La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

ráclcr particular, vino un <lia it a<l vertiria sobre su conducta; solJrccojida de horror al mismo tiempo que at'l'epentida de su~ ful ta:;, resolvió la pecadora reJI U llciar a su vida pasada. \'a á a1Tojarse ú los pies de su padre, le <lcrnan<la 8U pcrdon y le ruega q.ue la reciba eu su casa para hacer penitencia eu ella. El padre perdona y estrecha en sus brazos a su hija, q,u-c principia dcs<le entonces u11a vida lllll)" diferente de la primera. Corta s1:1:; calJellos, renuncia ú todos sus adornos, y uo se cubre sino con vestidos <le oscuro color. Se la vé, con una cuer<la al cuello, solicitar en )a.s Iglesias ' pcr<lou de todos ae¡ucllos á quielles haJJia csca11<lalizatlo. Esta co,n<lucta in<ligna n su madrastra que la hace arrojar de la casa paterna. J:11 el abaudo110 en que se encuentra, dcllen á asaltarla terribles le11tacio11e~; jcí, en y bella como e1:a, se hallabu i11~itada- ú seguir de nuevo su a11li.güa viciu~ Ln Lal upuro, Dios le inspira reli.rarse á la ~iuda<:l de Cortona, al convento de Heli~iosas de Sa11 Franeisco; allí, bajo la ccuiza y el cilicio, hace sus esfuerzos para a1,ilaiJal' á la Diviua magestad que había ofe11- <lido, h<1sta que <fospu.es de tres aüos <le ejerciC'ios en toda.-, · las ,,irtudes, tomó el hitl>ito de la Ja. Orden de los mínimos, bajo cuJa 1:egla, se babia colo- "Oado. Las !figr;imas· <fo! arrepeutimient.o vinieron il sel'le fomihare~, y el dolor de su alma se desahogaba en sollozos tan.. violc11tos que cstuba como sufocada. Su cama era la tiena desnuua, su almohada una piedra ó un ped1-1zo de madera;. las noches las pasaba eu la me- <litacion de cosas cel'estiales, su alimento era uu pedazo de rnn y un vaso de agua. Oevilitó de taJ suerte su ct..."':rro pol' sus -austcritlades, que jamás tuvo s-iquieru un mal deseo. Si11 cmbnrgo, el demonio no cc~nba de alr,rme11tal'ln. Pu din se le apare - ció y, ap,wentan<lo querer consolerla, In dijo: )fargari.ta, ¿por qué te mantienes nsí, euccn11da en una celdilla'? ¿l'or <]ué te matas con penitencias imprudentes? ¿~o es ba:-tante para salval'te, el que tú practiques lo que hacen lr1s obas penitentes de la Ordl'11?-Se le apareúó varias veces, . protrnrando dismilluir sn constancia, y tratnndo de persuadfrla ·que no pcrsevorüra en sus mortificaciones, p11cs, Dios la abandonaría. La Sant.'é1, rcehazanüo con ,alor todas estas seducciones, fué co11solaua un dia por estas palabras del buen Scüor: :\o temas, hija mia, estoy contigo en tu afliccion, yo te l il>raré 1i fin de que seas gl'oriíicada. Sigue fielmente los consejos de tu directnr, y, con los socorros de mi gracia, t riunforús tic todos -tus enemigos. Para 1weve11irsc conlra el \·eneuo de fo vaua¡:doria que el demonio precuraJJa hacer penetrar en sn corazour andaha f)Or las calles. con una so¡:ra ar cuello, publicnndo su "ida pasada y reconociéndose dig·na de todos· los suplici-os. ta prohibicion de su confesor pudo solamente impedir que alterase las fac-ciones <le su rost,ro· q.ne habinn contribni,.. <lo ü perder lns-nlmas: uuo de sus grandes <lolorrs era· ver que, apP.sa r d~ sus anstcri<ladcs, esraha siempre bella. Dios favoreció ú s11 ~forvn con dones ex Lraord ina rios: <ir:-eaba mnclio sufrir, "le concedió rnrticipar de los dolores efe .Jesncrislo y de In Santa Yirgen. Oescnbrin los secretos de los corazones, ct1raba las enfcrm-edade,.;, libraha á los cndcmnniauos y rcsu-cit¡¡ha los- mnert0s. ~anta B!arg~ri ta conoció por re I elacion q11e estaba proximo PI momento de sn muer~ te y que todas las nlrnn& que hnhia lihrndo con sus ornciones de !ns llamas del Purgato1·io, Y~ndrian á a:-iscirla rn su última hora. Licua de mér:tos v de trabajos, colmada de los dones del ·cielo, siutió por fi11 que sus fucr.rns la abandonaban. Pasó diez y siete dfos sin tomar nada,. v entretenida eontimrn m<>n~ Le-.co11 el Ci~lo, ri11dió !->U e~píritu á f>ios 'I :!D7 ). ~u cuerp,, enlerr,1do en la gte- ;.i!a de lo::. fü•nw1nos mi111mus <le CorLA IGLESIA PU1 -E~A. tona, se conserva ha la ho_y sin rnrrupcion alguna, con la flex.ibili<.lau ti.e mic111bros de una persona vivieille; sie11<lo el objeto de fervorosa devoóon. Et1Lre los 1rnmcro;:;os milagros que se realizan en su sepulcro, se (;Uentu los de los muertos resucitados. La lectura de esta vida de S1111ta )Iargal'ita,. es útil por mas de un título. El libro del padre ~larchése es un precioso libro, un modelo de ap,iogrnfia sag-1 ada; mueslrl\ pel'fectnme11Le los camino~ por los cuales la g-l'aciu suele co1H.lueir a mcuudo ú. las al mas, ha:;ta las mas elevadas cimas de la perfrceion. Es u11a olmt útil en medio de los ticn,pos agilados 'J turbule11 tos en que ú vimos. Hay, eti el dia) muchas alnws qne, como la de Santa jfargarita, se encnentrnn &rnncrgidas en el abismo del pecado y viven en mc<lio de todo genero de desól'(le1ws, Contemplando la vi<la de esta il u. tre penitente, verán nquellas por qué cnminos IHICden clevar:->c, 110 oh1-,tante sus extr,{víos pasados, al ma~ alto grado de ln santi~lad. Vnra todos, la relacion de esta vida es de una gran<le ecliticacion, -y los frutos nb1111da11tes que re. 11ltan de su lecturat son su prueba mas evidente. .1. railltrnt. LA. PAU.STL\.\ A~TIGC.\ Y )IOOETIXA ó Ueogra(ia histórica y (f,ira de lci Ti('rr(t Sltnba, con tres C(lr/as cronolitografiadas por E. Arncwd, 11,ie111lro de la Socieclad asiarica.-1 To!. en 8 .0-.\:Xl rüOO µag. (Pciris, ,;iuda de llerger-1,e- 'i:l'aidt e hijo::;, 11. 0 5, calle de la· lJellus rfrle::; ) «.\ . í como los que han visifa<To Ate- " nas, dice San .Jerónimo ( 1 ) , compren- »deu mejor la histol'ia <.le l·a (;rl'Ón, y los »que han naveg·ndo dcs<le la Troa<le, pa- »sando por la Leul'adia y la ,\crocera11ia, »hasta Sicilia, v desde nlli h.n:--ta la em- " bocadura del ·Til:err tienen un conoci- " miento mas perfecto <l<'l tercer libro de »la «Eucida"; nsi taml>ien, los c1ue han "visitado la J u<l-ea " conocen la historia ,.de sus sitios y de s·us lugares- anHgüo~, ,, bajo su r!11ti!!