AÑO 111. J)UNO, l\JA \'O ~l-7 DE 1868., N. º 62 .. PERIODiCO SEillANAL. ORGANO OFWH\l DEL GOBH,RNO ECLESIASTICO DIE LA DIOCESIS, ---====::..::z:s~ . ....,,.~ 1 habilan les, haciéDcloles beber el dolor, 4 gola ú gota, momento por momento. Como escritor y periodistn, ha llevado la propaganda de la civilizaciou, levnntau<lo muy ' alto, s11 estandarte divino-LA CH[Z: como Puno, :\Ia~o 23 de '18G8. La muerte acal>a de arrebatar al clero pernanó á una de sus mas allas é ilu tres figuras. El 3 del que rije ha m nerlo eu In capitnl de la República el Dr. 1 D. Luis Guzman (Q. D. D.G. ), Cura propio de la doctrina de Santa Ana. · Justo es, pues, que nos vislomos de luto, .Y que derrc,lmemos sobre su tmuba una lúgrima ar<lienle, pobre recurso que queda á los que sufren corno nosotros, la per~ida del maeslro, del hermano y del amigo. Hábil orador sagrado, distinguido teo- ' logo y virluosisimo pürroco, hé aquí, entre muchos, . los tílulos que le acompañaban, y que nos obligan á mjrar su desaparicion como una Yerdadera calamidad para la Iglesja Peruana. Lo decimos llenos de dolor: hace algun liempo que vemos alejarse de nosotros, para ir a una vida mejor, á nuestras mas célebres notaLjlíJudes conlemporúneas, y cuando con los ojos anublados pm· las lágrimas, husramo~ en nuestro deredor quien pueda _rermplazarlas, ~y! solo encontramos el Lnste recuetdo de los que fueron. Bendila sea la rnnno drl Señor que así .arranca de nuestro firmamento las fúlg1das lumbreras que ilnrninan nuestro camino. Con su soplo diviuo las encendió, ~ para nuestro I bieu, cou ~u soplo divino ~.~ las apaga, sea siempre beudiLo su saulo · nombre. A~m .t~nemo~ que decir una palabra de ?fücc10n. Lima, la populosa ciudad, capital de · nueslra Repübliea, atravie8a Loy una ele esas situaciones tan solemnes como dolorosas, cuya descripcion demanda á la historia una púgürn de luto, y á los que á ellas asisten, copioso lloro. La peste, formidable castigo sobre un pueblo, espantosa vorágine cu donde se sepulta lo mas querido, diezma hoy á sus D~sierlas se ven las traíicaclos calles de la privilegiada ciudad ele los Reyes, el monótono roclar ele la cw-ro;.va angusLía , incesautemente lodos los corazones, los sollozos resuenan en to<l.os los hogares, por todas parles se ve al Ministro del Se- . iior ~oerer presnroso a la cabecera de los profesor, ha practicado sus ideas con perseverancia y anhelo. El escritor es el obrero <le la:; teorías: el profesor el obrero de las prácticas: el uno pura especulucion. el 9tro pu• ru accion. Ambos misioneros de la civilizacion, han existido uuidus en la personalidad del ilustre america 110, á cuya memoria consagramos estas breves Líneas. Sus talentos, sus servicios, su prudencia, su conocimiento de la vida social, le llevaron á ocupar un l\Huisterio de Estado en su patria. ,· moribundos, la ronca •despedicla de los ap:01fizanles resuena por do <Juiera, los establecimientos ele eduracion se cierran, la mnlLitnd se aleja de los lugares de pública diversion, y el pueblo lrnmillado se congrega en los templos para implorar 1d misericordia de su Dios. Desempefió su cartera con la mnestría v k · tino, que se esperaba de esn cabeza pujante y de esa actividad siempre dirijida al bierL Oremos nosolros Lambien por él, y que el Señor levante el azote de su ira que descarga tan reciai11enle. Oremos por él, y , ojalá que nueslra süplica alcance lo que . lanLo necesil.a la atribulada ciu<lacl. 1\osotros, que de cerca hemos conQcido, y hemos