La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

e,= - se consagra, y de los csfuerzo.3 de los dignos lrnbiLauLes de Puno.>) Así habló nuestro VeneraLie Pastor, y al <lescubrirlo de pié en un monton de piedrns, imprnvisada pero solemne culec.lra, rr.splandeciemlo vor el brillo de las pon tiiicales veslidurns, y al leer en su semblauLe, que tan L-ien traducia la emocion q' lo dorninaLa, J al escuclrnr la robusta enlonacion de su voz, que iba al corazon de todos los que le rodeaban, y todo esto en mecho de un solitario campo, en el que ya nos parecia Yer el majestuoso templo, empapado con la sangre de la expiaciou., los solitarios chrnstros, frecuentados por. los que buscan la calma que grandes crí~ menes les arreba túran, oh! creiamos asistir á la predicacjon de la montaña santa, y l?ºr do quiero leiamos-Silencio-Auornc10n. Cuúnto Labriamos querido que los que con corazon ligero, sin detenerse ú medí lar la grand~za Je todo lo que el Catolicismo canoniza, osan criticar con tér~ minos menos dignos, snlvadoras instituciones, hubieran rscuchado de boca de nuestro virtuoso Prelado, cuán lejos se cncuen tran del camino de la felicidad social, ellos que se llaman los obreros del progreso, y los defensores de la libertad. Abriguemos compasion para quienes, en su furor de destruir, no pueden mirar indiferentes todo lo que contribuye á la edificacion: compasion para ellos, pues con sus obras contradicen lamentablemente su pregor1ado programa. Sin darnos cuenta, hemos cc.:mbiado nuestro papel, discurriendo cuando debemos narrar; pero, ya proseguimos. El ceremonial prescrito por la Iglesia para casos como el que nos ocupa, y observado con fidelidad el dia de ayer, nos permi tio admirar una vez mns su sabiduría, tan perfectamente revelada en lodas sus prescripciones. Ya se entor-rnba el salmo Quam d'ilerta, en el que gratamente prorumpe el alma que estima como mejor cobijarse, aun en la condicion del mas abyecto, en los atrios del Señor, antes que habitar en los tabernáculos de los pecadores; :ya el pueblo arrodillado formulaba con santo recojimiento humilde plegaria, invocando el nombre de los santos, ya el Profe ta Rey le enseñaba con el inmortal Miserere. la manera ele alcanzar del Señor perdon, - segun la multitud de sus misericordias; v en tan diversas actitudes. nos encontribamos siempre dignos .de nuestra razon, y obraudo conforme á los naturales sentimientos de un corazon agradecid~. Vamos á terminar.--Coneluida la ceremonia, S. S. Illm.ª dirjgien<lo otra vez la palabra á su pueblo, reclamó su cooperacion, que no dudaba le seria ofrecida por sus buenos puneños. Recordó despues el siguiente pasaje del Evangelio-«Y estanuo Jesus sentado al frente del arca de las ofrendas, estaba mirando cómo echaban las gentes el dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucl10. >> Y vino una pobre viuda, y echo dos pequeñas piezas del valor de un cuu- <lran Le. LA IGLESIA PUNEÑA. >> Y llamando ú sus Jisdpulos ]es dijo: Rn verdad os digo) que mas echó esta pobre viuua, que todos los olros que echaron en el orca. >> Porque toe.los han ecliud·o de aquello que les sobraba; mas ésta, ele su pobreza echo Lodo lo que tenia, Loclo su sustento.)) - (1.) Y cleduc,jen<lo ele eslos ra]ahras, la saludable enseñanza que contienen, agregó: - «Los ricos.de es Le mundo son nada en la presencia del Señor; Dios es el rico de los ricos, cuento con su bolsa.)) Un instante despues se retiraban todos, llevando la grata esperanza ele que muy pronto verian cumplidos los elevados deseos de su Illm.º Prelado'. Sea así, y que nuestro buen Dios pulverice los obstáculos que el Génio del l\Ial suscjte para impedir rn denola, y el triunfo del Señor. SECCION OFICIAL. REPÚBLICA P~RUANA.-Parroquia de San Ped'l'O de Jcorci.-A 28 de .Abrü de 1868. = Al lllm.º Seiior Obispo de la Diocesis. lllm.º Sr. Ha llegado á mi conorjrniento, que el paternal corazon de US. I11m.