de Roma, en el año próximo que viene de mil ochocienlos sesenla y nueve en la Basílica Vaticana, y que debe comenzar el ocho de Diciembre, día consagrado á la Concepcion Imnacu1ada de la Vírgen Marla l\1adre de Dio8, y se con lin uará, se llevara a cabo y se lerminará con el a_uxilio del Sr-ñor, para gloria de HL y para salud de todo e1 pueL1o cristiano. Y por consiguienle, queremos y mandamos que todos, lan_ to los Venerables hermanos Palriar- (·as, Arzobispos, Obispos de todos los 1 ugares, como nuestros amados hjjos los Abades y todos los otros ú quienes se haya concedido por <lerecho ó privilegio ]a facnHtid de tomar asiento en los Concilios Generales y de emiUr en ellos sus opiniones, deban venir á es1 ,e Concilio Ecumenico que Nos convocamos; exigiendo, exhorlando, amonestando, y siu embargo, mandando y ordenando estrictamente á estos, en fuerz:i del Juramento que han hecho á Nos .Y á esta Santa Sede, y en virtud de santa obediencia y bajo las penas que suelen decretarse y proponerse por derecho ó costumbre contra los no asistentes á la3 celebraciones de los Concilios, á fin de que ellos 11;1ismos se obligG.en á presen larse y á asislir á esle sagrado Concilio, á i:o ser que tal vez no lo ' verifiqtien por justo impedimento, el cual, con todo, deberán hacer ver al Sínodo por medio de legítimos procuradores. Mas nos alentamos con 1a esperanza ele que Dios, en cuyas manos e~tán los corazones- de los hombres accediendo prnpicio á 1rnestros volo~ por su inefable misericordia v ºTac.ia, hará que todos los príncip¡s y gobp1~11an tes supremos de lodos los pnebios~ especialmenLe'los cntólicos, reconociendo cada cija mas los mny grandes bienes que fluyen de ]u Iglesia Católica á la so¿irdad humana· y que ella misma es el mas firme c-in:itmlo- de los Imperios y de ]os Rernos,. :no solo no impirlau que Jos Venerahles- hermanos Prelados y todos los olros de quienes se l1a l1echo arriba mencion, Yenga11 al i ndicndo Coucilio, sino lamliien los fornrczcan y les presten auxiEos ele buen grado y con el mayor emperro como tocu á unos Príncipes C'aló]icós, y cooperen ú Lodas aqueUas cosas q11e puedan re<l1rndar en n:rnYor e·lorü1 de Dios y bien de dicho éonc~Iio. Asl, para que estas nuestras lelrns .Y lo qur, en ellas se conljene, Jle!.?,·ue ú nolicia de to<los a qnienrs importe, y para que 11inguno de ellos a1,egue eseusa de igno1·a11c·i;:i, puesto <IUQ. de un modo par·li cular·, quizú no tengan segura enlradu ú to<los .aquellos ú rruienes espresameri le J ehen darsPles ú sa}Jer, queremos y m.amLnnos que en las bas1Jjcas patrrnrr·ales, la de Letran, ]n Valicana y la Liberiana, _ya que allí se ha acoslurnliraclo rnull:ilucl J.el pne11o 1'011gTr-garse parn oír la sagTa<la .l\lisu, se lean púli]icnrne11te c1~ clan.1 YOZ JIOI' los cursor·r.s <ln mwsLra Clll'ia ó ¡dguao.s notarios püLlicos, y kiJJs ' LA IGLESIA. PUNEÑA. se fijen en las entradas de dichas iglesias, tambien en las puertas de la Cancilleda Aposl.olica, y en el lugar de cosLumbre del Campo de Flora, donde eslén es1)ueslas por algun tiempo, para lectura y conocjmienlo de todos, y cuando se qui taren Je a 11í, queden sin embargo, afijadas sus copias en dichos lugares. Nos, pnes, por esta lectura, publiracion y por el hecho de haberse fijado, queremos que todos y cualesquiera de aquellos á quienes llnestras predichas letras comprenden, despues de los dos meses del dia en que se publicaron y fijal'On, queden obligados y atados, como si lns mismas letras les hubiesen sirlo lejdns y dadas á conocer eslando ellos presentes, y mandamos J decretamos que se de fé cicrla, sin ninguna duda, á las copias de aquellas que hayan sido escrilas y firmadas por la mano de un Nolario püblico y 'marcadas con el se]]o de