desgraciados, pues por sí sola no es mas que una antorcha pálida que ilumina sin jamás fecundar~ Es necesario un principio superior que vuelva á calentar lo que ha helado el egoísmo, que una lo dividido, q' obligue á lo alto á inclinarse hácia lo i~ferior, preciso es que el espíritu de benéfico desprendimiento se derrame por el caos de la actual sociedad.n Ella tambien enseña el respeto á los derechos, á los derechos de los individuos; porque, ¿qué cosa es la j ustícia predicada por la Iglesia Catolica sino la virtud que nos obliga á dar á cada uno lo. que le corresponde por derecho~ y 6qué iµa,_yor- estímulo puede apetecerse pira el cumplímienlo de este deber que el que su observancia sea una accion buena y su infraccion produz,oa pecado¡> Sin embargo de que las razones aducidas os habran conveucido de la justicia de mi aserto; esto no obstante, permitidme que llame vuestra atencion sobre un heb1o lan doloroso para el Catolicismo como elocuente para confirmar la verdad d~ esta parte de mi tesis. L~ que en Lrnmpos mas felices se llamaba por antonomasia isla de los santos,. la célebre Inglaterra, con- ~ertida hoy en centro del Protestantis~o, ¿qué ejemplo nos ofrece de su hber(ad y bienestar social? , De eSla sociedad, que á juicio de algunos n~veles. progresistas se encuen- _t:~ a la vanguardia de la civilizac10n, cusí podría decirse sin hi pérhole que hoy.se halla SOJ.. uzgada por l b b · .... a, ar arie • Tal y tan desgarrador es el mrndro que 1a historia contemporanea nos ofrec~ de- ella; escucbelb.os algunos de sus juicios. En In- ~laterra no existe 1a--union necesaria á toda sociedad, el mayor v1nculo que- es el de la religioo, vosotros lo c?noc.eis; un individuo pro-; fesa doqtrrnas que otro no reCónoce, Y para que sepais hasta qué punto 11?ga este desacuerdo en, ideas 1·eligr?sa~, ~ved que el padre sostiene un prrnei P1~.como verdadero, en tan to que _el h1Jo lo rechaza como falso y el, he1~mano repugna ambas; otro vrncnlo es el de caridad, este no se conoce, sus habitantes se consideran _respe?tivamen te en un completo aislamiento. Sí, aislamiento, porque ~o es la materia, ni son las ·leyes de ~~ mecánica, ni los cálculos de_l. eg?18lll? los que tienen el pri vi~ leJlo d;e umr a los seres iutefigenfos en sociedad. Apuntemos, sino, algunos .detalles históricos que revelan es~a verdad: la parte proletaria sufre las mayores desgracias, se enc~entra en la miserabiüsima condicion de perecer de hambre, sin que haya una persona que la consuele en s.u afliccion, un individuo que Je nrroJe un pedazo de pan para poderse suslentar; prnguutad al Támesis testigo mudo"' do· estas v1.ctimas del egoi~.mo protestante cual es su numero, y os resronderá no ser posfüle reducirlo á cifra- deter- ,minada-; interrogad á los palacios de los llamados nobles y potentes á fuerza-de un empleo y una can ti- .darl de _dinero) por los desgraciados LA IGLESIA PUNEÑA. que espiran en su deredor, v no trepidaran en aseveraros que ;on innumerables y aun os dirán mas-encierro en las arcas de mi Señor grandes caudales que se invierten en alimen Lar el orgullo y la vanidad mil veces impía de mis dueños, en alimentar centenares de animales inmundos porque ellos sirven tambien para hala.garles el amor propio; pero como no puede el hombre degradarse tanto, como no le es posibl~ convertirse en instrumento para satisface~· los placeres, se le niega para saciar su hambre el mendrugo que pisado en el suelo todos desdeñan el comerlo. Acontecimientos semejantes se realizan en la Rusia. cismática. Pero por otra parte, c0 · mo el criminal no puede soportar q' existan individuos honrados, porque el solo verlos es una reprension, al paso que severa, la mas elocuente; pretenden alejarlos de su lado, e~terminarlo~ y reducirlos al polvo, s1 fuere posible, o