ª, en vjsta de la falta que hace en el asiento del <lespacho episcopal, una <<rasa ele ejerciciosn, en que puedan los fieles dedicar al Ser Supremo los actos de caridad tan necesarios para la salvacion eterna, trata de edificar una aparente, y teniendo yó en esa Ciudad un solar que por su~. dimenciones me parece á propósito; se lo ofrezco á US. Illm.ª para que lo convierla en San to lugar de exp:iacion cristiana. A US. Illm. ª consta que lo que ofrezco es nada, pero me he animado á ha.- cerlo, en consideracion á que conio buen súbdito de US. Illm. a, quiero contribuir con mi insigaifi.cante abolo, á la consecucion de las magnánimas miras de US. Illm. ª: si de algo considerable pudiera disponer, entonces, con mas esperanzas de aceptncion, se lo ofrecería; por tanto, disimulando la pequeñez con que 3e dirije ú US. Illm.ª su humilde súbdito, ruego ú US. Ilm. ª lo aceple.-Dios guarde á US. Illm.ª-Illm.º Señor. Juan de Ih'os Cuentas. REPÚBLICA PERUA.NA..-.Di'órrsis de Puno. -Puno, á 30 de Abril de 1868.-Al Sr. Doctor Don Juan de DÍos Cuentas, Cura Párroco de la Doctrina de San Pedro de Áco:ra. s. c. Altamente satisfactorio me ha sido recibir su estimable oficio fecha de ante ayer por el que se sirve comunicarme que: habiendo llegado á su noticia que me proponía edificar una (<casa de ejercicios)) en esta Ciudad, ha tenido a bien ofrecerme un solar de su propiedad ubicado en esta Capital, y que por sus dimenciones (1.)-S. )larcus- eap. J2--v . -il, í:2, 1:-3.) H. z;;; . -... ,. , .. -. es apropósi lo para que sro co,,.. ,,,.· 1 , -~' santo lugat· de expiaciou Ir -1 ..___ Al mauife3larle mi acrpla r 1-'. generoso ofrecimienlo, que dem . 1 :-- t rectitud de los sen timi en los que Ji ,. " 1 man, y su vd1emente deseo por rl greso de esta nacirnte Iglesia. IJOr lo rer,ibirú del Cielo el ciento <lo1>]ado, <' ' >i, paga Dios, me es gralo indicarle, se sii'-- va revestir su donaciqn de las fornwlidades de ley. Que mi benclicion pastora}, que por su acc:ion digna de ser imilacla me complazco en otorgarle, derrame en U. hieni:~s abundantes en Dios Nuestro Señor .-Dios guarde á U.=,JUAN AMBROSIO=Obispo de Puno.-(,nrmado). REPúnucA PERUANA.-El Párroco de San . Pedro de Acorn-A 2 de J1Jayo de ·• 18G8.- Al Illm. º Señor Obispo de la Diócesis Illm. º Sefi or. Con la mayor comp1acencia he recibido su respelable oficio fec,ha 30 de , Abrjl proximo pasado_, en que se sirve aceptar la oferta qu0 hice de un solar para ]a coustruccion de una acasa' de ejercicios)), que con tau ta· solicitud, la paternal bondad de US. Illm. ª trata de ·fundar en esta Ciudad, para que las ovejas de su grey eleveri sus corazones contritos al Señor Dios de las misericordias. Para que US. Illm.ª pueda desde luego, 6 desde que tenga por conveniente, mandar la plau tificacion del trabajo, me cabe fª honra ele adjuntar la boleta respectiva, con las formalidades de ley y firma de mi Señora madre, por algunas pequeñas secoioues que en el solar le pertenecen, por aclqnisic1ones ' posteriores que ha hecho; á fin ele que el propósito de ésta y el mio sean cumplidos en secundar las benéficas miras ele US. Illrn. ª=Dios guarde á US. Illm. ª=lllm. º Señor . J1tan de .DÜJs 9u~ntas. • ¡ En la Ciudad ele Puno, á los cinco días del mes de Mayo de mil ochocienLos sesenta y ocho años. Ante mí el ,Juez de 1. ª Instancia de la Provincia, á falta de Escribano püblico. fueron presentes de la una parte la Sr.ª D.ª Maria Rodrjguez Zea de Cuentas, de este vecindario, YÍUda, mayor de edad, propiet,aria-y el Cura Párroco de la DocLrina de San Pedro de Ácora D. Juan de Dios Cuentas, mayor de edad; y de· la otra parte el Il1m. º Señor Obispo de la Diocesis Dr. D. Juan Ambrosio Huerla, de este vecindario, mayor de edad; todos poseen e~ :idio~a castellano y proceden con capac1clacl, libertad y conocimiento sobre lo que fueron exa- _ minados por mí, segun los artículos_ setecientos treinta y cinco h?sta selec~e~- tos treinta y ocho del Cochgo de ei1Jmciamie11 to ci víl, en preseneia de los testigos, en presencia del Dr. D. Felipe Amadeo de PiéroJa, D. Cornelio Snlazar y Don Mariano · Pemintel-Queve<lo, mayores de e<lad, y <le eslc <lornicílio, ú los que co-

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