ha teuido a bien, conforme á sus ntrilrnciones, nomlJrnr -parn qne lo formen á los señores Dr. D. . José Manuel Calle, Dr. D. Clemente i'UanriquG, Dr. D. José Ciriaco Hurtado J D. fernnndo del Yaile, dándome la h onra de presidirlo; y lrn expedido ademas el llombrnmiento de socios honorarios á fa vor de los sc1iores Dr. D. Andrés Miranda, Dr. n. .Jorg-c Ramos, Dr. D. Alejandro Cnno, D . Manuel Zc,a ¡ el Dr. D . .lose Antonio 13ucno, con los cuales qu eda completado el número de los socios que scgnn el Reglamento debe n componer el Consej0 Dt!partamental d e Puno. . Emi11éntemente católico por cr,ccucia y por educacion, me sie nto, 1-,efl nr es, µrofondamente satisfecho al ver im1ugi1rado e:;te Corn,ejo Dq>arlamcnlnl, HÜPmbro de la «~ociC'dad Cat.ólíca» que 11e ha impuesto el snblime y ¡;agrado deber de sostener el Cnlolicismo, esta ·Santa: Rcligion de nuestrcis padres, que nos glot·iamos de ensefia r a nuestra posteridad, y por cnp perpetui·dad y conservacíon el Consejo de Puno no omitirá, e&toi cierto y seguro, 11i11g-un trnbajo, ningun sacrificio, á fin de l le11ar cumplidamente los fines de su augusta ) . el~v-ada misio u~ IHscurso del' Sr/ . Vocal lwnorar-/o JJr V JJ •. Jor(IC R,7/iJWS. SEÑOUES. Congregados fro,¡; pm· nuestra adhesion a los santos dlesiguíos de LA socm- "ÓAD CATQLICO·-PEm'.J.&NA, habeis qneri<lo iuaug:urar nuestro Consejo Departamental, úndiendo e·o p-rimer lugar fervientes graeias á Dios,.. porque se ha servido concedernos• nuevos medios de afirmar u-uest, ü' fé· católicn, y de encender nuestra caridad... esperumlo para todo la gra·cia divina-. · Y para realizar la so-lemnida<l <le este acto, habeis prrncipia·do por imitar uno de los- ejempl,os que 110s legó et J)i vino iUaestro. Así como tL se ,•alió de unos rústicos pescadores del la.g-o de Galilea, parq propagar su clc,ctrir1a celestial, us.i tambien hallei .-; querióo que el último de vuestros miembros, use de la l)Ulubru. ante este c0ucurso ilustre. Por el conocimíento que tcneis de mi cducacion infortunada, y de mí pobreza <le ideas, os- ruego, seflores, perdoneis mis faltas- liter11l'ias, y ~ue ,1cepteis tan solo· los· :-;entimientos católicos, brotados de mi humilde• corilZon. Los astros que giran en el ti rmnmento, marcando los- dias, l¡1s noches, lc1s años, y pr:>dadendo las variadas es taciones,-las riquezas de los reinos animt1l, mineral y vrj-etal de que eslú rl otado el globo terra t¡ aeo, son nrnnn ill us qlle las c0iloce snperficialmente el hombre. y ·que sin embargo lo dejan pasmado- ¡Qué seria si se descorri ese el -velo qa·e e ubre el mecanismo del trni verso frsko, y las leJcs secretas de su couservucion! ¿Qué diré ahora de l otro 1rniverso espiritual, eterno, al í]Ue t ambir n pc rt e - !ieccmos'? Si en el univer so f ís ico hay maravillas, que no aenbamos de cono - cer, en el espiritual hai por te n tos de {lUe solo debemos hendeci;:- ú Dios , por habérnoslos revelado. Que el último destino cLC'I hombre no se ha <le llenar en e:te mund o fHi n ' ce - dero, sino en el otro, que es el e le rno; - que si el hombre se npa1·ta de ese destino desde el instante de st1 