1 a vj si La pastoral y otras atenciones apremiantes, se acongojnba de no poder impulsar Lan saludable- y santa instilucion, hasta dejarla cimentada sobre inconmovibles bases, mas no sin esperar un satisfactorio resultado de las medidas eficaces empleadas con oportunidad. En asuntó ele tanta trascendencia, su paternal corazon ha leúido que ex perim8nlar amargas clecepcio11cs que le obligan desde luego ú redoblar sns esfuerzos, y se propone dar Yida y vi- <la activa á la < Cofradía del Santisimo Sac ramento.,, El pri'mer paso eslú dado, se ha publicado un reglamento provisional del que se carecía, con un estracto á continuacion de ~as muchas gracias acordad3s á los cofrades; y pronto será restabl ecida ele modo que no esté sujeta á las eventualidades que _parece la Divina ProYiclencia ha permitido, para que la preYision y el cuidado sean mas esmerados. Eucomiar la hermandad, manifestando lo grandioso de su objeto y fin, sería ofender el catolicismo sincero de los -habitantes de _esta Ci1:1dady del Departamento, que tan to se distinguen por su ·heroico celo en conservar incólume la Religion de Nuestro Señor Jesucristo; y la prueba mas relevan le de lo que decimos, es que cuando pal' vez primera se hjzo la invitacion, acudieron presurosos· al llamamien Lo inscribiéndose con entusiasmo y fervor entre los que directamente trataban contribuir al lustre del culto de Nuestro Señor Sacramentado. No ha sido, pues, la falla de conocimiento del objeto, fin y ventajas de la hermandad, ni la de convicciones esencialmente católicas en los hermanos, lo que ha ocasionado la inaccion que deploramos, otras son las trisVisimas causas que han originado tan deplorable mal; mas, ya es tiempo de cubrir el pasado con un denso velo para no amargar nuestra afl.iccion: resta sí, la rehabilitacion de nuestra palabra empeñada, reparando lo que hemos perdido, empleando el fervor que reanudará nuestras fundadas y halagüeñas esperanzas. En el augusto Sacramento del allar eslá el -milagro. de un Dios, y si somos catolicos, es ,irpposible apartar nu~slro pobre corazon de la correspoodencrn que le toca, consag1·ándole tambien su limitado amor; y nadie, deja de reconocer, que con la Cofrad1a solo se pretende hacer mas ír.- tima, mas estrecha y fácil esta suave y complaciente correspondencia, aparte de las recompensas particulares que se franquean con liberalidad por el cumplimiento de este deber. ¡Oh, que consolador es para una alma cristiana vincularse ·lo mas posible con su Dios, con su Señor, á la vez que por. títul~s especialísimos estre?lrnr las relac10nes imperecederas de la candad fraternal! Confiamos, sin temor de equiYocarnos que solícitos los hermacos inscritos 'en ]; Cofradía, se agruparán al punto ante las aras del Dios vivo, sin ~ejar por mas tiempo desatendidos los suspiros hasta Jioy dolorosos de su purísimo c~razon; ya no olvidarán su empeño contrmdo, y llenos del fuego del amor divin9 leerán solo en el libro viviente del augusto Sacramen lo o.el allm·, el sublime ·precepto de LA IGLESIA PUNEÑA. ln caridad cri3tiana, ofreciendo sin inlerrupcion el incienso puro y racional de sus adoraciones. Abri g amos igual esperanza en lo que toca á los deseos de lodos los hijos de Puno, y que si no han sensibilizado liernamenle su amor entrañable á Jesus Sacramentado por la falta de oca- •sion, ahora darán <:>1 mas hetoico ejemplo. Cumplenos desde este momento, felicitarnos por la noble conduela de yer<laderos católicos que Yan á desplegar los hahi Lantes ele esta Ciudad, impla1Jtando nsí el mas magesluoso estandarte de una civilizacion inamovible y de un progreso rápido a todas luces, simbolizando en el fomento activo del culto, jamás bien definido del Santísimo Sacramento. Ya habrá un tesoro infinito mas á la mano para alivio de todos los males y llecesidades. ¡Oh! El corazon mas frío sien le la influencia del calor de la vida que comunica ·nuestro Dios, velado sacramentalmente bajo los accidentes de pan y vino: oid, pues, el llanrnmienlo del Pastor que postrado ante el Señor de los Ejércitos, no solo se contenta con insinuároslo que os conviene, sino, lo que es mas, no cesa de elevar sus plegarias por el bien y felicidad de su grey. SECCION OFICIAL. ~os el Dr. o . .Juan Ambrosio Huerta. por