n ·,' . . . . , ,. ..ap1•,H. U1'~, :C..11i7.at,:;,S \L J,J i.1}i".',~~ :,u_:, ¡_ •¡1t1('·· w~ en cúi: ··:.:-c:uenr :a '.:~,:.-i..-L.;•!' L" ~e,_:~:-., 1·1 ]u j run_yor partE d,; L.·¡ : Ji.\'1ni ·1•'.Ü'0 1w' <':;i~:n- . <J.~~ 1ie h po:.if,• ;_Jt ~ie Ci.ll'"ch:il ch·} }1i.l- 1 1 t rw in,y m~ii rwblu Ü('i1ad .rne¡¡Lq ,b Vnno. n·: a:p.·1 d J:t ,JL:1,0 c-.q,:Lul que reL8.tda:·ú, li 11 0~, d;..t·· H1 '\~ ,,t ·"' ·•·1"•i..:o ,\, 11•,e...:'ro d1· 1 ·- ..... ·- -.l • ., -~ ;, ,., 1.. l.- \_ . . . . _.. .J u ....; t., 6 11i.-;iJuo y !.!Wi nmMio i)reh:do. rJa ~-ig¡ 1 La ~< ,1.-,.:-1 F"Í':,(""' ',:l dn l)rnJO - .. . Í •,"--'.-• • " • ¡ ✓ ,, V!J\..\ .J ..t. n.11·e<;e l tf: 8r:,:d<\'J ¡~¡•J1...s1üsLH·c . 1.1e la cbt•,!·' uLe é Ílll1.1Sfp,l:, :-.Jtul-~ 1m1·:m e ,i! acion para f•l dial'iu :-e; r<t:1 i'ÍíJ llf•J ('t1Hn <li-v1uo, y lo qne P::J Wd ~, .:hJ~o l1!:i1ü tlo -f:1})1'~ra 1,000 }>f>SO:-:, , :u..mfü:i,,ate.:; 7;;Ü :i hac~r frente ú lu :,u h:úsLenci¡_ on1inmf'a d uDa Ig·]esia IJU- <'Íen L<'. que {'.fll\'cicu e.lo tlvtoJo J ~hú lllenester de ~u~tos íume11so:-: . ..A.pesar de las m-'.~f·ripei011c::: de la Bu}a Ereccional, que es Jr:y 1lPl K~tado; apesar de lo mam1aclo J.>Or d DereC'}10 cowun eclesiástico y 1--s le_yés misurns pat1.•ius, ;/ apesar ele que es Ho d,,ber in<leclii:Dbl , en el Supremo Proieetur de la Igl•· i,:t Peruana, ateIJder es- ·nmpulosa .Y esmeradamen te á todas las 1~xigencias del cuho caLólico, dotando convenientemente todns las Iglesias, en es- :pecíal las episcopales, con todo el decorn y magnificencia correspondientes á su diguidad y ca Legoría, la Iglesia Episcopal de })uno y su Seminario Conciliar han vivido l1nsta hoi clia en- una pobreza franciscana} no han conlado con ningun subsidio nuL cional y han carecido ele cuanto les era 11ecesa~:io e indispensable . Es verdad que han podido vivir con humildad y medianía; pero han vivido, merced á los esfuerzos apostolicos de su dignísimo Obispo Sr. Huerta, que Lodo lo ha improvisado, lo ha creado todo como por encanto y por · milagro . Pero estos esfuerzos han sido extraordinar:os y pueden agotarse; puede Lnmbien tropezarse con dificullades insu- })erables, y es preeiso que -la lglesi~ y el Colegio cum~ten, por sus recursos, con vida propia, con rentas que aseguren y garantizen su decorosa subsistencia. Ademas, preciso es lambien que se provea de un palacio episcopal ó que por lo menos se asigne una ca.u tídad pecuniaria basLante para pagar el alquiler de una casa apropiada para PsLe objeto . He ahí l o que el Illm. 0 Sr . Huerla se JJropone alcanzar de l a justificacion esclarecida del actual Supremo Patrono Nacional: su solicitud 110 ])Uede ser mas apremiante, ni mas justa, 11i mas ateodible . ¿Cu&-1 será el resultado que obtenga? Conocida, como es, la ilus- .1,r ada y mui sincera teligiosidad del Mandatario Supremo del Perú, la proLeccion esmerada y eficaz que, por deber y por propia espontaneidad, tiene que dispensar á la Iglesia Calólica peruana, y en especial á la episcopal de Puno, que tambien es · un gran pueblo y tan digno de atencion preferenle y efectiva corno los demas pueblos del Peru, que cuenLan con todo fo que Decesitan en su respectivo rango y categorfa, no dudamos que esLa vez; sera deferida J.¡ so1iciLud del 1Jrelado, y que un semejante acto de justicia, serú todavja una aureo]a mas de gloria para S . E. el Patrono Nacional. Así lo esperamos, como lo espera fundadamente todo el noble De.pp.rlamento dePuno. 111!,J LA IGLESIA PUNENA ~ «LA OPfl\ílON.» Cou el título que eocabeza es tas líncJs La u parecido en esla Ca pi Lal un peri odieo, aparie1on quA ha cornp1acido en éllto grado á <(La Ig l {;sia Puneña» que cuenta 0 0n uo esforzado colaborador mas, en la propa.:! rrnda d t· las buenos idras y el firme ard1: \O de las insti tnciones drmocráLÍcas . <cLa Iglesia Puneífa1> que, como representwüe de los intereses católicos, est.á aniIEadn del espíritu de la v erdadera Jjber tad er1 ahnnza íntjma con 1n rel igion, espí1'1 Lu <-l ue vivifica y da movimiento á la Ig]esia .Y al Estado; foliciLa con efusion entnsiasl.a ú <<La Op1 n1on ,>> y 18 desea l arga, l urni11o~a y magesluosa vida . [SHíGIOfi SOBRE LOS EST..\DOS-UNmos . (T1·atluccio11 de lu «Hcvue du monde Catholi11uc1,. ) E.11, '1,Hi"::flí.lll'lrll if!n¡¡¡~'Jrll,~. ·@.- l'E:~; 11.4lT R ll :W:O!i:10• -EL lll>i:.tO&Ii.UC:8$ ~El!,IGIOSO• (Vf:ASE .EL N. 0 52 .) Uno de los signos por Íos qne nuestros católicos ljberales reconocen en l os Estados-Unidos un .~tra,n pais crúti'a110 , es la pureza de las costumbres y el respeto ú la mujer.-Veamos esto . El divorr•io es de regla en l os EsVJdosUn1dos : la ley lo auLorjza, se podría deci r que lo provoca; y las cosLnmbres, esas coslunbres vt'r·iles y puras, convienen muí bien- es el país donde mas se divor - cia . Afirmamos que el respe to v erdadero á la mujer, el respe to verdadero y cristiano, no existe ni puede existi r bajo u n tal rejimen . Como! 1a esposa puede ser arroj ada del domicilio conyugal, la m adre privada de sus h ij os, y se nos dice que l a muj er es r e~pntada!-puede ser que se l e guarden cier tas . consideraciones; pero su verdadero rol , no lo tiene . La ley no r odea el matrimonio de ninguna dign idad, y bajo esle r e8,pect o aun, l as costumbres se armonizan muí bien con l a ley . Desde que el matrimonio no es indisoluble , es muí senciHo que en él se dé una g ran par le á la fan tasía, y los . americanos n o se cuidan de fallar á esto. Se ha v isto jen tes, apuradas de hacer su viaje de bodas, casa rse á caballo, y últimamente ha hab1do un o en· ballon : no se cue~tan l os matri1:1onios conveni dos y conduulos con la rapidez de nuestros himeneos de eomedia, y esto es mni lój ico. ¿Para qué reflexionar antes de formar vínculos que será siempre fáci l r ompn los , es decir que no os lig::irán?-En efeclo , la lej1s1acion americana se h a mos trado á este respecto con suma prevision. ~i ella no ha Jicho en términos claros «para divorciar bast.a querer lo,)) h a admili do á lo menos tantos casos ele divorcio, que se puede siempre romper legalmente un matrimonio . Ved aquí la nomencl a tura que nos presenta el autor del rnatrinioni·o , en ws Estados- Uni'dos . (<Yo no entr aré en el detal de l as causas de divorcio adrni ti das por cada estado, y me Emitnre á señalar de l as consag radas de diversos l ados . Poco mas o menos esta es 1a uomcnclutunr. El estado de bigamia. El adulterio. La au3P.ncia voluntaria durante uno, dos, tres o cinco años. El estado de imbecilidad 6 enajenacion men tal. , La u nion con un negro, un mulato ó un indio. Estado de vagabundaj e . Ac tos de cruel dad o de ahuso, ejercidos por u no de los es posos contra el otro. DesconOt!imíen to dé sus deberes respecto de su cónynj e . Estado babi Lnal de embriaguez dman te un cierto li empo, y el abuso del opio. Prision por crímenes determinados por el Esta tuto local. Cuando el marido niega a su mujer los medios suficien tes de ex istencia. Cuando lo. muj er rehusa s~guir á su m arido donde traslade su domi~ilio. Desórdenes ele conducta de uno de los esposos. La adhesion de uno de ellos á la asociacion de los Shakers.» , Un Estado, el Ken tucky, fué. hasta dar un a l ey que con tenia: <(Cuando un marido anu~ciase en los peri odieos, su intenci on de no pagar las deudas de su mujer, h abia para ésta una causa suficiente de divorci o, )) Es Lo es todo? Nó: oigamos todavía al mismo escri tor. ccAdemas de las causas de divorcio que acabo de indicar, ex1sle en al g-tJ.nos es tados de la Union, una disposicion de Es tatuto, que parece debe sei ª?optada sucesivamente por otros, y que tiene una g ran ünportancia. Se ha dicho que las Cortes de justicia podrían, segun sit p oder ct,i"screci·onal, acordar un divorcio en Lodos los casos en que crean que la demanda es j nsta y bien fu ndada. Es inescusable notar que semejantes disposicion es son exorbiLan tes en el derecho com un, en lo que ellas dejan á las partes á m r,rced del juez , de su int.elijencia, de su integridnd, de ·sus pasiones, de todo lo que puede hacer vacilar su buena fe» (1).-Y para que las cosas marchen mas rápidamenle, el divoroio puede, en m uchos Estados, ser pronunciado indife...::. 7~n Lemen te por los TribunalP,s 6 por la leJ1Slatura. En cuanto á los resultados de esta leJislacion incontestablemente liberal, pero menos seg uramente cristiana, un Juez de Vohio los definía diciendo: «Que no habia l ey de la que se hubiese abusado mas en este Estado, que la del divorcio; y gue la mayor parte de los babitan tes creian que de todos los contratos, el del matrimonio era el menos obligatorio; pues que para disolverlo, no era necesario mas que una demanda dirijida á los Tribunales competentes.>> No olvidemos que Vohio, es uno de los Estados libres donde mejor se comprende, segun se nos aseg ura, la dig nidad .de las creencias cristianas y la necesidad de las costuinbres viriles y p uras. Ci tero os otro pormenor. En una sola sesion de la Corte del Condado de Dedham (Massachusetts) «once divorcios han sido pronunciados por esta pequeña ·circunscripcion., y siete ha- ('1) El matrimonio en los f.stados-Uni(los, por Augutilo Carlier-P. 1GL
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