La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO 111. PUNO, NOVIEMBUE t 2 DE t 868 .. fa Jgl untñtt. Puno, Koviembre 10 de ·18G8. El dia 1.0 del presente mes nns ha sonreído con sus hermo.-ms a1bores, despertando nuestro mayor deseo de iredoblar el trabajo que pesa sobre nuestros hombros de barro: ese dia símboliza para la Diocesis de Puno, el principio de una nueva éra; y así lo confiamos en el Señor, pues grato nos es anunciar que se :instalo el Consejo Departamental de LA SOCIEDAD CATÓLICO-PERUANA. en · felíz hora fundada en la siempre heróica Capital de Lima. Pi-putos los hijos de Puno al llamamiento ele tan ioleresanle sociedad, consagrada á la defensa de los intereses católicos, se ban.alistado b~jo la bandera de la Cruz, que la lremolo en el Calvario nuestro Redentor. Confiamos fundadamente, poder anunciar los rápidos progresos que conseguirá el Consejo, marchando á )a vanguardia del sostenimiento de la verdad y de las buenas ideas. Consecuente el Consejo con su objelo y fin, principió por jmplorar el auxilio de la divina ºTacia oyendo una Misa solemne c~n J1; .Deit11i, en nuestra Iglesia Catedral, y escuchaodo la _palabra divina del easo, de boca del sacerdote D. Franóisco Huiz, ele:::ódo debidamente para el efecto. Terminado el acto religioso, leyeron en el local de la Universidad de Sc1n Cárlos discursos análogos, el Sr. Prnsídente del Consejo Dr. D. Mariano Bueno y el Sr. Vocal D.r. D. .Jórge Ramos, que LeJrnmos la complacencia tfe publicarlos á conLiouaciou. Eull·e los asistentes se enr,ontraba el Sr. Prefücto Coronel Dr. D. Narciso Aréslegui, y los mas de lo-, señores rncinos notables, que al terminar r] acto de la instalacion, fueron invitados para jnscribirse en la Sociedad, á fin de organizar las decmias y centurias que esperamos dará un· felíz resul~ tado. · Nunc_a se hacia mas mgente gue en el dia, la nPcesidad <le que los verd::ideros caloEcos, sacudiendo su adormecimiento, lennLuran la voz contra la clan<lest.ina inlroduccion de la impiedad é indiferencia en Lodas las clase~ _s?cial_es, so preteslo <le qu_e 1a ctvi_l1zacwn proscribe el janat-tsrno, temendo por tal la doctrina católica; pero el Señor, que abale el orgullo, hé aquí que reuue á sus hijos fieles para que con muv poco ostenten su poder y hagaü 1rt11ar lu luz. PERIODICO SEM.AN AL. ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS. No es el clero, á quien se calumnia y prestigia, el que ~bre · esta hermosa carnp::i.ña de glona y honra, es el pueblo católico, que tamhien quiere compartir con sus pastores la palma de la victoria. - Por eso se une, á fin de oponer en el teneno de la discusion y de la prúct:ca de lns Yirludes, el dique convenjen te al enemigo de sus in tereses eternos y temporales. Quiere, á ·su vez, prevenir la ruina de su posteridad y desmentir la injuria que diariamente se le prodiga, aLrihuréndosele una cieg·a creencia, prácticas si no abominables al menos 110- debich1s, falta de convic--: cion de la verdad in tacliable del catolicismo que profesa de corazon. Cualquiera que haya sido la causa ocasional de tan importan Le suceso, ya se verá que, a medida que el tiempo avanza en corrupcion y extrav10 de ideas, tamhien la Providencia , cuida esmeradamen Le de suscitar meJios proporcionados para conjurar tan imponderables males. Por nuestra parle, no cesaremos de prodigar á tan heróicos defensores de la san La cansa, n~rnstrns peque.