Historia del distrito de Wanchaq: sociedad, cultura y modernidad

Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 36 | 37 | Según el cronista Bernabé Cobo, este lugar era escenario de la festividad de la cosecha del maíz, un ritual agrícola que simbolizaba la reciprocidad entre las comunidades y las deidades.82 Siguiendo el camino ritual que partía de Rimacpampa con dirección al Qollasuyu, se encontraba una huaca de singular importancia: el “cerrillo” Taquiancalla o Raquiancalla. Este sitio ceremonial, ubicado en lo que hoy corresponde al área del Estadio Garcilaso, albergaba a los ídolos de los cuatro suyus, representaciones sagradas de las regiones del Tahuantinsuyo, que eran resguardadas en este enclave estratégico.83 La elección de Taquiancalla como depósito ritual no era fortuita: su ubicación en la ruta hacia el Qollasuyu lo convertía en un punto de convergencia simbólica, donde se reforzaba la unidad del imperio mediante la veneración de las deidades territoriales. La presencia de estos ídolos, vinculados a los cuatro suyus (Chinchaysuyu, Antisuyu, Qollasuyu y Kuntisuyu), evidenciaba la integración religiosa del espacio andino, estableciendo un vínculo entre el valle de Wanchaq y los confines del mundo incaico. Otro centro ceremonial de gran relevancia era Hayllipampa, una extensa planicie situada entre las actuales avenidas de la Cultura y Huayruropata.84 Aunque la información sobre esta huaca es escasa, su ubicación estratégica y su asociación con rituales agrícolas sugieren un estrecho vínculo con el culto al maíz, elemento central en la cosmovisión y economía incaicas. Es probable que este espacio haya sido escenario de ceremonias destinadas a garantizar la fertilidad de los cultivos y a honrar a las deidades vinculadas a la agricultura.85 Siguiendo la ruta hacia el Qollasuyu, en las proximidades de las tierras de Hayllipampa, se encuentra la llanura de Sausero.86 Según el cronista Bernabé Cobo, este sitio era considerado la tercera huaca en el camino al Qollasuyu y pertenecía a los descendientes del inca Paullu. Los productos cosechados en estas tierras se destinaban exclusivamente a 1635, ff. 48-49. “Venta real en Pumaqchupan Leona Cancha yndia viuda de la parroquia de Belén, con la interpretación de Francisco Díaz en presencia del capitán Joan Sánchez, vende a Joan García yndio y a Magdalena Toro su mujer”. 12 de marzo de 1629. 82 Amado Gonzales, 2018. 83 Rowe, 1981; Bauer, 2016; Amado Gonzales, 2018. 84 Hayllipampa, desde principios del siglo xvii, fue un fundo agrícola dedicado principalmente al cultivo de maíz, ubicado en el corazón de lo que hoy es el distrito de Wanchaq. Los españoles ocuparon esta zona con relativa rapidez, y los jesuitas también administraron tierras en el área. Este fundo estuvo flanqueado por dos de los caminos más importantes de la época colonial: el Camino Viejo o Camino a Guamantiana y el Camino Real de Arcopongo o Collao, lo que resalta su relevancia estratégica y económica durante ese periodo. ARC. Domingo de Oro. Prot. Nro. 267, 1626, ff. 1208-1210. “Venta de tierras en Hayllibamba, Araneda y Ana Maria de Saavedra, dan en venta real a don Gaspar Alferez”. 10 de septiembre de 1626. ARC. Domingo de Oro. Prot. Nro. 267, 1626, ff. 1166-1168. “Venta de topos en Hayllibamba y camino a Huamantiana, Don Gerónimo Costilla Gallinato vecino y alcalde ordinario a Juan Bernal de Ortega”. 28 de septiembre de 1626. ARC. Cristóbal de Luzero. Prot. Nro. 171, 1623-1624, ff. 199. “Venta de medio topo en Hayllibamba, Don Juan Salinas da en venta real a Don Juan Gaspar alférez”. 9 de junio de 1623. 85 Según el cronista Bernabé Cobo, el topónimo Hayllipampa o Ayllipampa significa ‘llanura de la canción del maíz’. Este lugar era considerado una zona sagrada, vinculado a una de las huacas que integraban el sistema de ceques (Bauer, 2016, p. 27). 86 A principios del siglo xvii, la llanura de Sausero, también conocida como Sausiro, era un asentamiento dedicado principalmente al cultivo de maíz. Este lugar estaba administrado por descendientes de incas que pertenecían a la parroquia de San Cristóbal, entre los que destacaban Martín Poma Vilca, don Martín Mango Copa Inga y don Diego Tinoco Inga. ARC. Luis Dez de Morales. Prot. Nro. 75, 1627, f. 948v. “Venta de dos topos en por el bajo del Arcopongo el asiento de Sausiro, Martin Poma Vilca indio da en venta real a Doña Leonor Tordoya”. 29 de mayo de 1627. ARC. Luis Díez de Morales. Prot. Nro. 74, 1626, ff. 23142316. “Venta de un topo en el asiento de Sausiro, Don Diego Tinoco Inga morador da en venta real a Miguel Gutiérrez Asencio”. 16 de diciembre de 1626. los sacrificios en honor al Sol. En esta llanura se celebraban grandes festividades rituales, en las que participaban todos los “señores” del Cusco.87 Finalmente, la huaca de Guamantiana, situada en el extremo sur del campo de Hayllipampa, se erigía como un enclave ritual estratégico. Su importancia radicaba en su proximidad a un manantial homónimo y en su ubicación contigua a una vía de conexión fundamental hacia el Qollasuyu, como lo se deja ver en múltiples referencias al Camino a Guamantiana en documentos coloniales de compraventa de tierras.88 En la actualidad, esta zona corresponde al sector de la urbanización Santa Mónica y se extiende hasta los límites de San Sebastián. Así, el territorio que hoy conforma el distrito de Wanchaq puede considerarse un núcleo esencial en el desarrollo de la civilización incaica. Este espacio integró, de manera estratégica, asentamientos, una cosmovisión sagrada y una organización política alineada con el proyecto teocrático-estatal del Tahuantinsuyo. Su transformación bajo el dominio inca se materializó en una estructura dual (Hanan Wanchaq y Hurin Wanchaq), que articuló lo sagrado, lo administrativo y lo territorial dentro de un paisaje funcional e interdependiente, reflejando así la complejidad y el orden del mundo andino prehispánico. 87 Bauer, 2016. 88 ARC. Domingo de Oro. Prot. Nro. 267, 1626, ff. 1166-1168. “Venta de topos en Hayllibamba y camino a Huamantiana, Don Gerónimo Costilla Gallinato vecino y alcalde ordinario a Juan Bernal de Ortega”. 28 de septiembre de 1626. ARC. Pedro Joseph Gamarra. Prot. Nro. 158, 1729-1731, ff. 340-351. “Doctor Don Pedro Carasa cura rector de la parroquia del Hospital de los Naturales de esta gran ciudad del Cuzco da en venta a Francisco Almonasi”. 21 de marzo de 1730. ARC. Antonio Sánchez. Prot. Nro. 27, 1851, ff. 497. “Francisca Payco yndia natural de la parroquia de San Blas vende a Alonso Yupanqui yndio de la misma parroquia”. 8 de mayo de 1579.

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