pisado la escabrosa senda <le la pren• sa y el profesorado, nos creemos con estricto deber, de no ser indiferentes á la muerte de uno de los mas esforzados campeones del profesorado y la prensa. , Toca il la ilustracion y bondad del clero puneüo recordar al OmsPh americano: recordarle á su modo: en sus oraciones, en el templo, ante Dios! Uolal)oradores. F. B. O. Allameote grato nos es ofrecer ú nueslros lectores, por el presente númr.ro, los dos magrüficos artículos deL1dos á la ph1ma del ilustrado Sr. Dr. D. Felix Reyes OrUz, quien alejado del suelo querido de sn patria (en la que ha hecho una notable figura), ha quel'ido prestarnos su im- , portan te colnboracion. SECCION OFICIAL. neu11io111es en las IglesJas. Insertamos á coutinuacion la nota del Jllm. 0 Selior Arzobispo en coutestaciou a lü que le <lirijió el Mi11istro de Beneficencia, trascribiéutlole el J)ecreto Supremo en que se disµone la clausura de los Colegios, Teatros; y se prohiben las reunioucs numerosas. No osaremos nosotros emitir nuestro humilde juicio sobre los trabajos que hoy ven la luz pi.~blica; por eso, solo nos contentamos con expresar el vehemente Jeseo que nos anima ele engalanar siempre las columnas <le nuestro periódico con tan felices producciones. El Ua.rndr:í~itmo Obhl})O Donoso. Acnbn ele apngarse unn de las mas brillantes .lá111¡1arns de la ]gle~ia Aniericaua. El lllm. 0 Obispo <le la Serena, República de Chile, tia fo!l~cido á fines de febrero. El uombre del distinguido autor del Diccionario Canónico, del Jf anirnt ele Derecho Cano- ·nico, catecismo de toda 1n juventud americaTia c¡ne se consagra al derecho·; el nombre, decimos, de uno de los mns hábiles y laboriosos literatos de la ilustrada Chile, es bien conocjdo en todos los pnbcs de la América lnti 11a. El duelo de ella es u11 deber. La tumba <lel Señor Donoso, tiene derecho á u ua lágrima dt! clln. El Señor Uo:xoso, no solamente ha prcstndo servicios importante~ ú la instruccion general, como autor de trabajos notables, sino que ha sido uno de esos infalignblcs profesa re::;, que; !j.e c11car~an de fcmnar el corazou y el peusamienlo <.le ln juvelltud. REP(nr,1cA. PrnU.\NA.-Lima, d 8 de Mayo de 1868.-Scílor Ministro de Estado en el Despacho del Culto, Inst.rucciou, Justicia y lleucficeu cia. S.M. J~n la noche de ayer he recibido lu apre- . ciable comunicacion de U~., en la que se sirve trascribirme un Decreto <le S. E. el se- • gunuo Vice-Presideute de la República, eucnrgado del Poder 'Ejecutivo. Dicho Decreto coutieue alf!'uua::; medidas de 1Jigic11e pública, '·~ que S. E. ha creido conveuieute adoptar, 1 ~ prévias las indicacioues del Seüor Decano de · ia Ji'acultad de l\Iedicina. .Aplaudiendo, como debo, el celo de S. E. J el s-egnndo \' ice-Presidente por limitar hasta donde sea posible los estragos de una plílga 1 que aflige á su pueblo, que es mi grey, sea- . nie I íci to felicitarle cordial mente porgue este !. t.· celo se desplcga con mas vigor á proporcion de la gravedad de lns circunstancias; de rna~ ~- ocra que, si mi corazon de Pastor no puede <~ rneuos que afligirse al contemplar el sombrío 7 cuadro trazado por la epidemia, algun consuelo recibe al sentir la accion benéfica, solícita y paternal del Gobierno Supremo, quien, por medio de su d iguo Ministro, procura desviar la vengadora e8pada de la Divina Justicia <le la humillada cerviz de nuestro católico puc:hln. A~í es tjllC agradezco profundamente ü ~. E.
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