ñas insinuaciones, rspecjalmente tomadas de las batallas ganadas por sus pastores, para animarlos á que sigan con fé firme y esp&ranza ardiente hasta llenar su mision de firles hijos de Nuestro Señor Jesucristo. §@(JIEJU,I) C .\.TÓl,ICU-PEltUA~ ,I. PROGRAMA DE SU L\AUGUilACIO.N. - 0Insla]aclo el Consejo departamental de Puno en la primera sesion el dia 14 del presP-n le mes , con cuatro de los Señore.s Voca]es propie!arjos e jg-ual numero de Honorélrjos, se ocordó que la j mmgmaeion formal y solemne de ]a SOCIEDAD CATÓLICOPERUANA se ·verifique el <lia t. 0 del entrante mes. En esla virtud, á las once de la mañana del ci Lado dia, se constituirán en la Santa lgl es;a Catedral los Señores Vocales prnpieLarios y Honorarios que forman el Consejo departamental, .Y se procederá iumedialamente á la celebracion de una solemne Misa cantada, para implorar los auxilios y la misericordia del Señor en la sau ta obra de sostener y defender nuestra Sacrosanta Religion, siempre que sea necesario, contra los ataques de sus enemigos; debiendo pronunciar el Gr. Dr. D. Francisco Ruiz una oracio u irnrngural uJe<.:ua llu al obj eto. Concluido este acto reli gioso , pasarán los Señores del Consejo, las autoridades y las persónas particul ares que se dignen coucurrir, al salon de la Universidad de San Cárlos, en donde se dará lectura al Reglamento ele la Sociedad y á la acta de inauguracion, pronunciando en seguida discursos análogos el Sr. Presidente y el Sr. Vocal Dr. D. Jorge Ramos. Desde ese momento quedará abierta la matr1cula para todos los que deseen insm-ibirse en la Sociedad. Los miembros del Consejo departamental, conocedores de los sentimientos católicos que animan á la sociedad puneña, esperan que todas las personas que, como verdaderamente ~istianas deseen dar a la So, ciedad toda la importancia y elevacion que por sus altos fines merece, se dignarán contribuir á la solemnidad de este aclo, concurriendo á él; y lo esperan especialmente de las Señoras, cuya piedad y sentimientos re}jgiosos las di:,Linguen en el mas alto grado. Puuo, Octubre 30 de 1868. J. C. Hurtado. Secretario del Consejo. .D-iscurso del ,S'1·. P.i'esúlente .Dr. .D. - JJ;Járúmo Bueno. SEÑOIIF.S. El objeto con que nos enrontrnmos eonµrt ·gados en este momc11l.o, 110 put~ de ser lllüS importante 11i mns digno rl e 11uestra Pspe('íal at1·11 cio11. ya por )(Is illmcnsos be1wficios que prodt1<"P en el órden religioso .Y moral, ya por s u podcrosisinrn influencia eu la civiliz;1cin1J )' en la reforma y rnf>,iornmi e11to de la s costumhre-s, Ja eu fi11, por In bP11éfica accion que <'j erce en !:'I adela11lílmiento y pro¡_rrcso de la sociedad; así como en e l bie11eslar de los ind i vitluo~: tal es, S(' llores , el soste11imie11to fiel Catolicismo y su defen~a contra lns pe rsec11ci ,, 11 es de su s tenace s en emigos, que disfrazarlos eon c l dt::-lnml>r ,1J1te ropaj e de la fo Isa Filosnfín, y del pdi1:troso racionali smo, se han esfo rzado t•n todo tiempo en conilrntirln y desprestig-i11rlo, C!ll peñando una esl éril luchil, porque e~crilo C'Sla en los libros de la verdnrl ete rna, qu-e las 11u erla s del In( er110 j amá s prewlecerú n c011tra i:lj y afortu11adHme11t.e, esta p:rn11de y consola<lora JH'0ll1 es11 va cumpli é11d(lse h11 s la 111.ieslros días con 1111a exactitud y .fidelidad dignas del que la hizo. Dfoz y nueve siglos hace que la pnlnbra Je Dios, el Yerbo hunrn1rndo, revestido de nuestra propia lli1turaleza, trajo