alguna persona eclesiástica conslituida en Dig1Jiclad. A ninguno, pues, es lí~ito infringir ó contrariar con atrevimiento temerario esta pógina de 1rnestra Ínlimacion, anunciacion, COl1YOCacion, estatulo, decrelo, mandato, precepto y süplica. Y si alguno presumiere atenlar tal cosa, sepa que incurrirá en la indignacion de Dios Todopoderoso y en '1a ele sus San los AposLoles Pedro y Palilo. Dado en Roma, en San Pedro, r 1 afio de la Encarnacion del Señor de mil ochocien los sesen la y ocl10 á -veinte y nueve de Junio, á los yejnte y tres años de Nuestro Pon Lificado. ,-o 11'10-·0bil§¡)O de lla lt,t'le!flia C'aCólh'n. Yo :Mario, Obispo de Ostia v Velilras, Cardenal Dean Malle( ProDutario.-Yo Conslan lino, Obispo drl Tiber y Santa Rufina, Curclern1l Polrizi.-Yo Luis, Obispo ele Palestina, Cnrclenal Amat y Vir:eCanciJler de la San la Iglesia Romana.-Yo Nicolas, Obispo de Frns . en ti, Cardenal Paraceiaiii Clarelli Secrelario de BreYes.-Yo Camilo' Obispo de Albania, Carcleiial Di }Jietro.-Yo Cados Auguslo, Obispo de los Sabinos, Cardenal de Reisach .-Yo Felipe, Tilular de San Lorenzo en Lucina, Proto-Presbítero, Cardenal De Angeljs, Arzobispo <le Fermo, Camarero de la Santa IµJesia Rornana.-Yo 1'abio Maria, Titular ele San Es lAva11, Prrsbílero Curdenal Asquini.- Yo Alrjandro, T1 tul al' de Sanl.a Su~a11n, Pr<'sLiLero Car,Jenal de Barnahó.-Yo José Ti lular de Sm1 la l\laria dR Arncel< Presbítero Cardeoal 11i] e~i.-Yo Prcho, Tilular l1e San l\Jnrcos , Prrsl ii Lern Cardenal de Sihesti. - Yo Cúrlos, Titular de Sau la l\laria .Di' Populo, PresbíLrro Curde1ial Sacconi. -Yo Angel o, Titular de San Andrés y San Gregario e11 el Mon le Celio, PresliHero CarJenal Q11 agl10.-Yo Fr. An Lonio l\Iaria, Ti tul ar de 1os doce Apóstoles, Presbílero Cardenal Panel)Í8nco, Peni lenciario Mayor.- Yo Anlonio, TiLnlar d8 los cualro SJ 1llos coro1 1udos, PresLi Lero CarrlP1 1al Je Lucu.-Yo .José Allelrés , TiLulur J e ~i..111 Geruniruo de los Iliricos, Preshílero Cardenal Bizzarri.-Yo Juan BauLisla, TiLu1ar de San Calislo, Presbítero Cardenal J>ilra.-Yo Fr. Felipe Maria, Titular de San Sixto, Presbítero Cardenal Guidi, Arzobispo de Bolonia.-Yo Gustavo, Tilular de Santa Maria en Transportina, Presbítero Cardenal cl'Holenhoe.-Yo Luis, Titu]ar de San Lorenzo en Pane-Perna, Presbítero Cardenal Bilio.-Yo Luciano, Titular de Santa Prudenciana, Carelenal Bo,naparle.-Yo José, Titular de San Marcelino de San Pedro, Cardenal Berardi.-Yo Rafael, Titular de la SanLísirna Cruz en Jerusa1en, Cardenal J\1ónaco.-Yo Santiago de Sanla Maria en ViaLala, Proto-Diúeono, Cardenal Antonelli.-Yo Próspern de Sanla ~laria ele ]a Escala, Diácono Cardenal Calerini.-Yo TeodulfodeSan Eustaquio, Diácono Cardenal Marlel.- Yo Domingo de Santa Maria en Dóumica, Diácono Cardenal Consolini.-Yo E<luardo de los Santos. Vito v Mo<leslo, Diácono Cardenal Dorr;mro.-Yo Annibal de Sanla J\Iaria en Aquiro, Diácono Cardenal Ca¡ ·alli. MARIO, C,Hdeoa1 Mattei, P1"0datario.-N1coLAs, Cardenal Pc1rncciar1i Clcm]li. Es lra<luccion fiel del otiginal latino anL6nLico. Puno, Octubre 2 de 1868. Fran1:/sro Ru.z::. Profesor del Seminario. HEPÚJ3LICA PERUAKA.-.Di'cíces1s rle · Puno.-Puno, SeNemóre 14 de 1868. A nueslro Venera1le Dean, Provisor y Vicario General de esln Diocesis. S. P. y V.G. Debiendo salir en esla fecha á praclicar nuestra pastoral visita en las Doctrinas de la Provincia de Chucui lo, y pudiendo pasar hasta la Capilal de Lima por ]os inleres de esla nueslra Diócesis, hemos tenido por convenienle encar·gar á US. como ú nuestro Pro,·isor v Vicario General, el Gobierno <lel Obispado, mienlras de regreso nos constituyamos en esla Capital. Dios guarde á US. Jl)A ~ A~IBROSIO. Obispo de Puno.-(.firmado.) REPÚBLICA PERUANA.