AÑO 111. PUNO, MAlO t 8 DE ,J 868 N. º 61. ítt Jglcsio fnntñtt. PERIODICO SEMANAL. ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, la J,íglcsi~t ¼Jnnrfüt. Puno, ~layo 12 de 1868. ' Saboreando muy grala salisfaccion, llamamos la atencion de nuestros lectores sobre los documentos que rejistramos en la seccion oficial, y que nos dau la cousoladorn esperanza de que muy proulo veremos satisfecha una necesidad lurgo liem- }JO -sentiJa. Seremos explícitos. N ueslra capital, s1' de episcopal de ]a Diócesis, enrecia ele una <,<:asa <le ejercicios,) en donde, como en un sagrado recinto, se recojiesen los fieles, que rnovi- <los por la gracia del Señor, quisieran recordar sus años pasados, en la amargura del corazon. · Pata el que ,blasona de ser eSJJirt.·tu jtt(11·te, para el que 110 sabe apreciar la dulzura de que goza el corazon que ha logrado empapar sus megillas con las lágrimas del artepentimie11Lo, para el que ni sospecha siquiera, cuán consolador es para el espíritu obtener del Señor, en las saludables aguas de la penitencia, que quite de uuesLros hombros un yugo que es rnny pesado, para que sea sustituido por su carga que es lige1·a, nuestras pafobras le ex.ilarán sarcúslica sonrisa, señal de su mal empleada rompasion. Pero para el que teniendo de cristiano algo mas que el nombre, se halla iluminado por la luz que Nuestro Señor Jesucristo vino á encender en e~te nnindo, no pasará desapercibidas las razones que nos acompañan al señalar como un acontecimiento importante, y qy_e eslá llamado á producir beneficiosos resultados para la Diocesis, la creacion de mia «casa de ejercicios.» Desde mañana, 'Pnes, muy pronto, nuestro Venerable Pastor no se verá en la dufa condicion de 1rn~ndigar una casa, siempre incomoda por folla' - de coudiciones, para hablar en el1a á su clero palaln·as de vida y de salud. Y .el y su clero contarán ron un · asilo en donde refugiarse , y en el que podrán ex.itar en su corazon 8enLimientos de encendida caridad, J>ara hacerse, eomo les exije su ministerio, todo para lodos. Desde mañana, pues, muy pronto, los qne escuchando, en medio del bullicio del siglo, la voz del que los llama al sil encio, para hablarles allí al corazon, busquen en la calma el remedio que cure sus dolencias, y les perm1 la e o con trar la tranquilidad del cspfritn, bendecirán, en los trasportes de su agradccimien lo , a lodos - los que contribuyeron _.1 levantar los muros dentro los que el hombre se encuentra tan hombre! Desde mañana, pues, muy pronto , contará Puno un templo mas , levantado á la gloria del ::-3eiior , y en el que resonarán incesantemente lus alabanzas, que le son debidas. Des<le mañana, pues, muy pronto, lo diremos para todo género de personas} ostentará esta ciudad, digna de mayor adelanto, un e<lificio que levantándose sobre el nivel de las e-asas particulares, demuestre que la generacion actual pensó algo, en dejar bien pueslo su nombre, que se Jrnllará escrito en el suntuoso frontispicio de la ((casa de ejercicios.i> Desde mañana, pues, muy pronto , digúmoslo por ultima Yez, po<lremos h alagarnos con la grata idea de haber proJ)orcionado ú Puuo, m ediante nues tros esfuerzos , en una, muchísimas y posifr,;- :.1s ventajas . Gloria y honor al dignísimo Prelado, cuyo anhelo por el adelanto de la Diocesis que el Señor le encomendúra, lo demues tra, entre muchos otros proyectos suyos, el qne nos ocupa, y eslú en via de realizarse; gloria y bonor al buen pó.rroc9 Dr. D. Juan de Dios Cuentas, y ó. su virtuosa señora· madre, que comprendiendo el corazoo de su Obispo, han renunciado la propiedad de que gozaban, para ofrecer un local, que da ya muchas facilidades al alto pensamiento en felíz hora concebido; gloria y honor á todos los que ardorosos se disputan por contribuir siquiera sea con un grano de arena, no nos cansaremos de repetirlo, á la imporLannsima obra de Ja «casa de ejercicios.>> Despues de esto, estimamos de nuestro deber dar á nuestos leclorPs los detalles de la ceremonia habida ayer, al colocarse la primera piedra del ~Jificio de la <<casa de ejercicios.,) Eran las 2 de la tarde del clia in<licado, cuando S. S. Illm. ª, acompañado de su Cabildo, del Seminario, del Sr. Presiden le de la Illm. n Corte Superior ele Justicia, que clebia desempeñar las funciones de padrino, de los señores Director y S1ndico de la obra, y de una buena y selecta concurrencia, se dirigia al local de la <<casa)) , que se hallaba 111Yadido por muchas y distinguidas señoras de esLa capital. Allí, y en conformidad con lo que prescribe el ceremonial del caso , se descubría una cruz , puPsla en el sitjo que debia , ser ocupado por la primera piedra , des<le la Yíspera , y ademas uu allar , con sus rrspectivos paramentos , en un modeslo é improvisado oratorio. Antes de dar principio á la ceremonia , S. S. Illm.ª vestido de ornamentos pontificales , y desde la parte mas alta del local , rodeado del pueblo qne deseando escuchar su palabra , se lrnbia agrupado en torno de él, dijo , pococo mas o menos, lo siguiente: <<Hijos carísimos : un acontecimiento solemne nos reune en eslos momentos; vamos á sentar la primero piedra de un templo levantado á la gloria del Dios ele Mageslad, y es to es de alta sjgnificacion par-a un pueblo, porque allí en donde se eri g e uua casa al Dios de las Mjsericordias, se planta tambien el fecundo árbol de la civilizacion cristiana. La libertad J,olítica, y permilidme que me refiera á ella en eslos instantes, uo puede concebirse sin el cumplimien lo de los deberes del ciudadano, y es t·,os se.=> hacen ilusorjos cuando se descuidan las obljgaciones del cristiano. Diez y nueve siglos responden ele que el Calolicismo tiene ]a exclusiva para realizar el progreso socia], y de que fuera de él solo hay esclavitud para los pueblos, y que por lo mismo, todo lo que contribuye á afianzal' en ellos la altísima doctrina del Calvario, es para el bien en- . tendido progreso de las naciones. » En torno de es te templo va á erigirse tambien una ccrasa <le ejercicios» , es decir, un asilo en donde el pobl'e hombre, que sufre mas ó menos pero á quien jamas abandona el dolor , encuenlre en el silPncio de estos claus lros el balsamo que miLigue su a:fliccion. Y en los amargos momentos de pública calamidad, al dirigir el pueblo de Puno rns iniradas a este edificio, verá renacer la calma al considerar que ésle es el 1 ugar que el Señor se ha escogido para derramar sus misericordias. Todo el que mire con otros ojos este precioso recinto, es de mirada muy miope, es de sentimientos asaz mezquinos. J> Lo digo muv allo-Pnno, al trasformar bajo ]a proleccion de nuestro buen Dios, es te abandonado lugar en casa de oracion , y de salvadora expiacion, no solo demues tra que se halla muy arraigada en él, para su felicidad, la piedad crisliana , sino que Larnbien eleva un monumento á su gloria , y un valladar donde se estrellen los inicuos proy ectos de los que inten len lruhajar para su ruina. Ana lema para el qüe no pien se así; la bendicion fhd Señor para todo el que coopere á esta obra ,. qne ha i e ser di f;D U del Dios a quien
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