Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 84 | 85 | A pesar del optimismo generado, no existen registros concluyentes que confirmen la materialización de un proyecto similar a El Vallecito en el Cusco. En cualquier caso, este episodio evidenció que Wanchaq ya no solo era un esfuerzo vecinal, sino que había ingresado al radar de inversores con visiones distintas sobre su futuro planeamiento urbano. Lo que sí se evidenció fue que la prensa cusqueña se mostró favorable a esta posibilidad. Al respecto, expresaron lo siguiente: Como saben nuestros lectores, no se ha constituido una organización similar que tendría la ventaja de impulsar en forma efectiva el progreso y el adelanto de la edificación del Cuzco nuevo. Agregando a esto, que debido al aumento creciente de la población urbana, es notoria ya la crisis de la habitación y que la urbanización que se lleva a cabo en Huánchac adolece de graves deficiencias, porque el esfuerzo individual de los urbanizadores no está unificado en una entidad económica fuerte, que cuente con los capitales suficientes para dotar a cada familia de su vivienda y dando para su adquisición y facilidades de pago, instalación de servicios, etc. Hay que concluir, que sería de positivo beneficio para nuestra ciudad el establecimiento de la Sociedad Urbanizadora que se proyecta.234 El beneplácito de la prensa cusqueña ante la posible llegada de una empresa urbanizadora arequipeña, si bien podría interpretarse como una muestra de respaldo para atraer capitales privados que financiaran el proyecto urbanizador de Wanchaq, en realidad evidenciaba las dificultades que enfrentaba la Sociedad de Lotizantes de Wanchaq para gestionar los terrenos de El Porvenir ante las instancias de los Gobiernos central y local, así como los problemas relacionados con el financiamiento interno. Era necesario tomar nuevas medidas. Un hecho evidente era que, si se permitía que empresas privadas del sector arquitectónico tomaran el control del proyecto urbano en Wanchaq, la esencia misma de su existencia como barrio obrero o Nuevo Cusco desaparecería. Después de todo, la proyección inicial buscaba crear nuevos espacios para el bienestar de las clases populares de la ciudad del Cusco, en lugar de satisfacer únicamente a un sector exclusivo de la sociedad. Por ello, en vez de ceder ante la tentación de construir residencias para la élite, resultaba más importante justificar cómo estos espacios contribuirían a la modernización urbana, promoviendo un desarrollo que priorizara a la clase obrera, la gestión pública y el progreso de la ciudad. La idea fue captada de inmediato. La referida sociedad de lotizantes retomó y reforzó las coordinaciones con el Concejo Provincial del Cusco, que, por intermedio de su alcalde, emprendió una labor significativa al desarrollar un plan de obras para la creación de vías de acceso interdistrital y nuevas avenidas. Como era de esperarse, el barrio de Wanchaq cumpliría un papel fundamental como espacio mediador. 234 El Comercio (Cusco), 15 de diciembre de 1936: 5. Nota. Apertura de nuevas calles y viviendas en Wanchaq. Fotografía de David Salas, década de 1940. Colección fotográfica Foto Salas. El alcalde del Cusco planteó con suma urgencia la creación de la avenida WanchaqLa Recoleta,235 la cual permitiría conectar el naciente barrio obrero con los sectores circundantes a La Recoleta mediante el tránsito vehicular, además de intersecar las avenidas que conducían al distrito de San Sebastián.236 La iniciativa era prometedora. Buscaba dar solución a un problema histórico: la estrechez de las vías que había caracterizado al Cusco desde siempre. Sin embargo, con la irrupción de los vehículos motorizados y las nuevas dinámicas comerciales, la ampliación de las rutas de acceso se volvía impostergable, y Wanchaq, con sus vastos terrenos, representaba el escenario ideal para poner en marcha estos cambios. El único obstáculo era la limitada capacidad económica del concejo provincial para adquirir los terrenos adecuados para la avenida. No obstante, el alcalde dejó abierta la posibilidad de negociar con los propietarios de las parcelas involucradas en el trazado de la vía, buscando una solución beneficiosa para ambas partes. Su propuesta consistía en que estos propietarios donaran pequeñas franjas de sus terrenos para la construcción de la avenida Wanchaq-La Recoleta y, a cambio, se beneficiaran inmediatamente con las ventajas de tener sus propiedades en un entorno moderno y urbanizado.237 235 La avenida Wanchaq-La Recoleta es, en la actualidad, la avenida Tacna y su prolongación a través del callejón Retiro (Zarumilla). 236 El Comercio (Cusco), 30 de enero de 1937: 2. 237 Ibid.
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