en último caso corromperlo~: Inglaterra y Rusia no pueden soportar la Iglesia Católica, pretenden esterminar las sociedades que profesen esta sociedad divina; ahí estan Irlanda y Polonia 'p~ra aseguraros lo que os digo, ellas son las que sufren, las víctimas sacrificadas en aras de su religion; sus derechos todos se encuenlran atacados, se· les ha r0bado la paz y tr:anquilidad ' de s;is corazones, se ]es ~a quitado su libertad; en una paiabrq, se les ha dado la muerte como sociedad. Ah! bendito sea Dios que no ha permitido que las manos de mí muy querida mudro h Iglooia Catolica, se hubiesen manchado con-la sangre de las .inoce~ les víctimas !:landa y Paloma: ah1 eslan los asesmos, Inglaterra Protestante y Rusia cismática~ Señores, es preciso convenir que el pro[estanlismo y el cisma que :él engendra son semejantes á un cadáver helado y cuyas formas conserva el frío. Sí, el frío de las almas separadas del gPan foco de calor mantiene con las formas malériales las apariencias de esta religíon tan digna de ostentar sus helados contornos y su manto de hielo al traves de las frias estepas y de la escarcha del Norte.. Levantad ese manto de lujo aparente, poned la mano en. el corazon de esa religion y no sentireis el movimiento de vida, sí solo encontrareis una momia asquerosa bajo el punto de vista religioso, que si conserva apariencias de sociedad debe agradecerlo al resto de jugo catolico que circula por sus "v'enasc. Queda probado, pues, que por la influencia de. la Iglesia Catolica no solo existe la libertad en las sociedades, sino que se verifica á la vez el bienestar de las mismas. Ahora para concluir,. perrnitídme umr pregunta que la creo de- actualidad. ~La Iglesia Católica podrá ejercer esta influencia bienhechora en todas las-condícíones y a travezándo todas Ias peripecias que le- pwv-oca constantemente la impiedad y la prostitucion? Señores, lo puede, lo debe y fo realiza- en efecto, mal que pese á sl'lSdetractores; pero con una 1 muy marcada diferencia; como quíe.,. ra que su fin primordial está mas allá del tiempo, ocupándose ante todo, de los intereses de la eternidad, solo produce el bienestar por refleccion en aquellos pueblos que · combaten su independencia, esforzándose por cargarla de cadenas; pero exijirle la completa realizacion de estos bienes cuando se encuentre oprimida por el poder temporal, cuando su accion se encuentre entra~ada por la opresion de una aut~r1dad que pret<rnda subyugarla sin mngun título para ello, cuando la palabra esclavo tres ve_ces humillante, sea lo que Lodo lo domine, lo corrompa y lo arrase en un clero subyugado, cuando el saeerdocío, órgano de esa religion tan espan losamen te prosternada haya perdido su d-ignidad, ¡ esto seria ut~a atroz injusticia! Po~que, sa~edlo bien, la Iglesia Católica func10na por la aceion de su sacerdocio, los bienes eternos y temporales los derrama por sus manos pero solo a condicion de su libertad: q~e no se estrañe, pues, que ése mrnmo sacerdocio -cuando obra como instrumento de Gobierno en manos de la Omnipotencia civíl 6 mililar . . ' se convierta en mstrumento de demolicion social y de perversion moral, ar_ruas las mas formidables para dcstrmr toda lejítima civilizacion. , .C01·rupNo opti'mi pessi1na, decía la . sábia _anligüedad·. Ah! podriámos esclamar ahora con un célebre orador contemporaneo, á todos los po- , tentados que son dueños de un cetro, de una espada ó de la fuerza: <<si quereis hacer de los sacerdotes » n_o oh~eros de progreso y civiliza- >) c10n smo _obreros de. decadencia y )) de .barbarie, convertidlos en insLru~ )) mentos de GobiPrno y esclavos del »poder. Entonces os servírán con >)las.dos _rodillas en tierra y la freii. >) te rnclrnada anLe una palabra de » vuestra hoca y un signo de vues- , » tra cabeza; sí, os