AÑO 111. PUNO, OCTUBHE 18 DE. t868_, o N. 75 .. ¡ J • ,, '1! ,' ' 1 '1 PER ODiCO SENIANALe ORGANO OF.ICIAL DEL GOBIERNO ECÚ:SIASTICO DE LA DiOCESIS. 4 ¡ lí , Ja ~gfcsia ¼1 nncña. Puno, Octubre 18 de 18G8. Una vez mas se nos presentn 1n triste ocasion de Leno,r que deplorar el empeño de reformarlo toclo, que nuestros represenlaales ú Congreso desplep;an sin miramiento alguno ni respeto á los mas agrados derechos; y entre estos, ]os qne de preferencia les llama la aLencion, son los de la Iglesia, que quisieran verla desnuda de todo meLlio <le satisfacer sns necesidades, y á sus rniQistros sumidos en la indigenciu. Duena prueba de. lo q110 decimos, es el ataque que sin tregua se emprende contra los 1ienes eclesi,1sLícos, objeto de Ü1saciably coclicia, cual si fueran lo$ cau<lales de Creso . Para ello se buscan los argumentos mas capciosos, y se les rev,is te ele un. ropage que simule el fin de d8spojar violentamente á la Iglesia. La historia enseña que en Lodus las épocas el orí0 ·en Je los sufrimientos de la IgÍésiu, lrn nacido casi siempre del íia ele apropiar~o de sus bienes, adquiridos con legítimo ~erecho y bojo los títulos n'ws saneados; pero que se han desconocido, ó mejor, pretendido desconocer . El Perú, coll sentimiento de los verdaderos catolicos, lu:ice tiempo ve ponerse en p1 úctica tan indecoroso procedimiento por sus represeuLantes. Hoy mismo, ofrece esta Lrisle realidad, la aprohaciou acorclaclu .por la Cámara de Dipularlos al proyecto presentado por los HH. seüorec (hiedo y llasa<lre, sobre <rextineion de lüs capellanías y <lemas vinculaciones laicales de )ihre nominacion _y Je patrona.to de par~iculares, aplicnmlo lo::; capitales ó bienes rp10 las co11stituyan, salvo las pensiones, iÜ fomento de la instrucc io n ele los lugares <lon<le est.:111 racli caclos los hieues : 1-ravados» . Este es 1111 0 ele los concentrados aluqucs á la propicda<l, y ú la vez un paso llaclo, pura <p10 mas tarde ~e lleve ú cabo Ja absorcion de cmmLos bieucs · corr spouclen ú ]n Jn·]esia. o ' . . Cualesquiera que sea la a¡iliea- <'JOn ó la <listrilJncion que ]Jt.1!..!,·a el µueño legítimo ele un Líen lo lrnee por la libre' clisposiciou 'qne lJ0r derecb~ na_Lu_ral le concsponcle, salYas la J usL1cw, la moro.l y las J>neJl?s costumLres; y por es.Lo, toda legJsl~ciou _gara:1 tj za fo ]_)ropic,lucl y · su bbre d1spos1.c1011, ('sluullo d<'rhraJ.a en el Per ü su /,1 r/ula r i"l/dcrrl ' y -para que una ley en esta materia , sea justa, lleYando la fuerza ~e q_ue se la deha ohedeeer en concieocrn, lo decirnos muy al Lo, tieue que in:12 poner el respe Lo y cuan La gar~n Lia sea posible al derecho ele prop1ech1d y al ejercicio de este dered10 que se vel'ifica. en toda trasmision justa. La funchwion do Capellanías laicas y de libre nominncion, reconor ce esencin]meutc un principio tan sagrado 6 inconcnso, no pudiendo caliiir·arse su violaciou sino como una flagrante injusticia, puesto qnc se contraría la ,;;-olnnlad de los fundadores, rrue qnisieron e;spresamcnte fncse esa misma libre nomiuacion v Jas corn.1icioncs ltoneslas ele sn c.leLrn11inacio11, el líLnlo de lo_· que en aclelu11 te fo eran los dne.üos ele lo rprn les pertenecía. Se prétcncle, pues, exLi11guir la jnsla cli-po. ·icion de la propieclu1l, cua11clo annque sr~1 ele un 1110Jo indi t·eC'Lo so relaciona con la Iglesin, o] os fines que ella forn.en la inspirada po1· la mas pma caridacl, y jamús por ambiciou; y lo que os 111as, se arrebalu, con el proyecLo en ene lion, los bienes capollanicos de sus mas lrg-íLimos duc.