-Prnvúoría y Yi,'carf a General de la JJ,iócesú·. Puno, á 14 de Seti'enibre de 1868. Al Illmo. y Dignísimo Sr. Obispo ele la Diócesis. Iltmo. S. A1Lamente honroso me ha sido recibir el respetable oficio <le US. Iltma., por el que se ha servido encargarme en esLa fecba del Gobierno de esla su Diócesis, mienlras su harLo senlida ausencia: yo siempre decidido por manifeslar á US. lllma. mi snmision y obediencia, mas bien qne por otrns princi píos, no he trepidado en aceptar el delicado cargo que ha confiado á mis exiguas npli ludes. Dios guarde á US. Illma.-Iltmo. Seiior.-Jos:fi: Dro ~1 c 10 HuEnTA.- (firmado). 252 ====-s REPÚBLICA PERUANA.-.Di'ócesú de Puno.-Pu110, Seti'embre 12 de 1868. Al Sr. General Prefecto del Departamento. S. G.P. Por llenar el .deber que me impone. mi mision Apostólica, he determrnado salir de esta Capital el din 14 d~l que cursa, con el objelo de pracllcar por srgunda vez la vis1 ta pastoral de las Doctrinas de la Proviocia de Chucuito. Lo que me es satisfactorio comunicar á US. para su inlelirrencia y debi<los fines. b Dios guarde a US. JUA~ AIIBHOSIO, Obispo de Puno.-/finnado]. Es fiel copiaCornelio Sa.Za::a,r. -(Oficial Mayor). CORRESPONDENCIA. Sr. Redactor de «La Iglesi'a Pune1ia ... Yamos á llenar nuestro compromiso de honor, poniendo á los lectore::; de este ilustrado periódico al corriente del curso de ia santa pastoral visita, que nuestro Di~11ísimo )' Uedmo. Sr. Obis¡,o Huerta, estú practicando actualme11te CH esta Pro\' i11cia de Chucnit.o. Des pues que el 18 del corrie11te, en que salimos de Pn110, llegamos á la rui11osa Ciudad de Chucuito, cuyo vecindario recibió ni Sr. Obispo con muestras de regocijo verdaderame11te cordinl, se al,rió el 19 la Visita con todo el ceremo11inl del caso. Ronda pena causaba la vista y la inspeccion de sus dos templos parroquiales, próximos á derrumbarse, )'a por su larga lou¡;evidad y la terrible iujul'ia del tiempo, ya tambien por la escasez de los fondos, de su fúbrica, que habiu impedido siempre hacer las reparncio11es oportunas y conve11ientes, aunque para esto último el espíritu piadoso de sus Curas hubiera sido bastaute para vencer toda dificultad y obrar prodigios, cual acontece en otras partes. El lltmo. Sr. Obispo que, en otra pns-ada visita, babia dictallo ya las medidas mas eficaces, particularmente para el de Santo Domingo, cuyo Cura es propietario, re11ovó 1;us mandatos, escojitó medios seguros y hasta severos para su pronto y puntual <'Umplimic11to, y uo omitió 1111da, como Padre y Pastor, para que se haga frente á esta muy grave 11ecesidad. De esperar es que 110 se haga11 nngatorias sus prescripciones, ui esquive el pueblo su mas efieaz cooperncion. Se ha dictado cu Chucnito diez autos, y el 11úmero de los coufirmados ha sido 2ío. Cerrada así la Visita, en ese mismo dia, por In tarde s~ trasladó el Sr. Obispo ul pueblo de Acora, al lravez de un temperamento que nada tenia de honaucible, ui podia halagar 11u11cn al hombre mas fuerte y mas acostumbrado á li1 intemperie. Sin embargo, las manifestaciones de amor y de profundo re~- peto que recibió de sus oveJas y la conciencia de su deber, satisficieron su corazon paternal y le hizieron soportar con íntimo placer las ¡.ienurias. Al din siguiente 20, tuvo lugar la sauta Visita de los templos y cementerios de Ácora. Y, sea dicha la verdad; se encontraron en mejor estado, con mns aseo y con mas rica y abuuda11t~ paran,i.euta~iou. m de_San Ped~·o ofrece todavía muestras de haber sido una ltcrn1osa basílica, sin que por esto deje de estar mu.Y deteriorado y amenazando ruina. Para evitar este mal, que seria funesto para el pueblo, 110 solo se han renorndo las medidas prccxis-
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