La Aurora Peruana

tropas bolil•ianes, y predisponerlas a Ia teri-ib!e , escena. en que clcbian acreditar su valor y su <lis. ciplina. 'I':.tn $Íniestros auspicios produjeron el efecto contrario al que poJia atribuirseles. En lugar del d<'sálicnto y de la ncilacion, el ar-. rojo mas cle-:idido, el ardor mas vehemente se prnpagaron en nuestras tila.a, y les resultado¡ han ¡,ÍJo superiores a lo que en tales eoyuntu. ras podi1 aguardarse. El enemigo era dueño de la!!! po!:>iciones mas favorables. Inutilizada la primera que tomó, por el acerfado c,unbio d~ direccion de nuestro ejército, pudo escojP-r una todavia mas ventajosa. Lil dcscripc:ion que da el Boletín, no es una e:,,_a_¡eracion . Sabemos por personas fidedi gnas, prácticas en aquellas localidades, que la escena que circundn el lago de Yana-cocha es un.o de los peñascales m,1s es. carpados y horribl es de cuantos se ven en el Sur del Perú. Quizas a estas t:H·cunstincias se debe atribuir el nomdrc dr Lago-Negro, qnc es la traduccion literal de lu <lenominacion indtjc. na. El camino poi donde de bia pasar el cjér. cito es un desiila<lern e:;trcchi,,imo colocado en. tre• el lago· y un cerro inac('e,ihle. El· enemi. go tenia sus dos flanros perfectamente apoya. dos, tanto por los obst..ículos natural es, como por medios hostiles. Era prrc-i::;o optar entre una retira,la, que habrían justiíicado tantos inconveni en tes , ó arrostrarlos a li!especho <le una linea su¡lerior en •~olocac ion y cuyos fuegos de. bian ser seguros. · El Presidente, como .Jefe pro.fundamente iniciado en los secretos de la estrateJÍa, conoció la importan')h ,·~ta l de _la localidad y del momento. Como bolitiano, y per. suadido de lo que podia esper,u· de sus tropas, no, vaciló en dar la señal del ataque . Nues. tros bravos respon<licron <lignamente ii tau no. ble confianza. La vang11:u-dia inicia el empeíio; dos nombres ilustres figuran CH esta prin1era em. presa: Braun y Balli vian . El grueso <le nues. tros valientes rival iza con los que les abren el camino, g1-dados por los dos no menos ilustres '\\:lasco y H0 rrera. Los p~ruauos sos ti enen con ,·iiror e:,,as pr imc:i·as lrnslilicLtdc:s, á las órdenes del rknollado Mornn. Nuestra cab:.dleria, Ju. chando con cuantas dificultades pueden oponer. se al uso de esta arma, loma una parte gloriosa en la contienda. Cuatro columnas nues. tras siguen lo,; pasos de la :vanguardia. En brcrn se hallan en i:u poder los crestones en que el enemigo fij:i.ha ~s esperanzas. Concsntrnsc este , en hs elevaciones de Yana-cocha. A llí ,:;e e:--.li~ndc la lw·ha en toda la cxtensio,n ele ambas linea;;. Dos horas -y cuatto de íuego deciden la, vteloria y, el e3ército enemigQ de~a. parece. Las consecuenrias i ■ mediatas de esta accion ~on las mas ve1JtajQ$a~ de cu,mtas puede dar de sí un hecho militar. Lo personal y lo mate. ria! del cjrreito contrario esta aniquilado o en nuelitro poder. Or·upamos la llave de todo el Sur, la Capital de los Inca,;;, y con ella queda a8cgura,la nuestra proteccion a toda esa ri'jion 1 mportauf i. una·, cuyos babi tan tes l,a11 quuiúo formar m1;1 i'ociedad nueva, y estrechRrse en vínculos politicos con .Bolivia. La ambicio11 q' oprime al Nortc. ha perdir!o para siempre la par. te riG,L y vasta del territorio pr~ru:1110, don<le, si<l'uiendo el ejcrnpl,, de Je,; c¡uc lo h,tn preec. dido, 11,1:1iera pod1d0, Ita lar recur,,es inagotables para afianzar su do,ninio. Pcrn lar consec110ncias morales son inmen. &as y decisírns. Crrn respecto al Ej<§rcito boii. vi:100, su b:iuti~rno de sangre, comn ha clicho un hombre ilu stre, lrn. producido una selva de laureles. Ya conoce todo lo que puedP., por que sabe com~ se n'ncc, y corno usan los verdaderos vJ li< ·ntes d•: l::t vir.toria. Otra ve~dad mucho mas i-m¡iortar:tc ha podido leer cÁ los ca.·, ra.dcrcs ,le ,::rng:-e que hc1.n ,¡uedado esculpidos· e~ Yana-rochtt. i Cual ha sido la escuela en que aprendió el arle rle las hazaii tis? La <lis. -eiplina; ese instrumento poderos~ del triunfo, -ese poder me.ji, o mil veces preferible al simple valor personal; ese nprcn<lizáje paciente d~ todas las ;virtud es del guerrero y sin· el cual; las Jisposil'iones mis brillantes de! ~ninw, la cie11cia mas profun la, no scrAn 1n1s que ráfa. gas pasajeras, y mct oros que des lumbra 6. u• instan te, para hundirse despucs en la mus...Jóbre~ gn. oscuridad. Con respecto al Per:ú, el triunfo de Y:ma-: cocha es el preludio de sn ri•jen.eral'Íon morat y política , y de poco rnldrin esta última, si la priment fecundada por nue .. tro in/111jo y mu cho mas por nuestro ejemplo, no le preparase una base estable, y digna de un pu_e bio que quiere ser libre. La ruina de algu11os ambiciosos, la destruccion de al~unos factores de desorden y anar. quia., el venci¡:nicnto de un ejército conrertid o en instrnmento ciego de estos azotes, s01;¡ bienes de poca importanr.ia, si se comparan con l?B que ncccsctriamente ha de producir el espcct.í.· culo do un ejercito protector de todas las garun,: tias, modelo de todas las virtudes, impregnad~ con to llas las id eas nobles y jenerosas que ~ai honraB al guc_rrcro y al ciu-ladano. En torno de él ~e l'eunirún cuantos hombres de bien sus·

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