al mundo el único principio religioso que d1 ·biera enlazar al hnmtre ron _su Creador, y cjue difundiendo su doctrina de amor de caridad, de paz y m,m~edumbre. le flió los. medios de con.: seguir la perfcctibilid;1d posi~l e sobr tc~ la til'na, 111 mi smo tí1•mpo qH c le trnz ó el úniro sendero capaz de conducirle á la inefable y _eterna beatitud para que fué cr eado. EL confirmó su divina ensefíanza con el martirio del Gólgota, y selló eon su san¡;re la celestial verdnd que sus !tibios habinn ensefiado al mundo, dejaurlo establecidos entre los hombres la igualdad, la libertad raciooal, e l imperio de b virtud sobre el vicio, asi como el de la recta ruzon sobre )ns extraviadas pasiones. Hé allí, se11ores, en un breve resu• me11, el Cristiaubmo v 110 bienhéchora iuílueucia sobre la Írnmauidad: pero Jesucristo, su diviuo fundador, quiso al volverá su Padre, que su doctrina se perpetuase en la tierra, sirviendo- de guia al hombre hasta la consumacion de los siglos: estableció su ]gle~ia: delegó á sus Apóstoles, y por medio de ellos á t.o<los sus sucesoI"es y repre!3entantes, la facultad de conservarla y ense11arla uuiversalmcnte bajo la potestad y de - cision de sus Pontífices; y hé allí la cato! icidad de uuestra Sacrosanta Reli. giou. Pero el Catolicismo, por incoumovibles que sean sus bases, como que desca nsu en un principio indudablemente divino, no ha cesado de sufrir desde los primitivos tiempos de ·1a Iglesia te11aces persecuciones y ataques de todo género, lanzados por el espíritu del ·mal, y se ha encontrado co11stáuteme11te obligado á combatir el error, obte - 11ie11do siempre sobre él repetidos y brillnntcs triuufos. ¡Cuantas págínas1de gloria se registran, señores, en Jos allales de la Iglesia, perseguida, combatiente, pero triuufaute eu todas las epo - c¡¡s de su persecuciou! ¡Cuántos talentos emiuentes y privilegiados han tomado parte en esta lucha gloriosa, para dejar cada vez mas fit·mes, mas dttras y mas seg-uras l'as verdRdes funda~ me11 tales del Catolicismo! 1\lns, sin (>011,arg-o óe sus contínuos desPngm1ofl, la impiPdad 110 se ha declilrado ,•encida. v. dnloro -,; o es decirlo, hov mismo. rn ;111,• s t ros días, el Catolicii;mo continua rc!cibie nrlo récios ataques y siendo el blirnco de los euvene11ados tiros de sm, adversarios; siendo esta la razon por q11é el espíritu católico debe ahora redoblnr su ,,igila11cia, y estar- atentQ á su <lde11 fü1. Tnles son las consideraciones que im;- piraron ¡tf lltino. Sr. Obispo de.Huánnco el gi-aude y be llo pensamiento de tilla basta asoci¡\cion de personas en cu- ) U usce11d:·n<la creenda J ,,irtud, en cuya i11telig('llCÍi'.I y luce~ pudiesen e11co11trarse lo<; elementos necesarios µara - cornbatir )" rechazar á los enemigos de nuestra fó ca!óliea; ." ese gran pen:-a- •niento, secundado por un crecido 11ú - 111ero de per/ionns piadosas entre las que se e11cue11tra11 ilustres notabilidades, produjo la orgauízc1cion de L.\ soCIEDAn CATÓLICO VETIUANA, que, establecida, como va lo sabeis. cu In capital de In Repúb.lica, debe cste11dersc y ramificarse eu todos sus úmliitoR con tan sa11tos y dignos fines, y con sujeciou nl Reglamento que ya ~ouoceb,. Organizqdo en nquell_a capital el Consejo tcutral de la Soéiedad, formados ya los con~ejos departumentales de Arequipa y otrüs lugnres, (•D cuanto al <le est e Depnrt.ameuto, el Co1u· jn ceutral

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx