historia ú este respedo; se co11mne- -vcn lodavia dolorosnnH'IJ Le- lo~ co1:azones a1J Le el recuerdo <le los es· tra0 ·os c1uc sio·nieron en Fraucia ú b ,...., la iuau,!.!;uraciou de la .Di."osa lla~won , eon dcstiol'l'o de la ycrunderu relip;ion, ü11ica base de una saua política, rrnc, en úlLimo resulLaclo, no es mas que la moral aplicacla ú gobernantes y gobernados, mornl que 110 pncde existir sin religíou, q.ue es lu hija, de Dios. Visto esLú, por consiµ:njeu te, que solo la reljgion, -brando clirecLarnen te en 1n ,;;;ida fotima del hombre, en sa corazon, 1·.oaliza y conserva el ol'llen en los pueblos, .Y santifican<lo la autoridad y elovúndola liasta su orig1m diYi110, vi vi Jira el dcbr1· y sosLieuc el imperio de la j ustieia. Tan profunda es la conviccion que ú este rc:3pccto nos a11ima, que 110 _n ademos privarnos <le la satisfoccion <le trusni!Jir ú -propos-ito lo opinion ele Ull gran pcnsado:r C0ll lemporúneo. C<.\sornhrase r1e la a~!,'ilucion ,, profunda, del rnul inme¡;-so que » Lra1mja ü las nacio1ws y a los iudi- )1 vjJuo.-, ú los EsLa<lo.- y ú las nl- ! ) mas! Por mi parte, me sorprendo >) de que el mal no sen rna 'grande, » la a: 1·iLaciou mns Yiolenta, la es- >) plosion mas repentina. La reli·- ,,gion ! la religion ! es la vi<ln de la )) humuidud·, en Lodos los lugares, »salvo algunos chas de crisis terri- ,, hles y de decnclbncias vergonzosas•. > La reljgion, para contener o llenar ,da ambiciou humana; la religion, )> para sostenernos·; o apaciguarno& >en nuestros dolores, en los- de· ;y nuestra condicion, ó en los de- » nueslra alma! Que la política, la > polltica mas jnsla, la mas fuerte,. >} no se lisonjee de realizar sin la, » relígion una Lal obra,. Cuanto mas- >, vivo Y extenso fuere el mo-Yímien- » Lo so~ial,- bastm·á menos la polí- » Lica para, dirigir la humauid.ac.l » eonmovi<la.. Es necesario un po- »·der mos alto que los poderes cl'e 1a, » tierra, perspectivas mas largas que >> las de la Yida. Es menester Dios, » y la eternidad,> .. Fecundo es- pues el pem;amien to· del Sr . Obispo Huerta. regenerado,- rn, y altamente apostólica la. mision que·se propone con su Sínodo Diocesano~ Llenará, sin duda-, con este hecho, uno de sus mas grave~ y trascendentales deberes episcopa"' les.; pero· por lo raro que se l1ahia hecho su cnmplimiento, resultando de esto los infinitos males que aque~ jan ú la Iglesia .v á los fi.ele~, siempre sera un título d'e inmareesible gloria para este virtuoso Prelado, y una nolrible rí¡Jorrr, por lo mismo, n los fastos de la naciente Iglesia de Puno. ¡Qnr la noble y apos tólica aspirncion del 11 tmo Sr. HnerLa sea fe- <'U!1<la en sus resultados : ¡t~ue lo~ dos sus cliocesanos secnnden sus henéfiras miras, rnediante una cooperacio11 eficaz y almega<la !' Tal es U:nn.hiPn la aspiracion de lo - homJn·es de orden y de buen sentido,. el voLo cordial ele Lodo corazon cawlico: . ldeod((fu. tA IGLESIA PU\E~A. HUANGANE. (Co!·1c~¡,011d1rnciu de ,,La lgle:,ia Puut •úa.») Desde esLa capital, centro d~ una proYincia, en la que cu no leJuuos Jius se realizarou tun Los y Lau dolorosos acouLecimientos, cuyo solo recuerdo llena de terror el coraion,. y eu cumplimiento <le una promes,1 so]emnemenle empei1ada, envloles la primera de mÜ;. correspouc.lencias para iusLruír nsi á los lectores de «La I n·lesia Puneiia1), de ::, la se0 ·uuda visita pa::;loral en feliz hora iuicia<la por nuestro digu1simo Prelado. A las sois de la tarde clel pnsado jueves ü anibó ::;_ S. lltma. al solitario pueblo de CoaLa, en el que le foé preciso pcrnocLar. Sus habiLantes que lo agunrdaLau, a.::;i como al General Prefec to, lw1iau JispuesLo desde alguna chstaucia, y de trecho en trecho vü,losos arcos, y vnria<las dunzas <l.e Oí'll!Jetclzes. Sus raros trajes .r espesos plumajes, su monóloua y expresiva müsica, y sus variados movimientos, que no pueden Yerse ni oirse sin e.·perimenta.r profunda pena, nos inspiraban sérius refle:s.10nes, y en medio de mil ideas que cruzaban nuestra. mente,. y de mil seutimienLos que agitaban nuestrg corazon, nos csforzúbamos po.r medir la séria responsabai<lad que pesa solJre los que debieran civ:iljzar e... a porcion casi salvaje de nuestros hermanos, y no· alcanzúbamos nuesLro objeto. Al dia s-iguienle emprendimos nuestra, marcha. sobre Pusi,. cuvo solo nombre nos traslada á escei;as sungrien las\ y en el que nos aguardnban iguales especLúculos; y euan- <lo holhmdo con n ucslra pJanla su suelo que ha bebido ú torrentes sangre humana, nos parecía oir el búrLam clamoreo de hirviente- y furiosa muchedumbre, dirigiamos f>Scudriñadoras mirnclas 1)01' do quiera, para arrancar de las piedras la re-rnlncion <le Lodo lo que mwstra avidez .se afanaba por descubrir, Oh! cuún cierto es que el hombre sa-be imprimir ú los- lagarPs qu~ es- ·oje para teatro de sus acciones u propia fisonomía; trrnihle unas Ye- <'es corno la del crírnon, sirnpúLica otras como 1a de la YirLud, Que se nos perdone esta penosa pero· imprescintlilile <l1gresiou; que ya Yamos á nufü1tro ohjeto. Edre varias obras que el ojo <lel oh.-en·ado_ nota en el pueblo tlc Ptrsi ,. debidas á hi piedad pns!orul d.e1 parroco, Dl'. D. l\fanuer Zúñiga, de conser--rnda memoriu, la que mas llama la atencion , e un muguííit'o Lcmplo,. qne <lesgracivuameuLe no loµ:ró concluir. El Ll'nbajo e3· lan sól ido, qne uo obstante de ha1Jer trascuni<lo 1argo tiempo, su bien sen lados cimien los 110 han ~ufrido nutla pm lu aceion de lus abum1Jntcs llu ·ic.1:-. con que ::,e hurnct1e<·e L1 tient.1-, 11or c:_los lubd:·c~- Tiem' este tem pio diez espacio~ns y lJirn eonslrnidus hóvedas1 que p,rnÜLen formar concepto del Yasto µoyeclo que formuló el párroeo1 y me hnh~cra realizado por complet,, á no haher media<lo su traslaeion ú otra docLrina. Y ¡cuánta incuía de parte de sus sucesorrs! NadB se ha tornado el trabajo de Lermnar lo que !:e hallaba comenzado, ., u estro Venerable Paslor siempre Ínspirun<lo e de su deier 1 ha encarecido la terminacion ce este templo, prescribiéndolo al ]árroco liajo precepto formal, y pro1orcio11úudole, en cuan lo le ha sido 1osihle, las entradas que elln rerruiere. Ojn1u no se burlen sus gran<l.íosas y proíicnos inteneionrs. Terminada la visita de la focLrina e.le Pusi, nos fué preciso abandonarla, para constituirnos m esta cnpilal, en la que nos hdlamos desde el 12, y que <lejaremcs dentro do pocos momentos para pasar a Vilque-e1ico, Son las S de fa mañana. Aquí, y ademas de otros obje.- tos de meuor· importancia, hr preocupado la atcncion de , . S. lltma . el arreglo del panLeon, rei8rando las prescripriones del aulo de su primera visita, y dirigiendo rn oficio al Sr. General Prefec lo, del que nos permitimos- trascrihfr lo siguiente: ccYerdacler0 dolor y I1ondcr pena causa ver que en esla rapi,a] y en los <lemas pueblos de la provincia se cemoce con el nomb.re de-Cernen Lerio•, lugares complelamenLe abandonados, y en los que fallando todo lQ que rxigen nuesh·a Religion y cultura: se nola :a ausencia hasLa del signo de ln Redencion, como s-i no se creyese en el consolado:F dogma cristiano de la R:csnrreccion de la carne , v no se a limen Lase la gra la esperinza de que un dia se animarún , al soplo del Señor los restos de los que fueron>) • Verdadero dol'or y honda pena, repetimos nosotros coD nuestrn· mny :ilustl'e Prelado, produce la consi<lera-cion de la indiferencia con quecon.Ü.an a1 polrn, el padre I el hermano, y rl amigo, las prendas de seres queridos. Y cnando se reí!exiona sobre lo poco que coslaria eYilar a las miradas de los que 110::; ,·isi ten ,. el mn · a-c::1b@clo é.lrgnmcm L0 de nursll'o alraso , que de ·mie11te nnestras P' labras ¿poP que uo liemos de lrncerlo"? Por 1.o d~urns, y para, eon<'·l njr. de1o consjpw:r en csla cone~pondern·ia, que se han e.\.prf1jt1o hnsla la fecha oclio aula:_.; de , isj la, alench.close he" 1Solic1Lude::;, y dirig-ido~e tI'C'S oíi.cio,11 :Y que adnnws nscie1Jde Ya ú 3 .. .200 d 11 um<'W <le confir- ;nudo,, en c,:;te or<leIJ: Pu~i ............. t , 200. lI Uc.llll'Lllll! ••••••. :2, 00'}. SECCION OFICIAL. :s:z::.e CAUTA PASTORAL DEL ILl'HTRJrlliUI O y n naÍ filUIO om. 'PO DE LA DIÓCE. IS. ~ OS ...-1 Dr. D .. J uan ,~ntltrol!il o ll u4'r- ' ª • 1,or l a g r iw l a d.- U fo,-¡ y ele h ~ anfn s.. c1e ,11,oattoUca. Obl li po dt• P uno e te. A n11estro Yenfmóle .Df'(tn y Cabt"ldo, á, los pd,·,·oros lodos, y al de¡·o de WU('Stm J)iútesi:r, y rí n·nesfros 1m1?1 amados JJz'oresrmns, S((/1td y paz <'n Dt"os ... Yw',s·t,·o t. 'e1io!', Q11irumc¡11e sine lege prrc11vcrn11t, sfoe IP¡.:-t:m perihuut; r•t ffUÍ<'lllD<fllC Ín rr¡rn peeCal'CrUlllr per lc:;c111 judit"l1f111nrm. (San Pablo á lo.~ 1'omanos.-Cap. 2, \S . 12.) Hijos muy amados en Nuestro Señor. Ya sahrejs que hemos puLlicado NuestrO' EdicLo., convocando paPa el primer , .f:nodo Djocesano Pune:nse. Eu su celebracjon y en la puhlicacion de sus consti tucjones, rifromos Loda nuestra e:¡,peranza. para a-fianza.r eJ hieneslm· y la felicidad <le nuestrn nneYa Diócesis. Conlamos precjsmnente con la clecjrlida -voluntad ele todos nuest:1·os hijos carísimos: suponemos que comprenden perfectamente e1 sentido <le es las palabras del Profeta Dnid: (lla ley » pura del Señor, cuando se obser- )> ·va, convier te las almas (es t1ecí r r » las purifica y perfecciona) r pm·que- » los juicios del Señor son ,,erdade- » rosr y es-tan justificados por sí mis- >> mos·.>}-Lex .IJorm,'m; 111mrffulata; ron ve¡·{cns an úna.r•.. ,~ .,judfr-ta Dom/ni 1:e,·a fush/1catti úue-met1jJsa_, Y como quiera que ros solo nos dejaremos gnia1· de las ínspfracümes de} , cño:r-1 y c-0u~ultaremos STI L·e~v &cmtar pni-a derrelar lo cotrrenienteen favor de toJos los fielPs nIJP<iltros sú:bditosr en Len demos I,Jf>T es l ()I mismo-, qne la. sumis10'li1 á las LeyPsDiocesanas que <leban dictar P, seJ'.~ en fo sucesi11 0 la mejor g:m111LÜ1 de :bienes-Lar y felicitlad para lodos nuestros Diocesanos. Hasta r10-y, la lla~re-nte Igie Ía, a~ Puno ra.recj~ de u·y propiu: rrcrlc, es que tan Lo- pa-ra los- sacenTotPs <·onrn purn, los 1.i:rlc~, no pod'ia- se.T ·jr cstu. falta, de rxcusa- ,- porq.ne seg na San Pal>lo,. cclodn fos t1re sjn lP,Y >) pecaron, sin lry pnr)cierün» .-Q~,t"- eumr¡lCe st',ie lf'yc p('('rnve1·1t'l1t, S'/Jlr5 lr1,r¡c p,,n-úm1/ . Pero eulre lm1to, r~11~- titujtlos po:r di::;posi ·ion Je la J)mnn1 Provjdem·ia en pri.r11c>r l',-l'lor tle ·nrrsLrn3 aTrnmi, apenas potlriumos, mrnl'llos P-mwITos, dejar <le ~Jaros rnrn le,\· fspcc•j¡_iJ, JesrlP que os eoHsidercmrns cri.üuras i11 behgen te:::- y librc•s, ,Y Irnls qne todo, cri~Lürnos re(1imiJos con la sangre prN·1osa ~"' Jesns. Yuestru rontlicio:n )ltlf'S 1103 uro·ié.l con to(la la fuerza d<' l nmm· rrn; ~ prn.f,,snmos, :J. trazaros la línea ¡rnrticu1ar <10 yuestro:, <lelw1·es, at.eu Lu s ,·nr.,tras cosLuroLrPs, y n:P_iL1 as e~'peeiule::- uecesiJatlc::; c~p1n-
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