üos . ' El moLÍYo j ustificati rn para tan inescusahle despojo, es el ele aplicnrse dichos capitales ú bienes ú las neccsiclaeles dela instruccion, sin con iclerar que el fin nünca justifica ni j 11 .sLificarú los medios. Se traLa de fomentar la instmccion, pero conculcando los derechos de eterna j usticia, por tocar con la Iglesia, y solo cuando se traLa de ella hay 1:i,irnlationes, y los escasos bienes que Je pertenecen 6 estún bajo el amparo ele sns leyes se hacen infrucLífcl'os, porque ...:e espiríLualizan á los ojos <le los qne tiLulúndose sus hijos ln crn isienm aniqtjlar, si posible les foern. .Jluchas y concluyen Les 'son las ra½ones ·que lrny en conLl'a del ciLndo prnyecto, · adornado con un fal - so viso ele verdad, estar:do varias de ell as rspneslas r.n el discurso que insertamos dd H. Sr . Cisneros. Por ahora, nosotros llOs hmitm':o.os ú llamae la aLc11c·io11 de la ll. Cúrnara de Senallores, para que Loman<lo en cuenlu con madurez la i11iusticiu del pro_yc!cto ap1•oba<lo en la ~le DipnLados, lo rec]1azc, Lhm<lo una prueba Je su urnor ú la j ns licia. .1. ~uestro ilusL:i:c. Prelnclo, dcs~1e el .22 üe l pasado liasta el 20, hahin visitntlo succÚYarnc11Le ]a::: parroqnias de .Juli, PournLu, Yuugnyo _v Z0pil_u, llO sit1 liaoer Loc:ado (']] el :-:.uutnario de Copacabana, en el que recibió muestras de amor y respeto. El nümero ele las pc.r~orias crue confirmó pasan de dos mil, y lrn _lomado las provielcncius convemeuLes, tanto para que se cumplan las disposiciones cleh an lerior visita, cuanLo otras que las circuusLaucins y 1iecesidades exigían . No ha omitido por su parte lo que es de su deber, v el Se.üor lo sacarú siempre lrinní'anLe . Do los pormenores se irnpondeún nue$tros lectores por la corresponJcm:ia que ya inserta. . A la fecha, lo suponemos en Lima, elornle LeHdrú que volver ú lrabajarpuru que el Supreill.? Gobiern?, como católico que es, atienda deb1c.bmo1lle ú esta naciente Diocesis rn .sus imperiosas exigencias; pues solo ú fuer de sacrificios, y hasta catii poclriamos decir de milagros, ha podido nuesLró I] tmo . Obispo hucer Lauto como ha hecho, al Lravez decouLrndiccioncs .Y cliüculLades sin número; siendo su celo apo$.Lolico, las virlnc.loo quf:! lo ado1inan y-la Protcccion DiYina, los que le hm1 fortificado en la amargura del Lrernemlo cm·go pasloral. Pro~·t•c·do a!e Jc•y soh1•.- dt•rcc•ho~ d«- 111a8riJnonAo ,. t'u.u·ta~ C1Qnc· r~H•lus J>rre~eaat;aclo <•n In Cá11un•a dt• ~fl"nndo1·es J>Or el U, ~••• D. PD.o Bén !gno H<•t;;a. .\ unque e l proyecto sobre derechos de matrimonio, y satisfaccion de cuartas fu11ernrias es uno de aquellos qu1! dejau conoce r á primern vi:-.ta su absurdidad, y que no obstautc las aparentes ruzo1w~ con que se le qu iere probar .Y dcfeudcr, descubren la 111alicia, ó mal¡i fé que encierrnn, qu<:iremos hacer cu él alg11nas olJservacio ues, segu 1¡ nos lo permita!} la s colun111as de osle periódico, ouservacioncs que si b:ieu t11cillas, f-iir - vnn, con todo, para rla•r á co110Qer unn vez ma ·, COll q116 ÍllCOllSCC,llCJ)('Í¡) ó folla de lógica cfocurr e11 lo~ cne1;,igos e uc; nbi ertos ó declarados de ja lglcsin. '~' iempo hace qt1e. ¡dgunos diputn<;los, y y decim o · alguno¡.;, pon¡11e, es preciso confesarlo, ha v ho11rosas escepl'io11, ·~, los ctrnle.s á fuc 0 l' de reprcs01ita11l1·s.de l,1 .Xacion se creen co11 i'acult,i"d para legitilar e n lodo, pnra reforrnarlo todo, ) lo q11e GS masclwcante, pnra ol , idar sus fu 11 cio11cs polílil'as, y dar sus primeros paso · parlnmenla1·ios en arl'ogarse lo que e:,; pri,ativo d1: la Iglesia,)' que solo ella, y 110 olrn, puede modificar, derogar ó nbl'ogar. Alli esta11 c 11 coófirmaciou de lo que. dccimoi-. los prnyec - 1 tos :,;ubre el desafuero del Cl e ro, la alioliciu11 de di('Zll1os, la desamol'tiz.icion de uicues cc!csiiisticos, la libertad de cultos, la uboliciou de capell anias,. y otros como · el de que vamos ú hablar, y que rna::; bicu 11uL: Jumo;; ú e11tcud c r c¡ue 8US a utores son r cp rese utantcs de una nacion e111inenlemc11Lc ca tólica , ha - ceil su,;pechar que 110 lo sou, ó que han olvidado, ó simula11 ol, iuar lo que se debe" ü la sa~raua instilueiou del calolicis1no. OiJ ligacio 11 es ni.1es\ra leva11 li1r la voz coutra estos avances, v levanla rl a hasta donde potlamos· par'a defender los derechol-i de la Iglesia, conrn 1¡uc sorno:rsus hijo,;, e11 lo cual íuudamos uueslro lllas glorioso timbre. Pern vengarnos ya ul P!·oyecto d e l houo ~ raule seflor 1\lesa. Dice .en suqia, etite Sr., que sicnclo 11ccesu1· io acrecer la po11aciou del Perú, ha v tambie11 11eccsitlaJ de remover lli qu~ sea un obstilci.lo u dicho üll; p! r eo11siguie11te, siendo los derechos que se exigen de los prcteudie11tes ~ll IIHltrimunio, uu estorbo pnra que focilrn~11te le ef~ct11e1J, justo es dismiuuirlo~. Co11 la baratura habrá mas conipradorl;s de un objeLo que es e l rneJio detcrru1nado pqra la multiplicacion de 1¡1 esetipecie ltpnrnu'n, esto es, Ji smi111Jido e l prceio del efecto, se uume11lar.á, h\ demanda. Esto es lo que contict\e .su pri1U(!t' co11!-iidera 11J o y el artículo del decreln que con e l se rela ciona . Cualquiern que co11siJere, a~rnque ligerame11te, el argume nto del Sr. Mesa, ec hará -de ver q\1c hay eu él fa I tÍt de lógica , y q11c tninpoco (:xi:;te la. parid\¡µ que parece inte11ta cstaulecer cutre ol precio Je u II ohjeLo Je comercio, y los dere - chos que se abo 11a11 por lo,s que quieren co11trne r matrimonio. Hav folla de lqgip1, po rqu e ¡1s ig11a como' cn4~a de c¡_ue todos ó lo:,; J11¡1 · po se casen, y prd1eran e l co11c11bi11alo, el tener que dar antes la mótlica ca ntidad que para susteutaeioJJ, ó satisfaccion de las uecei'i iuades del párroco, se les exije. Tan cierto es que e ll o no es la cau¡;a, que lo,s pobres , aquellos que viven de su ,tn~- bajo Jiario, los i11dige11as ·quo tanto cqmpad eee el Sr. ;\ lesa , so n, con muJ poca:-- esecpcionc:-, los qu e se Yen casi diaria - m1;11te al pie de los altares, rccibieudo la lie11Jicio11 que legitima y consagra su c11li1cc . Si e l Sl·. ll. )fcsa se acercnra a la ti parroquias vcriil los tantos c11samic11tos ccleb'ados sin que los coutra- ~•e1llc$ lrny¡in erog-ado cosa alg_ona. ~i los derechos foern II la c,1ti'3a de qpc \lO se 111ulli¡,licnra11 los mntri111011io~, re sullaria ~>rccis¡uneutc que todos aquellos c¡ue-, g-Ol,illl de f'ortuna 1·vivirinp bajo tan sarrntlo velo, pues que podrian c9p suma fa'cilidnd, v -;i11 se11tir menoscabo 1101.ablc en su rii¡ucza, vencer el obslúc11lo que c1i1·.011tra bnn, parn rea lizar S \l u11i,,11, 1.0 11 los derechos que lcuia11 que abo11ar al púrroco. l.os hechos, Sr. JI., lQs li echos, que e11 tales as untos so n lo~ n1 ejorcs ,.ll'~t1111e11Lns, diee11 lo contrario . ()uie11 :·rnpo11c , pues, corno iuco11ve11ie11lc a la celebl'éll'Ío11 del tní1lri111q11io los derechos pan·oqnialcs,. d,¡ lug-ar ú neer que dest'o11nce la s tend e ncias del corazo11 ltuma110, y que ha hec1w p•)cO , ó 11 i 11g~ 11 cstud io de la sociedad , c11 que vi ve. La libertad, ó mas, hien dicho, el libcrtiuage que no :-e . abstietH' de herir loi> oido1> ~le la nrntronn; qn(: no se de.llene en hacer que se ruborice la in cnul<1 doncelln, ~· cf Hl\11 mira , ·i11 respeto algnliO e l t{d¡1111u del il111igo , q11Í.!:-· re vivir sin lralrns Je' 11i11 g1i'11a espec ie tH11"t1 dar ril!ntla ::itH.:l l11 ú SU:, ,nditllC.h~
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