co n- . cercion, por el pecado orí~i na!, debe ser excluido de In Pot e rna feli ·idad; -- .y qne para se r redimido de es ta 1rcmenrla pe11n, han sido i11di spe nsablr s la sang·l'e v los merecimieutos de Nnes- . tro Sc11or Jcsucristo,-s01l vcrrlades que no debemos á la filo sofí.a untura!, sino - ,í In. revrlncíou. El Dios Hijo, en ,•indo por :;u Elcrno Pad1 e llenó la misio u de redimir nl hombre, r e vht.i c ndo ::; e de la ca r ne humana, y e mpicando los medios ad ec uados á nu es tra naturaleza mi in·rnble. Bien sabc is, señores , que Xu c,-, tro SeIior Jcs ncri,-,to, p!utica11do con l 11 ~ hnmbres en e:-; tc muodo, y 111arc lw11d o r esde e l E-.tn blo de Be le u ha s ta d Mo n te Ca l var io, 110s e11sc11ó e l se ndero de la pa tria celcs lia!. Ven cid os alli 1111 rstros en emi go~, e narboló el estandar te s ull lime de la rede ucio11, y bajo el arco íri s fnrrnmlo r:ior e l roc ío de s u saug re , hizo los tratados d,~ u11io11 entre el Ci el o )' la Ti e rrn, y d e la unio11 e ntre l üs liombrcs,-y tratados de grncia para 1<.s justos como Juu u J para los pe cad ores como Dimas . Como le plu go que, estos netos de su i11fi11ita rniseric.:ordia. se r cp it iest!II ú fo- ,·or de los h omllrt>s el e t odos l os siglos y de todos los lugnres, dejó, pues , al sr1bir á los clc los, !i!l S re'pt ' (:S( nt1111t cs, µara qne en su nombrC', con sus le) CS y doctrina, h.icicsc11 t ocio lo (jl!C' él había hL"cho en favor de los mortales, r¡nc tuvi e ron la cli cha óe \' e rlo y de cree r en él. Hé ac¡ni la fun dnciou de la Jglesía Católica J su obj e to. Si en el rt1u11do fí-..ico hni sociedades distintas, ó sean las naciones, co11 sus leJes y goberna11tes distintos, la lglesia Católica es, pues, t11111 g-ran socied,1d sometida a u11a sola cnbezn, que tiene po-r territorio todo el mundo y que jamás fcueccrá: está destinada para seres inmortales ó eternos, que c()rno tales se hnn de reuuir en su última mancion. ¡Oh, señorc1-,! En eae uniYerso pum el Sulvador el agua del Bnutísmo ·paru la primera púrificacion de la criatura racional,-puso el sol del Evangelio que, iluminando nueslras almas, lps vivifica y les sirve <le columua guiadora has - ta la pálria de promi s1011,-pu;:o los otros ¡'íla11etas l~11ni11osos, gne sou las doctrinas de los Apóstoles y de los sucesores, en su ministerio, los cuales giran en el universo de la gracia, sin chocnr jamús, obedeciendo las le) es de u nídad y de atrnccion uuiv e rsal, al CC'11tro comuu, que es la Sauta Sede de Ho11rn. Estableció la lJnse ~ólida de toda sociedad humana, que es el l\Jatrimonin, por el c11nl el marido .v la murrer "Jª no son dos, sino u11r1 sola cnr11 e ,» u11 so1O amor e n n11iboc::, un solo corazon, fo rmado de dos voluntad e~, y · dedicndo ú Dios. Tnmb icn pu :;o po·r comida el mi~mo cord c1o de Dios, por · beoidd su sangre pr ecios í.