In gracia de Dios y de la Snuta Sede Apol§tolica. Obis¡,o de Puno etc. Por ouanto-es uno de los mas sagrados deberes de los Ofüspos, segun lo dispone el San lo Concilio de Tren lo en su seccion XXIV: capítulo II. de Rejormatt·one, la celebracion de Sínodos Diocesnnos-Teniendo en cuenta: 1.0-La especialísima necesidad en que se halla nues~ tra naciente Diocesis de leyes sinodales acomodadas á sus circunstancias; y 2. ºLas muy notables ventajas que se reportun de la celebracion de estos Sínodos, pues ellos sirven para avivar la piedad, reformar las costumbres, destruir los abusos, y exi lar el celo sacerdotal en bien de las almas: Habiendo Nos terminado, con la proteccion de Dios, nuestra Sanla Visita, y visto y palpado por Nos mismo todas las necesidades de nueslra Diocesis,- en cumplimiento de nuestra apostolica obligacion-hemos resuello celebrar el primer Sínodo Diocesano Punense. Al efecto , contando con el auxilio de la gracia del Señor, de quien únicamente viene <cloda dádiva excelente y lodo don perfecto>>, convocamosú nuestro Venerable Dean y Cabildo, á los parrocos todos de nuestra Diócesis, y á nquellos á quienes por derecho compele su asistencia, para que en el improrogable término de sesen la dias, se presenten ante Nos en esta nuestra Sede, para dar principio ú la celebracion del Sínodo Diocesano, pré:vias las formaliJacles canónicas que deben precederle. En sn virtud, mandamos: 1. º-Que nuestros Vicarios foráneos provean en tie111po oportuno al servicio de ]as parroquias, á cuyo in ten to los facultamos para que en las doctrinas que hubiere mas de uu cura. tenieu te , separen ad -lnten·rn los que crean indispensables para atender á las que no tengan ninguno; 2. º-Que si aun adoptando este medio faltasen sacerdotes á quienes encomendar algunas iglesias, encarguen su cuidado mientras la celebracion del Sínodo al que se hallare mas próximo, facultándolo rara dar segunda misa los domingos y dias festivos; 3.º-Que todos los miembros de nµes- . tro Cabildo, así como los parrocos y <lemas individuos del Clero, ú quienes compela por derecho, se preparen conYenienlemente haciendo un estudio especial de las necesida<les de nuesLra Diócesis. pensando al mismo tiempo en los medios oportunos para remediarlas; 4. º-Que reíiexionen sériamen le delante de Dios N nestro Señor la ex tricLa cuenta que se les ex.ijirá si en Lan delicada materia, no proceden digna, justa, y sinceramente, teniendo en consi<leracion solo la gloria de Dios, y el bien espiritual de las almas; 5.º-El dicho nuestro Sínodo tendra lugar en los primeros días -del mes de Agosto, por cuya razon asignamos á nuestros párrocos, como termino perentorio para que asistan á su insLafacion, el dia 1O de Agosto, solemniza.do en la Iglesia por el recuerdo del célebre Diácono martir San Lorenzo; (L º-Ordenamos, asimismo, a nuestro Venerable Dean y Cabildo, como á nuestro Clero todo, que desde el clia en que llegue á su noticia este uuestro Edicto, exhorten al pueblo á que haga un ayuno especial y oraciones particulares para el éxito felíz del Sínodo. 7. 0-1\fandamos igualmen le á nuestro Venerable Deany Cabildo, y á todos nuestros párrocos, que celebren o hagan celebrar una misa de Espíritu Santo en lodos los viernes que precedan ñ la celeb1•acion del Sínodo, con la especialísima intencion de obtener del Dispensador de todo bien las luces y el acierto necesarios para que en esa nuestra reunion sinodal se llenen los laudables fines de Nuestra Sao ta Madre Iglesia; · 8.0-Ultimamente prescribimos que este nuestro Edicto, desde su recepcion, sea leido los domingos en la misa mayor, para que llegue á noticia de los fieles, y cumplido á la letra por todos aquellos á quienes se dirige. Dado en nuestro palacio episcopal de San Carlos de Puno, firmado por nuestra · mano sellado con el sello de nuestras armas, y refrendado por nuestro infrascrito Secretario de Cámara y Gobierno, á ]os 1O dias del mes de Junio del año del Señor de 1868. .iu_._:-w A~1nnos10 Obispo de Puno.-(flr1nado.) Por mandato de S. S. Iltma. el Obispo mi Señor. ' FELIPE A. Í>E PJÉROLA. Seere ta1·i o.___: ( F1,1·m ad o. ) REPÚBLICA PERUAN,\..-..D1ocesú de Puno. -A 1O de Junio de 18.68 .-
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