Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 62 | 63 | la fiscalía de la Corte Superior, quien había hecho de la Universidad su propio feudo, nombrando catedrático a su hijo, a sus sobrinos de apellido Zaldívar y a su capellán, el agustino Álvarez, sin tener éstos la menor capacidad para los cargos. Además, los catedráticos tenían con él vínculos muy estrechos, habiéndose formado una camarilla que impedía el acceso a las cátedras a nuevos valores intelectuales cusqueños. Todas esas circunstancias llevaron a que hubiese un descontento cada vez mayor entre los alumnos.165 Desde la perspectiva de los sectores liberales de la sociedad cusqueña, la huelga universitaria de 1909 fue vista como un acto de rebeldía justificada, fundamentado en la premisa de un cambio de paradigma necesario para el progreso de la región. Sin embargo, para ciertos sectores conservadores y para los miembros del grupo hegemónico tradicional de la región, esta manifestación no era más que una actitud indisciplinada y violenta, difícil de justificar, que solo logró empañar el prestigio de la enseñanza universitaria en el Cusco.166 Las tensas relaciones entre el rectorado y la asociación universitaria, sumadas a la paralización de labores dentro de la universidad, dieron lugar a un debate público —e incluso a la opinión de un sector vinculado a los intereses centralistas— que sugirió la supresión de la Universidad del Cusco —o Universidad Menor, como eran conocidas las universidades provincianas— como institución de enseñanza superior. Esta posibilidad preocupó a la asociación universitaria, que, de inmediato, puso en marcha una serie de acciones para evitar el cierre definitivo de la universidad. En este contexto, impulsaron la circulación de La Sierra, un órgano difusor dependiente de la asociación, desde el cual emprendieron una campaña en contra de esta medida.167 La campaña a favor de la reapertura de la universidad tuvo un impacto positivo, y, al poco tiempo, la gestión del primer Gobierno de Augusto B. Leguía se involucró en esta problemática buscando remediar la situación mediante la contratación, desde Estados Unidos, de un académico y especialista en políticas educativas que asumiera la responsabilidad del rectorado de la Universidad de San Antonio Abad. Así fue como el joven norteamericano Albert Giesecke llegó al Cusco para reemplazar a Eliseo Araujo e iniciar cambios estructurales no solo en la universidad, sino también en la sociedad cusqueña. Mediante la Ley Nro. 1164, el Gobierno de Leguía aprobó la reapertura y reorganización de la universidad. Al mismo tiempo, el 24 de marzo de 1910, Albert Giesecke llegó al Cusco para asumir sus responsabilidades como nuevo rector de la Universidad Menor del Cusco.168 En sus memorias de gestión universitaria durante su primer año, Giesecke expresó lo siguiente: En sesión pública de 24 de marzo presté el juramento reglamentario y tomé posesión del cargo de Rector, comenzando inmediatamente, con la valiosa cooperación de los señores Catedráticos, la compleja labor de reorganización que demandaba prudencia y celeridad. Con la abnegación de éstos fue posible servir los verdaderos intereses de la institución, de tal modo que no se han hallado tropiezos y obstáculos que la indoblegable actividad del Consejo Universitario no los haya salvado.169 165 Valcárcel, 1981: 136. 166 La Unión (Cusco), 10 de mayo de 1909: 1. 167 Aparicio Vega, 2012. 168 Ibid. 169 Giesecke, 1910: 4. El rectorado de Albert Giesecke se desarrolló, sin mayores complicaciones, en un clima de rápido entendimiento con los jóvenes miembros de la asociación universitaria, ya que, al fin y al cabo, ambos estamentos compartían el espíritu progresista y el deseo de transformación regional. En el plano educativo, Giesecke introdujo innovadores campos de estudio y metodologías que permitieron comprender mejor el panorama local, en lugar del foráneo. Así, en las diversas facultades, los estudiantes fueron incentivados a participar en una serie de programas que les ofrecieron una educación más integral. Entre estos programas se destacaron, entre otros, excursiones de estudio en el interior del departamento, preparación parlamentaria, acercamientos etnográficos, divulgación del quechua y estudios sobre las riquezas minerales y agrícolas de la región.170 Uno de los cambios más progresistas que se evidenció durante la gestión de Giesecke fue el acceso femenino a la educación superior. Al término del año académico de 1910, tres cusqueñas cursaron estudios de primer año en la Facultad de Letras: Leonor Guevara Medina, María Luisa Garmendia y Angélica Minauro Díaz.171 En palabras del propio Giesecke: “El ingreso de señoritas en la Universidad ha abierto nuevos horizontes a la actividad intelectual de la mujer cuzqueña y ha dado una nota más de progreso y de amplitud civilizadora”.172 Estos cambios fueron inmediatamente celebrados y comparados. Luis E. Valcárcel, miembro activo de la asociación universitaria, destacó lo siguiente: Han desaparecido, para no volver, los métodos arcaicos i antipedagógicos. El régimen autocrático, terrorífico, que antes imperaba, también ha dejado de ser. Antes, el rector era algo así como un fetiche, a quien se debía adoración i respeto servil. Ni siquiera osaba un alumno dirigirle la palabra. Cuando pasaba por la calle delante de un universitario, este debía bajar la cabeza i casi siempre, procuraba esquivar sus miradas inquisidoras i amenazantes.173 Nota. Muchos jóvenes intelectuales vinculados a la Reforma Universitaria de 1909 se integraron a la docencia en la Universidad de San Antonio Abad del Cusco. En la fotografía aparecen de pie: Uriel García, Luis E. Valcárcel, Víctor Rivero, David Chaparro, José Gabriel Cosio, Fortunato Herrera, Félix Cosio y Rafael Aguilar. Sentados: Manuel Gamarra, Eufrasio Álvarez, Romualdo Aguilar, Albert Giesecke, Cosme Pacheco, catedrático no identificado y Ángel Ugarte. Fotografía de Martín Chambi (primera mitad de la década de 1920). Tomado de Centro y Archivo Luis E. Valcárcel. 170 Aparicio Vega, 2012. 171 Giesecke, 1910: 33. 172 Ibid., p. 10. 173 El Comercio (Cusco), 16 de agosto de 1919: 2.
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