-. irm1, y por pa11acea contra todas las enfern1('dadcs y la rnµerte del ulnia,-lu Co11fcsion sacrame11tal. .Ant es de es to, el muudo solo ofre- ('ia Ul lél C' OIC(:(: inu de cuadros al.Jomill abh:s : r e lig-i o11es sin Di(\~, porque 110 lo le ui nu al Di os ve rd ad e ro, y :-- i p r escrib ían la a c.l o ra c ion de al bu11 tit ro Di o~, e ::;e dio s e ra inv eu la(h po r la c, il>il os ida<l de los impos tore:' , ó por la s pa~io11 es de los pu e blos . ~e le va11t alwn alta res pnra la proslitucion; ln moral "º t ·11 ia n 11 p1 i_11cipi o fi jo; h s le_, t s e1 a11 i llj11sla~; , o¡, u,·s tas ú la ll it lur,dcza <!1~1 l10 1nl>rc . !~1i lu s 11, ,ci o11es rna s ci vit izntl as, la C1 ec ia v Huma , In ei 11d, ,danía n a 1m 1ílulo q;1 e co11 ct·d i11 el derecho de t ra t a r como á cosas á la <!:-pos11, á los hijos y ú los :-,ie n os,-y ú lo,- « si ra1 j er os romo ú e ne n1i µns rn1 1 ur,d c.-. V e aq uí el de recho de , ido. J muerte so bre la familia, de ,1quí lqs coiiqu i-s - 1 as , la esclavitud nut<1l'izad11 por la !(,~· , tl e aquí ese ant ngo n ismo de mu c> rte e11• tre los hijos <le uu mi s nio paJ re celes ti al . Pero desde que el Rcde11tor pronnnció <'011 1·eiterndon el fíat de la Jgll'sia Católi ca; desde 4ue fué colocado por eabeza , isilJle de ella el Príncipe dé los /\ pós tol es , el orbe se ll n transformnd-0 mnnnillosHmen!e: los · hMnhrrs han <lt•- hido cons tituir L111~ rnla i\ acion, tt1Jos ciudadan os son los hij os de los l:> iglos 1la sados1 que tl esca11:;nrou en el SL'lior, los finados qne se hallnu en In esenia de la purííicHci ou, y los r¡ue exi&li~1os e 11 el tc rrit urio Católico, que se extiende e 11 las ciuco pa r tes de l mu11dü. Si lo; pa:-ados son ul111as que est :rn e11 la hie11 av c11turnnza, ó en el c11mi110 de ella, s i es cvi d1!11te que hny comu11icacio11 e11lre el cielo y In tierra; si t od os es lamo,.; ll ii mados á participar de l u:; me n lo1.; del Víctima de la redenei o11, para con-;cguir esa bi ena ve nturnnza, ~no es cn11cluy v11t c q11e somo:; y seremos rui emllros de uua sola sociedaJ? ¡Cuán glorioso nos es tener por comJl" f IÍ Olé lS l:ll I llOS á ]r>s primC'ros IT) es <lel 111u11do-lns Patria reas, á los í111:;pirnd ns Profetn s , á los Apó~tolcs _y Evange lisla s, instru idos por el mismo hijo d e. Dio:;, a los heróieo:; mártires, ú los fi ló-;ofns cristiall ns, á los áugcles encarnado s-las sautns vírgenes y á los bi c11av e11lorados,-aln1as dedicadas al Se1)nr, por todas lns clases de las soriedud es cri:,tíauas. Solo el amor iufi11i\o, la caridad enc,, ruada, que <·S i.\ucs lro St!ñor .le~ucristo, put!o halicr establecido esa fusio11 de toda la hurnauidad crislia11n,- ta11 prupiame11lc llamada por los .Apóstoles coniiini·Gn de los santos. Solo desde entonces la sangre que m:111n de la cumbre del Gólgota, fecundiza l.os e11te11dimieutos"y corazones;-la palulira evm1gclica, milagrosa simie11te que, sembradn, ta II to en las ua,·ie ,nes civil izadas como cu lus tribus salnijes, ha producido, y sigue 19roducie11do los ópinios frutos de la rede11cío11. Solo d<'sde e11touces los ,•erdugos de la humanidad se convierten en r'edentores de ella. Se lev¡1ntau templos, basílicas, 110 solo en las regioni>s mas distautes y desierlus, siuo husta debajo de la tierra. l1romulgada la caridad como la ley suprema. todos los hombres q11e1 ·trabi, 11 co11testado, de buena