üo nombre y bajo su nom- ».ure nueYo, couoceu mejcrt· la ::--agrada »Escritura". J,a Georfl'(l(ici histórica !J fisica ,le la Tierni Sanlct, tiene por objeto difundir esta ciend.i y prof)agar e11 el mu11do literario totlo lo qne se relationa eoH la erudicion !Jil>lica. Yarios puntos han quedado oscuros eA la historia del A nti~üo v ;'\ ue,,o Testnmen to; el autor ha ¡,~usado que in vestigacione& eserupulo:'.'>as podrr1n disipar algun <l~a estas lig:erm; oscuri<la<les. To- <lo, en efecto, es querido pal'él el corazon cristiauo, en esta Pale1,lilla q11e Dios llama «rn tierra, ¡..u heredad, rn vifrn (2)», y que ha recibido su úllima y grande i1nportn11eia eon el l1acimie1110 <lel Jfc&ias. Todos los recuerdos q 1e evocn su lüst<wia, ,,ie1H'll á desperlnr seutimientos il menudo ~ilcneiosos; pero que no dc'jan nunca d-e alJisrnarnos. :\o es, puc:., asombroso el q' la.bibliografía bíblica sea tnn considerable~ l\f. de Snulc)', que bn querido hacer la cnumera~ion <le todas las obras que la descripcion y In lii:-.tori-a oc la Tierrn ,·anta hau producido, ha encontrado varios centenares J1asta el mio 1700. So entraba en c.:I plan <le IH. ,\ r1111nd, el intentar u,w enumerncioH tan difiól y tan larp:a. Pero, impubndo por un espíritu de buena fé muy honrosa, ha tenido cuidado de in<licar las cbras que tienen nn valor exeepcional, tn11to para manifestar el Ol'Í~<'n de sus rlocume11tos como para proporcionar ú los eruditos el que puedau comprnbarlas y exnmiuarlas. ('2).-1',ZC<'lL 1.\XY!li, Hi; Jer., 1b. f•s. L XXII. (1\ -Pr;d ad IJ01m1íou el l !10 ;iti,1w. 111 ltl,r. l'..iwl•p11111c1w11, ~J. .,\rnand no o1dcla ni el ,, )n(,111a.,;- ticon de Jo-., pueblos y lug-art'S de la Sa- ~ri1da E:-1cdtura", <le Eu:;el,io, completado y rcctilicado ror San (:cróriimo, ni las Crónicas de üui!frrmo de Tiro y de To ulq:ies de Chartres; 11i el «Cami110 de Pak:,ti11a» u.e Federico llassclquist: ni el «lt.inernrio" de Chateaubl'ianu. En cambio, liemos notado algunas o:nbro• ne sen-,ibles. ~i11g-u11a mcncion hncc, por ejemplo, del «Viagc de ultramar ú Jcrnsnle11 por el ~r. de Caumout, el afio l í 18», publicado por la primera vez en 18;>8, segun el manuscrito <lel Museo Hrilúlli('() por el 1.uarquéz de Lagril 11g-e. Jg11a! silcoC'io hay re:-pccto del «Vi11ge á Oric11te» de H. de Lamartinc, y rc•s pecto de l.t correspoucle11da tnn s0ria y tm1 juiciosa de los l:lCJ1ores )f i('haud y P'oujoulitt. De otro lado, la célebre obra Je i\lgr. '.\fisliu. «Los Santos lugares» cstú apreciada <le una manera rnny inccsactn-para emplear 1111 estilo parlan1e11tario, «El autor, dice :1,í. Aruaud, dú mucha fé a las tratliciom•::, locales11 • l' 11a asercio11 tan a vcnlurada nwrecia ser aµoyada por nlg-unos e::üraetds de~ la obra. '.'\igr. Mislin examina J confil'tníl, cuanuo los <locumentos lü·tóricos )e autorizan ú e~lo, las tradiciones relati,·as a tos SaHtos lug,{res. Pero 61 ,10 da nnda al acaso, y ju::;Lifica en todas partes esta frase que es su programa. «:únguna consideracion me parirá impedir que diµ-a lo que yo creo ser la verdHd». Y muy pronto el eminente prelado demuestra la mistificacion del fuego sagrado, esta superchería de los cbmáticos, «Se ha crciuo há macho tírmpo en Jerusale11 que, durante el aniversario de los clias de duelo que Jesucristo pasó en ta oscuridad del sepulcro, un foego misterioso de~cendia á la C~lpitla del Santo S-epulcro, y que este milagro se renovaba cacln año en la solemnidad de ta Pascua, á fiu de qne la fé de tos peregri110s fuese reanimada. En lngnr de creer simplemente que este fuego era producido de la manera mas natural.. ..... hácin el noveno ó décimo siglt), se juzgalm mas bien que dcscendia del cido». .,lgr. í)listi11 difamó al obispo gl'iego, Hnmado obispo dd fuego, á quien 110 tcmia denominar un enibastcro. «Jn1i1éis, cicrtnmcn~e, expresa él, he tenido vergüenza de ser cristtano; pero, aqnel dia (cu la ceremonia del ftwgo sagrado) , me sentí proi'u11damente humillado delante de los musulmanes,.. Esta cita es quizá un poco larp;a, pero teníamos necesidad de refutar 1,111a crítica tau St·lperíicial como muy injusta, ;\o uos ax.cuso1nos.,. pues, des¡rnes de estas 01Jscnaei.011es indi:;pe11s;ilJles, de l't'C0·11ocer el 111érito intrínseco <le la «Geografía histórica y física... Es una o!Jra digna <le la erudtcion alemana _, ., 11ota ule por la fidelidad con que L•stit descrita la situaúon ffaica de la Pale;-;- ti.ua. A11nque el título 110 anHneia !-ii110 un tr«tado geográfico~ M.. ,\rm111d 110 deja de ocuparse <le todas las cuestiones q11e ,e J'elacio11a11 con nqHel- ob.,. jeto,. al:ln de Ht1a rnaner.t indirecta. Es~ te método es i11evüablc cuando se quiere hablar del pueblo l1ebreo. En In~ nna!-cs lle lc1 humani<lacl 110 se cn<'ucn tra ln historia de un pueblo cu., os de!:>ti11os se hallen tan Íll!imamente co11fondidos con los de s-u terriLHrio; 110 se podia, pues) expresar el orígell de (•f½la Hilcio11, q11e, «por genealogías admir:d)lemente conSC.!nadas )' seguidas",· se lig·a c-011 el oríg·e11 mismo del genero humano, ~in indic:ar el lugal' que ella on1p;1 por suR a11lepnsndos· en las ge11eraei·nue;-; ¡l(')st~ dilll\ia11as~ ~ si11 scgui1la e11 sns peregrinaciones ú travez de los des-ierto:s arnhigos. :\l. 1\ rnam.l cornna ~11 0hra con lrr nomcnelatura <le la:-; ci11dades }' ,rllas de 111 Palesüna. La topnµrafi;, dt! forusalrn tÍi'IH! allí 11atur;ilme11tc sn lugar. El ~ili'n del Surllo ~epulno h,,y e1111!<·11idn c11 L'I n·einlo de la ('i11dad, dehc tict l'L'liradu, ~q;u11 :u.. \rn,.1u<.l, fnern Je la segunda murnlla1 pnf'sto que 110 hny duda que fué comprendido en el tercer recinto tra~udo por Agrip'.1, solo , º_ncc alios despues del supliCJCl de Crtsto, JI asta nqui 1\L J\ rnnud está confol'me con )L el abate Coulomb· pero se sepa1·a del sábio mi!.ionero e,~ la <lemai·encion de la colinn de Acrnquc :\l. .\ rn;i,tH.l coloca, c~n ,r. de : aul<·), ,ti O. del lemplo, al ::\ 1.,. del monte Siou, -y separndo de él por el valle renl ral que corría de S. it i\E. Este "ra11 eoufiirto arqueológico, no toca, 1~ncs, 11 1111 á su t61·rui110, Seria de desenr ,'lin embargo, que un erndito, como )J. Mel- - chor de Vogué, por ejemplo, ,·n,n á los lugares á aclarnr u11a tUe1-,(io11· tn 11 ob:-curectda, teniendo en cuc11tn ohscrvacione,;, quiza muy poélica!4, pero frecuellteme11te juiciosas de )l. el .\lwte de Coulomb. Las ol>rns tau iutercsa11 - tes de }J. de Sánlcy, uo l'iOll <:frcti\i1menle la última palabra tic In cieneia. Grnves errore1. se e11cnc11tran alg1111a~ Y<:'CPS conle11ido:-1 en sus escritos, ,, 1, 11 faltado d11rn11lc lnrgo tiempo a la· tradicion científica. ~\sí es como hahia acredita<lo la opfoíon de que las podederosns constrnceion'cs que sostie11l'n la platHfornrn <le! Templo, datan de~cleln época Salomoninnn. Dr.spues, ha iifdo probarlo por ~l. de Yogu6 (el Tem~ plo de .lerusnlen, etc. París 18(i't), que es preciso atriburrlas á Herodes el Cra11de, que empleó inmen:-as sumas par~ levalltnr el Templo de !\llS ruinns. En otro capilufo, )L ele S,,ulc,·, aco'- ge con mucha compfac<'ncin la i~Tnluncion hecha por el Agrimen:,;or srrio del circuito de Jernsalen. I\T. Arn¡intl, muy te.tas de estimar gne el pcrimetro dc27 e~lados, ntlorta<lo por )L de Saulcr,. sea verosímil, lrnce subirá 33 f'Stndo"'sr co11 el historiador Josefo, la cstcnsion de la circuufcrencia total. Díremos, al tc,rmim1r, 11nn palé1br~ sobre Ia ortogrnfla innovada por el autor parn la tra.;cripcion de los 11omfares hebreos, Tortns las palnhras (JUC' comienznn rior Ahi ;\f. ,\rnanct lns escribe r-on f-1 1 r1nra no olviJilr ('t>mplctan1e11te, dice élr la nspir11dm1 eonteni•- dn e11 esta com1onnllte. Esta eorrrccio1l' parece hastante natnraf. ~la!-1, tndo!f. 10'8 reformadMes proclama-n f'os mi~mos principios, totlos se creen defensnrPs defa lógica, y por tanto, si es precist> tras• tornar como ellos rectaman, IOR sistemas ortogrúlicos, ¿qaé lengua.fe resislitirá ú efl-las innovacfones?' l\1rfirnl'arme11te creernos, ¡nws,, qne C!ii prtfrrihlentenerse al proceder ma~ u~arlo, á Ílll' de tio rccargnr de m1ev;ts drfrc11·~t11rlcf+ mia lengaa tan c.li'fí'eH eomio lt1 hrhrca .. Osr:a1· f{(warl. (Trndoci.clo ti& n-La n1n!-rn tfo ll1mue t1110fír¡ue~ ). ANUNCIOS. A \'ISO U!UJU;:H,)!"1>0...--Sc :1nuTil'irt ;'t lol> drvolus· de )!aria 8a11lí,;r1na, !JlW l'I 1\Hi1r11~ ~¡,_ hado :le (',Hla. IHCS lmhd en e-.l~l S,m•l;.t, l¡!lesia Ca Ice! ral un eji~n:ício ¡,i;11tn~tt, co,.1.,a¡.r~,1do• al mes de j!aria, .v cnn:,blcnle en 1111a )li,;l solenrnc· que se ceit·hrará pu~ fa mailan11, l'ot, sennon ~ <.lemas devur·iorw;, cor1csio11mli¡•11IP, por la 1wche: lutlo e;,tc;, ¡t las ht► l'a!l· ~~e n•~- l11ml11 e. Pu·r touo lo uu tinnatft)-- I•'t•l!fH" .\. dt" ll"ic•roia, '·'LA IGLE'S!A PU'NENA." r11riúdi-<•n religú1»0. 1.>ou,ag1ado ¡t la: drfc11sa do los intereses calúli<:us, , al adcl 111to ín...- telel'lllal, mural'., soeí,11 de l:i Díórc. is. Se ¡,iulJliea, ¡iur alw:·a, c11at1e 1eees a-l me-..~ C :-iOICUJ:-il:S ¡¡¡¡ SI.SCJal'f.HI',•. ~m.1,;~. Cn1. 1\.l me<; . . •.•••••.••••.. " .-rn. Al ll'ÍlllC, lrc. , .....••••• ~ J 20, ,\J' semestre............... :2 20~ Al anu. . .... , . . • • • . 'í hll'HE\T\. l)S,: co[A l(~LESL\ P{:\L\,\.,.. Vur :iL C. )L- C:tlle <l~ Jetu-s11ltu, n." ~i.-·t.

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