servirán; cum- >) pJirán su mision de esclavos para >) la ruina del mundo y para 1a vues- >> tra tambien:>1 Al permitirme esta refleccion, lejos de mí el pensamiento ya anatematizado de nuestro Iltmo. padre Pío IX de corlar las relaciones que deben existír entre la Iglesia .Y el Estado. El alma y el cuerpo deben auxiliarse mútuamente para conservar ]a v:ida de la persona que se llama el hombre, la Iglesia y el Estado deben conservar una relacíon de amistad cordial para que así se mantenga la vida de esa persona moral que se llama en nuestro Ienguaj~ sociedad. Me és gralo esponer el sentido genuino de estas relaciones tal y como tuve el honor de escucharlas de boca de nuestro muy ilustre Rector el Dr. Piérola, cuya memoria jnrnás desaparecerá de nuestro corazon. ,,La Iglesia santifica y salva al hombre: su accion se e.lerce en el tiempo; pero sus resultados van mas alla. El Estado guarda y protege los <lerecl10s d_el mismo; . en el tiern po y por el tiempo.» Penetraos dPl gran fondo de estas pocas, pera muy signi ficativas palabrasr y yo os garantizo que no solo establecereis las verdaderas relaciones que existen E>nlre ambos poderes, sino que tambien cornprendereis los derechos de cada uno y podreis determinar hasta donde se estiende su esfera de accion. Por todo lo espuesto os habreis convencí• do de que tenia razon en aseveraros ~l principio de mi tesis, que- «La independencia de la Iglesia Católi'ca únporta el bi·enestar y la li'bertad de las soci'edades ,)> _Antes de terminar permitidme, senores, que dando os ]as gracias Pº! la_ benevolencia con que me habeis 01do, os suplico disimuleis las muchas faltas que sin duda habeis notado en el curso de mi demostracion, y rnireis en mí solo la buena volm;ilad de cumplir un deber impuesto por el Seminario al que amo entrañablemente. ANUNCIOS. Por todo Jo no firmadofoNAc10 FERNANDEZ. DESPEDIDA.o Los de la comitiva del Iltmo. Sefíor Obispo de la Paz, agradecídos profundamente á todos ]os vecÍllos de esta benévol~ Ciudad por la acogida que han merecido, y por no haber te11ído tiempo con las ocupaciones de la premura de su regreso, se despiden con sentimiento de su amable compañia y piden órdenes para la Ciudad de la Paz, donde las cumplirán puntualmente. CO::WFIRDA.CIO:WES. Hace tiempo que el Iitmo. Señor Obispo de la diócesis, tiene desígoados Jos dias jueves de cada semana para administrar el Sacramento de la Coufirmaciouf átrnnciatidose por el toque de campana, que todos saben. Se hace esta prevencion, para evitar qu.e fuera de ]os días seiialatlos se cause mortificaciones indebidas al Iltmo. Sefior Obispo, con perjuicio del tiempo que le es indi_spensahle para ocupaciones de alta importancia. 11,{{!# Lll L1brel'ia Católlc-1 está recibiendo las obras siguientes:-TeoTogla- -Religion.-Lilurgia.-Ciencias na[urales y exactas. -J-Ii storia.-Lile ratu ra.-Tcxws~-Devoci ona ri os. - &a. -&a. Papel.-Libros en bfanco; y demas arl!e!liJos de escritorio. En esta imprenta y la librería «Cntólica», se encuentran de venta, el pri... mer tomo de «Los Anti les de la Iglesia Puneña« y Jns «Constituciones Sinoda.. les» de la Diócesis. EL CALENDARIO ECLESJÁ$TICO para 1869. Se halla de venta en la Libreria Católica y esta imprenta, al precio de dos pesos ejemplar. ESTUDIO DE! .\130GADO. El Abogado que susl!r!I.J~, pone en conocímien to del público y de las personas que desnen ocuparlo, que ha abierto su estudio en la calle denominada Ancachs, casa n. 0 466, donde se le en<'ontrará de!-de las siete de la mañana. has(a Ja¡; cinco de 1a tarde, asi como a D. Anjcl Vasquez, quirn admite l()s poderes de las personas que quieran conferirlq_ lhj"inío Talavera,. ""' iMPRENTA DE "LA IGLESIA -PUNEÑA1 ', PoR M. C. .MARWiE'Z. calle de Jcru$Ulen n.• ~·
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