vóluntad, al saludo del 7wx vo'Gis, se hacen ciudadauos católicos, si11 haber pasado por los martirios de honibles conquista~, se constituyen bajo el nmparo de u1rn$ mismas leyes, adquieren ·unos mismos derechos. La mug-cr, que era cosa, nscie11tle ú Ja dig11idnd de perso11n, y empm1a el ,·úculo de la respetnble put.er11idad,- ante:-. privativa dt~I varon, y se c-011- , ·ierte en Sacenlotiza de la sociedad doméstica. Como esa caridad ó democrúria evangé lica, no es · exótica eu 11i11gu1111 11acio11, se 11at.11raliza11 eu lii lgle~;ia Ca1ólic.:a, el l}asallo del aulo cn(tc,, el esclavo -del sultan, y ~l ciududauo de la re¡ •úhli ca. Y todos encucntnrn el mismo amor en nquel seno sagrado, y llcg-un ú amarse a1111 lo~ en e 111 igos entre s í. porqu e d fu 11 dad or de la fgl1 •s ia dijn: awHs - tis quia dictum esl. lJil igf?s 7,roximnin l u,11,m, el odio !tabeb is ú ,i111icwm tuu111. E go aute111 dico vo úis : D1."/igi te inimicos 1·eslros: benc faci te his, qU1· oúrnt-ri t • c, s; r· l 01 ale 2 ,1·0 J,er secue ,1libu s, et cah..u1i·1J-io.n1i bus 1:us.- (J! a t h. Ca p. \') U empe rnd () 1· y súl:dito, el amo }' el esclavo se pre!•C11 ta 11 iguul es en el lerre11 0 de Ja c;i ritl ;!d. Y bnjo la t11 tel .: de l cr: s ti :uiismo rc - eibc·n t odo:-; la 111irnia rd ui..' ,1eio 11; y se pr1}porcio11 a graluit ,1me11te ¡•ara el 11ir1 0 f'spó;-; ito,-q uc mi l es e1 a 11a s to de !ns bé:, t ins . su Lt111a, su ins t rnccion v su [JUl"\' Cllil'. • . C\ O se ni ega al llélrn h ri c11to 1n co¡nida, -ul se dit ·nto la h c bi d11,---'--al pe regrino el lrns picio,-nl desnudo el , ·e~tido,- ní ni enfermo la n,bteuein. En fin, no h¡¡ _y mcnc~leroso, cuyas n ecrsidades no se salisfaµun, 110 hay doli e11te q ,. e 110 encu e ntre !,is obras de misericordia, dispnest.a;:; por el fs alvador. Venilt• benedicti Patrú; mci, 7.ossi"dete JJOratmn vobis regnwm. a conslitutione ·n,w1di: Esurii-1: P. nim , et Úeliistis mihJ mandu.cai·e: si tibi et ded1".\ Lis mi!ti 'l'Íl'en: lw,,pr•s crarn ,,t coley i::; t1s 111 c: .\'1ul u.sJ el coo¡>en ús li1, me: i1ifin nus et visitustis me: iu cur ce 1e ernm el venistis ad me: A.rnen_ dico vobis quam. cüu f¿icistís 'uni e.-r his fralribus mcis mi. nimis, nd,hí /ecislis.- (fü\th. Caµ. XX.V). Las palílbra:-; de la u11cio11 cristia11a miti~a11 la exa :-i pe riJcion del infeliee qu~ sufre en la e111·cel ó en el cad:il:.o, hucieu J ol c e11trP\e1· el µran 1,re111io de la pa c1c11cia, .' }nceu e:,tíd !ar d bUspiro de la pe11ile11cia, ;1u11 en el coraw11 del prutcrvo rnns e11cnllecido. De:,de e11tó11ee:; la ünseñanza pülilica y general ha ht·clio entrará lhs cíc11• cia:;, antes sujetas ú espeeulal'iones, c11 el caniiuo de la verJad )' del progreso. Y con las---necesidadei! del cultoracio-rwl y de la:-; serPmonias rnagcstuos¡¡s del catolicismo, se han ievautado lus artes y oficios á la altura,en que las \óCmos. ¿ Y seria dach á mi li111it11do c•11tc11dimiento, el desnibir aquí, otrot- lwneficios inmeusos debidós al catolicismo'? Cada paso 11otablc de la Jglesia milit.a11t1•, es un milagro; y loti 111ilag-1os 110 .e e:;cribcn, uí se pin tau por completo, Pero, sciíores, la incredulidad de nmchos hombres, sus errore$ lastimosos, s11 nmbicion de co11quista1· grnudc:; lerrilorios, cioude puedan campearse sus ahominables pasío11cs, los ha la11Zado á d(~- clarar g-uerras al Catolismo desde :-.u cuila, síu haber escarmentado con los derrotas Yergoazosas que sufri,er;n. ,¿Qué fué dp Lis pdmeras heregíasde «qne potlin II set· comprados los dones del .t::s ;iíritu Santo-que Jesucristo no era Dios-que era lícita h eounrni• dad de las mug<'rcs-4ue existia11 do~ p·tincipios ind~!pendienlés, uno tlel I.Jieu y otro del mal-que no habia libe1'ladque debia abolirse el matrimonio-que el Dios Hijo no era coet.erno, ni consustancial al Padre», y tau tos otros al.Jsurdos? Todos ellos desapa'i·e'cieron, como sombras fonestas, ante la viva luz tle las verdades reveladas. Auimddos de ellas los Ped.rns, lo:; Juhnes, los Agusli• nos, lo:-; padres de los primeros concilios geuernle:3, triunfaron glor1osame11te, y ·1os dejaron confundidos ú los Simouianos, Nicnlaítns, ,raniqucos:., Arria11,1s, Pelagianos y utros 1uuchos hereges hasta Jua11 Wickcf, precursor de Lutcr<,. ¿E11 que quedaroL1, pués, las doctri11,1s de aquel padre de los protestantes, cuyo ¡Írincipal objeto ('fil 1H·•g-ar la a11to1·i• <lad tic Jo::,Lwristo en la Iglesia, ¡.iruclan111ndo la indepe11de11cia ali:,olota, e11 la ínterpretacion de las escrit<1ras'? Hefutadas esas heregíns, por la Iglesia Católicn, q1iedaron co111)enadas por el niismo Lútero, puesto que tuvo rt'IH1>rdimíe1110 de haber quebrantado ::-us votos de ca,,- tid ,,d, pobrczn y obediencia que hizo co111() rdkioso.-y pue:-:to quu confesaba haber estado loco y poseído de; Satu11as. Cuando u11a entidad c1wlq11icra eslá tocando á su a11iquilamieuto, se divide en fracciones, Re pulveriza. Del mismo moclo la pe1·dicion ú que llegará el protc~s tauti .-;nin, se va re,·elando e11 las di - vi ::;ioue3 é i11l1ni.t;i-; :'i !lhdirisioues ele lns se c; t.a:-; prnlt:stante•s; de mauera (JllC ju_1- ¡!ando irnparciiil!ll (~ :1tc del prott!sl1111thmo, . egu11 su ('sl.1do y mnrcha actu,il, se pu 1.- de decir tJl te es la co11fus1011 de llabilo11i:1. ¡,Qué éxito han le11iúo las propng_anda-; heréti cas <lesde el sii.:fo de Yolta1rc. Y lo.;; medio-; qu e la rcn1lucio11 fra11re:-a hu bo emplcnd ,> ¡nra dt>-;tr11ir 111 Sede'. R11mn11 11? :Fué trastornada, es verdad, tPda la f~u1·Hp·1, dis1H'rsadrls l(ls Card,•n11l<~ s. pri •, Ío1wr1)s lo:- Papns Pio \'11 ." :-;i1 su r e:;nr. Bona :1arlc se apodei-ó de·l pa• t rimon io d~ ,n ,; Ped ro. Pt·ro ¡¡[ fi11 c:sle mis •no hi~,:n retroceder la rcvolucion con todas su·, teorins, rcconoci!Í la 111•eesitla_1l social de l'establecer los principios rd1giosos, se abrieron las iglesia~ c!'rrndas por la rcvolnci crn, y se re::itnnr~, coi~ glorin, el Catolicismo. l{ccql.Jro el ~illltO Padre todas ~u-; posesiones y dertc.:hos; y en el tuns grande dé los Congr~sos diplomútic\>'l de f'~uropa, fué conce•~l<fo el derecho de PrPe111ine11cia {1 lo::i ~u11 : . cios apostólicos, cu todas las C1í1_'t~~!-: Asr se cumplió H(jllel ntlmiralile Yat1c11110 de
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