mas poder que el que te ofrezca la fuerza bruta, puesta sin duda a tus órdenes, te sea fa:cil obtener abediencia "por parte del pueblo, enfrenar la rebelion que asome, y mantener el orden indispensable para conservar la vida social? Aseguras, lleno de candor, por no decir de. necedad, .que lo que corresponde al fuero interno no tiene nada que ver contigo.- ¿ Y á qué viene esta aseveracion? ¿qué tiene que hacer el fuero interno, con la cuestion que has propuesto? ¿quién te ha dicho, po r otra parte, que yo llamo ateo al Estado que no IMPONE mi , reli gio n á los individuos? ¿así me calumnias? ¿No te contentas con desatinar? ¿no te conformas con contradecirte hasta el punto de decir, primero, que el Estad o debe ser atéo, y luego, que el Estado no puede ser atéo, porque el Estado no es un individuo? Y luego me dices qué eres una persona jurí<lica, que eres la representacion absoluta de ciertos poderes, que eres la abstrnccion de una delegacion y de una magistratura etc., etc. Esto, hijo mio, si no es un verdadero Galimatías, no sé cómo pueda llamarse. Los er~ g&s los ~ntiendo, porque son la espresion de uua facultad del alma, que se llama raci oc inio; pero tu jerga, no es sino (permíteme que te lo diga con franqueza) la espresion de tu ignorancia . EL EsTADo-No me entiendes, porque tú te hns propuesto no entender otra cosa que la que te conviene. Para tí todo es error) hereJ°ía. «Desde que «has reñido con la civih'.zacion moderna, ,, la di vision entre nosotros se ha hecho »inevitable.» LA IGLESIA-Agradeciendo el agasajo, te digo que yo no calculo convenienci_as, porque no ten,go cifrados mis intereses en el tiempo.-No es tampoco pnrn mí, todo error y herejía, ni tú eres el jue-z en este- asunto. Yo llamo á las cosas por ·· sus nombres, y como soi la riladre de la humanidad, no puedo permitfr que á mis hijos les den veneno en lugar de. alimento. Ellos suelen ser ingratos y no escuchar mi voz de alarma, jJero tienen que experimentar, mas tarde ó mas temprano, los funestos resultados de su ingratitud. ¿Cómo quieres que llame verdad al error, y dogma á la herejía? Si yo pensára como tu, si est u viera.decidida á ser atea, ó mejor dicho, si no tuviera interes por el bien de los hombres, mui poco me irnportarian la verdad ó error de las doctrinas. Pero, entiéndelo bien: yo no soi traficante-J•o no ,sé esplotar á los pueblos-no entiendo_ de transacci ones cuando se atraviezan intereses . de conveni encin, porque antes que los bienes del tiempo, yo miro los de la eternidad. _ Antes que el egoísmo, consulto las reglas de la caridad. Me hahlns de civilizacion moderna , y me dicc5 que yo estoi'reñida coti ·e1ra-.:--·--soio ·aé - tu bo:ca podria -escuchanéme-jañ.te:desf :: . atino. : Quiero· -que0me cóntestes ""a és, ::: tas preguntas.-e¿A _quién ·se-debe-Ía te-; _- tual civilizacion? .¿la ~pªrte.. en-: qué' ella-.._-~· bastardea, á · quién :~s ~d~bida? .. .-.yó?eaf' :~ toi de riña con · la civilh:acfon ~d~-iñ'~f :: :· ley, es decir, con. esá ci vilizaeiori-óf¡úe ~ ·:: pretende dar mas importancia á la'tier•~ _r. · ra que al cielo, mas valor:a:ló's-:inte- :~ reses del tiempo que á los de la-Eter;; .: · nidad, con esa cicilizacion qu.e, so·:pre- : -.· testo de cultura y de progreso . mat&• --· -: rial, fomenta hoi el desarrollo- · de doc-: ·.-: trinas disolventes, favorece el robo, 'la .·, - mala fé, el egoismo, y todos los· crl- - ·. menes que labran la desgracia de . loa: -. •· pueblos. Sí: no estoi, ni puedo..e~tar :, · por una civilizacion que hace .la ·ap~- , -: teosis_ de Satanás, _que . ataca todo p-rin--r, .: cipio de autoridad, y que de resto gri- ·: ta con voz salvaje-«La propiedad es. , · el robo.,, Si esa es la civilizacion · que· • llamas moderna, francamente, yo ·re• niego de ella; algo mas, yo la maldi~ . go. Si quieres separarte de mí, porque no transijo con ella, sea en buena hora. Antes que tu, esta la ley di• vina¡ y sobre todo, no será la primera. vez que se reproduzca en un Estado la · · triste historia del Pródigo del Evangelio. EL EsTAoo-Voi á decirte una última 'palabra: yo tengo que considerar á los estrnnjeros, y por lo mismo no puedo impedirles que adoren á Dios como quieran. Tú me diras que eso es protejer el error, porque á tu juicio solo tu profesas la verdadera religion, Pero tambicn "los anglicanos creen lo mismo y persiguen á tus hijos los católicos» -¿te agrada esta persecucion? Por último, yo «no me he dedicado á la Teología, y a la verdad, entiendo poco de eso. No sé si · eres li1. verdadera religion ó nó. Eso á mi no me incumbe. Yo soi el fuero esterno.· En fin, déjame ..... No olvides lo que te he dicho. Es preciso separanws. Vete preparando, porque antes del fin del siglo ....... » LA lGLESIA-Cousidera cuanto. quieras a los estranjeros, que para m(, -no lo son, porque sabes que mi seno abra• za la humanidad, y para mí no hai judío, ni gentíl, ni disidente. Sus doctrinas las nnaten1atizo, pero amo. con · tierné) .amor sgs per·sonas; tampoco te digo ·ijue tor_tui:es sus conciencias obli- . gándolos_ siQ prévié\ instruccion, á dar á Dios un c·ulto que no ac~ptan. Pero sí; entiendo que tendrias derecho · para no permitir la· p~blicidad de un · culto falso. Y -vói á de~iit<f el pqr qu'é, .· No entiendes ' de Teología, -ni te_' da pe~ na de · eso: pasemos 'j1or átto :éste_ des~ _- precio hecho -á . la ciencia ·madre-(E_[ Apóstol Santiago, ha.blando de l_a ign!J-. rancia de la impiedad, decía: qurec'!"m-_ que z·gnorant blasfemant): · pero al co_nfe_~ . sar tu 'ignorancia de dicha dencia, -no " tienes como disculparte de tu falta ·deconocimientos en materia de religion. · El catolicismo es profundamente filo- · sófico, y lejos de temer el examen de · la filosofía, lo solicita, y muy partf• cularmente de los miembros que com·- ponen el poder, ó sea del Estado; porque el poder es el que mas necesita de esta instruccion, tanto para conocer debidm~ente . sus derechos, cuanto para · tener idea de sus deberes y saberlos cumpfü. Esa indifereueia que mues.•

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